Esta es la historia que me contó Susana, mientras tomábamos un te con una porción de torta.Ella me contó una de sus historias, y me pidió que la escriba para publicarla, espero que les guste...
"Soy Susana y esta una más de mis aventuras. Esto que les cuento sucedió el 24 de diciembre 2003 en casa de mis suegros los padres de Dani. Fue una noche familiar y con algunas amistades. Todo sucedió como corresponde a una buena navidad: comida, bebidas, etc. todo salió normal y muy bueno.
Al paso de las horas unos se van otros se quedan, en fin. La bebidas comenzó a hacer efecto en nosotros, y como a las cuatro de la mañana, quedábamos el Dani y yo, con mis suegros. Ellos son jóvenes, tienen 41 y 48 años, mi suegra es la clásica mujer caderona y muy culona, y él fue boxeador, es muy fornido y fuerte, y casi siempre quiere demostrar lo fuerte que está.
Pues ahí estábamos tomando cerveza cuando mi suegra se fue quedando dormida en el sillón, cansada de tanto reír y las bebidas ingeridas. Mi suegro procedió a tomarla entre sus brazos y la subió a su habitación para dejarla descansar; al menos eso pensamos, pero no fue así. Como hacia un poco de frío, después de unos minutos en que mi suegro subió, le dije a Dani.
-Voy por un suéter, ¿querés que te traiga uno?…
-No, me contesto Daniel.
Así que comencé a subir las escaleras, y me costó algo de trabajo porque la verdad ya me sentía algo mareada. Para llegar a nuestra habitación tengo que pasar por la de mis suegros, y al pasar estaba la puerta entreabierta, cuando de pronto escuché:
-Ahora si mamita, este culito se va a tragar mi verga -, dijo mi suegro, cacheteándole el culo a mi suegra.
Al escuchar eso, regresé muy despacio y en silencio me asomé por la orillita de la puerta y ¡guau!, mi suegra estaba acostada sobre la cama boca abajo, con el vestido a la cintura y con una almohada debajo de su cadera, bien parada y mostrando su hermoso culo. Mis ojos se abrieron por completo y no pude gemir un poquito, pues ella inconsciente, estaba esperando a su macho con las nalgas paraditas. Mi suegro con los pantalones en los tobillos tomó la bombacha de ella y se la arrancó de un tirón, mi suegra ni se movió. Nunca había visto a mis suegros así, y la verdad lo que veía no lo creía
Ella tenía un culo más grande de lo que imaginaba, pero bien duro nada flácido, mi suegro le dio dos sonoras palmadas, e imagínense el tamaño de sus manos por ser boxeador, eso sonó muy duro:
- ¡Flojita y ayudando puta, que ahí te va mi verga!… -, le abrió esas tremendas nalgas y le escupió el orto para lubricarlo.
Con sus dedos le dilato bien el agujero del culo y me dejó estúpida cuando sacó su increíble verga, una maravilla como de 20cms pero del grueso de una botella de cerveza o más, mis ojos se abrieron por la sorpresa y de mi boca salió una exclamación muy suave? Mi cosita empezó a lubricarse en cosa de segundos.
Mi suegro agarro su choto y lo dirigió al suculento orto de mi suegrita, que al sentir la gruesa verga de su marido, que se la clavó de un solo golpe, exclamó algo entre balbuceos y gemidos. Él comenzó a darle duro, tomándola de las caderas para hundirle toda su pija hasta los huevos, en un vaivén frenético y lujurioso, cogiéndosela como un loco de verdad, con furia y calentura
Ya para ese momento tenía mi concha húmeda sin siquiera tocármela, estaba en ese punto donde no querés otra cosa que no sea una verga bien parada, clavada en tus entrañas.
Así que seguía y seguía viendo, y él, cogiéndosela a todo vapor. Era un espectáculo de locura, y veía claramente como entraba ese choto en el culo de mi suegra; hasta que de pronto gritó el Dani:
-¡Tráeme un suéter también, Susana!… -, mi suegro al escuchar se dio vuelta hacía la puerta y me vio ahí con media cabeza observando cómo se cogía a su esposa.
Me quedé helada y mi vista se fue directo a esa vergota que se movía con vida propia; ahora la podía ver en toda su plenitud, y era increíble lo que veía, pues jamás había visto algo parecido, y sobre todo que entrara en un orificio tan estrecho, como es el culo. Comenzó a caminar hacia a mí, de inmediato caminé apurada hacia nuestro cuarto y le respondí a Dani que en un momento bajaría
Abrí la puerta y la cerré rápido, mi corazón estaba a mil revoluciones por minuto, mis tetas paradas y los pezones endurecidos, mi conchita recaliente y ahí me quedé callada y sin moverme.
Sin embargo quería bajar, así que abrí la puerta y nada, el pasillo vacío…cierro, voy al baño me levanto el vestido, limpio mi conchita y aún estaba muy caliente, tomé los suéteres y salí muy despacio, sin hacer ruido. Bajé como pude y llegué nuevamente al living. Me tomé mi copa de un trago, me serví otra igual, y de otro trago me la tomé.
Daniel ya estaba perdido en su sueño, y en esos momentos me entraron unos nervios de solo imaginarme que estaría a solas con su padre y como haría para salvarme de esa hermosa tranca, aunque mucho no me disgustaba ya la idea, despues de haberla visto.
En eso veo que baja mi suegro, rápido me siento al lado del Dani y mi suegro con una mirada muy caliente que nunca le había visto, se sirvió una copa y se la tomó:
- ¿Queres que lo subamos a dormir, Susi?-, dijo refiriéndose a su hijo.
Ahí fue cuando todos los nervios me invadieron, todo me temblaba y encima contesté que sí. Lo levantó igual que a mi suegra, y como si de un bebe se tratara lo cargó y lo llevó a nuestra habitación. Me quedé sola y con el corazón a punto de salirse de mi pecho. Me serví otra birra y adentro, luego unos tragos más, hasta que sentí que él ya estaba de regreso.
-Listo, ya esta en su cama y bien dormidito-
Todo me comenzó a dar vueltas, todo me temblaba; mi concha chorreaba a todo lo que daba. Él se sirvió otra cerveza y me dijo:
-¿Queres que te lleve a tu cuarto?…fin del primer capitulo
"Soy Susana y esta una más de mis aventuras. Esto que les cuento sucedió el 24 de diciembre 2003 en casa de mis suegros los padres de Dani. Fue una noche familiar y con algunas amistades. Todo sucedió como corresponde a una buena navidad: comida, bebidas, etc. todo salió normal y muy bueno.
Al paso de las horas unos se van otros se quedan, en fin. La bebidas comenzó a hacer efecto en nosotros, y como a las cuatro de la mañana, quedábamos el Dani y yo, con mis suegros. Ellos son jóvenes, tienen 41 y 48 años, mi suegra es la clásica mujer caderona y muy culona, y él fue boxeador, es muy fornido y fuerte, y casi siempre quiere demostrar lo fuerte que está.
Pues ahí estábamos tomando cerveza cuando mi suegra se fue quedando dormida en el sillón, cansada de tanto reír y las bebidas ingeridas. Mi suegro procedió a tomarla entre sus brazos y la subió a su habitación para dejarla descansar; al menos eso pensamos, pero no fue así. Como hacia un poco de frío, después de unos minutos en que mi suegro subió, le dije a Dani.
-Voy por un suéter, ¿querés que te traiga uno?…
-No, me contesto Daniel.
Así que comencé a subir las escaleras, y me costó algo de trabajo porque la verdad ya me sentía algo mareada. Para llegar a nuestra habitación tengo que pasar por la de mis suegros, y al pasar estaba la puerta entreabierta, cuando de pronto escuché:
-Ahora si mamita, este culito se va a tragar mi verga -, dijo mi suegro, cacheteándole el culo a mi suegra.
Al escuchar eso, regresé muy despacio y en silencio me asomé por la orillita de la puerta y ¡guau!, mi suegra estaba acostada sobre la cama boca abajo, con el vestido a la cintura y con una almohada debajo de su cadera, bien parada y mostrando su hermoso culo. Mis ojos se abrieron por completo y no pude gemir un poquito, pues ella inconsciente, estaba esperando a su macho con las nalgas paraditas. Mi suegro con los pantalones en los tobillos tomó la bombacha de ella y se la arrancó de un tirón, mi suegra ni se movió. Nunca había visto a mis suegros así, y la verdad lo que veía no lo creía
Ella tenía un culo más grande de lo que imaginaba, pero bien duro nada flácido, mi suegro le dio dos sonoras palmadas, e imagínense el tamaño de sus manos por ser boxeador, eso sonó muy duro:
- ¡Flojita y ayudando puta, que ahí te va mi verga!… -, le abrió esas tremendas nalgas y le escupió el orto para lubricarlo.
Con sus dedos le dilato bien el agujero del culo y me dejó estúpida cuando sacó su increíble verga, una maravilla como de 20cms pero del grueso de una botella de cerveza o más, mis ojos se abrieron por la sorpresa y de mi boca salió una exclamación muy suave? Mi cosita empezó a lubricarse en cosa de segundos.
Mi suegro agarro su choto y lo dirigió al suculento orto de mi suegrita, que al sentir la gruesa verga de su marido, que se la clavó de un solo golpe, exclamó algo entre balbuceos y gemidos. Él comenzó a darle duro, tomándola de las caderas para hundirle toda su pija hasta los huevos, en un vaivén frenético y lujurioso, cogiéndosela como un loco de verdad, con furia y calentura
Ya para ese momento tenía mi concha húmeda sin siquiera tocármela, estaba en ese punto donde no querés otra cosa que no sea una verga bien parada, clavada en tus entrañas.
Así que seguía y seguía viendo, y él, cogiéndosela a todo vapor. Era un espectáculo de locura, y veía claramente como entraba ese choto en el culo de mi suegra; hasta que de pronto gritó el Dani:
-¡Tráeme un suéter también, Susana!… -, mi suegro al escuchar se dio vuelta hacía la puerta y me vio ahí con media cabeza observando cómo se cogía a su esposa.
Me quedé helada y mi vista se fue directo a esa vergota que se movía con vida propia; ahora la podía ver en toda su plenitud, y era increíble lo que veía, pues jamás había visto algo parecido, y sobre todo que entrara en un orificio tan estrecho, como es el culo. Comenzó a caminar hacia a mí, de inmediato caminé apurada hacia nuestro cuarto y le respondí a Dani que en un momento bajaría
Abrí la puerta y la cerré rápido, mi corazón estaba a mil revoluciones por minuto, mis tetas paradas y los pezones endurecidos, mi conchita recaliente y ahí me quedé callada y sin moverme.
Sin embargo quería bajar, así que abrí la puerta y nada, el pasillo vacío…cierro, voy al baño me levanto el vestido, limpio mi conchita y aún estaba muy caliente, tomé los suéteres y salí muy despacio, sin hacer ruido. Bajé como pude y llegué nuevamente al living. Me tomé mi copa de un trago, me serví otra igual, y de otro trago me la tomé.
Daniel ya estaba perdido en su sueño, y en esos momentos me entraron unos nervios de solo imaginarme que estaría a solas con su padre y como haría para salvarme de esa hermosa tranca, aunque mucho no me disgustaba ya la idea, despues de haberla visto.
En eso veo que baja mi suegro, rápido me siento al lado del Dani y mi suegro con una mirada muy caliente que nunca le había visto, se sirvió una copa y se la tomó:
- ¿Queres que lo subamos a dormir, Susi?-, dijo refiriéndose a su hijo.
Ahí fue cuando todos los nervios me invadieron, todo me temblaba y encima contesté que sí. Lo levantó igual que a mi suegra, y como si de un bebe se tratara lo cargó y lo llevó a nuestra habitación. Me quedé sola y con el corazón a punto de salirse de mi pecho. Me serví otra birra y adentro, luego unos tragos más, hasta que sentí que él ya estaba de regreso.
-Listo, ya esta en su cama y bien dormidito-
Todo me comenzó a dar vueltas, todo me temblaba; mi concha chorreaba a todo lo que daba. Él se sirvió otra cerveza y me dijo:
-¿Queres que te lleve a tu cuarto?…fin del primer capitulo
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