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Sábado a la noche con mi hijo

Sábado por la noche. Mi hijo de 16 años salió con su novia yo separada.  Me preparé algo para cenar y me fui a la cama. Intente ver algo en la tele pero nada me satisfacía. 
Lo único que pensaba era que yo estaba sola en la cama y que mi hijo seguro estaba en un telo
Cerré los ojos y empecé a pensar lo que estaría haciendo. Sin darme cuenta mis manos empezaron a acariciar mis pechos. Los pezones.  estaban duros y parados llevé mi mano hacia abajo acariciando cada centímetro ya estaba gimiendo  pero al empezar a tocarme arriba de la bombacha sentí un frío por mi espalda un grito de satisfacción  no pude evitar. Muy despacio metí mi mano por debajo de la bombacha mis dedos me llevaron a un placer que hacía mucho no tenía. Tal vez desde mis 14 cuando me masturbaba todas las noches.  Empecé muy despacio a masajear el clitoris ya los gemidos eran placer me envolvían y calentaba más. Al rato una satisfacción me envolvió tuve un polvo como nunca   Me levanté a cambiarme la bombacha y me acosté sin vestirme de repente mi hijo entró en mi habitación. Me tapé como pude. 
Ma me dejó mi novia me dijo. Me puedo quedar con vos esta noche.? Mientras se acostaba a mi lado. 
Y ahora que hago?
Empezamos a hablar traté de consolarlo. De repente se levantó de la cama y se sacó la ropa. Que cuerpo formidable tiene pensé. Se metió en mi cama.  Yo seguía exitada y el lloraba por su separación. No pude evitar abrazarlo. El sintió mis pechos sobre su cuerpo. Gracias ma esto me reconforta. Pasaron los minutos y su mano empezó a acariciar mi espalda cerré los ojos mi lengua jugaba con mis labios el lo noto  sus manos las llevó a mi cuello acariciando suavemente las bajo por mi pecho comenzó a acariarme las tetas mis oezones parados gritaban a mi. Con sus dedos empezó a acariciar las aureolas en forma circular empecé a gemir suavemente. De repente la punta de su lengua tocó mi pezon. Dios grite. Me detengo me dijo. No. No.  Seguí. Yo me retorcía de placer lo empecé a acariciar y de repente mi mano estaba en su pene duro parado. Enorme. Empecé mi trabajo. Ahora me toca a mí. Le dije. Deposite mis labios envolviendo la cabeza  y comencé a chuparlo y a moverlo. El me decía si. Ma.  Así. Así me gusta y sus gemidos empezaron más seguido ya casi estaba. Me detuve. Y el me rogó que siga. No pude evitarlo. Seguí y seguí y mi boca se llenó de leche   Lo miré y su cara lo decía todo estaba feliz. Entonces me agarró y me tiró sobre la cama me arrancó la bombacha y empezó a chuparme la concha nadie me lo había chupado así estaba en otro mundo. Tal vez por lo prohibido. Pero su lengua seguía haciendo maravillas mi clitoris empezó a pararse dios. Nunca sentí algo así.  Métemela grité.  El se detuvo. Me miró, segura?  Si. Por favor metemela la necesito adentro. Antes de terminar la palabra ya me la metió hasta el fondo. Mis piernas lo abrazaron fuertemente y lo empujaba más adentro. Empezó a cogerme mis gritos de satisfacción se escuchaban desde la esquina. Intento sacarla. Noooo le grité. Seguí. Es que estoy por acabar. No importa lléname de leche. Y sigui y sigui su leche calentita estaba dentro mío. Nos abrazamos. Se acotó a mi lado mientras me acariciaba. Hablamos un par de horas y antes de irse a su cama. Ma que pasa si te embarace? Y se fue. Me quedé pensando que no estaba tomando las pastillas desde hace un tiempo.   Me levanté. Fui al baño miré mi cuerpo desnudo y pensaba me cogi a mi hijo. Todavía estoy en carrera. Del embarazo si llega a pasar me ocuparé después. 

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