Con mi esposa, nos compramos recien una casa en un lindo condominio. Una vez al año se hace un almuerzo comunitario, era nuestra primera vez. Buen vino, buena comida, piscina y sol. Poco a poco los comensales comenzaron a meterse a la piscina, tipo 18 hrs apareció un botella de wisky y la música. Mi mujer es bastante caliente y gusta de exhibirse por lo que no me extrañó que luciera un diminuto bikini, que permitía ver sus encantadoras pequeñas tetas y su gran culo blanco, carnoso y firme. Inmediatamente la mirada de los hombres se dirigió al trasero voluminoso de mi mujer, dos se le acercaron y a la salida uno de ellos le ofreció una toalla. Cada vez que estoy en estos juegos, mas me gusta ser un cornudo. Mi verga mas se erectaba a medida que mas hombres miraban. Jaime un soltero de unos 60 años, vive en la casa 5, se dedicó a hablar con mi mujer; la casa 5 da justo al frente de la mia asi es que al terminar fuimos por un wisky a su casa. Mas pasaban los tragos mas mostraba mi mujer sus regias piernas. Jaime debió estar muy caliente pues se acomodaba en el sillon incomodo. Miraba y estaba feliz. Serian las 12 de la noche cuando el alcohol hizo efecto en nuestro invitado y nos retiramos. El sabado siguiente, Jaime apareció de nuevo, pero no bebio alcohol, se dedicó a hablar con mi mujer y a conquistarla, ofrecimos piscina y llego puntual con una botella de agua a las 4 de la tarde. Invente un dolor en la mano para que Jaime se ofreciera para poner bloqueador solar a mi esposa. El sucio de Jaime pudo tocar a mi mujer todo lo que jamás imagino, yo hervia de calentura, al ver las manotas de Jaime deslizarse hasta la cola de mi esposa. Mi mujer me confeso que esas manos torpes eran muy eróticas. Jaime pidió retribución y mi mujer le puso bloqueador solar en las piernas y espalda, todos estábamos calientes a las 18 horas. Servimos agua y mi mujer se quitó el brasier del bikini, esto se esta poniendo aburrido dijo y sus preciosas tetitas pequeñas quedaron libres a la mirada erotica de Jaime. Me retire diciendo que dormiría una siesta. Ellos conversaron y yo atento a que ocurria, vi claramente a Jaime chuparle las tetas a mi señora, rico decía ella, rico, exquisita mamada de tetas. Pasaron 20 minutos y mi mujer se quita el calzon del bikini y se monta sobre nuestro invitado quien desenfundó una nada despreciable herramienta de carne, con su cabecita despejada. Culiaron rápido y yo me hice el idiota. Los deje gozar libremente. A las 9 de la noche se retiró Jaime y mi esposa me conto con lujo de detalles toda la actividad sexual con el vecino. Se lo repetirá me dijo pues tiene una verga bastante gorda. Esa noche me culie como afiebrado a mi mujer, su relato no hizo mas que dejarme caliente. Juntos planificamos otros encuentros sexuales en modo cornudo.
mi señora tira con el vecino
Con mi esposa, nos compramos recien una casa en un lindo condominio. Una vez al año se hace un almuerzo comunitario, era nuestra primera vez. Buen vino, buena comida, piscina y sol. Poco a poco los comensales comenzaron a meterse a la piscina, tipo 18 hrs apareció un botella de wisky y la música. Mi mujer es bastante caliente y gusta de exhibirse por lo que no me extrañó que luciera un diminuto bikini, que permitía ver sus encantadoras pequeñas tetas y su gran culo blanco, carnoso y firme. Inmediatamente la mirada de los hombres se dirigió al trasero voluminoso de mi mujer, dos se le acercaron y a la salida uno de ellos le ofreció una toalla. Cada vez que estoy en estos juegos, mas me gusta ser un cornudo. Mi verga mas se erectaba a medida que mas hombres miraban. Jaime un soltero de unos 60 años, vive en la casa 5, se dedicó a hablar con mi mujer; la casa 5 da justo al frente de la mia asi es que al terminar fuimos por un wisky a su casa. Mas pasaban los tragos mas mostraba mi mujer sus regias piernas. Jaime debió estar muy caliente pues se acomodaba en el sillon incomodo. Miraba y estaba feliz. Serian las 12 de la noche cuando el alcohol hizo efecto en nuestro invitado y nos retiramos. El sabado siguiente, Jaime apareció de nuevo, pero no bebio alcohol, se dedicó a hablar con mi mujer y a conquistarla, ofrecimos piscina y llego puntual con una botella de agua a las 4 de la tarde. Invente un dolor en la mano para que Jaime se ofreciera para poner bloqueador solar a mi esposa. El sucio de Jaime pudo tocar a mi mujer todo lo que jamás imagino, yo hervia de calentura, al ver las manotas de Jaime deslizarse hasta la cola de mi esposa. Mi mujer me confeso que esas manos torpes eran muy eróticas. Jaime pidió retribución y mi mujer le puso bloqueador solar en las piernas y espalda, todos estábamos calientes a las 18 horas. Servimos agua y mi mujer se quitó el brasier del bikini, esto se esta poniendo aburrido dijo y sus preciosas tetitas pequeñas quedaron libres a la mirada erotica de Jaime. Me retire diciendo que dormiría una siesta. Ellos conversaron y yo atento a que ocurria, vi claramente a Jaime chuparle las tetas a mi señora, rico decía ella, rico, exquisita mamada de tetas. Pasaron 20 minutos y mi mujer se quita el calzon del bikini y se monta sobre nuestro invitado quien desenfundó una nada despreciable herramienta de carne, con su cabecita despejada. Culiaron rápido y yo me hice el idiota. Los deje gozar libremente. A las 9 de la noche se retiró Jaime y mi esposa me conto con lujo de detalles toda la actividad sexual con el vecino. Se lo repetirá me dijo pues tiene una verga bastante gorda. Esa noche me culie como afiebrado a mi mujer, su relato no hizo mas que dejarme caliente. Juntos planificamos otros encuentros sexuales en modo cornudo.
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