You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

De novia recatada a puta sumisa

Me pone loco el NTR desde el lado del que gana: llegar, dominar con BDSM fuerte (azotes duros, humillación verbal, dolor que las hace rogar, ataduras, control total) y convertir a una novia/esposa fiel en una puta adicta que solo piensa en mi verga.
Especialmente me calientan los cornudo ocultos: esos que saben que su mujer merece más, que fantasean con que alguien como yo la rompa, pero todavía no se animan a decírselo a ella.
Mi fantasía más recurrente y la que más me pone es esta: encontrarme con una novia que parece súper recatada, de esas que se visten siempre conservadoras — faldas largas, blusas cerradas, nada de escote ni corto — porque así la criaron o porque su novio la quiere “pura”. Con él es la chica perfecta: tímida, pudorosa, casi ni besa en público. Pero conmigo… todo cambia.
Yo la empiezo a dominar despacio pero firme. Le digo que si quiere seguir viéndome, tiene que obedecer. La primera salida fuerte: la obligo a ponerse un vestido negro apretadísimo y cortito, de esos que apenas cubren el culo, se le marcan las nalgas y el tanga se transparenta si se mueve. Ella se muere de vergüenza, me dice “no, por favor, me da pena”, pero yo la agarro del pelo y le digo “vas a ir así porque ahora sos mía, puta”. La llevo a un boliche o disco lleno de gente.
Ahí la exhibo sin piedad: bailamos pegados, le meto mano por todos lados delante de todos. Le agarro el culo fuerte mientras estamos en la pista, le subo el vestido un poco para que se le vea más. La llevo al baño o a un rincón oscuro y me tomo selfies con ella: una mano en su cuello ahorcándola suave pero firme frente al espejo, ella con cara de sumisa asustada pero mojada, yo sonriendo atrás como el dueño. Otras fotos: mi mano dentro del vestido, apretándole las tetas o metida entre las piernas.
Ella tiembla de vergüenza porque sabe que la gente mira, pero también se calienta porque nunca la habían tratado así. Termina la noche bailando como loca, restregándose contra mí, olvidándose de su pudor.
Pero lo mejor viene después, de noche. En el motel o en un lugar oscuro, le pongo el disfraz: orejas de perro, cola plug, collar con correa, rodilleras… nada más. La saco a “pasear” así: de cuatro patas por un parque vacío o una calle poco transitada a altas horas. Ella gatea, muerta de humillación, lloriqueando “alguien me va a ver”, pero yo la jalo de la correa y le doy nalgadas fuertes para que avance. Le tomo fotos y videos: ella gateando, mirando a cámara con cara de perra en celo, el culo rojo de los azotes, la cola moviéndose.
Y el toque final que me hace correrme solo de pensarlo: le mando esas fotos y videos al novio cornudo. Mensajes como “mirá lo que tu ‘niña buena’ hace conmigo” o “ella ya no es tuya, ahora gatea para mí”. Él ve cómo su novia recatada se convirtió en mi puta exhibicionista y sumisa total, mientras ella duerme agotada a mi lado, marcada y adicta.

Esa es mi fantasía máxima: corromperla por completo, romper su pudor, exhibirla y humillarla en público… y que el cornudo pague las consecuencias recibiendo las pruebas.


¿Qué les parece? ¿Alguna mina recatada que se moja leyendo esto? ¿Cornudos que fantasean con que les pase exactamente esto? ¿Alguien con experiencias reales de corrupción o pet play público? Comenten todo, me calienta leerlos.

De novia recatada a puta sumisa

cuckold


APARTE, estoy pensando en hacer cumtributes

0 comentarios - De novia recatada a puta sumisa