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Luz, Ana y Yo 12

Me acosté tranquilo escuchando como seguían hablando entre ellas, discutiendo un poco. Luz quería que mí suegra se aleje, y ella ya no quería hacerlo. Mientras tanto, yo pensaba en estirarlo lo máximo posible. Quien en su sano juicio no quiere seguir con este sueño? Algo de me va a ocurrir pensaba y me quedé dormido.


Ambas volvieron a acostarse, entre dormido pude sentirlas. Ana nos despertó con el mate preparado y ninguno hablaba mucho, comentábamos alguna pequeña cosa de la televisión pero no mucho más, el ambiente estaba raro. Así que propuse charlarlo para tratar de encontrar una solución que nos beneficie a todos, claro está que en especial a mí aunque no se los diga. 

Ya comenzada la charla habían momento en los que el tono subía entre ellas, mientras yo interferia para calmar las aguas,pero prácticamente no hablaba. La postura de Luz era que su madre no siga, y la de Ana era que si quería hacerlo pero añadiendo el condimento que sea bastante seguido. Con el correr del tiempo la negociación entre ellas empeoró y estaba más que claro que no había forma de llegar a un buen puerto.

Yo: Tengo una propuesta para las dos, y creo que es la mejor.

Se callaron, y se dispusieron a escuchar atentamente.

Yo: Luz, yo te amo y quiero que volvamos a estar juntos. Y que vuelvas a ser mí novia.

Con una sonrisa burlona miró a su madre, como queriéndole decir “yo gané”, pero continúe hablando.

Yo: Creo además, que las pretensiones de tu mamá no son las mejores.

Ana me miró, como diciendo “Me vas a dejar afuera”.

Yo: Pero sí está claro que aunque no fue la mejor de las formas que eligió, estamos juntos y lo vamos a seguir estando. Por ayuda de ella también, así que algo de mérito tiene. No te parece amor ?

Luz: Si, es verdad. 
Yo: Entonces la propuesta es que sigamos como estamos y de vez en cuando pueda venir, a pasar una noche, un Finde o algo asi. 
Luz: Pero amor, no es normal que mí mamá venga..
Yo: Luz, nunca fue normal y vos lo aceptaste desde el principio, antes de que estemos juntos, porque ahora dejo de serlo ?
Luz: Es que yo te quiero solo para mí, y no pensé en que podía escalar tanto esto..
Yo: Soy tuyo y eso debías pensarlo antes también. Creo que es una propuesta más que justa, para todos.
Luz: Está bien, acepto.
Ana: Yo también acepto. No voy a interferir en su relación mientras cumplan su parte.
Yo: Bueno cierren el trato entre ustedes, densé un abrazo y un beso. Al fin y al cabo, son madre e hija no se tienen que pelear.

Mientras sonrieron y se abrazaron, aproveche el momento.

Yo: No me dejen afuera, cierren el trato conmigo también.

Cuando ambas me miraron, había sacado la verga del boxer se estaba despertando y estaba bastante gomosa.

Ana: Apaa, no sos el único que quiere festejar parece
Yo: No nos dejen afuera, cerremos el trato. Es toda para ustedes.

Ambas se pusieron rápidamente en 4 acercando su cara a la verga y la cola a los pies de la cama. Ana la agarró al mismo tiempo que se mordió el labio y soltó un “Ufff”.

Ana: Chupala vos primero hija, es toda tuya.
Luz: Tranquila mami, yo voy a tener más tiempo que vos, aprovecha.

La metió completa en su boca, la paseaba de mejilla a mejilla y solo la sacaba de su boca como si fuera un largo y sabroso chupetín, succionando con ganas soltando un ruido fuerte en la habitación cuando terminaba de salir de su boca. Luz la observaba bien de cerca, mientras acariciaba los huevos y de vez en cuando me miraba sonriente. 

Ana siguió sosteniendo mí verga adentro, hasta que empezaron las arcadas pero aún así no sacaba ni 2 centímetros mí miembro de su boca y cuando al fin lo hizo, ya estaba completamente dura.

Ana: Ya te la prepare hija, seguí vos.

Invirtieron los roles, ahora mí suegra disfrutaba la vista mientras su hija trataba de soportar mí verga completa en su boca, a ella le costaba mucho más pero con algo de entrenamiento seguro lo lograría. Se incorporó y le dijo a Ana “Ayudame mami”. Tenía la intención de sentarse encima mío y mientras se acomodaba, mí suegra sostenía mí poronga de forma recta hacia arriba para que su hija solo necesite aferrarse a mí, ella la guiaba para que pueda estar completamente dentro de su hija.

Cuando lo logró se quejo un poco pero en 2 segundos estaba cabalgando como loca, mientras su madre se había arrodillado atrás de ella y me daba el espectáculo de apretujar las tetas y pezones a su propia hija, para que mí cabeza explote de morbosidad y calentura.

Yo: Estoy cerca de acabar bebé, ya casi. No voy a poder aguantar mucho más.

Agarré sus caderas y la saqué de encima, hizo fuerza para quedarse pero le expliqué que quería otra cosa.

Yo: Quiero que las dos acaben juntas. Vení, sentate en mí pecho. Quiero chuparte la concha hasta que acabes en mí boca. Y que tu mamá, acabe en mí poronga.

A las dos les calentó el plan e inmediatamente lo llevaron a cabo. Luz se aferraba un poco en mí y en el respaldo de la cama, mientras que Ana se movía sin cesar sobre mí verga. 

Ana: Estoy tan cerca, como me calienta esto.
Luz: Yo también, me está chupando la concha increíble.

Yo: Agarra sus tetas como antes, le ordene a Ana.

Y mientras lo hacía, Luz dejó caer su espalda contra el pecho de su madre.

Yo: Tira de los pezones, fuerte.

Ana no dejaba de moverse, mientras que Luz estaba exaltada de tanto placer, su nuca estaba sobre el hombro de su madre, emblanquecia los ojos y el único final posible era que me llene la boca de sus jugos. Pero pasó algo más, por la calentura del momento.

Ana: No sabes lo dura que tiene la verga tu novio, no la soporto más.
Luz: Yo no doy más
Ana: No podías ser tan mala y no prestarmelo de vez en cuando.

Antes de que Luz pueda responder, su madre la beso y ella lo correspondió con lengua, bien profundo. Esas bocas gigantes, labios carnosos y lenguas húmedas llenas de saliva y gusto a mí verga, hacían que solo con esa vista cualquier hombre no tardé en acabar y yo no era la excepción.

Ana dejó de besarla solo para hacerle saber que yo la estaba llenando de leche.

Ana: Me está llenando de leche hija, me quema la concha.

Al escuchar eso, espasmos fuertes y furiosos como si otra persona estuviera sacudiendo el cuerpo de mí novia se hicieron presentes. Y mientras sus ojos seguían emblanquecidos y su cuerpo retorcido, lleno mí boca y casi toda mí cara de sus jugos.

Ana siguió pero no soporto mucho tiempo más, hubieron pocos segundos de diferencia entre el clímax de cada uno. Nos sostuvimos entre todos por un minuto así, tratando de que nuestros cuerpos se recuperen, nos reímos vagamente más que nada de lo bien que lo habíamos pasado, que por otra cosa.

Se ducharon, Ana esperaba a que mí suegro la pase a buscar y Luz debía irse con ella, al otro día tenía que ir a la facultad pero no tenía nada de ropa ni lo que necesitaba. Asique Ana como buena suegra, se ofreció a ir a buscar todo lo que su hija necesitaba y traerlo para que pueda quedarse conmigo esa noche. 

Terminamos el día y la noche súper bien con mí novia, estábamos muertos pero antes de dormir volvimos a hacer el amor. Está vez suave despacio y con ternura, ya que nada de eso había pasado en el fin de semana.

Antes de dormir pensé, cuánta amabilidad había de pronto en el ambiente y cuánto buen sexo iba a tener de aquí en mas, cuántas fantasías y morbosos de tanta gente había cumplido en un solo fin de semana ? Pero además, ¿qué otras fantasías podré cumplir de aquí en más ? La respuesta era muchas, claro está, que no solo Luz era de mí propiedad sino que además, mí suegra también.


Terminamos acá y seguimos con otra saga o quieren más ?

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