Mi cama se convirtió en un punto de placer para mis jóvenes amantes y al que se convirtió en mi macho dominante a su corta edad Saúl lentamente me rompía tanto por dentro como por fuera. Me llamaba puta o tetas, y eso en lugar de molestarme me comenzaba a gustar un día mientras cenaba con mi esposo me hizo meterme al baño y con lápiz labial me hizo escribirme sobre los pechos la palabra "PUTA" en letras enormes y mandarle foto de evidencia.
Su dominio fue cada vez más y más delicioso mientras me cogía abriéndome de piernas comenzaba a ahorcarme no se dónde vio eso pero la primera vez que lo hizo me corrí mientras el se reía de que puse una cara de estúpida y me comenzaba a volver adicta a todas esas emociones y como dije antes Saúl me convertiría en su puta Bimbo por lo que mi ropa comenzó a cambiar mi esposo me preguntaba el motivo y yo me hacía la molesta y le decía que era para sentirme joven una vez más al ser ropa que una adolescente en la edad de la puntería usaría la mayoría de cosas las pedía por paquetería por qué era lo que Saúl me ordenaba que comprara prácticamente todo eran minifaldas o micro faldas que apenas me cubrían el culo pequeñas tangas de hilo, tops que apretaban mis pechos y los hacían lucir más grandes todo en colores rosa o blanco, y tacones unos más normales que otros pero un par era de los que usan las strippers y le encantaba cogerme con esos tacones lo volvían loco y a mi esposo también pero solo lograba que sus 3 minutos de placer se convirtieran en 2 jajajaja.

Una noche los astros se alinearon a modo de que los papás de Saúl saldrían y mi esposo no llegaría por lo que de inmediato me mandó un mensaje: voy para tu casa tetas báñate y maquíllate pero no te vistas.
De inmediato me bañé y prepare y como me indico Saúl no me vesti solo me maquillo como ya sabía que le gustaba que exagerara el maquillaje y me perfume en cuanto llegó me dió una bolsa bueno prácticamente me la aventó en la cara y ya sabía que hacer.
Mire mi reflejo frente al espejo no podía lucir más puta un vestido negro transparente acompañado de un corset negro que hacía que mi cintura luciera más espectacular alzaba mis pechos y mi culo se veía más grande sin brasier y como no podía faltar una tanga de hilo negra y la cereza del pastel mis tacones de stripper me veía como una auténtica puta escuché a Saúl gritar desde la sala: Estás lista?
Sali caminando lo más sensual posible si ya había una diferencia de estatura entre Saúl y yo ahora con esos tacones era aún más por lo que para besarlo tenía que agacharme y el aprovechaba para apretar mis pechos.

Saúl - te vez muy bien tetas vamos a salir
Yo- salir?
Saúl - si que no escuchas tetas lo bueno es que estás buena por qué no eres muy lista.
Me tomo de la cintura mientras caminábamos me llevo en transporte público para poder recibirme más era muy humillante salir vestida así es la primera vez pero mis pezones estaban duros y mi vagina estaba empapada, las miradas de deseo de los hombres y las miradas de desaprobación de las mujeres.
El viaje fue duro pero exitante tantas miradas al llegar la vista del chico que nos atendió fue una auténtico poema me imagino que incluso su verga se paró al verme.
Para ser viernes estaba muy sola la sala y estaba prácticamente vacío, sólo distinguimos cuatro hombres muy separados unos de otros. Nos sentamos en una de las últimas filas. La película ya había empezado, mi macho la sala casi vacía, la película, mi ropa, todo influía para que me sintiera muy excitada y caliente, y me alegré cuando saul no tardó en volverse sobre mí y besarme en la boca. Su mano se dirigió a mi escote y me acarició los pechos y mis pezones, ya duros por la excitación, mientras nuestras lenguas se fundían en un beso apasionado. Le toqué el paquete y comprobé que él también estaba muy cachondo, le desabroché el pantalón y liberé su maravillosa verga. Él dirigió mi cabeza hacia ella y se la chupé con ganas.
Entonces me dijo que me quitara el vestido, yo le dije que no, que allí no, pero estaba tan caliente que no pude negarme, y dejé que me lo quitara y lo echara sobre una butaca quedándome solo con el corset ,los taconesme y la tanga. Y volví a agacharme para seguir chupándosela. Yo no me di cuenta, pero uno de los hombres sentados por delante de nosotros se volvió para ver qué eran esos susurros, y saul le hizo una seña para que se acercara. Se acercó por detrás de mí, yo ni siquiera le oí llegar, y la visión de mi culo solo cubierto por el pequeño hilo mientras se la mamaba a daul le debió poner cien. Él solo veía a una mujer madura muy atractiva chupándosela a un chico joven. Entonces me sorprendí al notar una mano que no era la de Saúl tocándome el culo, quise incorporarme para saber qué ocurría, pero Saúl me sujetó la cabeza y le dijo al desconocido que me la metiera; casi sin darme cuenta sentí cómo unas manos agarraban mis caderas y una verga enorme empezaba a presionar para introducirse dentro de mi vagina. Quise protestar, decirle a daul que no le dejara, pero él me dijo que me callara, que fuera una puta buena y me dejara coger por ese desconocido.
Su verga entró dentro de mí casi de un solo golpe, provocándome un gemido siendo ahogado por la verga de Saúl, Los otros tres espectadores se acercaron atraídos por los gemidos y se quedaron mirando alrededor como embobados; Saúl se corrió brutalmente en mi boca, llenándomela de semen, y cuando se le pasaron los temblores se levantó y le preguntó a uno de los hombres que si quería ocupar su lugar. No se lo pensó dos veces, y se sentó en la butaca, se sacó la verga y me la metió en la boca. El que me estaba cogiendo no tardó en correrse, llenándome con su leche caliente, y poco después el otro desconocido se corría en mi boca. Por fin me dejaron libre un momento y aproveché para sentarme y relamerme el semen que goteaba de mi boca.
Pero aún había dos hombres masajeándose sus pollas fuera de los pantalones esperando su turno; y no pensaban irse sin disfrutar de mí. Me cogieron entre todos y me llevaron a un lateral de la sala, donde había más espacio, y me tumbaron en el suelo. Me fueron usando esos dos hombres por turnos, mientras Saúl los animaba, y me obligaba a abrir la boca al máximo para tragarme dos vergas a la vez. Luego se levantaron todos y me dejaron de rodillas, masturbandose los cuatro desconocidos, incluido Saúl , a mi alrededor. Me dijeron que abriera mucho la boca y que fuera manteniendo en mi boca todo el semen que me iban a echar, pero que no lo tragara ni lo escupiera. Yo me acariciaba las tetas un poco por los nervios y un poco para excitarles, y uno a uno se fueron corriendo en mi boca. Cuando uno terminaba otro le seguía, casi sin parar, y mi boca se fue llenando poco a poco de semen. Su semen no solo caía en mi boca, sino que pronto tuve llena toda la cara y el pelo. Goteaba por mi barbilla y caía sobre mis pechos. Saúl fue el último en correrse, y juraría que su cantidad fue la mayor de todas, claro que él es muy joven y los desconocidos todos hombres maduros, alguno incluso bastante desagradable. Cuando terminaron se quedaron jadeando contemplándome, asombrados de ver mi cara blanca de semen y mi boca abierta llena. Entonces Saúl me dijo que les demostrara lo puta que era y que me lo tragara todo, así que cerré la boca y me lo tragué, y la abrí otra vez para que lo comprobaran.

Me vestí y salimos del cine, quería llegar a casa cuanto antes y darme un baño, me sentía muy sucia, pero también reconocía que había sido muy excitante y morboso hacerlo con unos desconocidos. Llegamos al aparcamiento y estaba casi vacío de coches y no se oía nada. Entonces oímos unas voces, alguien que nos llamaba. Eran los hombres del cine, los cuatro, nos habían seguido. Uno de ellos, parecía que hablaba por los demás, se acercó a Saúl y le dijo que se habían quedado con ganas de más, que querían seguir follando conmigo. Saúl hablo con ellos por unos minutos vi como uno de los hombres le daba una buena cantidad de dinero y les dijo que podían hacer lo que quisieran conmigo durante una hora, y que a él le gustaría mirar. Aceptaron excitadísimos y yo le dije a Saúl que no lo hiciera, que nos fuéramos a casa, pero él me dijo cruel que ya habían pagado y que ahora iba a ser su puta.
Me cogieron y me metieron en el coche rompiéndome el vestido, me tumbaron en el asiento y de nuevo me fueron cogiendo todos por turno. Sus vergas entraban y salían de mi, mientras Saúl observaba todo un poco apartado, sonriendo con lujuria. En cuanto uno se corría otro ocupaba rápidamente su lugar y me la clavaba, mientras mi boca siempre estaba ocupada lamiendo alguna verga o algunos testículos. Me trataban con fuerza, para ellos solo era un objeto sexual en el que descargar todas sus ansias reprimidas; me azotaban, me magreaban con violencia las tetas, me escupían. Cuando se corrieron todos, uno vio que todavía quedaba un poco de tiempo, y se le ocurrió una idea. Cogió una botella de licor que uno de ellos llevaba y me hizo beber un buen trago, luego la dirigió a mi vagina y me la empezó a meter. Lo tenía tan dilatado y tan lleno de semen que no me molestó demasiado y se deslizó en mi interior fácilmente, mezclándose el licor que brotaba de su interior con el semen que me inundaba mi vagina al sacarla una mezcla de semen y licor escurría ardía horrores pero la exitacion estaba a tope me llamaban puta asquerosa y perra uno de ellos me tomo de la cabeza y restregando mi cara en la mezcla me obligaron a limpiarlo con mi boca.
Mientras lamía el piso vi como uno de ellos se hacerco a Saúl y hablaban pero me asustó que sacó una bolsa pequeña con un polvo blanco el me vio y se rió entonces ambos se acercaron y Saúl tomo mi cabeza
Saúl: te vez ridícula bebiendo del piso estoy te ara sentir bien mi perrita
El hombre puso el polvo en su mano y me obligaron a inalarlo de pronto todo el dolor de mi cuerpo se esfumó y mi mente poco a poco se fue era como estar en piloto automático me hicieron masturbarme con la botella mientras se recuperaban de ser una hora se convirtieron en 2 y luego 3 me hicieron de todo al final uno de ellos al ver mi culo tan dilatado me metió la botella en el culo fue doloroso pero en mi estado llegaba al extasis me corrí mi lengua salia de mi boca podia escuchas a Saúl y los hombres mientras me decia que si estaba bien que está puta ya se rompio y se reía.
Muy amablemente los hombres nos llevaron a mi casa mientras seguían usando me en la parte trasera de la camioneta sin piedad ya en casa Saúl me preguntó cómo estaba, y si me había gustado. Le dije que lo de la botella había sido horrible, pero que ser usada y prostituida con unos desconocidos había sido increíble. Me preguntó si querría repetirlo otra vez y le dije que sí. Me dijo que era la mejor puta del mundo y me dirigió la cabeza con suavidad a su entrepierna para que se la chupara una vez más antes de irse a su casa. Se corrió en mi boca y me lo tragué con muchísimo placer, me dirigí al baño para lavarme. Había sido una tarde increíble de sexo, pero tenía todo el cuerpo escocido y dolorido, y necesitaba un baño y descansar mi mente apenas regresaba de lo que me obligaron a inhalar pero fue una experiencia increíble.
Su dominio fue cada vez más y más delicioso mientras me cogía abriéndome de piernas comenzaba a ahorcarme no se dónde vio eso pero la primera vez que lo hizo me corrí mientras el se reía de que puse una cara de estúpida y me comenzaba a volver adicta a todas esas emociones y como dije antes Saúl me convertiría en su puta Bimbo por lo que mi ropa comenzó a cambiar mi esposo me preguntaba el motivo y yo me hacía la molesta y le decía que era para sentirme joven una vez más al ser ropa que una adolescente en la edad de la puntería usaría la mayoría de cosas las pedía por paquetería por qué era lo que Saúl me ordenaba que comprara prácticamente todo eran minifaldas o micro faldas que apenas me cubrían el culo pequeñas tangas de hilo, tops que apretaban mis pechos y los hacían lucir más grandes todo en colores rosa o blanco, y tacones unos más normales que otros pero un par era de los que usan las strippers y le encantaba cogerme con esos tacones lo volvían loco y a mi esposo también pero solo lograba que sus 3 minutos de placer se convirtieran en 2 jajajaja.

Una noche los astros se alinearon a modo de que los papás de Saúl saldrían y mi esposo no llegaría por lo que de inmediato me mandó un mensaje: voy para tu casa tetas báñate y maquíllate pero no te vistas.
De inmediato me bañé y prepare y como me indico Saúl no me vesti solo me maquillo como ya sabía que le gustaba que exagerara el maquillaje y me perfume en cuanto llegó me dió una bolsa bueno prácticamente me la aventó en la cara y ya sabía que hacer.
Mire mi reflejo frente al espejo no podía lucir más puta un vestido negro transparente acompañado de un corset negro que hacía que mi cintura luciera más espectacular alzaba mis pechos y mi culo se veía más grande sin brasier y como no podía faltar una tanga de hilo negra y la cereza del pastel mis tacones de stripper me veía como una auténtica puta escuché a Saúl gritar desde la sala: Estás lista?
Sali caminando lo más sensual posible si ya había una diferencia de estatura entre Saúl y yo ahora con esos tacones era aún más por lo que para besarlo tenía que agacharme y el aprovechaba para apretar mis pechos.

Saúl - te vez muy bien tetas vamos a salir
Yo- salir?
Saúl - si que no escuchas tetas lo bueno es que estás buena por qué no eres muy lista.
Me tomo de la cintura mientras caminábamos me llevo en transporte público para poder recibirme más era muy humillante salir vestida así es la primera vez pero mis pezones estaban duros y mi vagina estaba empapada, las miradas de deseo de los hombres y las miradas de desaprobación de las mujeres.
El viaje fue duro pero exitante tantas miradas al llegar la vista del chico que nos atendió fue una auténtico poema me imagino que incluso su verga se paró al verme.
Para ser viernes estaba muy sola la sala y estaba prácticamente vacío, sólo distinguimos cuatro hombres muy separados unos de otros. Nos sentamos en una de las últimas filas. La película ya había empezado, mi macho la sala casi vacía, la película, mi ropa, todo influía para que me sintiera muy excitada y caliente, y me alegré cuando saul no tardó en volverse sobre mí y besarme en la boca. Su mano se dirigió a mi escote y me acarició los pechos y mis pezones, ya duros por la excitación, mientras nuestras lenguas se fundían en un beso apasionado. Le toqué el paquete y comprobé que él también estaba muy cachondo, le desabroché el pantalón y liberé su maravillosa verga. Él dirigió mi cabeza hacia ella y se la chupé con ganas.
Entonces me dijo que me quitara el vestido, yo le dije que no, que allí no, pero estaba tan caliente que no pude negarme, y dejé que me lo quitara y lo echara sobre una butaca quedándome solo con el corset ,los taconesme y la tanga. Y volví a agacharme para seguir chupándosela. Yo no me di cuenta, pero uno de los hombres sentados por delante de nosotros se volvió para ver qué eran esos susurros, y saul le hizo una seña para que se acercara. Se acercó por detrás de mí, yo ni siquiera le oí llegar, y la visión de mi culo solo cubierto por el pequeño hilo mientras se la mamaba a daul le debió poner cien. Él solo veía a una mujer madura muy atractiva chupándosela a un chico joven. Entonces me sorprendí al notar una mano que no era la de Saúl tocándome el culo, quise incorporarme para saber qué ocurría, pero Saúl me sujetó la cabeza y le dijo al desconocido que me la metiera; casi sin darme cuenta sentí cómo unas manos agarraban mis caderas y una verga enorme empezaba a presionar para introducirse dentro de mi vagina. Quise protestar, decirle a daul que no le dejara, pero él me dijo que me callara, que fuera una puta buena y me dejara coger por ese desconocido.
Su verga entró dentro de mí casi de un solo golpe, provocándome un gemido siendo ahogado por la verga de Saúl, Los otros tres espectadores se acercaron atraídos por los gemidos y se quedaron mirando alrededor como embobados; Saúl se corrió brutalmente en mi boca, llenándomela de semen, y cuando se le pasaron los temblores se levantó y le preguntó a uno de los hombres que si quería ocupar su lugar. No se lo pensó dos veces, y se sentó en la butaca, se sacó la verga y me la metió en la boca. El que me estaba cogiendo no tardó en correrse, llenándome con su leche caliente, y poco después el otro desconocido se corría en mi boca. Por fin me dejaron libre un momento y aproveché para sentarme y relamerme el semen que goteaba de mi boca.
Pero aún había dos hombres masajeándose sus pollas fuera de los pantalones esperando su turno; y no pensaban irse sin disfrutar de mí. Me cogieron entre todos y me llevaron a un lateral de la sala, donde había más espacio, y me tumbaron en el suelo. Me fueron usando esos dos hombres por turnos, mientras Saúl los animaba, y me obligaba a abrir la boca al máximo para tragarme dos vergas a la vez. Luego se levantaron todos y me dejaron de rodillas, masturbandose los cuatro desconocidos, incluido Saúl , a mi alrededor. Me dijeron que abriera mucho la boca y que fuera manteniendo en mi boca todo el semen que me iban a echar, pero que no lo tragara ni lo escupiera. Yo me acariciaba las tetas un poco por los nervios y un poco para excitarles, y uno a uno se fueron corriendo en mi boca. Cuando uno terminaba otro le seguía, casi sin parar, y mi boca se fue llenando poco a poco de semen. Su semen no solo caía en mi boca, sino que pronto tuve llena toda la cara y el pelo. Goteaba por mi barbilla y caía sobre mis pechos. Saúl fue el último en correrse, y juraría que su cantidad fue la mayor de todas, claro que él es muy joven y los desconocidos todos hombres maduros, alguno incluso bastante desagradable. Cuando terminaron se quedaron jadeando contemplándome, asombrados de ver mi cara blanca de semen y mi boca abierta llena. Entonces Saúl me dijo que les demostrara lo puta que era y que me lo tragara todo, así que cerré la boca y me lo tragué, y la abrí otra vez para que lo comprobaran.

Me vestí y salimos del cine, quería llegar a casa cuanto antes y darme un baño, me sentía muy sucia, pero también reconocía que había sido muy excitante y morboso hacerlo con unos desconocidos. Llegamos al aparcamiento y estaba casi vacío de coches y no se oía nada. Entonces oímos unas voces, alguien que nos llamaba. Eran los hombres del cine, los cuatro, nos habían seguido. Uno de ellos, parecía que hablaba por los demás, se acercó a Saúl y le dijo que se habían quedado con ganas de más, que querían seguir follando conmigo. Saúl hablo con ellos por unos minutos vi como uno de los hombres le daba una buena cantidad de dinero y les dijo que podían hacer lo que quisieran conmigo durante una hora, y que a él le gustaría mirar. Aceptaron excitadísimos y yo le dije a Saúl que no lo hiciera, que nos fuéramos a casa, pero él me dijo cruel que ya habían pagado y que ahora iba a ser su puta.
Me cogieron y me metieron en el coche rompiéndome el vestido, me tumbaron en el asiento y de nuevo me fueron cogiendo todos por turno. Sus vergas entraban y salían de mi, mientras Saúl observaba todo un poco apartado, sonriendo con lujuria. En cuanto uno se corría otro ocupaba rápidamente su lugar y me la clavaba, mientras mi boca siempre estaba ocupada lamiendo alguna verga o algunos testículos. Me trataban con fuerza, para ellos solo era un objeto sexual en el que descargar todas sus ansias reprimidas; me azotaban, me magreaban con violencia las tetas, me escupían. Cuando se corrieron todos, uno vio que todavía quedaba un poco de tiempo, y se le ocurrió una idea. Cogió una botella de licor que uno de ellos llevaba y me hizo beber un buen trago, luego la dirigió a mi vagina y me la empezó a meter. Lo tenía tan dilatado y tan lleno de semen que no me molestó demasiado y se deslizó en mi interior fácilmente, mezclándose el licor que brotaba de su interior con el semen que me inundaba mi vagina al sacarla una mezcla de semen y licor escurría ardía horrores pero la exitacion estaba a tope me llamaban puta asquerosa y perra uno de ellos me tomo de la cabeza y restregando mi cara en la mezcla me obligaron a limpiarlo con mi boca.
Mientras lamía el piso vi como uno de ellos se hacerco a Saúl y hablaban pero me asustó que sacó una bolsa pequeña con un polvo blanco el me vio y se rió entonces ambos se acercaron y Saúl tomo mi cabeza
Saúl: te vez ridícula bebiendo del piso estoy te ara sentir bien mi perrita
El hombre puso el polvo en su mano y me obligaron a inalarlo de pronto todo el dolor de mi cuerpo se esfumó y mi mente poco a poco se fue era como estar en piloto automático me hicieron masturbarme con la botella mientras se recuperaban de ser una hora se convirtieron en 2 y luego 3 me hicieron de todo al final uno de ellos al ver mi culo tan dilatado me metió la botella en el culo fue doloroso pero en mi estado llegaba al extasis me corrí mi lengua salia de mi boca podia escuchas a Saúl y los hombres mientras me decia que si estaba bien que está puta ya se rompio y se reía.
Muy amablemente los hombres nos llevaron a mi casa mientras seguían usando me en la parte trasera de la camioneta sin piedad ya en casa Saúl me preguntó cómo estaba, y si me había gustado. Le dije que lo de la botella había sido horrible, pero que ser usada y prostituida con unos desconocidos había sido increíble. Me preguntó si querría repetirlo otra vez y le dije que sí. Me dijo que era la mejor puta del mundo y me dirigió la cabeza con suavidad a su entrepierna para que se la chupara una vez más antes de irse a su casa. Se corrió en mi boca y me lo tragué con muchísimo placer, me dirigí al baño para lavarme. Había sido una tarde increíble de sexo, pero tenía todo el cuerpo escocido y dolorido, y necesitaba un baño y descansar mi mente apenas regresaba de lo que me obligaron a inhalar pero fue una experiencia increíble.
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