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Madre e hija en Tinder 3

Disculpen por la tardanza, aquí la parte 3
Ni bien cerré la puerta se me abalanzó encima, primero empezó besándome de una manera tan morbosa que se me paró aun más. La dejé llevar el control del beso hasta que metí la lengua en su boca, esto la encendió porque podía escuchar su respiración aun más agitada.

Bajé a besar su cuello mientras me manoseaba la verga por encima de la ropa, su perfume olía riquísimo, yo ya estaba durísimo, pero quería darle un buen faje antes de empezar. Continuamos besándonos de manera muy caliente hasta que la ropa empieza a volar, le quité la blusa dejando ver un bra de encaje hermoso que me dio algo de pena quitar, continué besando sus pezones y mordiéndolos ligeramente, al mismo tiempo que ya tenía mi mano en su pantalón.

Podía sentir el triangulito de su tanga y una piel extremadamente suave antes de sentir lo caliente que estaba gracias a mis dedos y boca. La recosté en la cama, sus gemidos se hicieron cada vez más notorios hasta que me gritó

BASTA YA DAME PITO POR FAVOR


Madre e hija en Tinder 3



Me despojó de toda mi ropa de manera casi profesional, mi pene estaba que explotaba, solo atiné a meterlo ya de lo calientes que estábamos ni me di cuenta del condón, esto hasta después. Se sentía caliente,apretada; tuve un orgasmo cerebral al introducirme en esa hermosa mujer que emitía gemidos tan ruidosos que me ponían más duro. 

Era muy raro para mí que no me la chuparan o chupar concha antes del sexo, fuimos directos al mete saca y sentí un placer enorme al estar ambos de frente viéndonos a los ojos mientras empezaba el vaivén con un ritmo muy lento mientras la besaba, nuestras lenguas hacían una danza como si se conocieran de toda la vida. Aumenté el ritmo del sexo tan sensible que estábamos teniendo, ninguno decía nada y ambos disfrutamos de como entraba y salía.

Después de 10 minutos de darle muy duro sentí que me venía,por lo que bajé el ritmo y comencé un juego común en mí donde la miraba a los ojos preguntando si quería más mientras la sacaba por completo y la metía poco a poco, ambos sintiendo como cada centímetro penetraba su rica y ya mojadísima vagina. Amo ese juego, meterla despacio para después meterla de golpe unas cuantas veces y aumentar el ritmo hasta escuchar como sus gemidos ya se convertían en gritos. “Que rico pito”, “dame más”, “me encanta tu verga” y lo que más me encendió, “Me coges mejor que mi esposo”.

Esto causó que saliera de ella de manera muy brusca para no venirme, al detenerme en seco ella solo me miró con una cara de enojo que aún no había conocido hasta ese momento y que en múltiples ocasiones volví a ver.

Casi me vengo advertí. A lo que me cuestionó: ¿por qué la sacas?, estoy operada, jamás olvidaré la mirada tan lasciva que me dio después de ese comentario. Con esto me encendí de nuevo y empecé a penetrar tan fuerte como mi cuerpo y cardio me lo permitió. Seguí besándola y tomándola de los brazos hacia arriba mientras me introducía en ella cada vez con mayor ritmo hasta que llegó.
Le volví a advertir, me vengo. A lo que me imploró, ADENTRO,ADENTRO, ADENTRO. Seguido le pregunté, ¿quieres lechita mami? Me respondió con la sonrisa más perversa que había visto hasta ese momento, asintió y se mordió los labios mientras cerraba los ojos para recibir mi carga.
El placer que sentí en ese momento es indescriptible, fue hermoso, fue loquísimo. Largué un montón de leche adentro de la madurita, me vine adentro, primera vez en mi vida que hacía eso.

Al regresar a la realidad ella solo me vio y me dijo uff sí tenías ganas de mí. Solo me reí y le saqué la pija para ver como mi semen iba saliendo de a poco de su extrañamente apretada vagina. Un espectáculo.
Solo atiné a acostarme al lado de ella y hablamos un poco.Está infravalorado lo buena que es la conversación entre rounds. O solo soy yo que me gusta mucho platicar. Me siguió contando mucho de ella, de su esposo que le encantó ponerle los cuernos. De su hija que ya, aunque un poco mayor no le gustaría que viviera el divorcio de sus padres. Me ofrecí hablarle para saber qué pensaba al respecto, pero me dijo que no, así estaba bien de momento.

Después de tremendo sexo solo quería descansar un poco,seguimos hablando unos minutos y la conversación empezó a cosas como qué es lo que nos gustaría hacer en el futuro, me puso como su fijo para el sexo. Yo le dije que le podía dar exclusividad, ya estaba clavadísimo con ella y con esa rica concha. Me dijo que por lo pronto sí pero quizá le gustaría coger con otros en el futuro. Esto me dio un bajón, pero lo acepté pensando en qué otras me podría coger.

Nos empezamos a calentar otra vez y ella se subió encima de mí mientras nos besábamos, tremendos besos calientes que me daba. Ahora me ofreció chupármela, acepté y dios mío. La mejor chupada de pija que me dieron hasta el día de hoy. Se la tragaba completa, cabeceaba con una experiencia infernal pero lo que me mataba eran las miraditas que me daba mientras tenía la boca llena o me empezaba a jalar la verga mientras me decía, ¿me vas a dar lechita?

Mi respuesta fue levantarme ponerla de perrito y admirar su perfecto culo, tomé sus caderas y se la metí de golpe causando un gemido muy fuerte. Estaba muy mojada, no sabía que una mujer podía mojar tanto. Cada vez que le decía lo rico que se sentía apretaba más la vagina, en un descuido me empezó a acariciar los huevos con la mano derecha y esto me hizo excitarme muchísimo.

En ese momento casi termino y ella me exigió no hacerlo, que se quería subir en mí. Cambiamos de posición, tremenda hembra tenía enfrente pensé al ver como se levantaba y se acomodaba mi verga. Le chupé los pezones mientras se estaba clavando mi pene, ella me pedía hacerlo más rudo y fue cuando le dije, te quiero acabar en la boca.


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Me dijo que sí y empezó a cabalgar, los sonidos que emitían nuestros choques eran ruidosos, aunque no tan ruidosos como sus gemidos, dejé que ella llevara el ritmo, empecé a masajear su clítoris y esto es lo que la hizo explotar en un mar de jugos que me dejó la verga muy sensible. Quería acabaren su boca, pero sería una misión para otro día, se movía tan rico y apretaba tanto que le avisé, no te muevas tanto que me vengo. La hija de puta se lo tomó como reto y aumentó el ritmo diciéndome que me quería dejar bien deslechado.

Me volví a venir dentro de ella y esta vez terminé pulverizado. Me quería quedar a hacer más cosas y me dijo que se tenía que ir.Nos metimos a la regadera donde creí nos tocaríamos más, solo nos bañamos y salimos muy rápido. Le dije que me quedé con ganas de un tercer round y me prometió hacerlo pronto.
Me vestí y salimos del motel.

Me sentía como un campeón por domar a tremenda MILF.

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