Yo me llamaba Maxi, era un joven normal de 18 años, la vida en mi casa era un toque complicado, mi papá era un hombre mayor, que tuvo a sus hijos de grande, ya tenía más de 50, ex militar y mi mamá era una señora también bastante grande a la cuál no le gustaba llevarle la contra a mi papá, hacía siempre todo lo que él quería, sin importar lo ridículo que sonará, en parte porque le tenía miedo, yo era el menor de 3 hermanos, la mayor ya no estaba en la casa y mi otro hermano (21) le gustaba complacerlo también, para que le cumpla los caprichos principalmente económicos y después bueno estaba yo, el más olvidado de todos los hermanos y para colmo era un tímido muy introvertido que duraba de su sexualidad, había tenido novia pero realmente nunca me habían llamado con particular atención las mujeres, aunque los hombres tampoco, apenas y si había dado un par de besos y poco más, estaba casi seguro que era asexual, aunque también era bastante afeminado, lo cuál me traía muchos problemas en mi casa, principalmente con mi padre, quien siempre me gritaba que actúe como hombre, que haga cosas de hombre, que tenga gustos de hombre, que sea un hombre básicamente, pero no se puede rechazar lo que es y yo hombre hombre, pues no era.

Si bien la relación nunca fue la mejor definitivamente se quebró el bendito día que probé esa pastilla, la change pills, fue para probar, tenía curiosidad y a mi me encanta probar cosas nuevas, supuestamente te convertían en el género opuesto, yo dude que eso realmente pudiera pasar, pero me llevé una gran sorpresa, para mí mala suerte no pensé en lo que podía llegar a ocurrir y la reacción de mi padre fue una de esas cosas.

Su cura cuando entró y vió a una chica rubia en la sala fue digna de un show, la sorpresa entremezclada con espanto fue total, tuve que explicarle que era su hijo pero apenas terminé de decir eso no quiso escuchar mas nada, él no iba a dejar que su hijo sea una marica como le llamaba él, aunque yo ni era puto, me persiguió por toda la casa queriendome pegar, por primera vez tuvo que intervenir mi hermano para que no me haga nada, menos en este cuerpo, terminó echándome, diciendo que yo no era más su hijo y que nunca más podía volver.
Para mí suerte el vecino escuchó todo lo que pasó, me vió tan mal y sabía que no tenía a dónde ir, así que me ofreció asilo, él era viudo, su esposa había fallecido hace ya una década, para mí suerte era muy amable y no puso muchos peros, es más hasta le ofreció ropa que era de su ex mujer que casualmente era similar en contextura a mí y que me iba chanta.
Los primeros días en mi "nueva casa" fueron duros, acostumbrarse a otra casa lleva tiempo y encima él no me presionaba para hacer cosas, pero yo me sentía en deuda, ya que me estaba dando techo y comida y no me estaba cobrando nada, así que empecé a limpiar, ordenar, lavar, hacer la comida, tenía que serle de ayuda al vecino.

Uno de esos días limpiando, escucho que me llama desde su pieza, cuando voy, el ruido es raro, así que me hice la que limpiaba y me acerqué, no pude creer lo que veía, se estaba masturbando, fue raro, porque no pude dejar de mirar, arrimada desde la puerta, ver cómo subía y bajaba sus manos mientras le daba con bronca, medio agitado estaba coreando mi nombre, ¡se estaba masturbando pensando en mi! Fue muy extraño, algo dentro de mi se sentía raro, porque no quería ver, pero no podía dejar de ver, mi cuerpo estaba espectante, empecé a transpirar y me aceleré el ritmo cardíaco, cuando de repente él se da vuelta y mira, apenas alcancé a reaccionar y me fui, pero creo que me vió.
Los siguientes días fueron raros, él sabía que yo lo ví y yo sabía que el me vió verlo, pero íbamos actuar como si nada, o al menos yo, trate de esquivarle el contacto visual, no quería verlo a los ojos, de hecho no quería verlo mucho, no podía imaginar otra cosa que no sea él jalandosela, peros él se dió cuenta de eso, ya era un señor bastante mayor, y sacó un lado que yo no conocía no me esperaba que tuviera.

De la nada empezó a rosarme el culo, con las manos, con su paquete, pasaba y me apoyaba, o me agarraba, al principio pensé que fue por accidente, pero después de 4 días seguidos algo andaba mal, no era un accidente evidentemente, pero el problema fue que no me desagradó, sus manos se sintieron bien, él vió que yo no me quejé, es más me empecé a vestir un poco más liviano y tomó eso como señal, lo llevó al siguiente nivel, mientras cocinaba fue sin descaro y me manoseo, apretó y agarró bien el orto, yo solté una leve risita, media nerviosa, media juguetona, cuando la escuchó me dió una nalgada y me dijo al oído "que putita que sos", después de eso se fue.
Me dejó ahí, impactada, sin palabras, yo no sabía cómo reaccionar, mi cuerpo estaba caliente, mi mente alborotada, mi corazón latía muy rápido y mis hormanas se dispararon, para colmo se había ido, ¿Ahora que hago? ¿Cómo sigo? Evidentemente me lo hizo a propósito, pero yo caí redonda en su juego.
Al otro día me ignoró casi por completo, apenas si me dirigió un poco la palabra, pero ahora era yo la que le buscaba la mirada, lo seguía, lo rosaba, pero nada, hasta que le dije si esa noche estaba ocupado, que yo quería hacer un maratón, y si quería me podía acompañar, ahí me dijo que si.

La película que vimos estuvo muy buena, hice pororos, habia comprado una coca grande, trate de buscarle la mano para agarrarsela toda la película pero nada, me ignoro, puso un almohadón entre nosotros yo nos separó, hasta que no aguante más la tensión y me le tiré arriba, enseguida se levantó y me empezó a besar, fue lento, seguro y muy apasionado, él me agarró bien el orto mientras me apretaba contra él y controlaba el ritmo del beso, el corazón se Mr aceleró a mil, era una sensación rara, yo me dejé besar por él, nunca había tenido un beso así, mi lengua seguía a la suya, mi corazón latía y mi vagina palpitaba, yo estaba muy caliente, y exaltada, también emocionada y muchas cosas más que no podía describir que eran.
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Él me levanto y me tiró en el sillón, yo estaba agitada, me costaba respirar, lo mire hacia arriba mientras se acercaba, fue directo a mi pantalón y me lo arrancó, también me voló la tanga, mientras sonreía, "ahora te voy a mostrar lo bueno de ser mujer" me dijo con un tono sexy y me empezó a comer la concha mientras me metía los dedos, yo solo le abrí las patas y empecé a gemir, era bueno, realmente muy bueno, fue una sensación sorpresiva, era demasiadas sensaciones juntas, esto no era como que te la chupen o hacerte una paja, era otro mundo, después empezó a pajearme con sus dedos, era mágico, mi concha explotaba, me empecé agarrar de los almohadones, sentía que salía volando, las tetas me rebotaban y empecé a gemir, mi cara era de puro placer, no podía concentrarme, simplemente me deje llevar, me temblaran las piernas, sentí un fuerte cosquilleo hasta que me palpito bien fuerte, cuando llegué a mi primer orgasmo, fue otro mundo, las piernas no me paraban de temblar, yo estaba muy agitada y no podía abrir los ojos, pero lo ví, su pantalon estaba que explotaba.
Vecino: Bueno eso fue intenso, espero que te haya gustado, jajajajaja, no hagas mucho esfuerzo, no vas a poder moverte.
(Abre el sillón, que era sillón cama para que yo pueda pasar la noche ahí), pero esto no se había terminado.
Me acerque a él y sin decir nada le desabroché el pantalón.
Vecino: Eyeyey, no creo que sea buena idea, no vas a poder caminar después, aparte te saco como 30 años, ya besarte fue mucho.
Yo: Al menos déjame devolverte el favor, dejame pajearte.

Se saca la verga sin decir nada, estaba caliente, lo noté, entonces se la agarré, pero no pude pajearlo, verla ahí, era linda, grande y venosa, de golpe de la metí a la boca, él se sorprendió, pero no me quiso sacar, mi cabeza se movió sola y empecé a mamarsela fue raro, porque me moví como por instinto, saboreandola, despacito, entro la puntita, me la moví por la boca, después la saqué, la volví a meter, trate de tragar un poco más, subí, baje de nuevo, me salía como natural, aunque era muy torpe, pero los movimientos eran sexys, la bebee mucho y se ve que mis labios eran suaves porque lo prendió.

Es más, se calentó, mucho, fue peor, porque mis movimientos torpes lo prendieron más, lo excite y enseguida se terminó corriendo, me agarró de la cabeza y me corrió la cara antes de tirarme el lechazo, salió como un misil, me pegó en toda la cara, apenas si pude cerrar los ojos para evitar que me entre, así terminé haciendo mi primer Pete y recibí mi primer facial, me gustó.
Después de eso, nos acostamos los dos en el sofacama y dormimos, semidesnudos, yo arriba de su pecho, mientras me abrazaba y al mismo tiempo me agarraba el orto, la primera vez que dormía con alguien, era con él vecino y como mujer.
La relación después de eso encaró más a ese lado, si bien el mucho no quería, yo sí, mis hormanas estaban a full todo el día y despide haber pobrado eso, empecé a pajearlo y a darle sexo oral más seguido, él a mi también, hasta que un día me dió lo que le estaba pidiendo.
Después de una cena romántica, unas copas de vino y mucha insistencia de mi parte, me llevo a su cama, me sacó la tanga, me hizo chuparsela un rato, para después finalmente terminar haciéndome mujer, de misionero, con mucho lubricante y bien despacito me la metió, me cogió, yo aguantaba el dolor, mientras él empujaba su verga adentro mío, ponía el ritmo, hacía todo, la verdad no fue placentero, la primera vez nunca lo es, estaba perdiendo mi virginidad, pero se sentía bien, me estaba tratando con amor, yo solo me dejé coger por un rato, hasta que después de un buen rato de suaves metidas dejo de doler, se sentía raro, era incómodo pero ya está, ya me había abierto, cuando me deje de quejar se iba a venir ahora su diversión.

Fue muy gentil y amoroso, por un rato, le dió ternura verme ahí quejándome y medio lloriqueando, pero cuando corte, se iba a venir la verdad, ahora me iba a coger. Me separó las piernas y se puso arriba mío y empezó, TA Ta TA Ta, a toda velocidad, la cama rechinaba, mis tetas empezaron a saltar, sus embestidas eran rápidas, duras y profundas, y yo empecé a gritar, me estaba taladrando la concha, me la iba a romper, cuando me quise mover, me agarró de los brazos, "de acá no te vas, aguanta, total sos pendeja" dijo con tono burlón mientras me dió con todo lo que tenía en mi pobre concha virgen, literalmente me partió al medio.

No fue mucho tiempo, pero fue muy intenso, una vez que terminó, me dijo "abrime grande" me hizo tenerme las piernas mientras la soltaba toda adentro.
Vecino: La primera vez no se olvida, listo, ahora sos mía.
Me dió unas palmaditas en mi vagina y me dejó ahí tiraba boca arriba, escurriendo su semen mientras me temblaban las piernas y no me podía mover, me había roto y marcado, ahora era una puta, su puta y esto recién empezaba. Fin. Continuará???

Si bien la relación nunca fue la mejor definitivamente se quebró el bendito día que probé esa pastilla, la change pills, fue para probar, tenía curiosidad y a mi me encanta probar cosas nuevas, supuestamente te convertían en el género opuesto, yo dude que eso realmente pudiera pasar, pero me llevé una gran sorpresa, para mí mala suerte no pensé en lo que podía llegar a ocurrir y la reacción de mi padre fue una de esas cosas.

Su cura cuando entró y vió a una chica rubia en la sala fue digna de un show, la sorpresa entremezclada con espanto fue total, tuve que explicarle que era su hijo pero apenas terminé de decir eso no quiso escuchar mas nada, él no iba a dejar que su hijo sea una marica como le llamaba él, aunque yo ni era puto, me persiguió por toda la casa queriendome pegar, por primera vez tuvo que intervenir mi hermano para que no me haga nada, menos en este cuerpo, terminó echándome, diciendo que yo no era más su hijo y que nunca más podía volver.
Para mí suerte el vecino escuchó todo lo que pasó, me vió tan mal y sabía que no tenía a dónde ir, así que me ofreció asilo, él era viudo, su esposa había fallecido hace ya una década, para mí suerte era muy amable y no puso muchos peros, es más hasta le ofreció ropa que era de su ex mujer que casualmente era similar en contextura a mí y que me iba chanta.
Los primeros días en mi "nueva casa" fueron duros, acostumbrarse a otra casa lleva tiempo y encima él no me presionaba para hacer cosas, pero yo me sentía en deuda, ya que me estaba dando techo y comida y no me estaba cobrando nada, así que empecé a limpiar, ordenar, lavar, hacer la comida, tenía que serle de ayuda al vecino.

Uno de esos días limpiando, escucho que me llama desde su pieza, cuando voy, el ruido es raro, así que me hice la que limpiaba y me acerqué, no pude creer lo que veía, se estaba masturbando, fue raro, porque no pude dejar de mirar, arrimada desde la puerta, ver cómo subía y bajaba sus manos mientras le daba con bronca, medio agitado estaba coreando mi nombre, ¡se estaba masturbando pensando en mi! Fue muy extraño, algo dentro de mi se sentía raro, porque no quería ver, pero no podía dejar de ver, mi cuerpo estaba espectante, empecé a transpirar y me aceleré el ritmo cardíaco, cuando de repente él se da vuelta y mira, apenas alcancé a reaccionar y me fui, pero creo que me vió.
Los siguientes días fueron raros, él sabía que yo lo ví y yo sabía que el me vió verlo, pero íbamos actuar como si nada, o al menos yo, trate de esquivarle el contacto visual, no quería verlo a los ojos, de hecho no quería verlo mucho, no podía imaginar otra cosa que no sea él jalandosela, peros él se dió cuenta de eso, ya era un señor bastante mayor, y sacó un lado que yo no conocía no me esperaba que tuviera.

De la nada empezó a rosarme el culo, con las manos, con su paquete, pasaba y me apoyaba, o me agarraba, al principio pensé que fue por accidente, pero después de 4 días seguidos algo andaba mal, no era un accidente evidentemente, pero el problema fue que no me desagradó, sus manos se sintieron bien, él vió que yo no me quejé, es más me empecé a vestir un poco más liviano y tomó eso como señal, lo llevó al siguiente nivel, mientras cocinaba fue sin descaro y me manoseo, apretó y agarró bien el orto, yo solté una leve risita, media nerviosa, media juguetona, cuando la escuchó me dió una nalgada y me dijo al oído "que putita que sos", después de eso se fue.
Me dejó ahí, impactada, sin palabras, yo no sabía cómo reaccionar, mi cuerpo estaba caliente, mi mente alborotada, mi corazón latía muy rápido y mis hormanas se dispararon, para colmo se había ido, ¿Ahora que hago? ¿Cómo sigo? Evidentemente me lo hizo a propósito, pero yo caí redonda en su juego.
Al otro día me ignoró casi por completo, apenas si me dirigió un poco la palabra, pero ahora era yo la que le buscaba la mirada, lo seguía, lo rosaba, pero nada, hasta que le dije si esa noche estaba ocupado, que yo quería hacer un maratón, y si quería me podía acompañar, ahí me dijo que si.

La película que vimos estuvo muy buena, hice pororos, habia comprado una coca grande, trate de buscarle la mano para agarrarsela toda la película pero nada, me ignoro, puso un almohadón entre nosotros yo nos separó, hasta que no aguante más la tensión y me le tiré arriba, enseguida se levantó y me empezó a besar, fue lento, seguro y muy apasionado, él me agarró bien el orto mientras me apretaba contra él y controlaba el ritmo del beso, el corazón se Mr aceleró a mil, era una sensación rara, yo me dejé besar por él, nunca había tenido un beso así, mi lengua seguía a la suya, mi corazón latía y mi vagina palpitaba, yo estaba muy caliente, y exaltada, también emocionada y muchas cosas más que no podía describir que eran.
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Vecino: Bueno eso fue intenso, espero que te haya gustado, jajajajaja, no hagas mucho esfuerzo, no vas a poder moverte.
(Abre el sillón, que era sillón cama para que yo pueda pasar la noche ahí), pero esto no se había terminado.
Me acerque a él y sin decir nada le desabroché el pantalón.
Vecino: Eyeyey, no creo que sea buena idea, no vas a poder caminar después, aparte te saco como 30 años, ya besarte fue mucho.
Yo: Al menos déjame devolverte el favor, dejame pajearte.

Se saca la verga sin decir nada, estaba caliente, lo noté, entonces se la agarré, pero no pude pajearlo, verla ahí, era linda, grande y venosa, de golpe de la metí a la boca, él se sorprendió, pero no me quiso sacar, mi cabeza se movió sola y empecé a mamarsela fue raro, porque me moví como por instinto, saboreandola, despacito, entro la puntita, me la moví por la boca, después la saqué, la volví a meter, trate de tragar un poco más, subí, baje de nuevo, me salía como natural, aunque era muy torpe, pero los movimientos eran sexys, la bebee mucho y se ve que mis labios eran suaves porque lo prendió.

Es más, se calentó, mucho, fue peor, porque mis movimientos torpes lo prendieron más, lo excite y enseguida se terminó corriendo, me agarró de la cabeza y me corrió la cara antes de tirarme el lechazo, salió como un misil, me pegó en toda la cara, apenas si pude cerrar los ojos para evitar que me entre, así terminé haciendo mi primer Pete y recibí mi primer facial, me gustó.
Después de eso, nos acostamos los dos en el sofacama y dormimos, semidesnudos, yo arriba de su pecho, mientras me abrazaba y al mismo tiempo me agarraba el orto, la primera vez que dormía con alguien, era con él vecino y como mujer.
La relación después de eso encaró más a ese lado, si bien el mucho no quería, yo sí, mis hormanas estaban a full todo el día y despide haber pobrado eso, empecé a pajearlo y a darle sexo oral más seguido, él a mi también, hasta que un día me dió lo que le estaba pidiendo.
Después de una cena romántica, unas copas de vino y mucha insistencia de mi parte, me llevo a su cama, me sacó la tanga, me hizo chuparsela un rato, para después finalmente terminar haciéndome mujer, de misionero, con mucho lubricante y bien despacito me la metió, me cogió, yo aguantaba el dolor, mientras él empujaba su verga adentro mío, ponía el ritmo, hacía todo, la verdad no fue placentero, la primera vez nunca lo es, estaba perdiendo mi virginidad, pero se sentía bien, me estaba tratando con amor, yo solo me dejé coger por un rato, hasta que después de un buen rato de suaves metidas dejo de doler, se sentía raro, era incómodo pero ya está, ya me había abierto, cuando me deje de quejar se iba a venir ahora su diversión.
Fue muy gentil y amoroso, por un rato, le dió ternura verme ahí quejándome y medio lloriqueando, pero cuando corte, se iba a venir la verdad, ahora me iba a coger. Me separó las piernas y se puso arriba mío y empezó, TA Ta TA Ta, a toda velocidad, la cama rechinaba, mis tetas empezaron a saltar, sus embestidas eran rápidas, duras y profundas, y yo empecé a gritar, me estaba taladrando la concha, me la iba a romper, cuando me quise mover, me agarró de los brazos, "de acá no te vas, aguanta, total sos pendeja" dijo con tono burlón mientras me dió con todo lo que tenía en mi pobre concha virgen, literalmente me partió al medio.

No fue mucho tiempo, pero fue muy intenso, una vez que terminó, me dijo "abrime grande" me hizo tenerme las piernas mientras la soltaba toda adentro.
Vecino: La primera vez no se olvida, listo, ahora sos mía.
Me dió unas palmaditas en mi vagina y me dejó ahí tiraba boca arriba, escurriendo su semen mientras me temblaban las piernas y no me podía mover, me había roto y marcado, ahora era una puta, su puta y esto recién empezaba. Fin. Continuará???
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