You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Mi novia y mi amigo Federico 8

Mi novia y mi amigo Federico 8
Mi novia y mi amigo Federico 8



 Me preguntaba ¿El hecho de que yo hubiera acabado justo en el momento en el que ella le dijo a Fede “cogeme y hace cornudo a tu amigo” era la prueba fiel de que quería que ella me engañara?
Con más dudas que certezas me dormí aquella noche para despertarme al otro día completamente desnudo al lado de mi caliente novia.
Me desperté y preparé un café, unas tostadas, saqué jugo que tenía en la heladera, manteca y mermelada. 
Amira se despertó con el olor del café y vino tras de mí completamente desnuda. Yo pensaba que se iba a hacer la boluda de todo lo vivido la noche anterior, pero ella parecía tener una sorpresa
-Que bueno estuvo anoche, ¿no?
-Si, muy bueno
-¿Vos crees que se nos fue un poco de las manos?
-No sé, la pasamos bien y listo, no hay mucho mas
Yo me hacía el superado, pero por dentro la cabeza me daba mil vueltas. 
A ninguno de los dos nos gustaba desayunar en la cama, de modo que puse todo en la mesa y nos sentamos uno frente al otro
Fue ella la que siguió con el tema, parecía dispuesta a abordarlo sin ninguna vergüenza.
-Es que cuando me caliento…
-Si, lo se
-Siento que pierdo los estribos
-A mí me gusta tu “versión caliente”
-Jajaja, si, a mí también, no te voy a mentir, el tema es que…
-¿Que?
-Que una cosa es la fantasía dentro de una cama y una pareja, pero otra es llegar a donde llegamos nosotros anoche
Yo me quería hacer el relajado y le dije
-Mirá Ami, somos adultos, no le hacemos mal a nadie
-El tema es que estamos a nada de enfiestarnos con Federico
-Eso va a pasar solo si vos queres
-Ahí está el tema, si me preguntas ahora, te digo que ni en pedo, ni loca, pero cuando me caliento soy capaz de cualquier cosa
-Si, vi como estabas anoche
-No me lo recuerdes que me da vergüenza
-Salieron de tu boca palabras que no esperaba escuchar
-Basta, amor, no lo digas…
Yo quería hacerla sufrir un poco
-Cogeme, cogeme
-¡Basta! Por favor - se reía Amira mientras lo decía
-Hasta te metiste al Fede de juguete y lo mostraste bien
-Jajaja, me meto muy bien en el papel cuando juego, ¿viste?
-Totalmente, “cogeme Fede”
-Basta, no me cargues
Ahora fue ella la que me dijo
-¿Y a vos? ¿Te calienta ser cornudo? Acabaste justo con eso
-Jajaja, sabes que sí, me lo preguntaba anoche
-¿Te gustaría verme cogiendo con Fede?
-Creo que si
-Pero en la realidad te pregunto, no en la fantasía
-No sé, te juro que no se
Ahora ella me ponía contra las cuerdas y yo no sabía cómo salir. Encima ella no parecía querer dejar el tema y seguía.
-No te imaginaba compartiéndome
-En la realidad nunca te compartí, fue todo virtual
-Si, pero bien que me escuchaste decir y hacer cosas muy border y no dijiste nada
-No, es verdad
-Y te calentaste de lo lindo
-Ah ¿vos no? – le dije intentando pincharla un poco
-Yo también. Y mucho, pero de vos no me lo esperaba
-Yo tampoco me lo esperaba de vos
Ella me miró sonriente. La ternura se transmitía a través de sus ojos
-Lo bueno es que tenemos confianza y nos podemos decir todo
-Claro, claro
Una pregunta de ella me descolocó:
-¿Vos queres abrir la pareja?
-No, ¿por qué lo decís?
-Al contrario, la quiero cerrada y que compartamos todo lo que hagamos, como anoche
-Eso me gusta
Nos calentamos de tal manera que terminamos cogiendo nuevamente. No dejó de aparecer Federico, tanto en su representación imaginaria como en su versión plástica de consolador.
Sobre el final mientras acababa ella, le dije sin remilgos:
-Lo voy a invitar a comer y te lo vas a coger en mi presencia
-¿Te gustaría? 
-Mucho – le reconocí
-Queres verme con otra pija en la boca? 
-En todos lados
-¿En la concha? Queres que me coja Fede?
-Siiiii
Acabé como un animal.
Volví a la facultad ya no tan nervioso como la vez anterior. Busqué a Federico entre mis compañeros y lo encontré sentado con una compañera mientras hablaban. Me acerqué y los saludé a los dos.
La naturalidad con la que me hablaba Federico me hizo relajarme por completo. Paso una materia, otra y nos levantamos para irnos. 
Ya en la calle, Federico me dijo:
-Loco, que bueno estuvo lo del otro día, llamame cuando quieras y estoy
Yo, intuyendo que esta conversación podría llegar a darse, ya tenía preparada mi respuesta:
-¿Virtual o presencial?
El pareció no entender, pero luego fue claro
-Lo que ustedes necesiten, estoy para las dos
-Bueno, no te prometo nada, pero tampoco creo que lo del otro día haya sido la última vez.
-Eso me alienta…y me calienta
La pija me dio un respingo con ese comentario. Sentí cierta incomodidad calentándome en medio de una conversación con Federico, pero a esta altura ya nada me sorprendía. Ni en mí, ni en Federico, ni en Amira.
Pasaron unos días y todo se dio de manera casual. Salimos más temprano de la facultad, le dije a Fede si no quería que pidiéramos una pizza y comíamos en casa ya que yo vivía muy cerca de la facultad. Me dijo que sí y me preguntó seguramente con una doble intención si estaríamos solos.
-Si, Ami no creo que venga.
-Ah 
La desilusión en su cara fue total, tanto que me apenó y le dije
-Tenes muchas ganas de estar con nosotros?
-Si
Noté cierta duda en su respuesta y fue por eso que le aclaré
-Bueno, con ella
-Facu, te puedo hacer una pregunta
-¿Que?
-¿Vos sos bi? ¿Bisexual?
-Nooooo para nada
-Te lo pregunto por si alguna vez estamos juntos los tres en persona
-No, no soy bisexual ¿vos?
-Yo tampoco, pero… - se detuvo
-Pero que…
Federico amplió un poco más su respuesta:
-Digo que no me declaro bisexual, pero llegado el momento no cortaría la onda de un trío, aunque si vos me decís que no sos, quedan más claros los límites.
-Bueno, en ese sentido soy como vos, entonces
-Mejor
-Si, che Fede ¿te quedaste con las ganas de que estuviera Ami hoy, ¿no?
Yo bajé a buscar la pizza que increíblemente había llegado muy rápido. Aproveché estar solo para mandarle un mensaje a Ami.
-A punto de comer en casa una pizza con Fede (foto de la pizza)
La respuesta no tardó en llegar
-No te creo
-¿Que necesitas? – le pregunté mientras entraba al departamento y Fede estaba poniendo los cubiertos, los platos y los vasos
Le mando una foto de Federico poniendo un plato y Amira me pregunta si no es IA, le respondo si quiere una video llamada. “estoy en un lugar en donde no puedo hacer una” me respondió. Le dije que no era esa la intención de la llamada. 
-Fede, te paso el contacto de Ami, agregala y pasale tu ubicación porque no me cree que estas acá
Fede fue rapidísimo e hizo todo en cuestión de segundos. 
-Ya está.
Ahora fue Amira la que me dijo “no puedo creer lo que acabas de hacer”. ¿Te molesta? Le pregunté. Su respuesta fue tan breve como elocuente. 
No, me calienta mucho. 
Leí el mensaje y lo miré a Fede. Él me devolvió una mirada neutra.
Yo sabía que el paso que había dado en ese momento no tenía vuelta atrás. Le había compartido el contacto de mi novia a mi amigo y eso ponía las cosas en un lugar muy peligroso, pero no me importaba. De hecho, lo hice a conciencia. 
Nos sentamos a comer y le avisé a Amira que no estaríamos disponibles porque nos gustaba comer tranquilos. Abrimos una cerveza y nos pusimos a hablar de todo un poco. Realmente debo reconocer que Federico era muy agradable para estar con él hablando. 
Terminamos y agarré el teléfono y tenía 5 mensajes de Amira: Hola. Holaaa. ¿Qué hacen? Quiero estar ahí, pero no puedo. Me muero por estar con los dos.
Me sonreí y Fede me preguntó ¿qué pasa? Mirá el teléfono. Se lo mostré y me miró diciéndome sin dudar:
-A mí también me gustaría que ella estuviera acá
-Lo sé, todos nos morimos de ganas de esta juntos.
-Me vuelvo loco – Federico no puede evitar llevarse una mano a la pija y acariciársela por encima el pantalón
-Yo también
Mi pija parece reaccionar de la misma manera. Las cosas se empiezan a poner calientes y me gusta el juego. 
Sin dudar, le escribo a Amira
-Qué lástima que no podés venir…acá estamos listos
-Mmmmm – le respuesta de ella es elocuente
Amira está más que caliente, la conozco. Yo quería demostrarle que Federico podría venir en cualquier momento, hacerle ver que era muy probable y que era inminente un encuentro. 
Mi idea era testearla un poco más cerca de la realidad y por lo que vimos no se achicaba para nada. 
Amira estaba en un evento y no podía irse. Era parte del departamento de Marketing de una bebida y venían planificando esta exposición desde hacía tiempo. 
Aun así, me pidió por favor que espere que se iba al baño para poder hablar tranquila
-¿Qué tenes en mente?
-Quiero verles las pijas a los dos y tocarme imaginando que estoy ahí
-¿Vos estás loca?
-Si, por eso, ya llego al baño
Amira me estaba poniendo en un lugar incómodo. Sacar la pija y pedirle a Fede lo mismo, ambos solos, me parecía algo muy peligroso.
-Ya estoy en el baño, solo puedo escribir y ver. No puedo escuchar ni mandar audios
Como no sabía cómo reaccionar solo se me ocurrió mostrarle el teléfono a Federico.
-Si vos no tenes drama, yo tampoco – me respondió él
-Bueno
Aunque me parecía muy raro, estaba tan caliente que no me animé a negarme. 
Así fue que nos pusimos de pie y tomando mi teléfono empecé a grabar un video de mi zona pélvica totalmente inflamada por la erección y luego lo giré apuntando a mi amigo.
Las palabras de Amira no tardaron en llegar
-Ayyy Dios, me muero por tener esas pijas para mí
-Mmmmm si – le escribí
-Sáquenlas que quiero verlas por favor
Federico leyó y sin dudar me pidió que lo grabara bien. Lo hice y en cámara lenta se fue desabrochando el cinturón, bajando el pantalón y luego el bóxer para dejar totalmente expuesta su pija. La pajeó unas veces y me dijo: ahora dame el teléfono que yo te grabo. 
Sin dudar le di mi celular y comenzó a grabar
Me bajé el pantalón y el calzón para hacer el mismo movimiento que había hecho mi amigo.
-Me estoy tocando, ustedes pajéense también
-Mmmmm me gusta, podemos verte?
Amira mostró como se metía dos dedos en la concha y los sacaba empapados y los chupaba. Juro que nunca me imaginé a mi novia haciendo eso. 
-Es hermosa – me dijo Fede
-Dice Fede que sos hermosa y yo pienso lo mismo
-Quiero chuparles la pija a los dos juntos
Fede y yo estábamos prácticamente en llamas. Los dos de pie enfrentados y a un metro de distancia. 
-Vení más cerca – me propuso él
-Si
Nos pusimos tan juntos enfrentados que las cabezas de nuestras pijas casi se tocan. 
Comencé a grabar un video de los dos pajeándonos. 
-Aghhmmmm me vuelvo loca, voy a acabar
-Mmmmm nosotros también estamos muy calientes, mirá
Fede me mira. Yo lo miro.
-Dejame hacer algo, vos filmá las dos pijas
-Si
Federico acerca su pija a la mía y con la punta de su pija toca la cabeza de la mía y la mueve. El placer que sentí en ese momento fue indescriptible. La separó y un hilo de líquido se extendió entre las dos pijas. Volvió a acercarlas e hizo lo mismo
Mandé el video a mi novia
-Aghmmmmm Acabooooo por Diossssss
Se lo mostré a Fede y le pedí:
-Filmame acabando, vení.
Sobre la mesa estaba la caja de la pizza vacía y abierta y apunté ahí. 
Fede me dijo:
-Juntos, vamos
Lo entendí iba a acabar conmigo, al mismo tiempo y eso hizo que mi orgasmo se precipitara de una manera incontrolable.
Los dos acabamos como dos poseídos en la caja de la pizza y nos reímos mientras lo hacíamos. 
Él siguió grabando y me terminó enfocando cuando me reía. Le mandé el video a Amira que respondió.
-Esa leche va a ser mía muy pronto, lo prometo
Le mostré el teléfono a Federico. Se sonrió.


Continuará…
Pueden dejarme sus comentarios en reybaco2005@gmail.com
O en Telegram @reybaco2005

3 comentarios - Mi novia y mi amigo Federico 8

Seximarc69
Extraordinaria está historia cada vez más caliente