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Nuestra primera fiesta Sw

Hola, somos Oscar y Sofi. Queremos contarles un poco sobre nuestra vida swinger y cómo la vivimos. Anteriormente mi pareja contó nuestra primera vez intercambiando parejas; en esta ocasión yo, Sofi, les voy a contar nuestra primera vez en una fiesta swinger en Salta, Argentina.
Para contexto, si no leyeron la historia anterior, yo soy bajita, mido 1.50 m, de contextura normal, culito bien parado y tetas perfectas: medianas, redonditas y bien firmes (así me describe él). Oscar mide 1.79 m, es delgado, marcado y tiene un pene de 19 cm.
Y como ya sabrán, todo inició desde una broma, el jugueteo, la curiosidad y, de alguna forma, el deseo de cumplir fantasías no dichas. Para mí siempre había sido muy excitante la adrenalina que produce tener sexo en lugares públicos con la probabilidad de ser atrapados, aunque realmente nunca esperaba ser descubierta.
Para él, ese fetiche mío significaba que me gustaba ser vista durante el acto. Aunque estaba errado por ese lado, la verdad había una pequeña curiosidad en mí, no por el lado de ser observada, sino por lo que implicaba ir a una fiesta donde la temática y la orden de la noche eran juntar diferentes parejas para que intercambien, jueguen y experimenten con libertad y respeto en su justa medida; un lugar donde la gente explotaba su sed de sexo y lujuria.
Con esto dicho, terminamos decidiendo comprar las entradas. Cuando llegó el día, los nervios y la calentura de lo que haríamos esa noche nos mantuvieron teniendo sexo prácticamente todo el día. Mientras hablábamos de lo que permitiríamos, me cogía bien duro para demostrarme que yo era suya, su puta. La sola idea de que todos estarían teniendo sexo a nuestro alrededor nos calentaba un montón. No podíamos evitar tocarnos, mordernos, y con cada embestida yo explotaba de placer. Tenía sensible hasta la última fibra de mi cuerpo; un agarre fuerte, una nalgada o lo que fuera me hacía temblar y suplicar por más. Sobre todo, quería que me llenara de marcas y mucha lechita.
Llegada la noche nos alistamos. Oscar me había comprado para el evento una lencería negra como de elásticos que moldeaba bien mi cuerpo y resaltaba mis tetas por la presión. Con eso puesto me sentía bien puta; en ese momento supe que cualquier cosa podría pasar. Terminé de cambiarme colocándome un short de jean, una campera y tacones altos. Él también se puso coqueto con camisa y pantalón.
Llegada la hora, nos dispusimos a ir al lugar. Seré sincera: una vez que llegamos nos pareció una terrible idea. El lugar no estaba lindo y la gente que hasta el momento había llegado, solo diremos que no nos daba ganas de hacer cosas. De todos modos, como fuimos temprano, decidimos quedarnos, comprar bebidas y ver cómo se desarrollaba el evento.
Yo me dispuse a tomar bastante alcohol para desinhibirme. Pasados unos minutos, ya había llegado mucha más gente y pusieron música para ir bailando. Aunque estaba nerviosa al principio, con el ambiente más encendido comencé a entrar cada vez más en confianza. Fue tanta mi euforia que, cuando el DJ animó a mostrar más, decidí ir sacándome la ropa poco a poco hasta quedarme solo con la lencería puesta. Todo el mundo en la pista me animaba e incluso me regalaron más tragos. Pero no duró mucho, ya que interrumpieron el baile por el show de striptease de una actriz porno invitada. Aunque era excitante, Oscar y yo teníamos más urgencia de entrar ya a una habitación juntos.
Apenas terminó, nos fuimos a ver los cuartos y prácticamente en el primero nos besamos con intensidad y nos tocamos cada centímetro de nuestros cuerpos encendidos. Ni siquiera nos dimos cuenta de cuándo la gente comenzó a observarnos. Se la chupé con intensidad; lo miraba de reojo y amaba ver cómo gozaba. La chupaba con fuerza e intentaba metérmela lo más posible hasta ahogarme. Excitados, me tumbó en la cama y comenzó a cogerme con fuerza; como estaba tan mojada, entraba y salía fácil.
Cuando menos nos dimos cuenta, todos estaban a nuestro alrededor tocándonos un poco e intentando integrarse. Yo en ese momento solo sentía mucho placer: manos por todo mi cuerpo y mi macho cogiéndome duro. Fue tanto el éxtasis que me vine con intensidad y él también me llenó de leche.
Al terminar los dos, yo quise continuar teniendo más sexo ya que estaba en modo bien puta, pero como todos estaban muy atentos a lo que hacíamos, nos pusimos nerviosos y no estábamos listos para intercambiar. Así que solo estuvimos un rato más en el lugar y nos fuimos.

Nuestra primera fiesta Sw


fotito de como estaba vestida 

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