Para mis queridos cuatro lectores:
Para entender la trama y los personajes del relato es conveniente leer los capítulos anteriores. Si colocan en la lupa "@discretomf" podrán ver los links.
Enjoy!
Mientras Lucas estacionaba el auto en el garaje de su casa se dio cuenta, tenía la tanga puesta!". Cerró el portón y rogando que no viniera nadie se sacó la tanga y se puso de nuevo el bóxer. Tenía que cogerse a Dami, se lo tenía que coger!!! Sería versátil? Dami se lo cogería a él?, naaaa. ¿Y si en lugar de Dami se hacía un perfil en una app gay?, de nuevo, su negación aparecía "naaa, cuando me lo garche a Dami se me va toda esta cosa con mi culo", pero cada vez sonaba más fuerte su verdad interior "daaale, te morís por probar una verga, con Dami o sin Dami, sos puto, dejá de engañarte".
Pasó una semana a paja tras paja, se encerraba en el baño, se ponía la tanga y dedeándose el culo mal se masturbaba furioso. Tenía que encontrar la forma de estar con Dami. Pero había otra cosa que le martillaba la cabeza, pensaba: "estoy al 1000% seguro que Mati se lo coge, ¿no serán pareja?, ¿le voy a meter los cuernos a mi hijo?". Respiró hondo, trató de serenarse. Al fin se convenció que lo mejor era ir de frente, antes de encararlo a Dami, tenía que hablar a calzón quitado con Mati, bue a tanga quitada, sonrió. La siguiente semana era su oportunidad, su mujer se iba a un congreso en Córdoba, iban a estar 7 días solos padre e hijo.
Ese mismo Lunes tenía que ser. Serían las seis de la tarde. Golpeó la puerta, escuchó el "pasá", Mati estaba en el escritorio frente a su laptop. Pudo notar el "ALT TAB" con el que su hijo cambió la pantalla de videos gay que estaba viendo. Se sentó en la cama.
-Vení Mati, quiero hablar con vos, vení sentate acá al lado mío-
Matías, completamente extrañado se sentó. Lucas respiró hondo y saltó del trampolín, sin saber si en la pileta había agua.
-Hijo, hace rato que noto que vos y Dami, son bastante más que amigos. Me parece que te lo estás cogiendo, no?, ¿son novios?-
Mati se puso más que serio, agachó la cabeza y se quedó en silencio. Era inútil negarlo, ¿para qué negarlo?
-Sí, Pa, cogemos, tenés un hijo gay.-
-Hace mucho que te lo cogés?-
-Sí, Pa, mucho, desde tercero de la secu que cogemos-
-Son novios, pareja, algo?-
-No, sólo amigos.- De nuevo se quedó callado. Respiró hondo. -Ahora ya lo sabés, tu hijo Matías es gay, ¿te molesta eso?-
-No, para nada, sos mi hijo y te quiero, seas hetero, gay, bi, trava, no binario, lo que seas, sos mi hijo-
-Gracias Pa. Perdoname, nunca me animé a contárselos a vos y a mami. ¿Cómo te diste cuenta?-
- A Dami el putito se le nota, además con ese culazo que tiene! Y.., jeje, descubrí una bombacha en tu cama y las manchas de semen y caquita en las sábanas. Con el tremendo orto que tiene Dami, seguro el culotte rosa era de él-. Maty sonrió. Lucas casi temblando apoyó una mano en el muslo de su hijo.
-Ahora te tengo que contar algo yo-. Volvió el silencio. Lucas respiró hondo y miró a su hijo a los ojos.
-Yo también-
-Vos también qué Pa?-
-Yo también soy puto-
-¿Vos Pa?.noooo, no puede ser, siempre te vi re-macho, por eso no me animaba a contarles-
Lucas le contó todo lo que había hecho desde que descubrió la bombacha, suavizando un poco lo de los juegos con su culito, aún le quedaba algo de orgullo machista.
-¿No me creés? mirá!!!- Lucas se incorporó, se bajó el leggin y le mostró su culo entangado y su pija semi erecta que no cabía en el triangulito de la tanga.
-Por esa bombacha de Dami terminé descubriendo que soy gay y me muero por probar mi primera pija y por comerme el culo de tu amigo ¿Te molesta que tu padre sea gay?-
Mati se paró y le dio un abrazo, Lucas también abrazó, fuerte fuerte, como para fundir los cuerpos. Los dos sintieron la pija del otro parada y apretando contra el vientre. Mati vio el triangulito de la tanga mojado de preseminal, se bajó su leggin y Lucas vio el bóxer de su hijo mojado de preseminal.
Mil cosas pasaron por la cabeza de Lucas, mil cosas pasaron por la cabeza de Mati, mil prejuicios, mil barreras, mil miedos, mil moralinas. Lucas vio los labios de Mati entreabiertos y se abalanzó a esa boca, las lenguas espadearon, los labios apretaron, las manos de Mati bajaron a esas nalgas entangadas, las manosearon, las separaron, Lucas gimió y cayó arrodillado entre las piernas de su hijo. Torpemente, imitando lo que había visto en tantos videos porno gay, comenzó a chupar la pija de Mati, desesperado.
-Ay, Pa, qué locura, dale, dámelo- Lucas se puso en 4, sintió por primera vez el calor de un glande en su esfínter, sintió las manos de su hijo en sus caderas y una pija casi igual a la suya le arrancó su primer grito.
-Lubricame, porfa- Mati hurgó en su mesa de luz y sacó el lubricante anal que usaba con Dami. Untó y se la mandó de una hasta el fondo.
-Siiii, cogeme cogemeee- Lucas estaba en la gloria. No esperaba su debutar gay con su hijo, ni se lo imaginaba, pero ahí estaba gimiendo como la puta que era, con 20 cm de carne gruesa en su orto y sintiendo el golpeteo del pubis de Mati en sus nalgas. Su pija estalló, empapando el triangulito de la tanga. La pija de Mati estalló, inundando el culo de Lucas, los dos rodaron sobre la cama y se abrazaron agitados.
Se acabaron los ruidos, se acabó el golpeteo de la cama contra la pared, se acabaron los gemidos, el silencio invadió todo. Durante 10 minutos los dos quedaron abrazados y en total silencio. Y con el silencio vino la culpa, esa culpa que la calentura esconde pero que cuando nos baja la leche nos invade
-Te gustó Pa?-
-Qué hicimos Mati?-
-Te gustó Pa?-
-No se, no se ¿Qué hicimos Mati?-
Lucas se incorporó, y con el semen de su hijo chorreando por sus muslos se fue a su dormitorio. Mati se quedó sentado en la cama mirando el piso.
La tarde caía, por el ventilete del baño entraba la luz rojiza del ocaso, y Lucas en la ducha frenéticamente se enjabonaba el culo y la pija, una y otra vez, como si el agua pudiera borrar lo que había hecho. Miró la tanga sucia de sexo, se miró en el espejo, "no más, nunca más", se dijo. Se metió en su cama desnudo y encendió la tele. Al rato se quedó dormido.
Lo fue sacando del sopor la tibieza de una espalda apoyada en su pecho y vio que su brazo abrazaba ese cuerpo dormido. Matías dormía roncando suave, con su culito apoyado en la pija de Lucas. Instintivamente le dio un beso en el cuello. Mati aún dormido sonrió, el brazo de Lucas lo trajo más hacia si y, sin quererlo sin buscarlo, la pija de Lucas comenzó a crecer y a cabecear contra las nalgas de su hijo. Mati de a poco fue despertando. Se dio vuelta y abrazó a su padre.
-Te quiero Pa-
-Te quiero Mati-
-¿A quién hacemos daño Pa?- Lucas se quedó en silencio. La mano de Matías bajó a su pija y comenzó a pajearlo despacito.
-¿Jodemos a alguien Pa?, ¿le hacemos mal a alguien?, ¿no disfrutaste de lo que hicimos?- Los labios de Mati buscaron los de Lucas y se besaron suave. La mano de Lucas bajó a las nalgas de su hijo y comenzó a acariciárselas suavecito.
-Mmm, qué lindo!-, dijo Mati y despacito se dio vuelta para que su cola quedara pegada a la pija ya dura de su padre. Tomó el pomo de lubricante que había traído y con los dedos se puso un poco. Tomó la pija de su padre y la guió a su anito. Pegó un empujoncito y el glande de su padre comenzó a entrar en él. Lucas lo tomó del pubis y se la fue metiendo en silencio. Cuando estuvo toda dentro lo giró para que Mati quedara boca abajo y él encima, en esa pose tan de puto y de tanto contacto. Lo empezó a coger despacito.
-Mmmm, así papi, me gusta tanto!- Lucas acariciaba su costado, besaba su cuello, sus manos buscaban sus pezones, las mejillas se acariciaban, los labios se buscaban.
-Te quiero Mati-
-Te quiero Pa-
Lucas sacaba casi por completo los 20 cm del culito de Mati y suavecito se lo volvía a clavar hasta el fondo, Mati gemía sin parar, nunca su culito que salvo algún que otro macho ocasional en sus comienzos, sólo conocía la pija medianita de Dami, lo había hecho sentir tanto placer. La tibieza y el peso de ese cuerpo sobre su espalda lo hacían sentir tan bien! que casi lloraba de placer
-Ay papi, ay papi, así, así, rompeme el culito, soy feliz, me hacés feliz, preñame pa, preñameeee!-
La leche salió de nuevo de los dos al mismo tiempo. Esta vez ya no hubo culpa, la felicidad que les daba ese sexo compartido no se comparaba con nada, ¿por qué privarse?, ¿por la moral hetero?, ninguno de los dos se iba a embarazar, sólo era una bella nueva forma de darse amor. Y amor se dieron toda la noche, otros dos polvos en el culo de Lucas, otros dos polvos en el culo de Mati. Lucas aprendió a mamar y conoció el delicioso sabor del semen. Mati aprendió que el placer que le podía dar su culito no era algo "meee" sino algo "wau".
Esa mañana se ducharon juntos, Mati le lavó el culito a Lucas y Lucas le lavó el culito a Mati, los dos bromearon por lo abiertos que habían quedado y los dos bromearon por el "aire de familia" que tenía sus agujeritos abiertos y sus pijas casi iguales de largo, si bien la de Lucas era mucho más gruesa. Se secaron mutuamente. Cuando la mano de Lucas se metió con el toallón en la raja de su hijo, Matí gimió, el dedo con toalla buscó la vulva abierta y los gemidos crecieron, la toalla cayó al piso, las bocas se juntaron, la mano de Mati fue a buscar esa verga parada de su padre, su colita empezó a cosquillear, aplastado contra los azulejos del baño, su culo quería pija, y Lucas se la dio. Lo hizo apoyar en el lavatorio, se puso un poco de crema de la mujer en la verga y se la mandó de una, el dolor fue poco, ya Mati había dilatado, cada pijazo un gemido, con cada pijazo un placer inmenso, eléctrico, inundaba su conchita de macho, subía por el perineo hasta sus bolas y llenaba de sensaciones su pija, como si tuviera un orgasmo continuo. Esta vez acabó primero él, sin tocarse y por primera vez con la pija casi dormida, ¿se estaría volviendo pasivo? Lucas siguió, Mati lo ayudó meneando su cola, diciéndole guarradas. Cuando sintió engrosar la pija en su interior, gritó "siiiiiii", gritaron "siiiii", y su pancita recibió uno tras otro los trallazos de semen de su padre que lo llevaron al paraíso.
Desayunaron casi desnudos, Lucas con un culotte de su mujer, Mati con una toalla en la silla por si seguía chorreando leche.
-Mati, ¿cuando nos cogemos a Dami?-
-En un rato le escribo, ¿esta noche hacemos el trio?-
-Siii, pero Mati, me da un poco de cosa que se entere de lo que hicimos, prejuicios, viste?-
-Tranqui Pa, para Dami seremos dos machos activos, pero acordate de sacarte la bombacha, jajaaaaa-
(Continuará)
Para entender la trama y los personajes del relato es conveniente leer los capítulos anteriores. Si colocan en la lupa "@discretomf" podrán ver los links.
Enjoy!
Mientras Lucas estacionaba el auto en el garaje de su casa se dio cuenta, tenía la tanga puesta!". Cerró el portón y rogando que no viniera nadie se sacó la tanga y se puso de nuevo el bóxer. Tenía que cogerse a Dami, se lo tenía que coger!!! Sería versátil? Dami se lo cogería a él?, naaaa. ¿Y si en lugar de Dami se hacía un perfil en una app gay?, de nuevo, su negación aparecía "naaa, cuando me lo garche a Dami se me va toda esta cosa con mi culo", pero cada vez sonaba más fuerte su verdad interior "daaale, te morís por probar una verga, con Dami o sin Dami, sos puto, dejá de engañarte".
Pasó una semana a paja tras paja, se encerraba en el baño, se ponía la tanga y dedeándose el culo mal se masturbaba furioso. Tenía que encontrar la forma de estar con Dami. Pero había otra cosa que le martillaba la cabeza, pensaba: "estoy al 1000% seguro que Mati se lo coge, ¿no serán pareja?, ¿le voy a meter los cuernos a mi hijo?". Respiró hondo, trató de serenarse. Al fin se convenció que lo mejor era ir de frente, antes de encararlo a Dami, tenía que hablar a calzón quitado con Mati, bue a tanga quitada, sonrió. La siguiente semana era su oportunidad, su mujer se iba a un congreso en Córdoba, iban a estar 7 días solos padre e hijo.
Ese mismo Lunes tenía que ser. Serían las seis de la tarde. Golpeó la puerta, escuchó el "pasá", Mati estaba en el escritorio frente a su laptop. Pudo notar el "ALT TAB" con el que su hijo cambió la pantalla de videos gay que estaba viendo. Se sentó en la cama.
-Vení Mati, quiero hablar con vos, vení sentate acá al lado mío-
Matías, completamente extrañado se sentó. Lucas respiró hondo y saltó del trampolín, sin saber si en la pileta había agua.
-Hijo, hace rato que noto que vos y Dami, son bastante más que amigos. Me parece que te lo estás cogiendo, no?, ¿son novios?-
Mati se puso más que serio, agachó la cabeza y se quedó en silencio. Era inútil negarlo, ¿para qué negarlo?
-Sí, Pa, cogemos, tenés un hijo gay.-
-Hace mucho que te lo cogés?-
-Sí, Pa, mucho, desde tercero de la secu que cogemos-
-Son novios, pareja, algo?-
-No, sólo amigos.- De nuevo se quedó callado. Respiró hondo. -Ahora ya lo sabés, tu hijo Matías es gay, ¿te molesta eso?-
-No, para nada, sos mi hijo y te quiero, seas hetero, gay, bi, trava, no binario, lo que seas, sos mi hijo-
-Gracias Pa. Perdoname, nunca me animé a contárselos a vos y a mami. ¿Cómo te diste cuenta?-
- A Dami el putito se le nota, además con ese culazo que tiene! Y.., jeje, descubrí una bombacha en tu cama y las manchas de semen y caquita en las sábanas. Con el tremendo orto que tiene Dami, seguro el culotte rosa era de él-. Maty sonrió. Lucas casi temblando apoyó una mano en el muslo de su hijo.
-Ahora te tengo que contar algo yo-. Volvió el silencio. Lucas respiró hondo y miró a su hijo a los ojos.
-Yo también-
-Vos también qué Pa?-
-Yo también soy puto-
-¿Vos Pa?.noooo, no puede ser, siempre te vi re-macho, por eso no me animaba a contarles-
Lucas le contó todo lo que había hecho desde que descubrió la bombacha, suavizando un poco lo de los juegos con su culito, aún le quedaba algo de orgullo machista.
-¿No me creés? mirá!!!- Lucas se incorporó, se bajó el leggin y le mostró su culo entangado y su pija semi erecta que no cabía en el triangulito de la tanga.
-Por esa bombacha de Dami terminé descubriendo que soy gay y me muero por probar mi primera pija y por comerme el culo de tu amigo ¿Te molesta que tu padre sea gay?-
Mati se paró y le dio un abrazo, Lucas también abrazó, fuerte fuerte, como para fundir los cuerpos. Los dos sintieron la pija del otro parada y apretando contra el vientre. Mati vio el triangulito de la tanga mojado de preseminal, se bajó su leggin y Lucas vio el bóxer de su hijo mojado de preseminal.
Mil cosas pasaron por la cabeza de Lucas, mil cosas pasaron por la cabeza de Mati, mil prejuicios, mil barreras, mil miedos, mil moralinas. Lucas vio los labios de Mati entreabiertos y se abalanzó a esa boca, las lenguas espadearon, los labios apretaron, las manos de Mati bajaron a esas nalgas entangadas, las manosearon, las separaron, Lucas gimió y cayó arrodillado entre las piernas de su hijo. Torpemente, imitando lo que había visto en tantos videos porno gay, comenzó a chupar la pija de Mati, desesperado.
-Ay, Pa, qué locura, dale, dámelo- Lucas se puso en 4, sintió por primera vez el calor de un glande en su esfínter, sintió las manos de su hijo en sus caderas y una pija casi igual a la suya le arrancó su primer grito.
-Lubricame, porfa- Mati hurgó en su mesa de luz y sacó el lubricante anal que usaba con Dami. Untó y se la mandó de una hasta el fondo.
-Siiii, cogeme cogemeee- Lucas estaba en la gloria. No esperaba su debutar gay con su hijo, ni se lo imaginaba, pero ahí estaba gimiendo como la puta que era, con 20 cm de carne gruesa en su orto y sintiendo el golpeteo del pubis de Mati en sus nalgas. Su pija estalló, empapando el triangulito de la tanga. La pija de Mati estalló, inundando el culo de Lucas, los dos rodaron sobre la cama y se abrazaron agitados.
Se acabaron los ruidos, se acabó el golpeteo de la cama contra la pared, se acabaron los gemidos, el silencio invadió todo. Durante 10 minutos los dos quedaron abrazados y en total silencio. Y con el silencio vino la culpa, esa culpa que la calentura esconde pero que cuando nos baja la leche nos invade
-Te gustó Pa?-
-Qué hicimos Mati?-
-Te gustó Pa?-
-No se, no se ¿Qué hicimos Mati?-
Lucas se incorporó, y con el semen de su hijo chorreando por sus muslos se fue a su dormitorio. Mati se quedó sentado en la cama mirando el piso.
La tarde caía, por el ventilete del baño entraba la luz rojiza del ocaso, y Lucas en la ducha frenéticamente se enjabonaba el culo y la pija, una y otra vez, como si el agua pudiera borrar lo que había hecho. Miró la tanga sucia de sexo, se miró en el espejo, "no más, nunca más", se dijo. Se metió en su cama desnudo y encendió la tele. Al rato se quedó dormido.
Lo fue sacando del sopor la tibieza de una espalda apoyada en su pecho y vio que su brazo abrazaba ese cuerpo dormido. Matías dormía roncando suave, con su culito apoyado en la pija de Lucas. Instintivamente le dio un beso en el cuello. Mati aún dormido sonrió, el brazo de Lucas lo trajo más hacia si y, sin quererlo sin buscarlo, la pija de Lucas comenzó a crecer y a cabecear contra las nalgas de su hijo. Mati de a poco fue despertando. Se dio vuelta y abrazó a su padre.
-Te quiero Pa-
-Te quiero Mati-
-¿A quién hacemos daño Pa?- Lucas se quedó en silencio. La mano de Matías bajó a su pija y comenzó a pajearlo despacito.
-¿Jodemos a alguien Pa?, ¿le hacemos mal a alguien?, ¿no disfrutaste de lo que hicimos?- Los labios de Mati buscaron los de Lucas y se besaron suave. La mano de Lucas bajó a las nalgas de su hijo y comenzó a acariciárselas suavecito.
-Mmm, qué lindo!-, dijo Mati y despacito se dio vuelta para que su cola quedara pegada a la pija ya dura de su padre. Tomó el pomo de lubricante que había traído y con los dedos se puso un poco. Tomó la pija de su padre y la guió a su anito. Pegó un empujoncito y el glande de su padre comenzó a entrar en él. Lucas lo tomó del pubis y se la fue metiendo en silencio. Cuando estuvo toda dentro lo giró para que Mati quedara boca abajo y él encima, en esa pose tan de puto y de tanto contacto. Lo empezó a coger despacito.
-Mmmm, así papi, me gusta tanto!- Lucas acariciaba su costado, besaba su cuello, sus manos buscaban sus pezones, las mejillas se acariciaban, los labios se buscaban.
-Te quiero Mati-
-Te quiero Pa-
Lucas sacaba casi por completo los 20 cm del culito de Mati y suavecito se lo volvía a clavar hasta el fondo, Mati gemía sin parar, nunca su culito que salvo algún que otro macho ocasional en sus comienzos, sólo conocía la pija medianita de Dami, lo había hecho sentir tanto placer. La tibieza y el peso de ese cuerpo sobre su espalda lo hacían sentir tan bien! que casi lloraba de placer
-Ay papi, ay papi, así, así, rompeme el culito, soy feliz, me hacés feliz, preñame pa, preñameeee!-
La leche salió de nuevo de los dos al mismo tiempo. Esta vez ya no hubo culpa, la felicidad que les daba ese sexo compartido no se comparaba con nada, ¿por qué privarse?, ¿por la moral hetero?, ninguno de los dos se iba a embarazar, sólo era una bella nueva forma de darse amor. Y amor se dieron toda la noche, otros dos polvos en el culo de Lucas, otros dos polvos en el culo de Mati. Lucas aprendió a mamar y conoció el delicioso sabor del semen. Mati aprendió que el placer que le podía dar su culito no era algo "meee" sino algo "wau".
Esa mañana se ducharon juntos, Mati le lavó el culito a Lucas y Lucas le lavó el culito a Mati, los dos bromearon por lo abiertos que habían quedado y los dos bromearon por el "aire de familia" que tenía sus agujeritos abiertos y sus pijas casi iguales de largo, si bien la de Lucas era mucho más gruesa. Se secaron mutuamente. Cuando la mano de Lucas se metió con el toallón en la raja de su hijo, Matí gimió, el dedo con toalla buscó la vulva abierta y los gemidos crecieron, la toalla cayó al piso, las bocas se juntaron, la mano de Mati fue a buscar esa verga parada de su padre, su colita empezó a cosquillear, aplastado contra los azulejos del baño, su culo quería pija, y Lucas se la dio. Lo hizo apoyar en el lavatorio, se puso un poco de crema de la mujer en la verga y se la mandó de una, el dolor fue poco, ya Mati había dilatado, cada pijazo un gemido, con cada pijazo un placer inmenso, eléctrico, inundaba su conchita de macho, subía por el perineo hasta sus bolas y llenaba de sensaciones su pija, como si tuviera un orgasmo continuo. Esta vez acabó primero él, sin tocarse y por primera vez con la pija casi dormida, ¿se estaría volviendo pasivo? Lucas siguió, Mati lo ayudó meneando su cola, diciéndole guarradas. Cuando sintió engrosar la pija en su interior, gritó "siiiiiii", gritaron "siiiii", y su pancita recibió uno tras otro los trallazos de semen de su padre que lo llevaron al paraíso.
Desayunaron casi desnudos, Lucas con un culotte de su mujer, Mati con una toalla en la silla por si seguía chorreando leche.
-Mati, ¿cuando nos cogemos a Dami?-
-En un rato le escribo, ¿esta noche hacemos el trio?-
-Siii, pero Mati, me da un poco de cosa que se entere de lo que hicimos, prejuicios, viste?-
-Tranqui Pa, para Dami seremos dos machos activos, pero acordate de sacarte la bombacha, jajaaaaa-
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4 comentarios - El amigo del nene parte 3 (relato gay)