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Mi sobrina 1

Hace como tres meses, mi sobrina me dejó el celular porque se le había caído y se le había roto la pantalla. Me lo dio para que lo arreglara, ya que le sé a eso. Ella me dio su contraseña, ya que tengo que revisarlo para ver si la pantalla que puse funciona y todo eso. Empecé a revisarlo de más por curiosidad; me metí a la galería y todo normal. Quise entrar a su carpeta privada y me pedía una contraseña, la cual era la misma del desbloqueo. En esa carpeta había fotos de ella sin ropa, en el espejo, o sea, encontré su pack. No eran fotos de hace años, eran de hace poco. Al verlas me quedé sorprendido y emocionado, pues mi sobrina tiene 18 (guiño) años. Las miré una por una, despacio. Esa piel blanca, esos pechos grandes para su edad, su vagina peluda jaja… y la cara de ella, esa carita de niña buena que siempre me había tratado de «tío». La neta me la jalé mirándolas.
Al día siguiente, cuando vino a recoger el celular, le dije que necesitaba hablar con ella a solas. La llevé al cuarto de atrás de la casa y cerré la puerta. Le mostré una de las fotos en mi teléfono (yo ya las había pasado todas). Se puso pálida y me dijo: «No, tío, borra eso porfa». Yo le dije que le iba a decir a su mamá y ella me dijo: «No le digas, tío, porfa, me va a castigar». Le dije que ¿qué ganaba yo? Le arreglé su celular gratis y todavía tengo que guardarle un secreto. Ella me dijo: «Anda, tío, porfa», y le dije: «Mmm no sé, no le digo a tu madre si haces lo que diga». Ella me dijo: «¿Hacer qué?», y le dije que pues me tenía que pagar, pero que yo no quería dinero; que viendo bien sus fotos sí estaba guapa y que quizás podría pagarme de otra forma. Ella me dijo que no, que era mi sobrina y que aparte ella solo se tomaba fotos, no hacía otras cosas; que si yo quería me quedara con las fotos pero no dijera nada. Yo le dije que no, que quería verle sus pechos en persona y sentirlos. Ella me dijo que no, que era su tío, y yo le dije que no se preocupara, que nadie sabría de nuestro secreto. Ella me dijo que solo las podía ver tantito y se levantó la blusa. Se le veían riquísimas. Se las toqué y me dijo que no, pero le recordé que le podía decir a su mamá; al final se dejó.
Al día siguiente fui a su casa justo cuando su mamá se fue a trabajar. Ella me abrió y me dijo que qué hacía ahí, que su mamá no estaba, y le dije que no venía a ver a su mamá sino a ella. Le agarré los pechos y la besé; después le agarré el culo y la acerqué a mí. Ella me dijo que qué hacía. Le dije que si no tenía ganas y ella me dijo que no, que aún era virgen. Le dije que todavía me debía algo; ella dijo que ya me había pagado, pero yo claramente le dije que solo si hacía lo que decía o le enseñaba las fotos a su mamá y amigos. Ella no dijo nada y le dije que se quitara todo, y eso hizo. Tuvimos sexo, el mejor. Ella decía que no, pero ahora cada que quiero siempre me dice que sí. Esa vez le quité la virginidad y pues así está el rollo.

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