AVISO
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Me gustó tanto el post anterior que me dieron muchas ganas de escribir otro que lo disfruten!
Pasó una semana de esa tarde y yo todavía no podía sacarmela de la cabeza. Cada vez que cerraba los ojos la veía de rodillas encima mío con mi verga en su boca y esos ojos hermosos brillosos que me miraban pidiéndome más. No podía laburar me distraía demasiado pensando. Me encerraba en el baño a pajearme como un adolecente virgen. Estaba muy mal la situación me comió completamente la cabeza.
Era viernes, mi jornada laboral ya terminó, al otro día tenía franco todo el día libre. Sentado en la cocina tomándome unos mates solo, como siempre porque mi mujer ya ni me mira. Mientras veo tiktoks se me acerca mi hija Martina con sus manos en la espalda y una sonrisa nerviosa. La puedo reconocer muy fácil me quiere pedir algo
- Pa...
- Si mi amor decime
- Ya le pregunté a mamá y me dijo que te lo preguntara a vos... Puede venir Flor a quedarse mañana? Estábamos hablando y queremos hacer una pijamada juntas, por faa sii
Escuché el nombre Flor y mi corazón se aceleró como un idiota. Trague saliva
- Ehhh.... Si, dale. Porque no mi amor -- Haciendo el esfuerzo de actuar indiferente
Ella sonrió y me abrazó "Gracias pa sos el uno". Me quedé sentado con el mate en la mano pensando "Por qué me genera nervios la amiga de mi hija? Estoy enfermo. pobre Martina si se entera no me lo perdonaría nunca en la vida. Tengo que parar esto" Aunque por dentro sabía que eso estaba lejos de suceder. Al otro día eso de las 5 de tarde llegó Flor a casa

Hermosa como siempre, pero estaba distante. Ella solo se acercó, estábamos con mi mujer, a mi solo me dijo "Hola Diego" y nos saludamos con un beso frio en la mejilla como siempre. Ella casi sin mirarme pregunta "Y Martu?" y se va con ella. Yo solo me quedé duro mirándola alejarse sin siquiera mirarme, "Todo quedó ahí nomás? se habrá arrepentido de lo que hicimos?" Pensé por dentro, me puso un poco mal. Ella se pasó todo el tiempo junto a Martina sin siquiera mirarme. A la noche hicimos la cena. Ellas se sentaron juntas en la mesa

Obsesionado la miraba intentando cruzar miradas. Cada vez que la miraba se me venía a la cabeza ella chupandome toda la pija, lo bien que lo hacía, lo bien que me hizo sentir. Pero ella solo hablaba con Martina, se reían, hablaban de la facultad. Apenas me miro por encima dos veces y me dió bronca. Pero por qué carajos me da bronca que no me coquetee? estoy casado, tengo mujer, una hija y me genera celos una pendeja que encima es la mejor amiga de mi hija "Cortala Diego todo esto esta mal. Tengo que pensar en mi familia" me repetía en mi cabeza. Terminamos de comer "Gracias por la comida" dijo Martina y las dos se fueron al cuarto de Martina. Yo me quedé en la mesa pensando mi cabeza a mil. Me puse a ver la televisión un rato hasta que me cansé y me fui a acostarme al cuarto, en la cama estaba Laura. Me acuesto casi sin cambiar palabras con ella, la miro y estaba de espaldas usando su celular, las sábanas un poco bajadas que dejaban ver un poco de su culo. "Quizás mi mujer me puede sacar esta ansiedad como lo hacía antes" pensé. Me acerco a ella por la espalda haciéndole cucharita, con la mano acariciandole el culo
- Ya que las chicas van a estar ocupadas esta noche... no querés que juguemos un poquito, amor? Te acordás como lo hacíamos -- Le digo en el oido
- Ay Diego, no me rompas las pelotas -- Me saca la mano de un manotazo
Frustrado me doy vuelta, mi mujer cada día me quiere y me aguanta menos, esto no da para más. Mientras tanto a metros hay una pendeja que se muere por mi. Cómo quisiera que estuviera conmigo ahora. Pasaron las horas y no podía dormir tenía la cabeza a mil. Miro a mi mujer estaba súper dormida. Ya sin saber que hacer para poder apagar mi cabeza me levanto y me voy para la cocina. Toda la casa a oscuras, la paz y el silencio único de la madrugada. Camino con un poco de tos, el estrés me estaba enfermando. Me sirvo un vaso de agua. Voy para el baño enciendo la luz. Me miro al espejo tenia unas ojeras grandes y ya me podía ver algunos pelos canosos en mi cabeza. Abro el agua del lavamanos y me mojo la cara. Con una toalla me seco la cara cuando detrás mío escucho un chiflido bajito. Me doy vuelta rapido y en la puerta estaba parada Flor

La hija de puta estaba completamente en bolas. Yo todo nervioso con miedo que la vea Martina o mi mujer, la agarro rápido del brazo y diciendole "Que haces la concha de tu madre?" la meto adentro del baño y cierro la puerta. Ella se ríe. Tenia un cuerpo hermoso, bien blanquita, todo firme, rosadito.
- Que haces! cómo vas a andar así en mi casa? Mira si te ven! nos matan
- Ay me encanta que me retes y te enojes... Te ves tan lindo... intentando actuar que no te encanta verme así todita solo para vos... -- Me dice mientras acaricia su cuerpo suave en la oscuridad de la noche

Yo estaba vestido de pijama con una remera y unos shorts sin nada abajo, verla a esta pendeja así devuelta me causo una erección al instante, mi vergon levanto mi shorts haciendo una carpa que era imposible ocultar. Ella lo mira y se pasa la lengua por los labios. Se va a acercando lentamente a mi. Me agarra de la remera, mi corazón latiendo a mil, mi frente empieza a sudar, esta hija de puta me hacía mierda. Una pibita que jugaba conmigo como ella quería. Ella me mira a los ojos con esa carita hermosa, esos ojitos brillosos. Yo muy nervioso intento decir algo pero ella me calla con un beso, yo se la sigo estábamos muy calientes
- Diego te extrañe mucho, me toque toda la semana pensando en vos y en este vergon que tenés -- Me lo aprieta por encima del pantalón yo tengo un espasmo en todo el cuerpo
Mientras se muerde los labios, ella se arrodilla en el suelo, con sus manos baja mis shorts haciendo saltar mi verga con la cabeza toda mojada goteando, ella gime con solo verla debe estar súper mojada. con sus manos me la agarra, sus dedos se pegan en la leche que me había salido. Ella pasa su lengua por la punta chupando un poco el jugo
- Ay papi no sabes lo difícil que fue para mí fingir indiferencia con vos... Si Martina se da cuenta yo me muero -- Mientras me da besos en toda la verga y me la acaricia con sus manos
- Yo también te busque todo el día, me tenés cada vez más enfermo, no puedo pensar en mi familia por tu culpa -- Le acaricio el cabello mientras ella mira
- Si?? no te preocupes acá estoy para calmarte... Necesitas tanto una mujer como yo... que te atienda así
Se mete mi pija en su boca húmeda, su suave lengua calentita acariciando mi verga, la punta entrando en su garganta. Cerré los ojos largando un gruñido bajito con miedo de que se escuche en la casa

Empezó a subir y bajar despacio al principio, pero cada vez más rápido. Los ruidos eran obscenos glup... glup... glup... la saliva le chorreaba por los labios, bajaba por mi pija y me mojaba los huevos. Con una mano me masturbaba al ritmo de la boca y con la otra me apretaba las bolas, masajeándolas justo como necesitaba. Mi mano en su cabello que se lo estiraba cada vez que la tragaba hasta el fondo, empezó a tener pequeñas arcadas eso me puso loco pero estaba en alerta
- La concha de tu madre, despacito que nos van a escuchar
Se sacó mi pija toda babeada de la boca brillante, las gotas caían por sus piernas, me miró con sus labios hinchados todos mojados y se rió
- Que pasa te da miedo? -- se empieza a golpear la cara con mi verga que salpicaba por toda su cara -- Lo puedo sentir eso te pone más caliente, o no? Saber que tu hija y tu mujer están durmiendo mientras yo te estoy mamando como una puta en el baño... Sos un enfermo como yo...
Me sabía leer a la perfección la hija de puta. La agarro de la cabeza y se la meto yo mismo en la boca haciendola callar. Ahora chupaba fuerte, moviendo la cabeza rápido, haciendo que mis huevos le golpearan el mentón. La saliva le caía hasta las tetas. Yo no aguantaba más. El miedo, la culpa y el placer se mezclaban en una bola que me estaba volviendo loco.

Ella gemía alrededor de mi pija, los ojos llorosos pero sin parar. Me la sacaba, me la chupaba solo la cabeza haciendo ruidos de succión fuertes, me pasaba la lengua por la vena de abajo y después se la volvía a tragar entera. Yo no podía hacer ningún ruido, tenía sensaciones muy fuertes en mi cuerpo, me mordia los labios mientras gruñía lo más despacio que podía.
- Dame tu lechita quiero tu lechita papii -- Susurró sacándosela un momento con voz entrecortada y sus ojos llorosos
Me terminó de quebrar, cerré fuerte mis ojos, un escalofrío que subía por mi cuerpo, me tape la boca con fuerza, sudando como cerdo me corrí en su boca. chorros espesos y calientes que le llenaban la boca. Ella no se sacó ni un centímetro. Siguió mamando mientras tragaba todo, gimiendo de gusto, succionando para no perder ni una gota. Sentí cada pulsada, cada disparo, mientras ella me miraba a los ojos tragando mi leche. Respire más aliviado mientras ella seguia tragando y chupando, sus mejillas llenas de leche. Limpiando con su lengua mi cabeza, lamiendo cada resto. Se pasó los dedos por los labios.
- Que hija de puta... -- Susurrándo agitado -- como te encanta
- Todo tragadito como debes ser... Te amo mucho... no puedo esperar a la próxima vez
Pero yo la agarro de los hombros y la levanto, le empiezo a comer la boca sin importarme nada. Con las manos fuertes le empiezo a apretar el culo que lo tenía todo mojado sus piernas todo. La pija se me pone dura al instante de vuelta. La miro a los ojos transformado, esta hija de puta despertó mi lado animal y ahora va a pagar.
- Ahora YO te voy coger todita, pero te vas a quedar calladita, me escuchaste? -- Mientras le agarro la cabeza con ambas manos
Ella me mira con su boquita mojada y con una carita pidiendome por favor solo asiente con la cabeza. La doy vuelta y la tiró contra el lavamanos

Le aprieto el orto y se lo abro, su conchita hinchada y brillando de lo mojada que estaba, a pesar de lo puta que era esta mina se veía bien apretadita, con cada movimiento la concha le palpitaba ella estaba que no daba más. Le empiezo a besar los cachetes del culo suave que tiene. Ella gime bajito. Le muerdo un poco el orto ella se rie, me lo empieza a sacudir en la cara. La agarro de las caderas fuerte y le empiezo a meter lengua en su concha toda mojada chorreando, le meto la lengua estaba bien calientita toda empapada, lamiendo adentro de ella. Ella tiembla y larga un grito despacio
- Ay Diego la puta madre -- Y se tapa la boca mientras gruñe y tiembla
Pero yo no me cagué. Le metí dos dedos mientras le chupaba el clítoris con fuerza, haciendo círculos rápidos con la lengua. Flor se arqueó, empujando el culo contra mi cara, desesperada. Su jugo me chorreaba por la barbilla. Sabía dulce y salado al mismo tiempo, riquísimo. le rasguñaba la espalda sudada y sus caderas mientras empujaba mi cara lo más adentro posible. Sonaba como perro tomando agua. Yo estaba como un animal lamiendo, chupando, metiendo la lengua lo más profundo que podía. Ella apretaba sus piernas y temblaba, su cuerpo muy tenso, sintiendo espasmos muy fuertes. Ella estaba agarrada al lavamanos mientras se cubria la boca para tapar sus gemidos y gritos.
- Diego... Diego me vengo... me vengo Diego... me vengo... Ya-a n-no puedo... -- Su voz se entrecortaba, me suplicaba. Temblaba demasiado manchando toda mi cara con sus jugos pero la tenía agarrado con fuerza
No podía parar Le metí dos dedos en la concha y empecé a bombearlos rápido mientras le chupaba el clítoris sin piedad. Escuché un grito ahogado porque ella se estaba mordiendo el brazo, Flor empezó a convulsionar. Su concha se apretó alrededor de mis dedos, soltó un chorrito caliente que me mojó toda la mano y la cara. Estaba corriéndose fuerte, luchando con todo para no hacer ruido. el cuerpo entero temblando, las rodillas flojas, apenas se mantenía de pie. Ahora yo le pasaba la lengua chupándole todo su jugo. Me puse de pie ella me miró por encima del hombro hecha mierda completamente transpirada la carita hermosa roja con ganas de llorar, seguía temblando. Pero sin dar tiempo le volví a agarrar las caderas que se resbalaban del sudor. Le asome la punta de la verga en su concha que todavía palpitaba. Se la metí despacio, su concha apretándome como un guante caliente y mojado

Ella arqueo todo su cuerpo
- LA PUTA MADRE -- Mientras se aprieta fuerte la boca.
Lo tenia tan mojado y apretado que casi me saca toda la leche en el primer empujón. Empecé a embestirla, golpes secos y profundos, mi pelvis chocando contra su culo firme plap... plap... plap... Sacándome todas mis frustraciones, estaba gozando como nunca. Ya no me importaba mi mujer, mi hija, NADIE. Le agarraba las caderas con fuerza, casi levantándola del piso, y le metía toda la pija de un solo tiro. Su concha todavía estaba ultra sensible del orgasmo anterior y cada embestida le sacaba un gemido ahogado que intentaba tragar. Se mordía el brazo, la mano, lo que tuviera a mano, pero el placer la estaba rompiendo. Ahora yo le estaba enseñando a la pendeja esta y ella estaba gozando tanto como yo. Sus ojitos volaban
- Diego estoy... estoy muy sensible -- Pero sus gemidos no la dejaban hablar, cerraba fuerte sus ojos -- No pares, por favor no pares.
Los dos estábamos dando lo último, completamente sudados nuestros cuerpos se pegaban. En la madrugada en el baño de mi casa, el ambiente estaba demasiado húmedo. Le agarré el pelo, le tiré la cabeza hacia atrás y aceleré todavía más. La cogía como si quisiera romperla. Miraba el espejo y veía todo: su cara contraída de placer extremo, los ojos en blanco, la boca abierta y las tetas rebotando salvajemente con cada embestida. Su culo se movía como gelatina cada vez que mi pelvis le pegaba.
-Callate y recibí... sos mía ahora -- Le gruñí al oído, jadeando como un animal
Ella se ponía más loca, solo me asiente con la cabeza con sus ojitos cerrados llenos de lágrimas. Su concha me chupaba, se contraía alrededor de mi pija, chorreando jugo por mis huevos. piel contra piel, jugos, jadeos ahogados y el lavamanos crujiendo un poco. Está es la vida y el trato que me merezco, no la basura que estaba viviendo. Ya está, esta pendeja me enamoro completamente. Ella ya no podía más. Estaba temblando toda, las rodillas le fallaban y se sostenía solo porque yo la tenía clavada. Empezó a correrse otra vez, fuerte, la concha apretándome y soltando más líquido caliente que me mojaba las bolas. Yo seguí embistiéndola sin parar, usando su orgasmo para cogérmela todavía mas. Pero ya no pude más
- Me corro, me corro
- Hacelo adentro.. Diego... Por favor... hacelo adentro
Pero no iba a llegar tan lejos. Saqué la pija en el último segundo, le separé las nalgas y le descargué toda la leche espesa y caliente encima del culo. Chorros potentes le cayeron en las nalgas, en el ortito y le chorrearon por los muslos. Seguía empujando la pija entre sus nalgas mientras me corría, frotándome, manchándola toda. Me quedé pegado a su espalda, jadeando fuerte, mi pija todavía latiendo y chorreando los últimos restos sobre su culo. Flor estaba hecha un desastre, temblando, gimiendo bajito, con la cara apoyada en el espejo y el cuerpo completamente rendido. Agitado me tiró hacia atrás, ella apenas puede estar de pie se da vuelta agarrándose del lavamanos

- Ay Diego... nunca nadie me hizo sentir estas cosas, ni siquiera pensé que fuese posible tener esas sensaciones en mi cuerpo.... No me puedo mantener de pie... Te amo demasiado estoy muy enamorada de vos quiero que me cojas siempre, quiero ser tuya!
Yo me le acerco y el acaricio el cabello mojado
- Yo también te amo. Estoy loco por vos. Quiero dejar todo esto por vos, Flor. Te amo
Nos miramos los dos hechos mierda, y nos dimos un beso apasionado, nuestros cuerpos pegados abrazados en la madrugada que comenzaba a amanecer. "Sos mia, solo mía" Nos volvimos amantes. Buscábamos un espacio, un lugar para tener el mejor sexo de nuestras vidas juntos. Mi vida cambio completamente, volví a ser un hombre lleno de energía y confianza. Mi mujer ya no me importa, estoy pensando en el divorcio, la única que me preocupa es mi pobre hija Martina, quiero que nunca se entere que su mejor amiga es la putita y la amante de su padre.
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Me gustó tanto el post anterior que me dieron muchas ganas de escribir otro que lo disfruten!
Pasó una semana de esa tarde y yo todavía no podía sacarmela de la cabeza. Cada vez que cerraba los ojos la veía de rodillas encima mío con mi verga en su boca y esos ojos hermosos brillosos que me miraban pidiéndome más. No podía laburar me distraía demasiado pensando. Me encerraba en el baño a pajearme como un adolecente virgen. Estaba muy mal la situación me comió completamente la cabeza.
Era viernes, mi jornada laboral ya terminó, al otro día tenía franco todo el día libre. Sentado en la cocina tomándome unos mates solo, como siempre porque mi mujer ya ni me mira. Mientras veo tiktoks se me acerca mi hija Martina con sus manos en la espalda y una sonrisa nerviosa. La puedo reconocer muy fácil me quiere pedir algo
- Pa...
- Si mi amor decime
- Ya le pregunté a mamá y me dijo que te lo preguntara a vos... Puede venir Flor a quedarse mañana? Estábamos hablando y queremos hacer una pijamada juntas, por faa sii
Escuché el nombre Flor y mi corazón se aceleró como un idiota. Trague saliva
- Ehhh.... Si, dale. Porque no mi amor -- Haciendo el esfuerzo de actuar indiferente
Ella sonrió y me abrazó "Gracias pa sos el uno". Me quedé sentado con el mate en la mano pensando "Por qué me genera nervios la amiga de mi hija? Estoy enfermo. pobre Martina si se entera no me lo perdonaría nunca en la vida. Tengo que parar esto" Aunque por dentro sabía que eso estaba lejos de suceder. Al otro día eso de las 5 de tarde llegó Flor a casa

Hermosa como siempre, pero estaba distante. Ella solo se acercó, estábamos con mi mujer, a mi solo me dijo "Hola Diego" y nos saludamos con un beso frio en la mejilla como siempre. Ella casi sin mirarme pregunta "Y Martu?" y se va con ella. Yo solo me quedé duro mirándola alejarse sin siquiera mirarme, "Todo quedó ahí nomás? se habrá arrepentido de lo que hicimos?" Pensé por dentro, me puso un poco mal. Ella se pasó todo el tiempo junto a Martina sin siquiera mirarme. A la noche hicimos la cena. Ellas se sentaron juntas en la mesa

Obsesionado la miraba intentando cruzar miradas. Cada vez que la miraba se me venía a la cabeza ella chupandome toda la pija, lo bien que lo hacía, lo bien que me hizo sentir. Pero ella solo hablaba con Martina, se reían, hablaban de la facultad. Apenas me miro por encima dos veces y me dió bronca. Pero por qué carajos me da bronca que no me coquetee? estoy casado, tengo mujer, una hija y me genera celos una pendeja que encima es la mejor amiga de mi hija "Cortala Diego todo esto esta mal. Tengo que pensar en mi familia" me repetía en mi cabeza. Terminamos de comer "Gracias por la comida" dijo Martina y las dos se fueron al cuarto de Martina. Yo me quedé en la mesa pensando mi cabeza a mil. Me puse a ver la televisión un rato hasta que me cansé y me fui a acostarme al cuarto, en la cama estaba Laura. Me acuesto casi sin cambiar palabras con ella, la miro y estaba de espaldas usando su celular, las sábanas un poco bajadas que dejaban ver un poco de su culo. "Quizás mi mujer me puede sacar esta ansiedad como lo hacía antes" pensé. Me acerco a ella por la espalda haciéndole cucharita, con la mano acariciandole el culo
- Ya que las chicas van a estar ocupadas esta noche... no querés que juguemos un poquito, amor? Te acordás como lo hacíamos -- Le digo en el oido
- Ay Diego, no me rompas las pelotas -- Me saca la mano de un manotazo
Frustrado me doy vuelta, mi mujer cada día me quiere y me aguanta menos, esto no da para más. Mientras tanto a metros hay una pendeja que se muere por mi. Cómo quisiera que estuviera conmigo ahora. Pasaron las horas y no podía dormir tenía la cabeza a mil. Miro a mi mujer estaba súper dormida. Ya sin saber que hacer para poder apagar mi cabeza me levanto y me voy para la cocina. Toda la casa a oscuras, la paz y el silencio único de la madrugada. Camino con un poco de tos, el estrés me estaba enfermando. Me sirvo un vaso de agua. Voy para el baño enciendo la luz. Me miro al espejo tenia unas ojeras grandes y ya me podía ver algunos pelos canosos en mi cabeza. Abro el agua del lavamanos y me mojo la cara. Con una toalla me seco la cara cuando detrás mío escucho un chiflido bajito. Me doy vuelta rapido y en la puerta estaba parada Flor

La hija de puta estaba completamente en bolas. Yo todo nervioso con miedo que la vea Martina o mi mujer, la agarro rápido del brazo y diciendole "Que haces la concha de tu madre?" la meto adentro del baño y cierro la puerta. Ella se ríe. Tenia un cuerpo hermoso, bien blanquita, todo firme, rosadito.
- Que haces! cómo vas a andar así en mi casa? Mira si te ven! nos matan
- Ay me encanta que me retes y te enojes... Te ves tan lindo... intentando actuar que no te encanta verme así todita solo para vos... -- Me dice mientras acaricia su cuerpo suave en la oscuridad de la noche

Yo estaba vestido de pijama con una remera y unos shorts sin nada abajo, verla a esta pendeja así devuelta me causo una erección al instante, mi vergon levanto mi shorts haciendo una carpa que era imposible ocultar. Ella lo mira y se pasa la lengua por los labios. Se va a acercando lentamente a mi. Me agarra de la remera, mi corazón latiendo a mil, mi frente empieza a sudar, esta hija de puta me hacía mierda. Una pibita que jugaba conmigo como ella quería. Ella me mira a los ojos con esa carita hermosa, esos ojitos brillosos. Yo muy nervioso intento decir algo pero ella me calla con un beso, yo se la sigo estábamos muy calientes
- Diego te extrañe mucho, me toque toda la semana pensando en vos y en este vergon que tenés -- Me lo aprieta por encima del pantalón yo tengo un espasmo en todo el cuerpo
Mientras se muerde los labios, ella se arrodilla en el suelo, con sus manos baja mis shorts haciendo saltar mi verga con la cabeza toda mojada goteando, ella gime con solo verla debe estar súper mojada. con sus manos me la agarra, sus dedos se pegan en la leche que me había salido. Ella pasa su lengua por la punta chupando un poco el jugo
- Ay papi no sabes lo difícil que fue para mí fingir indiferencia con vos... Si Martina se da cuenta yo me muero -- Mientras me da besos en toda la verga y me la acaricia con sus manos
- Yo también te busque todo el día, me tenés cada vez más enfermo, no puedo pensar en mi familia por tu culpa -- Le acaricio el cabello mientras ella mira
- Si?? no te preocupes acá estoy para calmarte... Necesitas tanto una mujer como yo... que te atienda así
Se mete mi pija en su boca húmeda, su suave lengua calentita acariciando mi verga, la punta entrando en su garganta. Cerré los ojos largando un gruñido bajito con miedo de que se escuche en la casa

Empezó a subir y bajar despacio al principio, pero cada vez más rápido. Los ruidos eran obscenos glup... glup... glup... la saliva le chorreaba por los labios, bajaba por mi pija y me mojaba los huevos. Con una mano me masturbaba al ritmo de la boca y con la otra me apretaba las bolas, masajeándolas justo como necesitaba. Mi mano en su cabello que se lo estiraba cada vez que la tragaba hasta el fondo, empezó a tener pequeñas arcadas eso me puso loco pero estaba en alerta
- La concha de tu madre, despacito que nos van a escuchar
Se sacó mi pija toda babeada de la boca brillante, las gotas caían por sus piernas, me miró con sus labios hinchados todos mojados y se rió
- Que pasa te da miedo? -- se empieza a golpear la cara con mi verga que salpicaba por toda su cara -- Lo puedo sentir eso te pone más caliente, o no? Saber que tu hija y tu mujer están durmiendo mientras yo te estoy mamando como una puta en el baño... Sos un enfermo como yo...
Me sabía leer a la perfección la hija de puta. La agarro de la cabeza y se la meto yo mismo en la boca haciendola callar. Ahora chupaba fuerte, moviendo la cabeza rápido, haciendo que mis huevos le golpearan el mentón. La saliva le caía hasta las tetas. Yo no aguantaba más. El miedo, la culpa y el placer se mezclaban en una bola que me estaba volviendo loco.

Ella gemía alrededor de mi pija, los ojos llorosos pero sin parar. Me la sacaba, me la chupaba solo la cabeza haciendo ruidos de succión fuertes, me pasaba la lengua por la vena de abajo y después se la volvía a tragar entera. Yo no podía hacer ningún ruido, tenía sensaciones muy fuertes en mi cuerpo, me mordia los labios mientras gruñía lo más despacio que podía.
- Dame tu lechita quiero tu lechita papii -- Susurró sacándosela un momento con voz entrecortada y sus ojos llorosos
Me terminó de quebrar, cerré fuerte mis ojos, un escalofrío que subía por mi cuerpo, me tape la boca con fuerza, sudando como cerdo me corrí en su boca. chorros espesos y calientes que le llenaban la boca. Ella no se sacó ni un centímetro. Siguió mamando mientras tragaba todo, gimiendo de gusto, succionando para no perder ni una gota. Sentí cada pulsada, cada disparo, mientras ella me miraba a los ojos tragando mi leche. Respire más aliviado mientras ella seguia tragando y chupando, sus mejillas llenas de leche. Limpiando con su lengua mi cabeza, lamiendo cada resto. Se pasó los dedos por los labios.
- Que hija de puta... -- Susurrándo agitado -- como te encanta
- Todo tragadito como debes ser... Te amo mucho... no puedo esperar a la próxima vez
Pero yo la agarro de los hombros y la levanto, le empiezo a comer la boca sin importarme nada. Con las manos fuertes le empiezo a apretar el culo que lo tenía todo mojado sus piernas todo. La pija se me pone dura al instante de vuelta. La miro a los ojos transformado, esta hija de puta despertó mi lado animal y ahora va a pagar.
- Ahora YO te voy coger todita, pero te vas a quedar calladita, me escuchaste? -- Mientras le agarro la cabeza con ambas manos
Ella me mira con su boquita mojada y con una carita pidiendome por favor solo asiente con la cabeza. La doy vuelta y la tiró contra el lavamanos

Le aprieto el orto y se lo abro, su conchita hinchada y brillando de lo mojada que estaba, a pesar de lo puta que era esta mina se veía bien apretadita, con cada movimiento la concha le palpitaba ella estaba que no daba más. Le empiezo a besar los cachetes del culo suave que tiene. Ella gime bajito. Le muerdo un poco el orto ella se rie, me lo empieza a sacudir en la cara. La agarro de las caderas fuerte y le empiezo a meter lengua en su concha toda mojada chorreando, le meto la lengua estaba bien calientita toda empapada, lamiendo adentro de ella. Ella tiembla y larga un grito despacio
- Ay Diego la puta madre -- Y se tapa la boca mientras gruñe y tiembla
Pero yo no me cagué. Le metí dos dedos mientras le chupaba el clítoris con fuerza, haciendo círculos rápidos con la lengua. Flor se arqueó, empujando el culo contra mi cara, desesperada. Su jugo me chorreaba por la barbilla. Sabía dulce y salado al mismo tiempo, riquísimo. le rasguñaba la espalda sudada y sus caderas mientras empujaba mi cara lo más adentro posible. Sonaba como perro tomando agua. Yo estaba como un animal lamiendo, chupando, metiendo la lengua lo más profundo que podía. Ella apretaba sus piernas y temblaba, su cuerpo muy tenso, sintiendo espasmos muy fuertes. Ella estaba agarrada al lavamanos mientras se cubria la boca para tapar sus gemidos y gritos.
- Diego... Diego me vengo... me vengo Diego... me vengo... Ya-a n-no puedo... -- Su voz se entrecortaba, me suplicaba. Temblaba demasiado manchando toda mi cara con sus jugos pero la tenía agarrado con fuerza
No podía parar Le metí dos dedos en la concha y empecé a bombearlos rápido mientras le chupaba el clítoris sin piedad. Escuché un grito ahogado porque ella se estaba mordiendo el brazo, Flor empezó a convulsionar. Su concha se apretó alrededor de mis dedos, soltó un chorrito caliente que me mojó toda la mano y la cara. Estaba corriéndose fuerte, luchando con todo para no hacer ruido. el cuerpo entero temblando, las rodillas flojas, apenas se mantenía de pie. Ahora yo le pasaba la lengua chupándole todo su jugo. Me puse de pie ella me miró por encima del hombro hecha mierda completamente transpirada la carita hermosa roja con ganas de llorar, seguía temblando. Pero sin dar tiempo le volví a agarrar las caderas que se resbalaban del sudor. Le asome la punta de la verga en su concha que todavía palpitaba. Se la metí despacio, su concha apretándome como un guante caliente y mojado

Ella arqueo todo su cuerpo
- LA PUTA MADRE -- Mientras se aprieta fuerte la boca.
Lo tenia tan mojado y apretado que casi me saca toda la leche en el primer empujón. Empecé a embestirla, golpes secos y profundos, mi pelvis chocando contra su culo firme plap... plap... plap... Sacándome todas mis frustraciones, estaba gozando como nunca. Ya no me importaba mi mujer, mi hija, NADIE. Le agarraba las caderas con fuerza, casi levantándola del piso, y le metía toda la pija de un solo tiro. Su concha todavía estaba ultra sensible del orgasmo anterior y cada embestida le sacaba un gemido ahogado que intentaba tragar. Se mordía el brazo, la mano, lo que tuviera a mano, pero el placer la estaba rompiendo. Ahora yo le estaba enseñando a la pendeja esta y ella estaba gozando tanto como yo. Sus ojitos volaban
- Diego estoy... estoy muy sensible -- Pero sus gemidos no la dejaban hablar, cerraba fuerte sus ojos -- No pares, por favor no pares.
Los dos estábamos dando lo último, completamente sudados nuestros cuerpos se pegaban. En la madrugada en el baño de mi casa, el ambiente estaba demasiado húmedo. Le agarré el pelo, le tiré la cabeza hacia atrás y aceleré todavía más. La cogía como si quisiera romperla. Miraba el espejo y veía todo: su cara contraída de placer extremo, los ojos en blanco, la boca abierta y las tetas rebotando salvajemente con cada embestida. Su culo se movía como gelatina cada vez que mi pelvis le pegaba.
-Callate y recibí... sos mía ahora -- Le gruñí al oído, jadeando como un animal
Ella se ponía más loca, solo me asiente con la cabeza con sus ojitos cerrados llenos de lágrimas. Su concha me chupaba, se contraía alrededor de mi pija, chorreando jugo por mis huevos. piel contra piel, jugos, jadeos ahogados y el lavamanos crujiendo un poco. Está es la vida y el trato que me merezco, no la basura que estaba viviendo. Ya está, esta pendeja me enamoro completamente. Ella ya no podía más. Estaba temblando toda, las rodillas le fallaban y se sostenía solo porque yo la tenía clavada. Empezó a correrse otra vez, fuerte, la concha apretándome y soltando más líquido caliente que me mojaba las bolas. Yo seguí embistiéndola sin parar, usando su orgasmo para cogérmela todavía mas. Pero ya no pude más
- Me corro, me corro
- Hacelo adentro.. Diego... Por favor... hacelo adentro
Pero no iba a llegar tan lejos. Saqué la pija en el último segundo, le separé las nalgas y le descargué toda la leche espesa y caliente encima del culo. Chorros potentes le cayeron en las nalgas, en el ortito y le chorrearon por los muslos. Seguía empujando la pija entre sus nalgas mientras me corría, frotándome, manchándola toda. Me quedé pegado a su espalda, jadeando fuerte, mi pija todavía latiendo y chorreando los últimos restos sobre su culo. Flor estaba hecha un desastre, temblando, gimiendo bajito, con la cara apoyada en el espejo y el cuerpo completamente rendido. Agitado me tiró hacia atrás, ella apenas puede estar de pie se da vuelta agarrándose del lavamanos

- Ay Diego... nunca nadie me hizo sentir estas cosas, ni siquiera pensé que fuese posible tener esas sensaciones en mi cuerpo.... No me puedo mantener de pie... Te amo demasiado estoy muy enamorada de vos quiero que me cojas siempre, quiero ser tuya!
Yo me le acerco y el acaricio el cabello mojado
- Yo también te amo. Estoy loco por vos. Quiero dejar todo esto por vos, Flor. Te amo
Nos miramos los dos hechos mierda, y nos dimos un beso apasionado, nuestros cuerpos pegados abrazados en la madrugada que comenzaba a amanecer. "Sos mia, solo mía" Nos volvimos amantes. Buscábamos un espacio, un lugar para tener el mejor sexo de nuestras vidas juntos. Mi vida cambio completamente, volví a ser un hombre lleno de energía y confianza. Mi mujer ya no me importa, estoy pensando en el divorcio, la única que me preocupa es mi pobre hija Martina, quiero que nunca se entere que su mejor amiga es la putita y la amante de su padre.
5 comentarios - La mejor amiga de mi hija esta loca por mi parte 2
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