You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

La Familia De Mi Novia Pt3

Episodio III: La semana que siguió



Pasaron varios días desde esa primera visita. Yo volví a mi rutina normal: laburo y noches donde hablábamos como siempre. Pero algo había cambiado. Cada vez que sexteabamos, me venían flashes de esa casa, de las piernas de Sofía, de la mirada tímida de Mica. Intentaba sacármelo de la cabeza, pero no era tan fácil.

Pensamiento mío: “Sos un hijo de puta, Esteban. Tenés una novia increíble que te ama y te da todo, ¿y vos qué hacés? Pensás en su mamá y en su hermana. Esto está mal. Muy mal. Tenés que frenar antes de que pase cualquier cosa.”

El jueves Jesi me dijo que el finde largo lo íbamos a pasar en su casa otra vez. Darío seguía de viaje y Sofía había insistido en que fuéramos. Acepté, aunque por dentro sentía culpa y una excitación que me daba bronca.

Llegué el viernes a la tarde. Esta vez la casa se sentía menos “nueva”. Jesi me recibió besándome y Sofía me recibió con un beso en la mejilla. su perfume me pegó fuerte y su mano se apoyó un segundo más de lo normal en mi cintura.

—Qué bueno que viniste —dijo con esa voz madura y segura—. Darío llega recién el lunes o martes.

Pensamiento de Sofía: “Cada vez que lo veo me doy cuenta de lo apagado que está todo con Darío. Esteban tiene algo… presencia. Pero es el novio de Jesi, por Dios. No seas boluda.”

Mica estaba más relajada que la primera vez, aunque todavía tímida. Me saludó con un “hola Esteban” bajito y una sonrisa rápida. Llevaba una remera holgada y un short de algodón. Se notaba que recién empezaba a descubrir su cuerpo.

Esa tarde fuimos al supermercado los cuatro. En un momento, mientras cargábamos cosas, Jesi y Sofía se fueron al sector de limpieza y me quedé solo con Mica en la fila de las bebidas. Ella se agachó a buscar una gaseosa de abajo. El short se le subió un poco y vi más de lo que debía: la curva de su culo joven, la piel lisa. Me quedé mirando dos segundos de más y sentí que la pija empezaba a endurecerse dentro del jean.

Rápido me di vuelta hacia el estante, disimulando.

Pensamiento de Mica: “¿Me miró? No, debe ser mi imaginación. Es el novio de Jesi… pero es lindo y alto. Me pone nerviosa estar cerca de él. ¿Por qué me late tan fuerte el corazón? Soy una tarada.”

Cuando volvimos a la casa descargamos todo. En un descuido, al levantar una bolsa pesada, se me marcó bastante la entrepierna. Jesi no estaba en la cocina en ese momento, pero Sofía sí. La vi mirar hacia abajo un segundo. Sus ojos se abrieron apenas y después miró para otro lado, como si nada.

Pensamiento de Sofía: “La puta madre… se le marcó todo. Es grande. Hace meses que Darío ni me toca y este pibe tiene eso ahí… No, Sofía. Es el novio de tu hija. Controlate.”

Sentí vergüenza y culpa al mismo tiempo. Subí rápido al baño de arriba a lavarme la cara.

Pensamiento mío: “Te vio, boludo. Te vio la erección. ¿Qué va a pensar de mí? Tengo que parar con esta mierda ya.”

El sábado por la mañana fuimos a un asado en lo de unos tíos de Jesi (no vivían ahí, era en otra casa). Hubo mucha gente, birra, música. Yo intentaba estar pegado a Jesi todo el tiempo.

Pensamiento de Jesi: “Me encanta cuando me domina así. Es mío. Aunque a veces siento que ma lo mira… pero nah, son ideas mías. Él me ama.”

El domingo volvimos a la pileta en la casa. Esta vez Mica se animó más y se tiró al agua. Jugamos un rato con una pelota. En una jugada me choqué con ella debajo del agua. Mi mano rozó su cintura y su culo por accidente. Ella salió rápido a la superficie, toda colorada.

—Perdón —dije.

—No… pasa nada —murmuró, evitando mirarme.

Sofía nos miraba desde la reposera con una ceja levantada, pero no dijo nada.

Pensamiento de Mica: “Me tocó el culo… fue sin querer, ¿no? Sentí algo duro también cuando nos chocamos. ¿Era su…? Ay no, Mica, dejá de pensar pavadas. Sos virgen y él es de tu hermana.”

Esa noche, después de cenar, Jesi y yo subimos temprano. La cogí fuerte en la cama, más sádico de lo normal. Le apreté el cuello suave, le di cachetadas en la cara y en el culo mientras la embestía. Ella se corrió como loca, mojando todo.

Mientras la tenía agarrada del pelo, por la cabeza me pasó una imagen rápida de Sofía en esa misma posición lo que hizo que me corriera dentro de Jesi enseguida. Me sentí una mierda al instante.

Pensamiento mío: “Estás enfermo. Acabás de cogerte a tu novia y pensás en su mamá. Esto no puede seguir. Mañana me voy temprano y pongo distancia.”

Pero cuando bajé a la cocina a buscar agua a las 2 am, Sofía estaba ahí, con una bata corta de seda negra. Se había levantado a tomar algo. La bata se le abría un poco y se le veía el nacimiento de las tetas y el borde de las piernas.

—Insomnio? —preguntó con tono bajo, casi ronco.

—Algo así —respondí, intentando no mirar.

Nos quedamos charlando bajito unos minutos sobre boludeces. Antes de subir, ella pasó cerca mío para dejar el vaso y su bata rozó mi brazo. Sentí el calor de su cuerpo.

Pensamiento de Sofía: “Huele bien… y esa presencia. Darío nunca fue así. Pero es peligroso. Muy peligroso.”

Subí con la pija medio dura otra vez y culpa pesada.


---

Acá la parte tres, mañana (o más tarde si recibe muchos puntos y comentarios) subo la parte 4.
Los quiero papis 🫰🏻

:::

0 comentarios - La Familia De Mi Novia Pt3