Holi, mi nombre es Samantha, soy una chica de 21 años que se acaba de independizar, y gracias a la libertad que me da el vivir sola, he puesto en práctica muchas fantasías sexuales que tenía desde hace años y que no podía porque vivía con mis papás, una de ellas es el exhibicionismo.
Yo soy una chica de piel blanca y cabello negro, soy bajita, mido 1.49m, con carita y voz de niña, tengo algo de tetas, unas pompis pequeñas pero tonificadas delgada pero con cuerpo atlético.

La verdad es que me costó bastante trabajo hacer que mis papás aceptarán dejarme vivir sola por temas de inseguridad, responsabilidad y demás. Obviamente y me imagino que ellos saben o se hacen a la idea que no sólo voy a estudiar y ver pelis en mi casa, me imagino que ellos saben que al tener casa sola y libertad obviamente voy a explorar y explotar mi sexualidad y tienen razón de hecho terminé con mi novio para poder estar soltera y hacerlo con quién yo quiera las veces que yo quiera y como yo quiero.
La verdad me ha encantado vivir sola, tengo mi espacio como a mi me gusta, veo lo que me gusta y hago lo que me gusta. Puedo andar desnuda por toda mi casa o en tanga, en lencería, ya no tengo que esconder mi lencería erotica, puedo dejar mis calzones donde yo quiera, me puedo masturbar en cualquier parte sin miedo a ser descubierta. Me puedo meter los dedos y mis dildos en mi cocina, en mi sala, en mi comedor en mi cuarto y puedo gemir con todas mis ganas y correrme sin miedo a ser descubierta, puedo dejar mis juguetes sexuales sin ocultar los y tomarlos a la hora que quiero. Puedo ver porno mientras me masturbo y gimo de placer, me encanta estar sola y satisfacerme con cosas que antes no podía hacer. Y lo que más me gusta es salirme a mi jardín a broncearme ya sea en tanga o completamente desnuda jiji sin que me regañen.
Les cuento como sucedió todo Acaban de iniciar las clases presenciales, y terminando la prepa fui directo a la universidad, la que queria esta en otra ciudad, y en otro estado, donde nadie me conocía, y después de mucho rogar a mis padres me dieron permiso de ir a estudiar a otra ciudad,Morelos, y estudiaría diseño industrial.
Seré honesta, la primer noche viviendo sola fue solo masturbación extrema, lleve conmigo varios dildos que tenía y jugué con ellos toda la noche, gemia sin miedo a ser escuchada me masturbaba frenéticamente al punto de gritar de placer, darme nalgadas bastante fuertes y gemir, estrené toda mi casa cada rincón me servía para masturbarme, y después de varios días así, sentía unas ganas, casi desesperación por cumplir mis fantasías de exhibicionismo, salgo a la calle usando un plug casi siempre, y en ocasiones usando falda o vestido sin llevar ropa interior o un hilo delgadito, pero si usando mi plug jaja a veces saliendo de la escuela voy a la plaza comercial a masturbarme en los baños.
Paso la primer semana y ya iba por la primer fantasía peligrosa, cerca de mi departamento hay una tienda de 24horas, estaba yo en mi cama con las ansias de hacerlo, hablando con amigas que son igual de pervertidas que yo, y fueron ellas las que me animaron a hacerlo, me quite toda la ropa, yo recién depilada, y me puse una bata de baño blanca, y salí a la calle, eran las 3 de la mañana, y yo iba caminando por una avenida, pasaba un carro cada 30 segundos, y después de un rato llegué a la tienda, había llegado la hora, antes de entrar me abrí la bata, dejando ver mis tetas y mi vagina rosadita recién depilada, y entre como si nada, me empecé a mojar mucho, salude al cajero, que era un chico de unos 20 años calculo, alto, flaco y Moreno, me respondió pero a la mitad de su “buenas noches” se quedó sin habla cuando me vio, yo caminaba como si nada, fui a los refris, agarre una leche, y unas latas de cerveza, regrese por un pasillo que daba a la caja, y se veía la mirada lujuriosa del chico, no me quitaba los ojos de encima, y para que durará más ese momento cachondo me detuve y me puse a ver los panes y galletas, me agache en pose de aguilita, abriendo las piernas para el deleite del chico, creo que estaba tan mojada que estaba chorreando, cuando me levante vi unas gotas en el piso y creo que fui yo, camine hacia la caja y el chico me veía toda, su mirada iba desde mis piernas hasta mis tetas una y otra vez, le deje las cosas en el mostrador y con una linda voz le dije “holi! Buenas noches!! “ el me miró a la cara y me respondió con la voz temblorosa, estaba muy nervioso y cachondo, mientras me cobraba yo lo veía, y se notaba que me quería preguntar algo, veía como jalaba aire y parecía hacer un gesto con la boca, pero se callaba en el último momento, yo pensaba “mierda! Vamos!! Hazme la maldita pregunta!! “ al entregarme mi cambio se animo y me habló, me pregunto “puedo tocar? “ por fin!! Me estaba muriendo de la desesperación, le respondí con otra pregunta “quieres… tocarme? “ el se puso muy muy nervioso y se empezó a disculpar, me empecé a reír y le dije que si podía tocar, que era juego, con suavidad me acariciaba la tetas, aun sin la confianza, “aprietalas con ganas” le dije, el sonrió por los nervios y empezó a apretar pero aún era suave, “tu eres más de teta o de nalga? “ le pregunte, “la verdad soy un hombre de nalgas” me respondió, “también me las quieres tocar?” le dije con la voz más puta y tierna posible, moviendo su cabeza me diría que si, así que camine rodeando el mostrador, y entre con el, separe un poco las piernas y las puse bien rectas sacando nalga, con las manos me abri la bata mostrándole todo, “me las quieres ver?” solté la bata, me di la vuelta dándole la espalda y deje caer mi bata mostrándole mis nalgas bien trabajadas en gimnasio, el hizo un gesto de asombro “woow!!” y me agarraria las nalgas para masajearlas, se agacharia, pegaría su cara entre mis nalgas y me lameria toda, me estaban dando pequeños calambres en la espalda de lo nerviosa que yo estaba, aun que no lo hacía muy bien, estaba tan cachonda que gemia por lo rico que era, me pasaba la lengua por toda mi ralla, me dejaba toda babeada, después de un rato, yo me separe de él, le dije que se levantará y yo me puse de rodillas, le abrí el pantalón, se lo baje con todo y calzón, y le agarre la verga, era una muy promedio, de unos 14 o 13 centímetros, sin ser gruesa, pero estaba tan cachonda que era un hecho, esa madrugada tendría sexo.
Yo soy una chica de piel blanca y cabello negro, soy bajita, mido 1.49m, con carita y voz de niña, tengo algo de tetas, unas pompis pequeñas pero tonificadas delgada pero con cuerpo atlético.

La verdad es que me costó bastante trabajo hacer que mis papás aceptarán dejarme vivir sola por temas de inseguridad, responsabilidad y demás. Obviamente y me imagino que ellos saben o se hacen a la idea que no sólo voy a estudiar y ver pelis en mi casa, me imagino que ellos saben que al tener casa sola y libertad obviamente voy a explorar y explotar mi sexualidad y tienen razón de hecho terminé con mi novio para poder estar soltera y hacerlo con quién yo quiera las veces que yo quiera y como yo quiero.
La verdad me ha encantado vivir sola, tengo mi espacio como a mi me gusta, veo lo que me gusta y hago lo que me gusta. Puedo andar desnuda por toda mi casa o en tanga, en lencería, ya no tengo que esconder mi lencería erotica, puedo dejar mis calzones donde yo quiera, me puedo masturbar en cualquier parte sin miedo a ser descubierta. Me puedo meter los dedos y mis dildos en mi cocina, en mi sala, en mi comedor en mi cuarto y puedo gemir con todas mis ganas y correrme sin miedo a ser descubierta, puedo dejar mis juguetes sexuales sin ocultar los y tomarlos a la hora que quiero. Puedo ver porno mientras me masturbo y gimo de placer, me encanta estar sola y satisfacerme con cosas que antes no podía hacer. Y lo que más me gusta es salirme a mi jardín a broncearme ya sea en tanga o completamente desnuda jiji sin que me regañen.
Les cuento como sucedió todo Acaban de iniciar las clases presenciales, y terminando la prepa fui directo a la universidad, la que queria esta en otra ciudad, y en otro estado, donde nadie me conocía, y después de mucho rogar a mis padres me dieron permiso de ir a estudiar a otra ciudad,Morelos, y estudiaría diseño industrial.
Seré honesta, la primer noche viviendo sola fue solo masturbación extrema, lleve conmigo varios dildos que tenía y jugué con ellos toda la noche, gemia sin miedo a ser escuchada me masturbaba frenéticamente al punto de gritar de placer, darme nalgadas bastante fuertes y gemir, estrené toda mi casa cada rincón me servía para masturbarme, y después de varios días así, sentía unas ganas, casi desesperación por cumplir mis fantasías de exhibicionismo, salgo a la calle usando un plug casi siempre, y en ocasiones usando falda o vestido sin llevar ropa interior o un hilo delgadito, pero si usando mi plug jaja a veces saliendo de la escuela voy a la plaza comercial a masturbarme en los baños.
Paso la primer semana y ya iba por la primer fantasía peligrosa, cerca de mi departamento hay una tienda de 24horas, estaba yo en mi cama con las ansias de hacerlo, hablando con amigas que son igual de pervertidas que yo, y fueron ellas las que me animaron a hacerlo, me quite toda la ropa, yo recién depilada, y me puse una bata de baño blanca, y salí a la calle, eran las 3 de la mañana, y yo iba caminando por una avenida, pasaba un carro cada 30 segundos, y después de un rato llegué a la tienda, había llegado la hora, antes de entrar me abrí la bata, dejando ver mis tetas y mi vagina rosadita recién depilada, y entre como si nada, me empecé a mojar mucho, salude al cajero, que era un chico de unos 20 años calculo, alto, flaco y Moreno, me respondió pero a la mitad de su “buenas noches” se quedó sin habla cuando me vio, yo caminaba como si nada, fui a los refris, agarre una leche, y unas latas de cerveza, regrese por un pasillo que daba a la caja, y se veía la mirada lujuriosa del chico, no me quitaba los ojos de encima, y para que durará más ese momento cachondo me detuve y me puse a ver los panes y galletas, me agache en pose de aguilita, abriendo las piernas para el deleite del chico, creo que estaba tan mojada que estaba chorreando, cuando me levante vi unas gotas en el piso y creo que fui yo, camine hacia la caja y el chico me veía toda, su mirada iba desde mis piernas hasta mis tetas una y otra vez, le deje las cosas en el mostrador y con una linda voz le dije “holi! Buenas noches!! “ el me miró a la cara y me respondió con la voz temblorosa, estaba muy nervioso y cachondo, mientras me cobraba yo lo veía, y se notaba que me quería preguntar algo, veía como jalaba aire y parecía hacer un gesto con la boca, pero se callaba en el último momento, yo pensaba “mierda! Vamos!! Hazme la maldita pregunta!! “ al entregarme mi cambio se animo y me habló, me pregunto “puedo tocar? “ por fin!! Me estaba muriendo de la desesperación, le respondí con otra pregunta “quieres… tocarme? “ el se puso muy muy nervioso y se empezó a disculpar, me empecé a reír y le dije que si podía tocar, que era juego, con suavidad me acariciaba la tetas, aun sin la confianza, “aprietalas con ganas” le dije, el sonrió por los nervios y empezó a apretar pero aún era suave, “tu eres más de teta o de nalga? “ le pregunte, “la verdad soy un hombre de nalgas” me respondió, “también me las quieres tocar?” le dije con la voz más puta y tierna posible, moviendo su cabeza me diría que si, así que camine rodeando el mostrador, y entre con el, separe un poco las piernas y las puse bien rectas sacando nalga, con las manos me abri la bata mostrándole todo, “me las quieres ver?” solté la bata, me di la vuelta dándole la espalda y deje caer mi bata mostrándole mis nalgas bien trabajadas en gimnasio, el hizo un gesto de asombro “woow!!” y me agarraria las nalgas para masajearlas, se agacharia, pegaría su cara entre mis nalgas y me lameria toda, me estaban dando pequeños calambres en la espalda de lo nerviosa que yo estaba, aun que no lo hacía muy bien, estaba tan cachonda que gemia por lo rico que era, me pasaba la lengua por toda mi ralla, me dejaba toda babeada, después de un rato, yo me separe de él, le dije que se levantará y yo me puse de rodillas, le abrí el pantalón, se lo baje con todo y calzón, y le agarre la verga, era una muy promedio, de unos 14 o 13 centímetros, sin ser gruesa, pero estaba tan cachonda que era un hecho, esa madrugada tendría sexo.
2 comentarios - Mi nueva casa y viviendo sola