Esa noche estaba cansada. Es verdad. Pero soyuna mujer sexualmente muy activa y mi marido lo sabe. Creo que por eso se casó conmigo.
Se me ocurrió preparar algo para él, pero queno se extienda demasiado, así que me duche, me puse una tanga negra y sali delbaño. El estaba en la cama pero aún no se había dormido, se sorprendió al verme y quiso tirarse encima mío, pensando que tendríamos sexo.
- No, quédate ahí -dije
- Ok – contestó dubitativo
Me senté en su cara sin quitarme la tanga,presionaba sus brazos con mis piernas y le dije:
- Podes chuparme, pero no podés usarlas manos…
Empezó a lamer lo que podía, pero mi ropa interiorno le daba todo el acceso que quería. Se desesperaba. Con mas ganas. Su lenguaintentaba correr mi ropa interior negra, que a esa altura ya estaba un poco mojadapor ambos lados.
- Si, chupa, mojame toda la tanga,tengo la concha toda mojada de premio para vos – estas palabras lo calentaban ygeneraban más desesperación en él.
No podía contestar mucho, entre su desesperaciónpor llegar a mi concha y que yo lo ahogaba cada tanto sentándome fuertementesobre su cara. Solo gemidos.
Luego de un rato, decidí llevarlo a otronivel. Le encanta mi cola. Siempre que lo dejo me realiza un excelenterimming. Usa su lengua con grandestreza. Pero esta vez, tendría mi cola con la tanga. Le dije que se quede quietoy me di vuelta. Puse toda mi cola sobre su boca y siguió volviéndose locointentando llegar con su lengua a mi ano… pero no podía. Me incline hacia adelante,corrí mi tanga con mi mano derecha y le deje ver mi ano, todo listo esperandopor su lengua… se inclinó pero no llego. Solté mi tanga y volví a sentarmesobre su boca.
A esta altura yo también estaba bastantecaliente, así que metí mi mano en mi tanga, toqué mi clítoris, introduje dosdedos, frote, repetí, me mojaba cada vez más… veía su pene duro, a punto deexplotar, escuchaba sus gemidos de placer ahogados entre mis nalgas y no pude más….Tuve un orgasmo increíble, un squirt, me mojé como hacia rato no lo hacía. Comoaún seguía con la tanga puesta se mojo toda. Aprete mis piernas de placer. Yo habíaexplotado, pero el seguía desesperadamente caliente. Me puse de pie, quité mitanga y me volví a sentar en su cara… tenia su premio, mi culo estaba en su boca,lo sentía lamer con ganas, como desesperado, introduciendo su lengua lo más quepodía...
- Esta tanga esta toda mojada, miflujo, tu saliva, solo le falta tu leche.
Empecé a masturbarlo. Con mi mano derechatenia mi tanga presionada con su miembro. No duro mucho, exploto en pocossegundos ensuciando aun mas la tanga negra que hacia unos instantes estaba ensu cara. Quedo muy mojada y llena de semen caliente. Sali de arriba, el orgasmome había dejado agotada. Lo mire satisfecho.
- Abri la boca -dije al mismo tiempoque ponía mi tanga empapada en su boca. - Vas a dormir con esto en la boca.Hasta mañana
Me acosté a su lado y apagué la luz.
Se me ocurrió preparar algo para él, pero queno se extienda demasiado, así que me duche, me puse una tanga negra y sali delbaño. El estaba en la cama pero aún no se había dormido, se sorprendió al verme y quiso tirarse encima mío, pensando que tendríamos sexo.
- No, quédate ahí -dije
- Ok – contestó dubitativo
Me senté en su cara sin quitarme la tanga,presionaba sus brazos con mis piernas y le dije:
- Podes chuparme, pero no podés usarlas manos…
Empezó a lamer lo que podía, pero mi ropa interiorno le daba todo el acceso que quería. Se desesperaba. Con mas ganas. Su lenguaintentaba correr mi ropa interior negra, que a esa altura ya estaba un poco mojadapor ambos lados.
- Si, chupa, mojame toda la tanga,tengo la concha toda mojada de premio para vos – estas palabras lo calentaban ygeneraban más desesperación en él.
No podía contestar mucho, entre su desesperaciónpor llegar a mi concha y que yo lo ahogaba cada tanto sentándome fuertementesobre su cara. Solo gemidos.
Luego de un rato, decidí llevarlo a otronivel. Le encanta mi cola. Siempre que lo dejo me realiza un excelenterimming. Usa su lengua con grandestreza. Pero esta vez, tendría mi cola con la tanga. Le dije que se quede quietoy me di vuelta. Puse toda mi cola sobre su boca y siguió volviéndose locointentando llegar con su lengua a mi ano… pero no podía. Me incline hacia adelante,corrí mi tanga con mi mano derecha y le deje ver mi ano, todo listo esperandopor su lengua… se inclinó pero no llego. Solté mi tanga y volví a sentarmesobre su boca.
A esta altura yo también estaba bastantecaliente, así que metí mi mano en mi tanga, toqué mi clítoris, introduje dosdedos, frote, repetí, me mojaba cada vez más… veía su pene duro, a punto deexplotar, escuchaba sus gemidos de placer ahogados entre mis nalgas y no pude más….Tuve un orgasmo increíble, un squirt, me mojé como hacia rato no lo hacía. Comoaún seguía con la tanga puesta se mojo toda. Aprete mis piernas de placer. Yo habíaexplotado, pero el seguía desesperadamente caliente. Me puse de pie, quité mitanga y me volví a sentar en su cara… tenia su premio, mi culo estaba en su boca,lo sentía lamer con ganas, como desesperado, introduciendo su lengua lo más quepodía...
- Esta tanga esta toda mojada, miflujo, tu saliva, solo le falta tu leche.
Empecé a masturbarlo. Con mi mano derechatenia mi tanga presionada con su miembro. No duro mucho, exploto en pocossegundos ensuciando aun mas la tanga negra que hacia unos instantes estaba ensu cara. Quedo muy mojada y llena de semen caliente. Sali de arriba, el orgasmome había dejado agotada. Lo mire satisfecho.
- Abri la boca -dije al mismo tiempoque ponía mi tanga empapada en su boca. - Vas a dormir con esto en la boca.Hasta mañana
Me acosté a su lado y apagué la luz.
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