Los "tríos ciegos" se habían convertido en una adicción. Cada fin de semana que Sofía salía con amigas (o fingía salir), Alex llegaba a casa de Carla con su novia vendada, lista para ser follada sin saber que la "misteriosa diosa" era su propia madre. Carla, siempre sin decir ni una palabra durante el sexo, se volvía loca en silencio: chupando el coño de su hija, o ambas compartiendo la misma verga y lamiendo semen de todas partes. Alex follaba a ambas sin piedad, alternando agujeros, llenándolas de leche hasta que goteaban. Sofía gemía más fuerte cada vez: "¡Alex, esta puta me hace correr como nunca! ¡Quiero más!".
Pero el secreto no duraría. Era un viernes de tormenta, truenos retumbando. Sofía, "de fiesta" con las chicas, estaba en realidad vendada en la cama king size de Carla: desnuda, con las piernas abiertas a mas no poder, y el coño y culo expuestos. Alex la había preparado con un plug anal vibrante –"Para calentar, nena"–. Carla, en lencería roja de puta, esperaba la señal para entrar sin hablar como siempre que estaban juntos disfrutando sus tan esperados trios con su yerno e hija.
Empezaron solos: Alex le devoró el coño a Sofía, con la lengua metiendola lo mas profundo que podia mientras el plug zumbaba en su culo. Ella gritaba: "¡Joder, métemela ya!". Él la penetró en misionero brutal, tetas rebotando, pellizcándole los pezones hasta dejarlos rojos. Corriendose dentro y dejandole el coño chorreando y abundantemente lleno de su semen lo suficente como para dejarla embarazada, entonces llamó a Carla con un silbido bajo.
Carla entró sigilosa, arrodillándose para lamer el semen del coño de su hija mientras Alex despues de recuperarse le follaba la boca. Sofía, ciega al placer: "¡Sí, mi diosa! ¡Lame mi clítoris con tu lengua experta!". Pasaron a un 69 con Sofía encima de Alex –ella chupando su polla aún dura, él lamiéndole el culo dilatado por el plug–. Carla se unió montando la cara de Alex, frotando su coño maduro contra su lengua, mientras procedia a lamer el coño de sofia el cual ya se le habia vuelto una adiccion hasta que los tres llegaron al orgasmo y se tomaron un momento para descansar y alex recuperara fuerza para toda la accion que les esperaba.
Luego de un descanso sacaron juguetes. Alex ató las manos de Sofía a la cabecera con esposas suaves. Carla, muda, metió un doble dildo: un extremo en su coño, el otro en la boca de Sofía. "¡Mmmph, sabe a coño tan rico!", balbuceó Sofía tragándolo. Alex folló el culo de Sofía por primera vez –el plug lubricado facilitó la entrada, su verga gruesa estirándola–. "¡Aaaah, duele pero se siente rico! ¡Fóllame el culo como a una zorra!", suplicó ella. Carla ahora alternaba lamiendo el coño de Sofía y las bolas de Alex, succionando donde la polla entraba y salía del ano.
Cambiaron a trío completo: Sofía en cuatro, Alex embistiéndola duro por el coño como un salvaje (el culo aún palpitando), Carla debajo lamiendo la union donde se encontraban coño y polla juntos con gran deleite. Truenos iluminaban la escena: sudor, jugos, semen volando. Alex sacó la polla y la metió en la boca de Carla –ella dandole dandole una gran mamada a la verga que mantenia muy contentas tanto a madre como a hija cada fin de semana, luego de vuelta con Sofía. "¡ Me voy a correr de nuevo!", gritó Sofía, viniendose a chorros en la cara de su madre.
El descubrimiento: En el clímax, Alex quiso más acción. Desató una mano de Sofía para que se tocara –"Siente esto, nena"–. Pero en un giro salvaje, Sofía, aún vendada, palpó accidentalmente el collar de Carla (un regalo suyo de niña, con iniciales "C&S"). Sus dedos lo reconocieron al instante. "¡Espera... este collar... Mamá?!". Arrancó la venda con furia.
El shock: Sofía vio a Carla debajo, lamiéndole el coño con semen en la cara, tetas desnudas presionadas contra sus muslos. "¡MAMÁ! ¿PERO QUÉ COÑO?!".
Sofía intentó levantarse, pero Alex la sujetó –polla aún semi-dura rozándole el culo–. Carla rompió el silencio por primera vez: "Cariño, no pares... es el mejor secreto. Míranos: idénticas, hechas para compartirlo". Sofía lloriqueó, traicionada pero cachonda (coño aún goteando). "¡Hijos de puta! ¿Cuánto tiempo...?".
En vez de pelea, la lujuria ganó. Sofía, furiosa y excitada, empujó a Carla a la cama: "¡Si vas a ser mi puta rival, fóllame como merezco!". Montó la cara de su madre, frotando coño contra boca: "¡Lame a tu hija, mamá! ¡Chúpame como la diosa que fingías ser!". Carla obedeció, metiendole la lengua lo mas profundao que podia, dedos en culo. Alex se unió follándose el coño de Carla, mientras Sofía no hacia mas que refregar su coño en su cara.
Sofía besó a Alex con rabia: "¡Fóllala duro para que aprenda!". Alex obedeciendo puso a carla en 4 y empezo a follarla salvajemente mientras sofia se reposicionaba al frente de su madre para que le siguiera comiendo en coño, mientras alex empezo a azotar el culo de Carla hasta dejarlo rojo. Cambiaron: Sofía y Carla en 69 mutuo –madre e hija lamiéndose coños por primera vez, gemidos sincronizados "¡Mamá, tu coño es tan jugoso!" / "¡Hija, lame mi clítoris como yo te enseñé!"–. Alex folló alternando: verga en boca de Sofía, luego en coño de Carla, de aqui para alla.
Alex en el centro, Sofía montándolo vaginal, Carla anal –doble agujero para una sola polla ambas alternandose para cabargarlo en un duo perfecto madre e hija, ellas frotándose el clítoris mutuamente mientras él gozaba de ambas mujeres "¡Rellenanos a las dos!", suplicó Sofía. Alex luego de haberlas puesto en 4 y haber apreciado el culo en forma de durazno que tenian ambas y con lo profundamente exitado que lo tenian las dos eyaculó masivamente en ambas: primero en el coño de Sofía, sacandolo para luego rellenar a Carla, y entonces retirarse y apreciar los agujeros de madre e hija y como los habia dejado abudantemente llenos de su semen. Entonces Carla y Sofia lamieron el semen del coño de la otra, para luego besárse lujuriosamente y con sus lenguas llenas compatir el semen de su macho.
Exhaustos, colapsaron. Sofía, jadeando: "Sois unos pervertidos... pero joder, el mejor sexo de mi vida. A partir de ahora no quiero nada de secretos". Carla rio: "Ahora somos un trío oficial". Alex sonrió: familia prohbida para siempre.
Continuara....
Pero el secreto no duraría. Era un viernes de tormenta, truenos retumbando. Sofía, "de fiesta" con las chicas, estaba en realidad vendada en la cama king size de Carla: desnuda, con las piernas abiertas a mas no poder, y el coño y culo expuestos. Alex la había preparado con un plug anal vibrante –"Para calentar, nena"–. Carla, en lencería roja de puta, esperaba la señal para entrar sin hablar como siempre que estaban juntos disfrutando sus tan esperados trios con su yerno e hija.
Empezaron solos: Alex le devoró el coño a Sofía, con la lengua metiendola lo mas profundo que podia mientras el plug zumbaba en su culo. Ella gritaba: "¡Joder, métemela ya!". Él la penetró en misionero brutal, tetas rebotando, pellizcándole los pezones hasta dejarlos rojos. Corriendose dentro y dejandole el coño chorreando y abundantemente lleno de su semen lo suficente como para dejarla embarazada, entonces llamó a Carla con un silbido bajo.
Carla entró sigilosa, arrodillándose para lamer el semen del coño de su hija mientras Alex despues de recuperarse le follaba la boca. Sofía, ciega al placer: "¡Sí, mi diosa! ¡Lame mi clítoris con tu lengua experta!". Pasaron a un 69 con Sofía encima de Alex –ella chupando su polla aún dura, él lamiéndole el culo dilatado por el plug–. Carla se unió montando la cara de Alex, frotando su coño maduro contra su lengua, mientras procedia a lamer el coño de sofia el cual ya se le habia vuelto una adiccion hasta que los tres llegaron al orgasmo y se tomaron un momento para descansar y alex recuperara fuerza para toda la accion que les esperaba.
Luego de un descanso sacaron juguetes. Alex ató las manos de Sofía a la cabecera con esposas suaves. Carla, muda, metió un doble dildo: un extremo en su coño, el otro en la boca de Sofía. "¡Mmmph, sabe a coño tan rico!", balbuceó Sofía tragándolo. Alex folló el culo de Sofía por primera vez –el plug lubricado facilitó la entrada, su verga gruesa estirándola–. "¡Aaaah, duele pero se siente rico! ¡Fóllame el culo como a una zorra!", suplicó ella. Carla ahora alternaba lamiendo el coño de Sofía y las bolas de Alex, succionando donde la polla entraba y salía del ano.
Cambiaron a trío completo: Sofía en cuatro, Alex embistiéndola duro por el coño como un salvaje (el culo aún palpitando), Carla debajo lamiendo la union donde se encontraban coño y polla juntos con gran deleite. Truenos iluminaban la escena: sudor, jugos, semen volando. Alex sacó la polla y la metió en la boca de Carla –ella dandole dandole una gran mamada a la verga que mantenia muy contentas tanto a madre como a hija cada fin de semana, luego de vuelta con Sofía. "¡ Me voy a correr de nuevo!", gritó Sofía, viniendose a chorros en la cara de su madre.
El descubrimiento: En el clímax, Alex quiso más acción. Desató una mano de Sofía para que se tocara –"Siente esto, nena"–. Pero en un giro salvaje, Sofía, aún vendada, palpó accidentalmente el collar de Carla (un regalo suyo de niña, con iniciales "C&S"). Sus dedos lo reconocieron al instante. "¡Espera... este collar... Mamá?!". Arrancó la venda con furia.
El shock: Sofía vio a Carla debajo, lamiéndole el coño con semen en la cara, tetas desnudas presionadas contra sus muslos. "¡MAMÁ! ¿PERO QUÉ COÑO?!".
Sofía intentó levantarse, pero Alex la sujetó –polla aún semi-dura rozándole el culo–. Carla rompió el silencio por primera vez: "Cariño, no pares... es el mejor secreto. Míranos: idénticas, hechas para compartirlo". Sofía lloriqueó, traicionada pero cachonda (coño aún goteando). "¡Hijos de puta! ¿Cuánto tiempo...?".
En vez de pelea, la lujuria ganó. Sofía, furiosa y excitada, empujó a Carla a la cama: "¡Si vas a ser mi puta rival, fóllame como merezco!". Montó la cara de su madre, frotando coño contra boca: "¡Lame a tu hija, mamá! ¡Chúpame como la diosa que fingías ser!". Carla obedeció, metiendole la lengua lo mas profundao que podia, dedos en culo. Alex se unió follándose el coño de Carla, mientras Sofía no hacia mas que refregar su coño en su cara.
Sofía besó a Alex con rabia: "¡Fóllala duro para que aprenda!". Alex obedeciendo puso a carla en 4 y empezo a follarla salvajemente mientras sofia se reposicionaba al frente de su madre para que le siguiera comiendo en coño, mientras alex empezo a azotar el culo de Carla hasta dejarlo rojo. Cambiaron: Sofía y Carla en 69 mutuo –madre e hija lamiéndose coños por primera vez, gemidos sincronizados "¡Mamá, tu coño es tan jugoso!" / "¡Hija, lame mi clítoris como yo te enseñé!"–. Alex folló alternando: verga en boca de Sofía, luego en coño de Carla, de aqui para alla.
Alex en el centro, Sofía montándolo vaginal, Carla anal –doble agujero para una sola polla ambas alternandose para cabargarlo en un duo perfecto madre e hija, ellas frotándose el clítoris mutuamente mientras él gozaba de ambas mujeres "¡Rellenanos a las dos!", suplicó Sofía. Alex luego de haberlas puesto en 4 y haber apreciado el culo en forma de durazno que tenian ambas y con lo profundamente exitado que lo tenian las dos eyaculó masivamente en ambas: primero en el coño de Sofía, sacandolo para luego rellenar a Carla, y entonces retirarse y apreciar los agujeros de madre e hija y como los habia dejado abudantemente llenos de su semen. Entonces Carla y Sofia lamieron el semen del coño de la otra, para luego besárse lujuriosamente y con sus lenguas llenas compatir el semen de su macho.
Exhaustos, colapsaron. Sofía, jadeando: "Sois unos pervertidos... pero joder, el mejor sexo de mi vida. A partir de ahora no quiero nada de secretos". Carla rio: "Ahora somos un trío oficial". Alex sonrió: familia prohbida para siempre.
Continuara....
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