Hola de nuevo amigos de Poringa.
Permitanme antes que nada contarles el porque de mi decisión de empezar a relatarles mis vivencias sexuales. Esta se debe principalmente al hecho de que llevo ya dos años de casada y me he convertido en una ama de casa fiel a su marido. Por lo tanto y al no tener más la voluntad de acostarme con otra persona a espaldas de mi marido, mi mejor opción fue la de sacarme la calentura extra relatando mis encuentros sexuales de mi vida como soltera; no se equivoquen, mi marido me deja más que satisfecha, pero no me gusta mentir, ni a él ni a nadie, por eso reprimo mis ganas de estar con otros recordándome a mi misma que ya he probado prácticamente todo lo que a sexo se refiere, con hombres y mujeres, con ambos a veces. Así que sin más preámbulo, les ofrescó este relato que es de la vez que me cogí al novio de mi amiga, esperando sus calientes comentarios que incluso llegan a mojarme un poquito, y si soy muy puta, pero hoy en día, puta de un solo hombre.
Luego de terminar mi relación netamente sexual con el profe pasé por unas semanas de sequía en cuanto a placer carnal se refiere. En ese tiempo, mi amiga había terminado su relación de tres años con su novio, según mis conclusiones, solo por que ella se había cansado de él. Puedo afirmarlo por que a penas un par de días después de romper su antigua relación ella ya estaba encamada con otro, un moreno de estatura media, cabeza rapada y sonrisa perfecta. Aquella noche no pude dormir de lo gritos que ella largaba, parecía ser de los que saben arrancar el máximo placer a una mujer. Me excité demasiado al oír esos alaridos de puro placer.
Dos semanas después, finalmente se pusieron de novios y él comenzó a frecuentar con asiduidad nuestro departamento. A simple vista no parecía estar bien dotado ni nada y era más bien delgado, nada llamativo ni tampoco hablador. Fue en una conversación de esas intimas entre mejores amigas, cuando ella me dijo.
---Él así, callado y serio, pero muy romántico cuando se lo propone y todo un semental, y que te quede bien claro: Es mi semental.
La escena de celos me pareció completamente estúpida, yo jamás le había dado razones para dudar y esa insinuación de que yo quería algo con su nuevo novio(aunque cierta) no era una opción pues yo siempre la respetaría. La discusión se agravó a tal punto de que hubo una cachetada de mi parte hacia ella. Se enfadó tanto que tomó sus cosas y se mudó a casa de una prima suya, con tanta prisa que se le olvidó el celular en el departamento. Yo me quedé allí sentada en mi cama aun abatida, no me gusta gritar ni que me griten, pero cuando me pongo nerviosa lo hago y a veces hasta hago locuras, como la cachetada que le dí.
Un celular comenzó a sonar, reconocí que era el de mi amiga por el tono y me acerqué a tomarlo, era su novio que llamaba.
--Amor sal, estoy en la puerta.--fue eso lo que dijo y así lo hice, le abrí la puerta y el se sorprendió pues esperaba a su novia. Le conté lo ocurrido y él se compadeció tanto que hasta me enredó en un abrazo mientras estábamos sentados en mi cama. En ese momento la excitación superó al dolor y busqué su boca. Al principio el solo recibía mis besos pero al rato ya me correspondía. Toqué su entrepierna y la sentí dura, él parecía estar tan excitado como yo. Con una mano le abrí el cierre y metí la mano para tocar su pija mientras los besos continuaban, cada vez más calientes. Hice que se parara, ahí le saque los pantalones y los calzones después, la tenía enorme, nunca había visto una así de gruesa. Me la metí en la boca sin dudar y apenas entraba, y eso que mi boca es grande. Me gustaba tanto tener una pija tan grande en la boca que no me importó que me la rompiera, la metí hasta donde pude y comencé a darle una mamada inolvidable. Usaba las manos y la lengua para ayudar a mi boca que no daba abasto. El me tomó en brazos, tenía más fuerza de la que aparentaba, casi que me rompe la ropa luego de acostarme en la cama. Me empezó a mamar las tetas y manosearme la concha con tal pericia que me vine en solo unos minutos. Supe en ese momento que debía controlarme o, si no lo hacía, terminaría cansándome antes de tiempo y no podría disfrutar de semejante pija como se debe. Hice una movimiento para sacármelo de encima y ponerme yo arriba de él, pero de cabeza, ofreciéndome para un 69. Que bueno estuvo eso, se la dejé bien lubricada y él a mi. Me dijo que ya era hora y yo le dije que me dejara hacer los honores. Tomé el preservativo y se lo puse de la forma más erótica que se me ocurrió, le di unas suaves bofetadas a su palo para medir su dureza y me senté encima. Tardé un rato en metermela y en otro en acomodarme para hacer bien mi tarea. Le ofrecí las tetas para que jugara con ellas en lo que empecé a montarlo, lento al principio sintiendo como su pija me abría como nunca. Aumenté el ritmo poco después, que rico estaba, el me sobaba las nalgas y miraba fijamente la forma en que mis tetas saltaban sin parar, producto de la fuerza de mis sentadas. Aguante el orgasmo hasta donde pude, luego lo solté acompañándolo con un estridente grito, a lo que él respondió chupándome los pezones al tiempo que yo seguía derramando mis jugos. Por la fuerza de mi orgasmo, quedé sin fuerza en las piernas, así que el se hizo cargo del resto. Primero me penetro en la posición del misionero, donde aprovechamos a comernos la boca un largo rato. Luego decidió abrirme las piernas un poco más y darme con más fuerza. Que gusto, era genial la forma en que me cogía. Se vino unos cinco minutos después de que me subiera las piernas a sus hombros, eso fue tremendo la tenía bien adentro y me vine una vez más. El me ofreció el preservativo que había llenado de leche y yo lo bebí como buena niña que soy. Me regaló un polvo más rompiéndome la vagina y luego llenado otro preservativo para mi. Ya no aguante y le pedí por el culo. Él me sonrió antes de llevarme a la ducha donde nos comimos la boca y otras cosas, ayudados por la agüita que mojaba nuestros cuerpos. Me probó el culo con la lengua un ratito y después me lo preparó con dos dedos.
Metió la punta lentamente abriéndome el culo más que nunca y obliigandome a soltar un grito que mezclaba dolor con placer. El resto de su glorioso miembro me lo metió con un fuerte empujón y comenzó a taladrarme el culo con ganas mientras yo me sostenía contra la pared a duras penas. Luego me puso en cuatro y ahí lo sentí aun más, me cogía a lo bestia y encima empezó a jugar con mi conchita con una mano, eso me hizo acabar una vez más, él aprovecho los espasmos que yo sufría a causa del orgasmo para ensartarmela toda, sentí como sus huevos aplastaban el final de mi conchita que no dejaba de chorrear. La fuerza en mis brazos se fue, obligándome a acostar la cabeza en el piso dejando el culito en pompa,completamente a su merced. Que bien me lo rompió!!!!!Para terminar me lleno el culito de leche y se despidió dándome un beso en la boca y diciéndome.
--No será la última vez mi putita.--Y no fue la última vez.
Al día siguiente llegó mi amiga a buscar su celular,yo había borrado la llamada de su novio por si acaso, ella tenía el enfado aun marcado en el rostro y eso solo empeoró cuando vio la enorme sonrisa que yo tenía en la cara. jejeje
Espero que les haya gustado.
Besos y mamaditas para todos..