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Luz, Ana y Yo 13

Luz ya prácticamente vivía conmigo, como había contado pegamos onda muy rápido y un cariño inmenso. Además que no se volvió aburrido como suele pasar el vivir con tu pareja, siempre hacíamos cosas para tener caliente al otro y al encontrarnos pegarnos unas buenas revolcada, aunque siempre me ganaba ella, mandándome muchas fotos en la ducha, en la cama o en cualquier parte de la casa, casi siempre su mensaje de buen día, venía acompañado de alguna foto sexy, como iba a ser aburrido algo así ? Yo intentaba hacer algo parecido, capaz que cuando ella estaba en la facultad, le mandaba una foto de mí verga, diciéndole que la esperaba en casa o le contaba que me estaba tocando pensando en ella, y siempre me pedía lo mismo “No acabes que quiero tomar la leche” o “No acabes que quiero que me des la leche en las tetas, en culo, etc.” Donde en ese momento se le ocurriese.

Un día fui a buscar unas herramientas a la casa de mí suegro que le pedí prestadas porque queríamos modificar unas cosas de nuestra casa estábamos los dos, había quedado en ir a buscar a Luz a la facultad y cuando le conté me pidió de favor si podía ir a dejarle un tupper con comida a Ana, me quedaba prácticamente de pasada así que no me negué y antes de ir, le avisé por mensaje.

Yo: Hola Ana, pase por tu casa y como tengo que ir a buscar a Luz, “M” su marido, me pidió que pase a dejarte la comida.
Ana: Hola todo bien ? Bueno gracias. Es un boludo este tipo, no lo veo hace días y le dije que había preparado algo para él.
Yo: Bueno, no se, si querés le digo que vaya el.
Ana: Depende.
Yo: ¿Depende de que ?
Ana: Si te gusta lo que prepare, podes quedartelo vos.
Yo: Que es ?

Inmediatamente me llegó una foto de ella en ambos de enfermera y muy pero muy entangada, la verga se me puso a mil.

Ana: Querés quedartelo?
Yo: No sé si era lo que habíamos arreglado antes, pero obvio que me gusta.
Ana: Hace mucho no me invitan ustedes, y si le pido permiso a Luz?
Yo: Eso es otra cosa.

A los minutos me llegó una captura de pantalla de Ana, hablando con Luz pidiéndole permiso, al principio se negó, pero era cierto que no cumpliamos con nuestra parte hacia un tiempo, y terminó accediendo por ese motivo.

Yo: Si tu hija no tiene problema, yo tampoco.
Ana: Entra al estacionamiento y espérame en algún lugar escondido.

Llegué, le avisé. Poco tiempo después la vi caminando por el playón levantando la cabeza para encontrar el auto hasta que lo logró, se sentó en el asiento del acompañante y me agradeció por la comida.

Ana: Podes creer que le mandé una foto a “M” mostrándole y aún así te mando a vos.
Yo: La próxima no lo aceptó, y que venga el si tanto te molesta. Dije haciéndome el ofendido.
Ana: No yernito, obvio que me encanta que vengas. Es la primera vez y espero que no sea la última.
Yo: Bueno, acá tenés la comida.
Ana: Gracias, pero me gustaría empezar por el postre, ¿puedo ?

Dijo inclinándose hacia mí y apoyando su mano en mí verga.
Yo: Como quieras.
Ana: ¿Te quedaste enojado ? Voy a hacer que se te pase.

Saco mí verga del pantalón y bóxer, se golpeaba un poco la cara y besaba un poco, cuando se puso bastante gomosa empezó a chuparla fuerte solo con la boca, en 3 chupadas ya estaba bien dura.

Ana: Es un poco incómodo chuparte la pija acá, me molestan las palancas y el volante.
Yo: A Luz no se le complica chuparme la pija mientras manejo. Dije para ponerle picardía a la situación.
Ana: Ah si ? Te la chupa acá mientras manejas ?
Yo: Si, cuando estamos esperando algo, o se aburre del viaje aprovecha.
Ana: Como la tenés a mí hija eh.
Yo: Vení para acá entonces.

Me senté en la parte de atrás del lado del conductor, bien pegado a la puerta para que ella se ponga en cuatro sobre el asiento, le baje un poco el pantalón y cuando vi terrible tanga tuve la necesidad de darle unas nalgadas, luego la corrí para jugar con su concha y ano. Mientras ella gemía chupándola y mojandose de a poco, las arcadas eran espectaculares, además de la calentura de que alguien nos vea, yo no iba a tener problemas pero ella sí, era su trabajo y además conocían a su marido, iba a quedar como tremenda puta, si es que ya no la tenían vista así.

Mire el reloj y se me hacía tarde para buscar a Luz, no quería que se quede sola en la vereda de la facultad de noche.

Yo: No querías pija vos? Dale subite y Acabame toda la verga, que tengo que ir a buscar a tu hija.

Se sacó una de las piernas del pantalón para subirse cómoda y se sentó de una, clavándose toda mí verga al fondo mientras yo le agarraba el orto grande y duro que tiene.

Ana: Que rica pija que tenés, pégame pégame.

Le di unas nalgadas, la seguía agarrando del culo, y volvía a darle alguna nalgada mal.

Yo: Te gusta ?
Ana: Si yernito tenés la pija muy dura, me duele, necesito acabar.
Yo: Apúrate dale.
Ana: Lo estoy intentando, pero me cuesta porque me duele.
Yo: Dale puta que tengo que ir a buscar a tu hija, Acabame la verga de una vez, cabalga fuerte, bancatela.

¿Para qué dije eso ? Cabalgo tan fuerte que no podía aguantar los gemidos que cada vez eran peor, y la tensión de que nos escuchen o vean aumentaba, pero a ella no le importaba, hasta que lo logró. Y me ensució toda la verga y un poco el pantalón.

Ana: Gracias, lo necesitaba.
Yo: Que gracias? vení y tomate la leche.

Se acomodo como pudo para chuparla, hasta que salió toda. Pero cometí el error de segundos antes de acabar apretar su cabeza hacia abajo, metiendo mí verga lo más profunda que podía, acabandole más allá de la garganta, y sin poder tragar era obvio que iba a toser y escupir un poco, ensució más aún mí pantalón, quise limpiarlo un poco pero quedó algo sucio igual, nos despedimos y se fue, al bajar del auto hizo solo unos pasos y se volvió a bajar el pantalón mostrándome el culo, me tiró un beso guiño el ojo y se fue riendo.

Emprendí rápidamente el viaje hacia la facultad, Luz ya estaba afuera. Se subió al auto y le pregunté.

Yo: Saliste hace mucho ?
L: No, menos de 5 minutos, que paso que te demoraste ?
Yo: Y le fui a llevar la comida a tu mamá, me dijo que te aviso.

Me miró sorprendida e inmediatamente miro mí entrepierna.

Luz: Porque tenés sucio el pantalón?
Yo: Como que porque ? Si tu mamá te dijo.
Luz: A mí no me dijo nada, ¿te la cogiste ?
Yo: Sí, pero me dijo que te pidió permiso.
Luz: Porque me mentís hijo de puta ?
Yo: No te miento mí amor, mira. Le mostré la captura de pantalla, y me creyó.
Luz: Que mentirosa de mierda ahora va a ver. Saco el celular y la llamo, pero no atendió. Que hicieron?
Yo: La verdad ?
Luz: Si.
Yo: Me chupo la pija sentada donde estas vos, me dijo que era incómodo y le respondí que vos me la chupaba acá varias veces y lo hacías perfecto.

Su cara empezó a cambiar de enojo a perversión y morbosidad.

Luz: Así que te la chupo perfecto acá?
Yo: Si me encanta.
Luz: Y que más ? Contame.

Empezó a chuparme la pija.

Yo: Tuvimos que ir para atrás para que esté más cómoda, me la chupo un rato más mientras le tocaba el orto y la concha. Después se subió y me dijo que le dolía porque estaba muy dura, le costó pero pudo acabar y después le di la leche en la boca, cuando se fue, bajó un poco su pantalón para mostrarme el culo y te vine a buscar.

Luz: Haceme todo lo mismo y más te vale que te haya quedado leche y sea rica.

Pasamos atrás y repetimos todo, a ella no le dolía tanto porque estaba acostumbrada a mí verga. Al regresar y llegar a casa, Ana llamó a su hija y ahí se desató una fuerte discusión por teléfono.

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