
CAPITULO I: Reencuentro
Un día rutinario como cualquier otro, Noelia se levantaba de la cama para comenzar el día. Su marido ya partiendo al trabajo, la dejaba sola en casa para disfrutar su desayuno. Con café en mano y viendo las noticias en su celular, algo llamó la atención de Noelia al sentirlo vibrar; su amiga de tantos años, Belén volvía al país por unas semanas y pensaba en ir a visitarla. La relación de ellas comenzó en la secundaria, donde llevaron su adolescencia a todos los niveles y su amistad siguió a pesar de los años. Tomaron caminos diferentes, Noelia trabaja como secretaria de una contadora y Belén, cansada de los estudios y trabajos de medio tiempo fue a probar suerte a España. Se fue con dos amigos cercanos pero una vez se establecieron, cada uno tomó su rumbo en el país hispano.
Noe apenas vio su WhatsApp explotó de la emoción, hacían ya 7 años que no se veían y era la ocasión perfecta para reencontrarse ya que la vida de Noelia no estaba yendo de la mejor manera posible.
Al día en marcha, ya en su trabajo era imposible sacarse la sonrisa de su cara y sus ojos iluminados sorprendían a todos en el estudio contable. Sabrina, su jefa, una mujer de unos 43 años (Noe y Belén tienen 31), se percató de tal suceso, la miró y le dijo: -"Qué pasa con vos, te has ganado el Telekino? Sino es así... empezaste el día con tu marido, o más bien, con algún juguetito jaja". Noe sonriente le dijo que lo del Telekino no era una opción ya que dejó de jugar hace unos años y con su marido, si bien no están mal, sienten cierta distancia que los separa cada vez más y, aun sabiendo ambos que lo tienen que enfrentar, ignoran el problema. La idea del juguetito no la sorprendía, ya que tenían buena relación con Sabrina y hablaban tanto de temas profundos de la vida como sexuales. No iba a desaprovechar los más de 10 años de experiencia de su jefa, aunque también estaba en la idea incorrecta (al oír eso, Noe pensó que no hubiese sido mala idea masturbarse un momento antes de empezar la rutina), solo le contó que su alegría se debía a que Belén, su amiga de la secundaría y adolescencia/adultez estaba fuera del país y venía unas semanas de vacaciones y se verían. Sabrina, si bien decepcionada por la respuesta (esperaba una respuesta pervertida), se alegró por nuestra protagonista ya que hacía bastante no la veía como hoy.
La vida de casada sin hijos la llevaba bien, pero por dentro no podía imaginar que le pasaba. Pasaron dos semanas desde la noticia y Noelia ya sentía la ansiedad a flote por ver a Belén. Llegaría mañana al mediodía. Pablo, su marido enterado de la situación estaba al tanto de la felicidad de su mujer. Si bien había visto a Belén unas 3 o 4 veces no tuvo tiempo de establecer un vínculo con la mejor amiga de su esposa. El creé que para limar asperezas con ella y enfrentar su distanciamiento es necesario que pase tiempo de calidad con su amiga. Le ofreció que se quedara en la casa de ellos, ya que esta es grande y al no tener hijos hay habitaciones de sobra. La idea les encantó a ambas chicas. Era esperar el día que Belén llegara y fuera directamente por su casa.
¡El día llegó! Cerca de las 12:35hs sonó el timbre de casa y se veía desde dentro un taxi. Belén estaba en la puerta de su casa con sus maletas. Noe corrió hacia la puerta para darle la bienvenida a su amiga abrió la puerta y se fundieron en un abrazo digno de años de amor y amistad. Todo estaba en condiciones, era acomodarse y ponerse al día. ¡La felicidad de ambas fluía en el ambiente! Corrían los mates y media lunas mientras se ponían al día la una con la otra. -"Te acordás de Franco?", le dijo Belén (haciendo referencia a su último novio, hora ex). -"Supo que lo engañé, las cosas no funcionaban y me equivoqué. Pero me enteré que él también me cagó y más de una vez. ¡Gallego pelotudo!" Y ambas empezaron a reír. -"Yo con Pablo perdí la conexión que nos unía. Siento que ignoramos lo que nos pasa por que nos llevamos bien, pero sentimos la distancia. ¿A veces no sé qué hacer, no sé qué sería lo mejor... dejamos que fluya o nos la jugamos por arreglar las cosas? No me siento mal, amiga. Creo que ya nos acostumbramos jaja esto del casamiento parece que es solo un cuento bonito con fecha de caducidad... En fin, basta de deprimirnos. Hagamos algo rico para almorzar para las 2. Hoy Pablo no llega hasta la noche, tenemos el día para nosotras". La idea de cocinar y disfrutar alegró a ambas mujeres que, después de un rico almuerzo seguían con la adrenalina bien alta. "Tengo pileta, ¡Bel!, salen esos chapuzones? Estás blanca como teta de vieja, boluda". Belén la miró y le dijo: -"¡Si, boluda! Vamos de una. ¿Teta de vieja? Ya vamos a ver. Te voy a ahogar un ratito por ese comentario". Vamos a cambiarnos. En el cuarto matrimonial de Noelia, ambas chicas elegían y comparaban sus bikinis. Belén eligió rápido y sin perder el tiempo empezó a desnudar su cuerpo. Siempre fue una mujer de un cuerpo muy lindo, 1.64cm de altura, rubia castaña, ojos verdes. Noelia al percatarse de eso, notó como bajaba su pantalón y quedaba entangada ante sus ojos. Hacía bastante que no se veían desnudas, desde tiempos de universidad y salidas. Notaba como los años habían mejorado el cuerpo de su huésped. No podía dejar de mirar como esa tanga amarilla adornaba la preciosa cola de su amiga. -"¡Culiada, tremendo orto tenés! Precioso", le remarcó a Belén. Y esta evocando una sonrisa procedió a bajarse la ropa interior dejando a la vista sus genitales femeninos. No había un pelo o detalle suelto en la vagina de Belén disfrutaba su pulcritud. Procedió a sacarse la remera y corpiño. Noelia estaba atónita por lo que veía. Primero le miraba la cola y la concha a su querida amiga y ahora estaba por verle los pechos como si fuese una desconocida. -"No recuerdo que tuviese esas tetas", pensaba Noelia. -"Te dije que me las hice, ¿no? Odiaba matarme en el gym para tener el culo duro y arriba ser una tabla de surf", recalcó Belén. Noelia notaba lo perfecta que las tenía. Si bien, ella también tiene un cuerpo muy lindo, cabello bien negro y ojos marrones, 1.68cm de estatura, era la tetona del curso, lo que despertaba la envidia de las demás, salvo de Belén. Ella siempre le dijo que tenía las tetas más hermosas del mundo. Una vez caída en que parecía uno de esos viejos pajeros, Noelia procedió a cambiarse. Belén, aunque tímida no dudó en mirar a su amiga sacar sus ropas. Tenía un culo bonito y bien cuidado, adornado por una tanga rosa que estaba a punto de irse y al verla sacar su corpiño no pudo con sus ganas y le recordó: -"Seguís teniendo las tetas más bonitas del mundo... jajaja". Esto causó en Noelia un rubor como nunca antes. Lo que era común para ella hace unos años ahora la sonrojaba cual piropo del chico que te gusta. A lo que, para evitar algo incómodo, pensó en algo rápido. Las agarró y mirándola las bamboleó al decir: -"obvio, nena". Después de una hora de pile, Belén miraba hacia alrededores y comenzó a desnudarse. -"Puedo, ¿no? El sol está divino hoy. Así no quedo blanca como teta de vieja como vos decís. Deberías hacer lo mismo, ya que parece que el sol también se olvidó de vos". -"¡Si, obvio que podés!" Le dijo Noelia. "Nadie te va a ver y Pablo llega mucho más tarde. Y si, tenés razón, voy a hacer lo mismo". Las dos mujeres desnudas tomando sol, charla va y charla viene. Noelia no podía dejar de mirar las tetas de su amiga. Ambas con lentes oscuros, Belén logró percatarse de tal accionar de su amiga. "Che, Noe, ¿nunca viste unas lolas hechas? Mirá, tocalas! Sentí". La cara de Noelia se sonrojó nuevamente, no sabía lo que pasaba dentro suyo pero la curiosidad la mataba. Con sus manos delicadas accedió a la petición de su amiga. Se sentían duras, perfectas, agarrar las tetas de Belén estaba empezando a gustarle. Con sus dedos rozó sus pezones, cosa que Belén nunca se esperó. -"Ohhj", susurró. "Perdón, no me esperé eso jaja, se sintió bien". Ese gemido tomó por sorpresa a Noe que ya en su interior comenzaba a sentir humedad. Desequilibró sus hormonas y pensó: -"Será que me estoy calentando con Belén? ¡Que pajera, es mi amiga! ¿Me estoy volviendo torta o estoy sucumbiendo hacia una bomba de mujer?". Noe solo seguía acariciando entusiasmada y feliz, como si hiciese lo que a ella le gustaría que le hicieran en sus pezones e intentando ignorar su calentura. -"Bueno, yo también me quiero divertir, trae esas tetotas para acá" dijo Belén sorprendiendo a Noelia. Y si, los cuerpos al ser estimulados sufren reacciones. Belén sentía la misma humedad dentro de su vagina que Noelia, pero se la veía con más experiencia con respecto a no generar incomodidades, como si no fueran las primeras tetas en agarrar. -"Siempre te quise hacer esto jaja. No me entran en las manos. ¿Cuántas vergas pusiste entre estas tetas?" Noelia más descontracturada comenzó a reírse y soltarse más. Eran 2 amigas tocándose los pechos con intenciones de calentarse la una a la otra. Era raro, pero lo disfrutaban. "Creo que la de tu hermano pajié con mis tetas" Retrucó Noe y se rió -"Eeehh perra maldita" le dijo Belén. -"Tengo un vinito tinto, ¿querés?" Exclamó Noelia. "¡Dale, de una!" Le dijo Belén. -"Hace bastante no tomo un buen vino. Estos gallegos tienen menos idea de vinos...". Noe fue a buscar el vino y dos copas. Su cabeza pensaba -"¿Será correcto esto? ¿Qué está pasando? ¿Qué es este clima?". Ella sabe que Noelia y vino es una combinación que impulsa sus deseos y motivaciones. Si quería tener cuidado lo iba a evitar. Ella es curiosa y sabía que bebiendo iba a llegar al fondo de esto.
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