Buenas noches, como están? Este es el primer relato que subo a la página. Después de leer varias anécdotas me dieron ganas de ir contando las mías.
Para que tengan contexto tengo 25 años, soy delgado y mido 1,78.
Esto me paso hoy volviendo del trabajo, a la vuelta me tomo el tren roca en hora pico, lo cual suele ir bastante apretado de gente.
Hoy deje que se vaya uno, y me subí al directo, que para ese momento no había tanta gente. Quedé cerca de una morocha de mi altura, con una remera finita abierta y una campera, la piba iba apoyada ahí al lado de las puertas en las barandas que hay.
Se empezó a subir gente y yo me acomodé la mochila colgando para adelante, y la agarré con una mano, mientras con la otra iba agarrado del caño. A medida que se llenó quede pegado a la morocha que estaba ahí cerca.
Arrancó el tren y con los movimientos empecé a rozarle las tetas. Al principio despacio y fui animándome a rozarla más fuerte. Se sentía como tenía corpiño pero uno finito, con los roces se podía sentir el pezon cómo se iba poniendo más duro de a poco. Miraba a la piba que estaba ahí en diagonal mía y estaba con el cel en una mano riéndose, y con la otra en el bolsillo de la campera.
Frenamos en una de las primeras estaciones, baja un poco de gente, ella se empieza a sacar la camera y queda con una mano agarrando la campera con la mano abajo. Sube la gente y quedamos más apretados que antes.
Ahora tenía la mano más cerca, y podía sentir mejor los borde de esas tetas. Estaban redonditas, firmes, eran grandes. A medida que la rozaba ella se acomodaba disimuladamente y se acercaba más a mí. Cuando noté eso ya estaba con la pija a mil, la tenía re dura, y me acordé que la piba estaba con la mano abajo. Cuando el tren se sacudió, me acomodé dejándole la pija cerca de la mano, y a medida que se movía se la apoyaba, y emplazó a mirar disimulado para abajo y me miraba, hasta que sacó la mano y se abrazó las tetas, haciendo que parezcan todavía más grandes, entonces seguí tocando pero cada vez con menos disimulo, ya el pezon lo tenía re marcadito, se le veía en la remera cuando empezó a bajar la gente. Para esta altura ya quedaban dos estaciones y la gente se fue bajando del tren, entonces era poco disimulable seguir en esa.
Ya cuando se va a bajar veo que le escribe a alguien que tenía agendado con un corazón, y yo me estiro un poquito y la toqué un poco más por última vez
Espero volver a cruzarla
Para que tengan contexto tengo 25 años, soy delgado y mido 1,78.
Esto me paso hoy volviendo del trabajo, a la vuelta me tomo el tren roca en hora pico, lo cual suele ir bastante apretado de gente.
Hoy deje que se vaya uno, y me subí al directo, que para ese momento no había tanta gente. Quedé cerca de una morocha de mi altura, con una remera finita abierta y una campera, la piba iba apoyada ahí al lado de las puertas en las barandas que hay.
Se empezó a subir gente y yo me acomodé la mochila colgando para adelante, y la agarré con una mano, mientras con la otra iba agarrado del caño. A medida que se llenó quede pegado a la morocha que estaba ahí cerca.
Arrancó el tren y con los movimientos empecé a rozarle las tetas. Al principio despacio y fui animándome a rozarla más fuerte. Se sentía como tenía corpiño pero uno finito, con los roces se podía sentir el pezon cómo se iba poniendo más duro de a poco. Miraba a la piba que estaba ahí en diagonal mía y estaba con el cel en una mano riéndose, y con la otra en el bolsillo de la campera.
Frenamos en una de las primeras estaciones, baja un poco de gente, ella se empieza a sacar la camera y queda con una mano agarrando la campera con la mano abajo. Sube la gente y quedamos más apretados que antes.
Ahora tenía la mano más cerca, y podía sentir mejor los borde de esas tetas. Estaban redonditas, firmes, eran grandes. A medida que la rozaba ella se acomodaba disimuladamente y se acercaba más a mí. Cuando noté eso ya estaba con la pija a mil, la tenía re dura, y me acordé que la piba estaba con la mano abajo. Cuando el tren se sacudió, me acomodé dejándole la pija cerca de la mano, y a medida que se movía se la apoyaba, y emplazó a mirar disimulado para abajo y me miraba, hasta que sacó la mano y se abrazó las tetas, haciendo que parezcan todavía más grandes, entonces seguí tocando pero cada vez con menos disimulo, ya el pezon lo tenía re marcadito, se le veía en la remera cuando empezó a bajar la gente. Para esta altura ya quedaban dos estaciones y la gente se fue bajando del tren, entonces era poco disimulable seguir en esa.
Ya cuando se va a bajar veo que le escribe a alguien que tenía agendado con un corazón, y yo me estiro un poquito y la toqué un poco más por última vez
Espero volver a cruzarla
0 comentarios - Se dejó tocar en el roca