Hola amigos poringueros, me presento soy Ezequiel, un nuevo usuario ya que hace muy poquito cumpli los 18, lo que me permite estar presente en esta comunidad.
Para iniciarme quisiera contarles algo que me paso el año pasado durante mi ultimo año de secundaria.
Les cuento que yo soy un chico mas o menos normal (jaja), de 1,80 de alto y lo bastante grandote de cuerpo, sobre todo de espalda.

"La mamá de mi mejor amigo"

Eran las 8 de la noche y estaba en la casa de German, mi mejor amigo, haciendo un trabajo de derecho civil que teniamos que entregar al dia siguiente.
Karina, la mamá de mi amigo, me habia ofrecido quedarme a dormir ya que se habia hecho bastante tarde y yo vivia algo lejos, y acepte la generosa oferta que me habian hecho. Mi relacion con Ger era y sigue siendo perfecta, nos llevamos barbaro y nos entendemos entre nosotros a la perfeccion por lo que estabamos mucho tiempo juntos con nuestro grupo de amigos. Karina es una mujer de unos 43 años con unas tetas chicas pero muy bien formadas, una cola perfecta de gimnasio y una boquita increible que exitaba a cualquiera. Todos los amigos de mi division le tenian ganas y, generalmente, jodian a German con ella. Yo realmente nunca me habia fijado en ella como una mujer, sino, simplemente, como la mamá de mi mejor amigo, hasta esa noche.
Despues de cenar y ya preparandonos para dormir, me dirigi hacia al baño. La puerta de la habitacion de Karina estaba entreabierta y Ger ya acostado en su cama por lo que decidi echar un vistazo. La vi ella semidesnuda, solo con una bombachita, que no llegaba a ser una tanga pero que me puso a full. Al ver que ella se dirigia hacia la puerta segui mi camino hacia al baño como que no habia pasado nada.
Ya acostado, ella vino a darnos las buenas noches. Ger quedo palmado enseguida, pero yo no podia pegar un ojo, tenia la imagen de Karina en la mente y eso me re calentaba. Recordé que Ger tenía los canales codificados por lo que me dirigi al living, prendi la tele, puse uno de los canales en mute y comenze a masturbarme lentamente. Estaba viendo como se cogían a una rubia sobre la mesa de una cocina y pensando que ese hombre era yo y esa mujer Karina me calente mal y empeze a masturbarme con toda la furia. No se que toque, o que paso pero el mute de la tele se salio y se escucharon varios gemidos. Enseguida volvi a poner el mute y me fije si Ger o Kari se habian despertado pero los dos seguian dormidos.
Volvi a lo mío, quería acabar pensando en ella. Cerré los ojos dejandome llevar por el placer de esa paja. Al abrirlos me encontre con Karina parada en el pasillo mirando como yo me pajeaba, como por acto de reflejo, traté de esconder mi poronga adentro del pantalon. Ella se sentó al lado mio y me dijo:
- No te preocupes, entiendo en la edad que estas, no pasa nada. Es mas, desde que me separé de mi marido, a veces lo hago, no tiene nada de malo.
- Es que me da verguenza, sos la mamá de mi mejor amigo.
- En serio, no te preocupes.
Despues de esas palabras, ella estiró su mano, sacó mi pija del pantalón y me empezó a pajear ella, y agregó:
- Yo te puedo ayudar.
Yo no sabía que hacer, la mamá de mi mejor amigo, que estaba buenisima me estaba pajeando en el sillón de su living y Ger durmiendo en su habitación como si no pasara nada.
Puse mi mano sobre una de sus tetas y se la comenze a acariciar por encima de la remera, al ver que le gustaba, comenze a acariciarle la otra. Tenía los pezones duros, estaba tan excitada como yo.
- Acá no, nos puede escuchar Ger. Vamos a mi estudio.
Me agarró de la pija y me llevó hasta su estudio donde atiendía a sus pacientes (ella es psicologa). Cerró la puerta y comenzó a besarme apasionadamente. Nuestras lenguas se tocaban provocando tal calentura que yo estaba por explotar. Le saqué la remera y empezé a chuparle los pezones desesperadamente. A ella no le molestaba, sino que la calentaba mas y mas.
- Ahora me toca a mí
Me sentó en el sillón y me bajó los pantalones. Comenzó a pasar su lengua lentamente por la punta de la pija. Eso me provocó una erección y ella al notarla se la metió entera en la boca. Era algo increible, la experiencia que tenía esta mujer a la hora de chuparla era realmente algo admirable.
- ¿Voy a tener que hacer todo yo?
Esa frase me terminó de calentar, me paré ya con la pija a mil y le bajé los pantalones. No era la primera vez que cogía, sabía que tenía que calentarla un poco yo a ella porque sino se iba a complicar. Así, que me aguanté un poco mas, le bajé los pantalones y la abrí de piernas sobre el sillón.
Comencé a pasarle la lengua por concha, suavemente, y luego con mas rapidez y algun que otro dedo.
- Aaaah!, que bien que lo haces Eze!
- Te gusta?
- Me encanta!, quiero sentir tu pija adentro mío, ya!
Me hizo sentarme a mí y se sentó arriba mío. Empezó a cabalgarme y yo le amasaba las tetas con las manos mientras ella saltaba y gemía de placer. Mi pija estaba en su maximo potencial, entraba y salía de esa concha hermosa y depiladita y yo estaba en el paraíso. Dejó de cabalgarme y se paró yo la tomé por la espalda y la conduje hasta la pared. Ella apoyó sus manos sobre la misma y esperó. Yo pasé un poco mis dedos por su concha mojadita y probé los jugos que me quedaron en los dedos y me encantaron.
Tomé mi poronga con la mano y la conduje hasta su concha y se la metí hasta al fondo, logrando que ella soltará un gemido de placer interminable.
Me la estaba cogiendo de tal manera, que ya no era la mamá de mi amigo, era la puta mas puta de Buenos Aires y eso me encantaba.
- Quiero esa cola
- Estas seguro?
- Sí, la quiero toda
Se puso en cuatro sobre el famoso sillón de diván, dejando que yo le viera ese ojete tan perfecto, que si bien ya estaba roto, era toda una tentación. Le empezé a chupar el culo y a colarle un par de dedos. Una vez que ella me dió el OK, comenzé a meter lentamente mi poronga de unos 19 x 6 en esa cola hermosa.
- Aaaaaahh!, que rica pija, metela toda
Haciendo caso a lo que ella me decía comenze a meterla y a sacarla lentamente y así cada vez mas rápido. Tenía miedo de que a Ger la levantarán los gemidos.
- Siii!, dale! haceme acabar Eze, Aaaaaah
Sentí como ella comenzaba a temblar y a relajar el cuerpo. Lo había logrado, la había hecho acabar. En ese preciso momento, me invadió esa misma sensación a mí
- Quiero acabar
- Aguanta lindo, que me la quiero tragar toda
Saqué mi pija de su cola, y ella se agachó para chuparmela. Me la chupaba tan bien que mi cuerpo ya no daba mas. Empezé a temblar y sentí como un chorro de leche salía de mi poronga y se metía en su boquita.
Me la mostró y se la tragó.
- Estaba muy rica, tenes un poco más?
Y me pajeó hasta la ultima gota. Me sentía cansado, eran ya las 2 y media de la mañana, habia estado en un sueño de mas o menos una hora.
Finalmente me dió un beso en la frente y me dijo:
- Gracias, por el momento
- Me siento raro
- Es normal, soy la mamá de tu mejor amigo. Buenas noches
- Buenas noches
Y cada uno se fue a su respectiva habitación a dormir. Al día siguiente ninguno dijo una palabra y me fui con Germán al colegio, sabiendo que lo que había pasado aquellas noche podía repetirse mas adelante

Gracias y espero que les haya gustado
Saludos!