Sábado 25 de febrero. Salí para júntame con mis amigas era una noche fría pero yo salí vestida para matar. Top pequeño, apenas cubría mis lolas, mini falda medibachas negras y botas hasta arriba de rodilla. No tengo que aclarar que no tenía ropa interior.
Como sea tomé un taxi, me empezó a hablar yo apenas le contestaba, miraba por la ventanilla aunque sentía su mirada por el espejo retrovisor. El viaje se estaba haciendo más largo de lo que recordaba. Miré hacia mi alrededor y no reconocía la ciudad. Perdón señor creo que se confundo de camino.
No. Me dijo. Yo conozco un “a tajo”. Y me miró sonriendo. Mejor déjeme en la próxima esquina.
Querida no te preocupes. Ya casi llegamos.
Mire por la ventanilla y no me parecía. Pero bueno.
De repente se mete en una entrada de un galpón. Y entra atrás nuestro escucho como cerraban las puertas.
Que pasa. Donde estamos pregunté?
Nena en un lugar mágico. Después vas a querer volver. Bájate de auto, me ordeno. Me negué entonces abrió la puerta y me sacó me tiro contra el auto y se me puso encima y en mi oído me dijo. Esta noche es tu noche. Ya verás. Me metió una mano por la entrepierna. Jajaja no me equivoqué con vos no tenes bombacha. Y me empezó a tocar y meter dedos por la concha asustada empecé a gritar. Nadie te va a escuchar acá. No te gastes me dijo.
Me dio vuelta y me arrancó la minifalda. Fue entonces cuando me metió su pija en mi culo, en ese momento me di cuenta que era fuera de lo normal. Era era enorme. Me dio un buen rato cuando escuché voces del fondo. Espera negrito déjanos algo para nosotros. Es que mira este culo. No podía esperar me di vuelta y estaba rodeada con 5 hombres. Todos con la pija al aire. En mente pensé la fantasía que tenías esta a punto de concretarse.
Entonces les dije. Muchachos yo sé que todos me van a coger pero sean tiernos. Todos se rieron. El primero empujó al taxista y me empezó a besar y tocar con su lengua en mi boca me la metió bien adentro el otro vino por detrás y me la metió en el culo. Y grito es un culo gemas vengan ustedes dos. Sorprendída por mi estado. Estaba disfrutando empecé a acompañar cada movimiento. Tres pijas en el culo mientras me cogia me trajo una excitación que nunca había sentido el que quedaba mirando era más joven y solo sacaba fotos. Lo miré y le dije. Veni Bb metemelo en la boca. Empecé a chupárselo. Mientras los otros 4 bombeaban. Estaba a punto de desmayarme de la emoción cuando dijeron. Bueno. Ahora un rato cada uno. Vamos a la oficina. Casi no podía caminar la huasca me chorreaba por el culo la boca y la concha. No había músculo que no me doliera. Pero no me perdería estar con cada uno esa noche. Me cogi a los 5. El mejor fue el más joven. Cuando pasó el último yo solo quería irme a casa. Pero ellos tenían otro plan. Decidieron meterme los 5 la pija en la comcha, todavía no sé cómo lo lograron. Pero puedo decirles que la leche que tenía adentro alcanzaba para embarazar a 16 mujeres.
El taxista me dijo. Bb queres que te lleve a la dirección que pediste. Lo miré y le dije. No. Llévame a casa. Sentada en al asiento de atrás tenía que llevar las piernas abiertas. Sentía fuego en mi concha. El taxista se dio cuenta. Me miró y me dijo. Te arde? Sabes que tengo el remedio para eso. Detuvo el auto y vino para la parte de atrás y empezó a pasarme la lengua con mucho cuidado. Empecé a sentir calor. La sangre empezó a hervir. Lo agarré de la cabeza. Jugué con su pelo mientras me la chupaba. Le grité en el oído. Metemela Haceme tu puta. Me cogio y me hizo acabar 3 veces. Luego de la acción estábamos sentados mirando la nada. Y me dice. Me gustó. La pasé muy bien esta noche. Lo miré con cara de odio pero un poco picarona. Seguro que si. Sabes que me dijo. Me quedé con más ganas de metértela en el culo. Suspire me di vuelta y lo dejé que me rompa el culo.
Como sea tomé un taxi, me empezó a hablar yo apenas le contestaba, miraba por la ventanilla aunque sentía su mirada por el espejo retrovisor. El viaje se estaba haciendo más largo de lo que recordaba. Miré hacia mi alrededor y no reconocía la ciudad. Perdón señor creo que se confundo de camino.
No. Me dijo. Yo conozco un “a tajo”. Y me miró sonriendo. Mejor déjeme en la próxima esquina.
Querida no te preocupes. Ya casi llegamos.
Mire por la ventanilla y no me parecía. Pero bueno.
De repente se mete en una entrada de un galpón. Y entra atrás nuestro escucho como cerraban las puertas.
Que pasa. Donde estamos pregunté?
Nena en un lugar mágico. Después vas a querer volver. Bájate de auto, me ordeno. Me negué entonces abrió la puerta y me sacó me tiro contra el auto y se me puso encima y en mi oído me dijo. Esta noche es tu noche. Ya verás. Me metió una mano por la entrepierna. Jajaja no me equivoqué con vos no tenes bombacha. Y me empezó a tocar y meter dedos por la concha asustada empecé a gritar. Nadie te va a escuchar acá. No te gastes me dijo.
Me dio vuelta y me arrancó la minifalda. Fue entonces cuando me metió su pija en mi culo, en ese momento me di cuenta que era fuera de lo normal. Era era enorme. Me dio un buen rato cuando escuché voces del fondo. Espera negrito déjanos algo para nosotros. Es que mira este culo. No podía esperar me di vuelta y estaba rodeada con 5 hombres. Todos con la pija al aire. En mente pensé la fantasía que tenías esta a punto de concretarse.
Entonces les dije. Muchachos yo sé que todos me van a coger pero sean tiernos. Todos se rieron. El primero empujó al taxista y me empezó a besar y tocar con su lengua en mi boca me la metió bien adentro el otro vino por detrás y me la metió en el culo. Y grito es un culo gemas vengan ustedes dos. Sorprendída por mi estado. Estaba disfrutando empecé a acompañar cada movimiento. Tres pijas en el culo mientras me cogia me trajo una excitación que nunca había sentido el que quedaba mirando era más joven y solo sacaba fotos. Lo miré y le dije. Veni Bb metemelo en la boca. Empecé a chupárselo. Mientras los otros 4 bombeaban. Estaba a punto de desmayarme de la emoción cuando dijeron. Bueno. Ahora un rato cada uno. Vamos a la oficina. Casi no podía caminar la huasca me chorreaba por el culo la boca y la concha. No había músculo que no me doliera. Pero no me perdería estar con cada uno esa noche. Me cogi a los 5. El mejor fue el más joven. Cuando pasó el último yo solo quería irme a casa. Pero ellos tenían otro plan. Decidieron meterme los 5 la pija en la comcha, todavía no sé cómo lo lograron. Pero puedo decirles que la leche que tenía adentro alcanzaba para embarazar a 16 mujeres.
El taxista me dijo. Bb queres que te lleve a la dirección que pediste. Lo miré y le dije. No. Llévame a casa. Sentada en al asiento de atrás tenía que llevar las piernas abiertas. Sentía fuego en mi concha. El taxista se dio cuenta. Me miró y me dijo. Te arde? Sabes que tengo el remedio para eso. Detuvo el auto y vino para la parte de atrás y empezó a pasarme la lengua con mucho cuidado. Empecé a sentir calor. La sangre empezó a hervir. Lo agarré de la cabeza. Jugué con su pelo mientras me la chupaba. Le grité en el oído. Metemela Haceme tu puta. Me cogio y me hizo acabar 3 veces. Luego de la acción estábamos sentados mirando la nada. Y me dice. Me gustó. La pasé muy bien esta noche. Lo miré con cara de odio pero un poco picarona. Seguro que si. Sabes que me dijo. Me quedé con más ganas de metértela en el culo. Suspire me di vuelta y lo dejé que me rompa el culo.
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