ME INICIÉ CON LA MADRE DE MI MEJOR AMIGA
Un sábado de verano, por la mañana, Ane, de 19 años, fue a casa de su mejor amiga a buscarla para ir a la playa. Era verano y solían ir juntas a la playa. Ane tocó el timbre y le abrió la puerta exterior del pequeño chalet Carmen, la madre de Laura, su amiga. Le dio dos besos y fue dentro.
Laura ya estaba lista, la saludó y se puso a charlar con ella. Le mostró el bikini que llevaba y le mostró fotos de la ropa que se había comprado por Internet. Carmen se añadió a la charla como si fuera una amiga más. A la hora de ver las fotos de la ropa, Ane pasaba las fotos y se movía por el menú de su teléfono de forma inocente y no se dio cuenta que se vieron dos iconos de dos apps de Ligue con otras mujeres.
Carmen nunca se había fijado en Ane como mujer, pero al ver los iconos la imaginó desnuda y se mojó entera. Le daba vértigo intentar ligar con ella pero al ver esos iconos la imagen de Ane le excitaba y mucho y decidió primero hablar con ella de forma tranquila pero ir avanzando poco a poco.
Las chicas se fueron a la playa y Carmen decidió que al día siguiente la escribiría. Llegó el domingo y Carmen la escribió.
Perdona, no sé como gestionar la sensación que me quedó con lo que ví en tu móvil cuando nos enseñaste la ropa que te habías comprado---- escribió Carmen.
No sé de que me estás hablando, Carmen.
Tienes razón, de los nervios me he explicado mal. Vi en tu móvil cuando navegabas por el menú un par de apps de citas con chicas y me picó la curiosidad porque también las tengo. Se que eres la mejor amiga de mi hija y no quiero perjudicar esa relación. Solo quiero pregustarte si tienes algo más que amistad con Laura porque entonces no sigo hablando contigo tal y como me apetecería.
Y como te apetecería?---- preguntó Ane.
Pues intentando conocer si ya has tenido sexo con otras mujeres etc.…--- respondió Carmen acompañado de un guiño y una sonrisa.
Pues siéndote sincera, no se los gustos en ese sentido de Laura, no se lo he preguntado nunca, no se si porque no se como reaccionaría a cualquiera de sus respuestas posibles-
Y como te dio por bajarte esas aplicaciones?--- preguntó Carmen.
Me da mucha vergüenza pero te lo voy a contar, esta primavera un día estábamos jugando al juego de la botella. Estaba Laura también. Una chica me ordenó dar un beso a otra chica y aunque lo hice por hacer, me dio un poco de morbo. Luego otro día volvimos a hacerlo y ya me dio más excitación y al sábado siguiente en casa lo recordé y me masturbé pensando que hubiéramos llegado al final. Que vergüenza contándotelo, pensarás que soy una guarra.
No cielo, solo te estás descubriendo. Yo he probado muy poco pero algo si he probado. Si quieres puedes probar conmigo, joder, no se cómo te lo puedo proponer, pero si quieres ven un día, hablamos y si hay feeling, jugamos a ver hasta donde llegamos.
Es que eres la madre de mi mejor amiga. Reconozco que eres muy guapa y tienes muy bonito cuerpo pero eres su madre, deja que lo piense y te digo. Solo te pido que cuando nos veamos en persona no me digas nada salvo que hayamos quedado previamente.
De acuerdo, esta conversación no ha ocurrido y solo pasará algo si me escribes tú.
De acuerdo, gracias por tu comprensión----- respondió Ane.
Pasaron días, semanas y meses y en el verano siguiente, ya con Ane con 20 años un día envía un mensaje a Carmen.
Lo he estado pensando mucho. He tenido muchas veces tentaciones de escribirte pero no he querido, unas veces porque eres la madre de Laura, otras porque no estaba excitada para estar con una mujer, otras por indecisión, pero esta vez quiero quedar para hablar pero prefiero que sea en tu casa. En la mía no puedo porque siempre hay gente y con que te vea entrar alguien no quiero dar explicaciones. Prefiero en tu casa por si surge algo.
Me parece correcto. En el primer momento que tenga la casa libre te escribo y vienes. Ven vestida normal, como un día normal. Quiero que estés cómoda.
De acuerdo Carmen.
Pasaron unos días y un viernes que Laura se iba con su nuevo novio a pasar el fin de semana a la casa de la familia del novio y que su marido iba con unos amigos a un concierto para recordar tiempos pasados, escribió a Ane.
En una hora puedes estar en mi casa? Lo único que si al final nos acostamos mejor pasas la noche en casa.
Tranquila, diré en casa que la paso con una amiga con la que tengo confianza.
De acuerdo.
Ane se vistió como solía hacerlo. Un sujetador blanco de encaje, unas braguitas a juego. Fuera una blusa azul celeste y abajo unos pantalones beige. Parecía una chica algo pija. Se peinó el cabello castaño con mechas rubias. No se maquilló porque le parecía más cómodo.
Caminó el trecho que le separaba de la casa de Carmen. El chalet de Carmen tenía una valla perimetral con dos entradas, la principal que daba acceso a la casa por el garaje y por la puerta principal y otra, trasera, más discreta. Tocó esta. Carmen salió de la casa y la abrió la puerta. Vestía un vestido floreado muy veraniego. No la besó, ni siquiera dos besos de cortesía.
Le invitó a pasar y que se sentase en el sofá. La chica se sentó. De lado con una pierna doblada sobre la otra. Carmen se sentó en el mismo sofá frente a ella.
Nunca me había fijado en ti como mujer, la verdad y veo que eres muy atractiva.
A mí me había pasado lo mismo. Al ser amiga de Laura no me había fijado en ti, Carmen.
Carmen se inclinó hacia delante y con su dedo retiró un mechón de pelo de la cara de la joven besando dulcemente sus labios. Ane entreabrió los labios abriendo la boca de Carmen y así dejando pasar la lengua de la mujer a su boca. Carmen entonces cogió a la chica del cuello y la siguió besando. Primero, llevaba la iniciativa Carmen. Luego Ane intentó besar a Carmen como si fuera una sedienta necesitada de agua. Notaba su coño absolutamente empapado.fin del primer capitulo, parte 2 en la red social del autor original todos los derechos reservados https://pornoplay.org/me-inicie-con-la-madre-de-mi-mejor-amiga/
Un sábado de verano, por la mañana, Ane, de 19 años, fue a casa de su mejor amiga a buscarla para ir a la playa. Era verano y solían ir juntas a la playa. Ane tocó el timbre y le abrió la puerta exterior del pequeño chalet Carmen, la madre de Laura, su amiga. Le dio dos besos y fue dentro.
Laura ya estaba lista, la saludó y se puso a charlar con ella. Le mostró el bikini que llevaba y le mostró fotos de la ropa que se había comprado por Internet. Carmen se añadió a la charla como si fuera una amiga más. A la hora de ver las fotos de la ropa, Ane pasaba las fotos y se movía por el menú de su teléfono de forma inocente y no se dio cuenta que se vieron dos iconos de dos apps de Ligue con otras mujeres.
Carmen nunca se había fijado en Ane como mujer, pero al ver los iconos la imaginó desnuda y se mojó entera. Le daba vértigo intentar ligar con ella pero al ver esos iconos la imagen de Ane le excitaba y mucho y decidió primero hablar con ella de forma tranquila pero ir avanzando poco a poco.
Las chicas se fueron a la playa y Carmen decidió que al día siguiente la escribiría. Llegó el domingo y Carmen la escribió.
Perdona, no sé como gestionar la sensación que me quedó con lo que ví en tu móvil cuando nos enseñaste la ropa que te habías comprado---- escribió Carmen.
No sé de que me estás hablando, Carmen.
Tienes razón, de los nervios me he explicado mal. Vi en tu móvil cuando navegabas por el menú un par de apps de citas con chicas y me picó la curiosidad porque también las tengo. Se que eres la mejor amiga de mi hija y no quiero perjudicar esa relación. Solo quiero pregustarte si tienes algo más que amistad con Laura porque entonces no sigo hablando contigo tal y como me apetecería.
Y como te apetecería?---- preguntó Ane.
Pues intentando conocer si ya has tenido sexo con otras mujeres etc.…--- respondió Carmen acompañado de un guiño y una sonrisa.
Pues siéndote sincera, no se los gustos en ese sentido de Laura, no se lo he preguntado nunca, no se si porque no se como reaccionaría a cualquiera de sus respuestas posibles-
Y como te dio por bajarte esas aplicaciones?--- preguntó Carmen.
Me da mucha vergüenza pero te lo voy a contar, esta primavera un día estábamos jugando al juego de la botella. Estaba Laura también. Una chica me ordenó dar un beso a otra chica y aunque lo hice por hacer, me dio un poco de morbo. Luego otro día volvimos a hacerlo y ya me dio más excitación y al sábado siguiente en casa lo recordé y me masturbé pensando que hubiéramos llegado al final. Que vergüenza contándotelo, pensarás que soy una guarra.
No cielo, solo te estás descubriendo. Yo he probado muy poco pero algo si he probado. Si quieres puedes probar conmigo, joder, no se cómo te lo puedo proponer, pero si quieres ven un día, hablamos y si hay feeling, jugamos a ver hasta donde llegamos.
Es que eres la madre de mi mejor amiga. Reconozco que eres muy guapa y tienes muy bonito cuerpo pero eres su madre, deja que lo piense y te digo. Solo te pido que cuando nos veamos en persona no me digas nada salvo que hayamos quedado previamente.
De acuerdo, esta conversación no ha ocurrido y solo pasará algo si me escribes tú.
De acuerdo, gracias por tu comprensión----- respondió Ane.
Pasaron días, semanas y meses y en el verano siguiente, ya con Ane con 20 años un día envía un mensaje a Carmen.
Lo he estado pensando mucho. He tenido muchas veces tentaciones de escribirte pero no he querido, unas veces porque eres la madre de Laura, otras porque no estaba excitada para estar con una mujer, otras por indecisión, pero esta vez quiero quedar para hablar pero prefiero que sea en tu casa. En la mía no puedo porque siempre hay gente y con que te vea entrar alguien no quiero dar explicaciones. Prefiero en tu casa por si surge algo.
Me parece correcto. En el primer momento que tenga la casa libre te escribo y vienes. Ven vestida normal, como un día normal. Quiero que estés cómoda.
De acuerdo Carmen.
Pasaron unos días y un viernes que Laura se iba con su nuevo novio a pasar el fin de semana a la casa de la familia del novio y que su marido iba con unos amigos a un concierto para recordar tiempos pasados, escribió a Ane.
En una hora puedes estar en mi casa? Lo único que si al final nos acostamos mejor pasas la noche en casa.
Tranquila, diré en casa que la paso con una amiga con la que tengo confianza.
De acuerdo.
Ane se vistió como solía hacerlo. Un sujetador blanco de encaje, unas braguitas a juego. Fuera una blusa azul celeste y abajo unos pantalones beige. Parecía una chica algo pija. Se peinó el cabello castaño con mechas rubias. No se maquilló porque le parecía más cómodo.
Caminó el trecho que le separaba de la casa de Carmen. El chalet de Carmen tenía una valla perimetral con dos entradas, la principal que daba acceso a la casa por el garaje y por la puerta principal y otra, trasera, más discreta. Tocó esta. Carmen salió de la casa y la abrió la puerta. Vestía un vestido floreado muy veraniego. No la besó, ni siquiera dos besos de cortesía.
Le invitó a pasar y que se sentase en el sofá. La chica se sentó. De lado con una pierna doblada sobre la otra. Carmen se sentó en el mismo sofá frente a ella.
Nunca me había fijado en ti como mujer, la verdad y veo que eres muy atractiva.
A mí me había pasado lo mismo. Al ser amiga de Laura no me había fijado en ti, Carmen.
Carmen se inclinó hacia delante y con su dedo retiró un mechón de pelo de la cara de la joven besando dulcemente sus labios. Ane entreabrió los labios abriendo la boca de Carmen y así dejando pasar la lengua de la mujer a su boca. Carmen entonces cogió a la chica del cuello y la siguió besando. Primero, llevaba la iniciativa Carmen. Luego Ane intentó besar a Carmen como si fuera una sedienta necesitada de agua. Notaba su coño absolutamente empapado.fin del primer capitulo, parte 2 en la red social del autor original todos los derechos reservados https://pornoplay.org/me-inicie-con-la-madre-de-mi-mejor-amiga/
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