Después de 10 años de relación con mi esposa, de repente comencé a mirar a su hermana con otros ojos.
En 10 años de relación con mi mujer, su hermana 5 años más grandes, de 37 años, jamás me había llamado la atención ni mucho menos calentado o generado excitación, de hecho todo lo contrario, su cuerpo no era el más hegemónico y sus grandes proporciones no ayudaba a la excitación.
Todo cambio cuando ella se queda sin trabajo y tiene que venir a vivir a nuestra casa, después de un tiempo ya era una más del hogar y con mi esposa cada vez teníamos menos intimidad ya que siempre ella estaba en la casa. Las pocas veces que con mi esposa lográbamos tener sexo era en la pileta o en el patio pero siempre con miedo de que su hermana nos descubra.
Todo comienza a cambiar cuando una madrugada me despierto a tomar agua y la encuentro a ella viendo una película con una remera sin corpiño por lo que se le transparentaban todos los pezones y automáticamente al verla sentí un pinchazo en la pija, disimule un poco pero me di cuenta que ella también se sintió “rara”. Busco una campera y se tapó y se fue a dormir al sillón.
Desde ese episodio comencé a mirarla con otros ojos después de tantos años y me di cuenta que los sábados cuando lavaba su ropa, usaba un pantalón de pijama y se le transparentaba una tanga negra que jamás había prestado atención y otra vez el pinchazo en la pija apareció.
De repente comencé a mirarle más el orto y las tetas a mi cuñada, cosa que jamás pensé, ni se me pasó por la mente, pero había entrado en un mundo en el que no podía dejar de pensar como cabalgaría la pija con ese orto gordo hermoso y como esas tetas caídas rebotarían.
Pensaba todo el tiempo en qué momento encontrarla en tanga o como verla para poder bajar la calentura hasta que una noche nos avisa con mi esposa que iba a salir y por fin nosotros pudimos cojer por toda la casa, pero en mi mente estaba pensando que tanguita se habrá puesto mi cuñada y como poder verla.
El domingo mi esposa decide ir a comer con mi suegra y su hermano con su sobrina, yo acuso estar mal del estómago y decidí quedarme en casa, mientras mi cuñada también se había ido al almuerzo decido levantarme para ir al baño y aún dormido veo un tesoro en la bañera.
Miro bien la bañera porque no podía creerlo y encontré el vestido que había usado mi cuñada, el pinchazo en la pija ya directamente era erección y decidido a bajar la calentura lo agarro para olerlo y para mi sorpresa hecha un bollito estaba la tanguita y el corpiño, no podía creerlo por lo que atiné a sacarle una foto y llenar de leche absolutamente todo el baño mirando la foto.
Si quieren saber cómo sigue la historia y cómo llegue a llenarle las tangas de leche, dejen puntos y comentarios.
En 10 años de relación con mi mujer, su hermana 5 años más grandes, de 37 años, jamás me había llamado la atención ni mucho menos calentado o generado excitación, de hecho todo lo contrario, su cuerpo no era el más hegemónico y sus grandes proporciones no ayudaba a la excitación.
Todo cambio cuando ella se queda sin trabajo y tiene que venir a vivir a nuestra casa, después de un tiempo ya era una más del hogar y con mi esposa cada vez teníamos menos intimidad ya que siempre ella estaba en la casa. Las pocas veces que con mi esposa lográbamos tener sexo era en la pileta o en el patio pero siempre con miedo de que su hermana nos descubra.
Todo comienza a cambiar cuando una madrugada me despierto a tomar agua y la encuentro a ella viendo una película con una remera sin corpiño por lo que se le transparentaban todos los pezones y automáticamente al verla sentí un pinchazo en la pija, disimule un poco pero me di cuenta que ella también se sintió “rara”. Busco una campera y se tapó y se fue a dormir al sillón.
Desde ese episodio comencé a mirarla con otros ojos después de tantos años y me di cuenta que los sábados cuando lavaba su ropa, usaba un pantalón de pijama y se le transparentaba una tanga negra que jamás había prestado atención y otra vez el pinchazo en la pija apareció.
De repente comencé a mirarle más el orto y las tetas a mi cuñada, cosa que jamás pensé, ni se me pasó por la mente, pero había entrado en un mundo en el que no podía dejar de pensar como cabalgaría la pija con ese orto gordo hermoso y como esas tetas caídas rebotarían.
Pensaba todo el tiempo en qué momento encontrarla en tanga o como verla para poder bajar la calentura hasta que una noche nos avisa con mi esposa que iba a salir y por fin nosotros pudimos cojer por toda la casa, pero en mi mente estaba pensando que tanguita se habrá puesto mi cuñada y como poder verla.
El domingo mi esposa decide ir a comer con mi suegra y su hermano con su sobrina, yo acuso estar mal del estómago y decidí quedarme en casa, mientras mi cuñada también se había ido al almuerzo decido levantarme para ir al baño y aún dormido veo un tesoro en la bañera.
Miro bien la bañera porque no podía creerlo y encontré el vestido que había usado mi cuñada, el pinchazo en la pija ya directamente era erección y decidido a bajar la calentura lo agarro para olerlo y para mi sorpresa hecha un bollito estaba la tanguita y el corpiño, no podía creerlo por lo que atiné a sacarle una foto y llenar de leche absolutamente todo el baño mirando la foto.
Si quieren saber cómo sigue la historia y cómo llegue a llenarle las tangas de leche, dejen puntos y comentarios.
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