Cap 6
El domingo con una resaca tremenda me desperté primero que todos a eso de las doce del mediodía. La escena? Yo estaba completamente en pelotas literalmente sin nada acostado medio torcido en la cama de una plaza de la Jessie. Me resfregue un poco los ojos y vi que casi ensima mío dormía la Jessi también toda desnuda. Con sus hermosos limones tetas y su conchita acostados sobre mi. Mi cuñadita también estaba en nuestra cama. En tetas y con una tanguita hilito diminuta. Tuve que mirar dos veces para creerlo pero si así era. Mi cuñadita desnudita entangada ahí rosando su cuerpo un poco con el mío. Su cama en cambio estaba ocupada por dos de las tías de la Jessie. Ellas estaban roncando sarpado las dos. Mi tentación de tocarle la cola a mi cuñadita eran demasiadas. Pero me contuve por miedo a que haya alguna represalia grande. Además no quería perderme a mi turrita por alguna boludez. Pero como mirar es gratis le metí tremenda fichada al culito ese divino. Cómo desarrollan tremendo orto las turras por favor pensé. La Jessie y la hermanita tenían dos ortos de exposición. Cómo la zanja con agua podrida produce eso es un misterio de la vida.
Además estaba el olor. La pieza se había inundado de un olor a turra impresionante. Olor a hembra villera luchona mal. Las acabadas adentro se hacían sentir y parecía que las turras transpiraban ese aroma como un trofeo. Me puse un shor de fútbol y salí de la pieza como pude. Me estaba meando. Al cruzar por el comedor ví el hermoso desastre que había quedado de vasos botellas y me fui a mear al patio. Mientras meaba escuché un "e amigo k onda todo piola". Mire sin dejar de mear y era el turrito que se comía mi cuñadita. Nos quedamos charlando un buen rato. El pendejo se armó una maria y nos quedamos ahí fumanchando un poco charlando de la vida. Las turras dormían profundamente asique cagados de hambre comimos algo de lo que había sobrado de la noche.
Las primeras en aparecer fueron justamente nuestras novias pero como dos horas después. Que cosa más linda de lás turras que asi sin arreglarse nada apenas con un putishor de esos de tela suave y dejando la mitad del orto afuera ya te volves loco. Es ver esos cachetes asomando en cada paso y el hilito de la tanga bien transparentada. Te prendes fuego es como una calentura increíble que viene a tus ojos de la nada. La parte de arriba las dos tenían una remerita corta dejando su ombligo al aire dando el toque divino. La suegra apareció apenas un poco después. Y fue todo un show. Apareció con un shorts de fútbol blanquinegro que le transparentaba toda la tanga ensima roja. Y obviamente bien chiquita. Mira la suegra pensé. Y es que las turras compiten mucho entre ellas. Pero lo más espectacular fue que apareció con una remera blanca algo desgastada pero literal con una teta afuera. Una teta grande de pezon negro. Un manjar. Se notaba a kilómetros que bien luchona había tenido banda de bendiciones y podías imagínar en ese mismo momento que la Jessie iba a seguir sus pasos. Se acomodo rápido pero verle la teta así al aire y que poco y nada le importara fue un espectáculo.
Fue así que empecé a pasar oficialmente el primer domingo con las turras en su rancho. Tachos de pintura vacíos y maderas como sillas. Mesita pal mate con una tabla y una llanta de chapa de auto viejo. Parlante gigante con cumbia al palo. Cómo de alguna manera diciéndole a los vecinos "nos chupan bien un huevo". Las charlas iban pasando de forma epica. Casi todas tenían que ver con garches. Yo disfrutaba entre asombrado y caliente. Era sentir como me titilaba la verga y se iba poniendo al palo cada vez más. Algunas de las mejores frases de esa charla fueron estas:
Mi suegra diciendo: "yo olvídate yo cuando culeo no me importa nada si me escuchan bueno ya tan grandes corta".
A esta hermosa declaración se sumaba las risas y asentidas de las turritas que aseguraban ser testigos de los gritos y gemidos de la suegra. Yo sentia una re calentura. Que ganas que tenía de escucharla gritar.
Mi cuñadita: "yo la Vi a la Jessi como acá mi cuñadito nuevo se la culeava toda en el famoso pasillo".
Esta frase fue más picante todavía porque nos dejaba muy arriba a nosotros dos. La Jessie además retruco diciendo que con semejante verga que tengo yo como para no querer culear todo el tiempo. Además no se ni como pero dejo bien en claro que el garche había sido "a pelo" léase sin forro. Cómo una chapa bien clara de las turras y del barrio.
Lo más lindo es que todo era como natural normal súper de todos los días. Y así fuimos pasando la tarde entera. La Jessie había venido a sentarse a upa mio apoyándome su hermosa colita en ese putishor sobre mi bulto. Cuando la sintió completamente dura al palo y me dijo: "fua papito vení y culeame toda". Yo con todas las charlas ensima estaba pasado de ganas asique no lo dude un segundo. La Jessie entonces me comenzó a besar bien sarpado. Sentadita a upa mio se dió vuelta quedando ella frente a mi. Me beso bien caliente apasionada.
Con esa calentura que teníamos nos levantamos rápido y nos mandamos para adentro de la casilla. Nos mandamos para nuestra pieza en ese momento estaba vacía. Así como entramos nos tiramos en la cama. Rápidamente mi turrita se puso ensima mío. Entre besos y toqueteadas le saque la remerita y la dejé en tetas frente a mi. Le bese las tetas bien salvaje. Se las comía como todo un turro alsado. Le comía las tetas con locura. Y sumaba otra marca más. Otro chupón para que la turra exhiba por todos lados que tiene su macho. Nos sacamos el resto de la ropa en dos segundos y esa tremenda turra subida ensima mío dejo que mi verga a pelo (sin forro) entre en su conchita empapada. Me empezó a cabalgar que daba gusto. Me saltaba ensima como loca. La verga bien cabezona se hundía hasta el fondo de su concha haciendo que la muy turrita gime y grite de placer. No le importaba nada y seguramente ya estarían escuchando que me estaba culeando. Cómo si sus gritos y gemidos no alcanzaran grito bien pendeja aguda: "asiiiiii mi amooooor asiiiiii culeame toda culeame toda". Yo estaba como loco gozando y disfrutando de todo. Quizás lo más caliente fue ver pasar a mi cuñadita con su turrito por la puerta de la pieza. Se quedaron frenados en la entrada. "Que la mira" le dijo mi cuñadita al turrito que miraba a la Jessi como me cabalgaba. Eso me puso todavía más al palo la verga. La Jesi sentía como mi verga explotaba bien fuerte. Mi cuñadita se que miró con cierto deseo como envidiando un poco la verga que se estaba comiendo la hermana. Yo aproveché para comerle las tetas a la Jesi. Demostrando que no me importaba nada de nada. Mi cuñadita y el turrito siguieron para el comedor y nosotros seguimos culeando como si nada.
De tanto cabalgar acabo como loca sobre mi verga. Una de chorro de flujo bien sarpado mal. Empapando toda la cama. Yo sentía como tanto flujo me inundaba la verga. Lo tenía la verga al palo. Mi turrita sintiendo que tenía la verga a punto de explotar me dijo: "lléname toda de leche lléname toda de leche". Y cuando me termine por dejar de llevar por toda la escena le acabe todo todo la leche adentro. Tremenda acabada. Fue una explosión de leche adentro de mi turrita. Quedamos desnudos sobre la cama comiéndonos a besos. La Jesi entre beso y beso me tenía loco. Todavía no lo sabía pero faltaban pocos días para que cayera con el Eva test positivo.

Vendemos fotos y videos. Nos escriben por privado.
El domingo con una resaca tremenda me desperté primero que todos a eso de las doce del mediodía. La escena? Yo estaba completamente en pelotas literalmente sin nada acostado medio torcido en la cama de una plaza de la Jessie. Me resfregue un poco los ojos y vi que casi ensima mío dormía la Jessi también toda desnuda. Con sus hermosos limones tetas y su conchita acostados sobre mi. Mi cuñadita también estaba en nuestra cama. En tetas y con una tanguita hilito diminuta. Tuve que mirar dos veces para creerlo pero si así era. Mi cuñadita desnudita entangada ahí rosando su cuerpo un poco con el mío. Su cama en cambio estaba ocupada por dos de las tías de la Jessie. Ellas estaban roncando sarpado las dos. Mi tentación de tocarle la cola a mi cuñadita eran demasiadas. Pero me contuve por miedo a que haya alguna represalia grande. Además no quería perderme a mi turrita por alguna boludez. Pero como mirar es gratis le metí tremenda fichada al culito ese divino. Cómo desarrollan tremendo orto las turras por favor pensé. La Jessie y la hermanita tenían dos ortos de exposición. Cómo la zanja con agua podrida produce eso es un misterio de la vida.
Además estaba el olor. La pieza se había inundado de un olor a turra impresionante. Olor a hembra villera luchona mal. Las acabadas adentro se hacían sentir y parecía que las turras transpiraban ese aroma como un trofeo. Me puse un shor de fútbol y salí de la pieza como pude. Me estaba meando. Al cruzar por el comedor ví el hermoso desastre que había quedado de vasos botellas y me fui a mear al patio. Mientras meaba escuché un "e amigo k onda todo piola". Mire sin dejar de mear y era el turrito que se comía mi cuñadita. Nos quedamos charlando un buen rato. El pendejo se armó una maria y nos quedamos ahí fumanchando un poco charlando de la vida. Las turras dormían profundamente asique cagados de hambre comimos algo de lo que había sobrado de la noche.
Las primeras en aparecer fueron justamente nuestras novias pero como dos horas después. Que cosa más linda de lás turras que asi sin arreglarse nada apenas con un putishor de esos de tela suave y dejando la mitad del orto afuera ya te volves loco. Es ver esos cachetes asomando en cada paso y el hilito de la tanga bien transparentada. Te prendes fuego es como una calentura increíble que viene a tus ojos de la nada. La parte de arriba las dos tenían una remerita corta dejando su ombligo al aire dando el toque divino. La suegra apareció apenas un poco después. Y fue todo un show. Apareció con un shorts de fútbol blanquinegro que le transparentaba toda la tanga ensima roja. Y obviamente bien chiquita. Mira la suegra pensé. Y es que las turras compiten mucho entre ellas. Pero lo más espectacular fue que apareció con una remera blanca algo desgastada pero literal con una teta afuera. Una teta grande de pezon negro. Un manjar. Se notaba a kilómetros que bien luchona había tenido banda de bendiciones y podías imagínar en ese mismo momento que la Jessie iba a seguir sus pasos. Se acomodo rápido pero verle la teta así al aire y que poco y nada le importara fue un espectáculo.
Fue así que empecé a pasar oficialmente el primer domingo con las turras en su rancho. Tachos de pintura vacíos y maderas como sillas. Mesita pal mate con una tabla y una llanta de chapa de auto viejo. Parlante gigante con cumbia al palo. Cómo de alguna manera diciéndole a los vecinos "nos chupan bien un huevo". Las charlas iban pasando de forma epica. Casi todas tenían que ver con garches. Yo disfrutaba entre asombrado y caliente. Era sentir como me titilaba la verga y se iba poniendo al palo cada vez más. Algunas de las mejores frases de esa charla fueron estas:
Mi suegra diciendo: "yo olvídate yo cuando culeo no me importa nada si me escuchan bueno ya tan grandes corta".
A esta hermosa declaración se sumaba las risas y asentidas de las turritas que aseguraban ser testigos de los gritos y gemidos de la suegra. Yo sentia una re calentura. Que ganas que tenía de escucharla gritar.
Mi cuñadita: "yo la Vi a la Jessi como acá mi cuñadito nuevo se la culeava toda en el famoso pasillo".
Esta frase fue más picante todavía porque nos dejaba muy arriba a nosotros dos. La Jessie además retruco diciendo que con semejante verga que tengo yo como para no querer culear todo el tiempo. Además no se ni como pero dejo bien en claro que el garche había sido "a pelo" léase sin forro. Cómo una chapa bien clara de las turras y del barrio.
Lo más lindo es que todo era como natural normal súper de todos los días. Y así fuimos pasando la tarde entera. La Jessie había venido a sentarse a upa mio apoyándome su hermosa colita en ese putishor sobre mi bulto. Cuando la sintió completamente dura al palo y me dijo: "fua papito vení y culeame toda". Yo con todas las charlas ensima estaba pasado de ganas asique no lo dude un segundo. La Jessie entonces me comenzó a besar bien sarpado. Sentadita a upa mio se dió vuelta quedando ella frente a mi. Me beso bien caliente apasionada.
Con esa calentura que teníamos nos levantamos rápido y nos mandamos para adentro de la casilla. Nos mandamos para nuestra pieza en ese momento estaba vacía. Así como entramos nos tiramos en la cama. Rápidamente mi turrita se puso ensima mío. Entre besos y toqueteadas le saque la remerita y la dejé en tetas frente a mi. Le bese las tetas bien salvaje. Se las comía como todo un turro alsado. Le comía las tetas con locura. Y sumaba otra marca más. Otro chupón para que la turra exhiba por todos lados que tiene su macho. Nos sacamos el resto de la ropa en dos segundos y esa tremenda turra subida ensima mío dejo que mi verga a pelo (sin forro) entre en su conchita empapada. Me empezó a cabalgar que daba gusto. Me saltaba ensima como loca. La verga bien cabezona se hundía hasta el fondo de su concha haciendo que la muy turrita gime y grite de placer. No le importaba nada y seguramente ya estarían escuchando que me estaba culeando. Cómo si sus gritos y gemidos no alcanzaran grito bien pendeja aguda: "asiiiiii mi amooooor asiiiiii culeame toda culeame toda". Yo estaba como loco gozando y disfrutando de todo. Quizás lo más caliente fue ver pasar a mi cuñadita con su turrito por la puerta de la pieza. Se quedaron frenados en la entrada. "Que la mira" le dijo mi cuñadita al turrito que miraba a la Jessi como me cabalgaba. Eso me puso todavía más al palo la verga. La Jesi sentía como mi verga explotaba bien fuerte. Mi cuñadita se que miró con cierto deseo como envidiando un poco la verga que se estaba comiendo la hermana. Yo aproveché para comerle las tetas a la Jesi. Demostrando que no me importaba nada de nada. Mi cuñadita y el turrito siguieron para el comedor y nosotros seguimos culeando como si nada.
De tanto cabalgar acabo como loca sobre mi verga. Una de chorro de flujo bien sarpado mal. Empapando toda la cama. Yo sentía como tanto flujo me inundaba la verga. Lo tenía la verga al palo. Mi turrita sintiendo que tenía la verga a punto de explotar me dijo: "lléname toda de leche lléname toda de leche". Y cuando me termine por dejar de llevar por toda la escena le acabe todo todo la leche adentro. Tremenda acabada. Fue una explosión de leche adentro de mi turrita. Quedamos desnudos sobre la cama comiéndonos a besos. La Jesi entre beso y beso me tenía loco. Todavía no lo sabía pero faltaban pocos días para que cayera con el Eva test positivo.

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