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Un viejo nos coge a mi mama y a mi

Mi papa llevaba varios días dándome sermones acerca del respeto a los mayores, Obedecer a los señores. Como si yo no lo obedeciera a el. 



~Mira como tu mama obedece al abuelo sin replicar, lo quiere y lo respeta ~ 



~Si, lo sé, y también sé que se deja coger por el ~ pensaba en silencio. 



~Tienes que ser como tu mama, respeta y obedece en todo lo que te digan los señores, tus mayores ~ 



~Debes ser obediente, sumisa, el hombre es el que manda en la casa y tu debes de respetar eso ~ 



~Si papa, seré como mi mama, no te preocupes ~ 



~Gracias bb, me alegra que lo entiendas, eres una buena niña ~ 



~Con eso me quedo tranquilo ~ 



Así me estuvo dando mi terapia durante varios días. Una tarde, mi mama me dijo que, si la podía acompañar al cine, estaba aburrida y necesitaba distraerse un poco, así que acepte y nos fuimos las dos solas. 



Entramos al cine y nos sentamos dejando una butaca vacía en medio de las dos por si acaso llegara mi papa, así que le apartamos su lugar. 



La sala se empezó a llenar y ya casi no había lugares vacíos, mi papa no llegaba, así que mi mama le dejo el asiento vacío a un señor mayor, como de 65. 



El hombre se sentó en medio de las dos. 



Un poco más tarde, en la oscuridad de la sala y la poca iluminación de la pantalla, claramente vi que el viejo le estaba metiendo mano a mi mama y ella se dejaba muy dócil, muy sumisa, muy...caliente. 



Eso me llamo mucho la atención, ¿será que eso es a lo que mi papa se refería al darme tantas recomendaciones? 



El hombre le manoseaba las tetas y le metía mano bajo la falda, mi mama no decía nada, solo se retorcía de placer y gemía excitada, separando las piernas, dejándose hacer. 



Yo me estiraba sobre mi asiento tratando de observar lo más que podía. 



El hombre se dio cuenta y acercandose a mi y poniendome una mano sobre las piernas, me miro sonriendo y me dijo... 



~Ves cómo le gusta a tu mama lo que le hago? ~ 



~Si, ya veo, respondí sonriendo ~ 



~Me dejas que te haga lo mismo? Creo que también te va a gustar ~ 



~Está bien, respondí, recordando las recomendaciones de mi papa ~ 



Sin que mi mama se diera cuenta, el hombre me metió la mano bajo el vestido y me empezó a acariciar las piernas a su antojo. Con la otra mano seguía dedeándole el sexo a mi mama, que por como gemía y se retorcía, me parecía que ya estaba a punto del orgasmo, como lo estaba disfrutando ufff. 



Y si, no tardo en soltar un tremendo gemido estremeciéndose todita, me di cuenta de que se estaba viniendo tremendo, a causa de la masturbada que le había dado el viejo. 



Unos segundos más tarde, se levantó y se dirigió al baño a limpiarse, así que me dejo sola a merced del viejo, que no paraba de darme dedo en mi rajita. 



La verdad se sentía bien rico, así que lo deje hacer. 



Inesperadamente, me tomo de la mano y me la coloco sobre sus piernas, mero encima de su bulto, que ya para entonces lo tenía muy duro y bien parado. 



Yo obedecí y se lo agarré bien rico, me gustaba esa sensación. 



Me gusto más cuando se lo saco y se lo empecé a acariciar directo sobre la piel, se sentía caliente, muy caliente, rico, muy rico. 



Cuando mi mama regreso del baño, cual sería su sorpresa al verme recostada sobre las piernas del señor, su verga de fuera y yo mamándosela bien rico. 



No dijo nada, pero estiro la mano y ella también se la empezó a acariciar, al poco ya estábamos mamándosela al viejo entre las dos. El hombre no lo podía creer, estaba asombrado y super excitadísimo. 



El viejo ya no se aguantó más y le propuso a mi mama salirse y meterse a un motel que quedaba mero en la esquina, mi mama no pudo negarse, ya estaba que se derretía otra vez. 



Así que nos salimos del cine y los tres nos metimos al motel. 



Al poco, el viejo ya tenía a mi mama toda encuerada, la puso de a perrita y se la empezo a coger con ganas, se nota que el viejo ya estaba que ardía de caliente. 



La tomaba de las caderas y se la metía con desesperación, como si ella fuera a desaparecer. Así se la estuvo cogiendo durante varios minutos hasta que ella ya no se aguantó más y se vino tremendo, gimiendo, jadeando y suspirando de placer. 



Cayo rendida sobre la cama, medio desfallecida, el hombre se recostó a su lado con cara de felicidad. 



~Que bárbara bb, que rico coge tu mama, es increíble ~ 



Yo le sonreí poniéndome toda sonrojada, no acostumbraba a tener esa clase de conversación y menos con un viejo, menos acerca de mi mama. 



~Ven, límpiamela, también es increíble la manera en que tú sabes cómo mamarla bb, las dos son maravillosas ~ 



Caminé a gatas sobre la cama y me dispuse a mamársela al viejo nuevamente, limpiándole los jugos de él y los de mi mama que le habían embarrado toda la verga. 



Me sorprendí mucho de lo rico que le sabían los jugos a mi mama, sabían delicioso, riquísimos. No saben cómo disfrute darle esa mamada al condenado viejo. 



~Te gusta verdad? ~ 



Volteo a mirar a mi mama que estaba tumbada con las piernas separadas, los jugos le escurrían por los muslos. 



~Ven bb, ahora límpiala a ella, mámale la panocha, se le ve deliciosa.  



No me lo tuvo que repetir, ya había probado sus jugos y no me iba a perder la oportunidad de volverlos a probar. 



Así que me tumbé en la cama, boca abajo, piernas abiertas y le empecé a lamer la panocha a mi mama. Al sentir mi boca entre sus labios vaginales, se estremeció tremendo, empezó a gemir, se ve que le gustaba como se lo hacía, así que se la empecé a chupar con más ganas para darle placer. 



Mientras, el viejo me acariciaba las piernas, me acariciaba la rajita, me dedeaba el sexo y el culo con los dedos ensalivados. Todo eso que me hacía, me gustaba, así que lo dejaba que me disfrutara a su gusto. 



Al poco, me puso en cuatro, tal como lo había hecho con mi mama, yo ya había visto como ella lo había hecho, asi que no me costó trabajo ponerme como el viejo me pedía. 



Al poco, sentí como me la empezaba a meter por el culo, sentí que la tenía muy grande, mi culo virgen era pequeño, nada que ver con la panocha de mi mama. 



Así que el viejo se tomó el tiempo de dedearme el culo a su gusto hasta que por fin pudo meterme todos los dedos y la palma de la mano casi completa. 



Me había abierto el culo completamente, en esa posición, quedaba yo totalmente expuesta, a su entera disposición, así que me tomo de las caderas, se colocó detrás de mí y me la empezó a meter nuevamente, en esta ocasión si logro meter toda la cabeza de su enorme verga.
Fin del primer capitulo, capitulo 2 aqui en la red social del autor original todos los creditos reservados https://x.com/leonelly777/status/2086916664256278908

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