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Bitácora del profe: La mejor mamada de mi vida

Habían pasado meses desde que recibí una mamada. Y ni siquiera fue una buena: Una mano temblorosa, una boca tímida, nada de lengua. En cuanto a profundidad, que debo admitir no lo es todo, pero sí que se siente rico; no llegó ni a la mitad. Al menos era el juego previo no? Ella me monta como suele hacerlo, un par de vaivenes, se la clava hasta el fondo y... eso. Algo había cambiado. O más bien algo había dejado de sentir.


Llevábamos ya 2 años viviendo juntos y si bien el sexo nunca fue algo espectacular, al menos cumplía ¿Qué había cambiado?


Con desgano, aquella mañana tomé mi mochila y me fui a clases. Cierto, olvidé mencionarlo, soy profesor de química. Si bien varios días comienzo desanimado, hacer clases me revitaliza. Es bonito enseñar, tengo vocación para ello y muchas veces esos jóvenes me hacen el día. Tengo varios cursos y casi siempre son lo mismo: Los chicos más aplicados se sientan delante, atentos a mis explicaciones, preguntando en cada ocasión que no entienden algo. Los del fondo conversando y riendo bastante. Suelo interrumpir de vez en cuando una explicación para pedir silencio, lo cual por lo general no me molesta, después de todo cuando yo tenía esa edad, probablemente fui peor y me agrada esa energía que tienen los cuartos medios.
Esa clase, si bien sé que las propiedades de la tabla periódica no son lo más entretenido para escuchar un viernes por la tarde, estaban particularmente ruidosos.
- Profe es que es el cumpleaños del Pablo y vamos a salir temprano hoy - me dijo Elizabeth, la estudiante que siempre desordena el grupo de atrás - si quiere de hecho venga igual. Nos cae bien! - agregó mientras le daba una mirada cómplice a Lorena, su amiga con la que siempre se sientan juntas.
Sería una mentira si dijera que no había notado que en clases ellas dos igual se me habían insinuado un poco pero más allá del momento que cortaba con profesionalidad no había pasado a mayores, hasta que progresivamente se había hecho mucho menos frecuente y menos evidente - No puedo - me excusé con franqueza - sé que es viernes y hay que relajarse para la próxima semana, pero yo en particular no puedo porque tengo mucho que preparar. De hecho, tampoco tú si sigues con los resultados de la última prueba.
- Uuuuuuuuuuuuh - coreó todo el curso. A lo que no pude evitar sonreir - No chicos pero en serio. Pónganle esfuerzo. Tenemos la prueba final a fin de año y quiero que les vaya bien. A todos. Sigan esforzándose.


Siguió la clase y al receso antes de la última hora, me sorprendió que de los chicos que, efectivamente se fueron a la fiesta temprano, Elizabeth se quedó. Su cara tenía algo distinto, por lo que le pregunté si estaba bien - sí, profe - me respondió a secas. <Ups> pensé para mí mismo, sintiéndome mal por quizás haber tocado una fibra sensible con el tema de su prueba pasada. La cual por cierto fue la nota más baja, un 3,3. Seguí mi clase hasta el final, en la cual ella estaba seria, con la mirada fija en su cuaderno y eventualmente en la pizarra, pero, no sé si a propósito, nunca se cruzaron nuestras miradas.


Al terminar esa clase, generalmente quedo cansado. La voz ya no me acompaña de hablar en varias salas por 5 días, pero guardo mis cosas una vez sale el último estudiante de la sala. Y allí estaba Elizabeth. Se acercó a mi escritorio
- Profe es que no sé por qué me va tan mal - notó mi mirada y que ya iba a decir lo mismo de otras veces - Sí, si sé que no le tomo mucha atención en clases. Pero lo intento. Y sé que no somos niños y que hay que ser responsables.
- Discúlpeme señorita Escalona - dije lo más cortés posible. Yo mismo como profesor no suelo ser grave e intento ser lo más lúdico al enseñar. Incluso hay veces que me han confundido como estudiante cuando salgo del colegio - Tampoco era mi intención hacerle sentir mal. Pero hay que hacerlo mejor - se hizo un silencio bastante extenso, del cual fui consciente que estos "chicos" el próximo año iban a la universidad y muchos ya eran adultos - Tienes tu fiesta no?
- Sí profe, insisto, debería venir. La Lore quería tomarse una chela con usted - me queda mirando un poco más atrevida - a mí me gustaría compartir con usted...
- No podría, no comparto con mis chic... con mis estudiantes. No sería correcto
- Ay profe, si no soy una niña - dijo más extrovertida, volviendo a su forma normal de ser y peor, ya que estábamos solos en clases. En ese tercer piso no suele llegar ni la gente de limpieza hasta la semana siguiente - quiere saber qué le hice a mi pololo el otro día?
Me pilló desprevenido como esta pendeja pasó de una conversación a otra - Jejejeje - reí nervioso - preferiría no saber
- Si quiere le muestro - me dice esta vez sí muy decidida y empoderada, haciendo caso omiso a como la intentaba apartar con los brazos (no es como que lo intentara tanto para serles sinceros) - vamos profe, nadie tiene que saberlo, además usted se esfuerza tanto con nosotros, solo déjeme... - llevó su mano a mi paquete y cuando la posó sobre mí, abrió la boca, tenía cara de sorpresa que creo genuinamente no iba a lograrlo.
- No - alcancé a murmurar pero ya era muy tarde, no había vuelta atrás y por mucho que me negara, eso era lo más caliente que me había pasado en un buen tiempo. Además, mi extrovertida estudiante ya estaba en su fantasía hecha realidad
- Profeeee! - dijo mientras más lo manoseaba y más grande se hacía - Es que... Profeee! - incluso sobre el pantalón lo agarró bien y lo acomodó con torpeza, debo decir, para que quedara apuntando hacia arriba - Profeee! Es que igual se la habíamos visto en clases y no se veía tan... - Ya no me miraba a mí, estaba mirando bajo mi cintura, como un niño con un juguete nuevo, sentía como en su mente solo imaginaba como se vería cuando lo saque de mis pantalones.
- Que querías mostrarme? - pregunté como si fuera una consulta de lo más normal de una clase.
- Sí. Cierto. Mejor... - No sabía qué hacer así que me senté para dejarle la iniciativa a ella.
Se arrodilló frente a mí, como si se tratara de una bomba nuclear, se acercó a mi correa. Tragó saliva y empezó a sacar la hebilla. Tuve que aflojar la hebilla yo e incluso el botón de mi pantalón y cierre. Una parte de mí sabía que si alguien venía por aquí no había excusa y todos estaríamos en problemas por lo que prefería terminar esto pronto.
Algo sonrojada, estaba allí frente a mi paquete que latía duro.
- Te pusiste tímida? o tu pololo no te enseño bien?
- No es que... - corrí mis boxers de tal forma que se enredaran en la cabeza de mi verga al bajarlos lentamente - Woooow - dijo al ver el efecto de bajar la prenda y mi verga salte erguida como impulsada por un resorte al liberarse.
La tomó algo tímida al principio, sacando con la punta de los dedos el líquido preseminal que estaba chorreando desde la punta.
- Vamos señorita Escalona. Veamos sus aptitudes orales - le dije a tiempo que lo ponía duro y le daba un espasmo, a modo de saludo
Sonrió y lo tomó con una mano, mientras se lo llevó a la boca. Era algo novata, pero admito que tenía algo en su forma de moverse que le distinguía, con esos ojos cerrados, era como si disfrutara cada parte por la que pasaba su lengua, cada centímetro que ingresaba en su boquita, cada vena que presionaba con sus labios. Era un trance en que se encontraba y en ese momento, mi verga, su embrujo.
- Oh la wea rica conchetumare - dijo salida en sus cabales, al tiempo que la succionaba para sacarla con un potente *pop*
- Mejor que la de tu pololo? - le pregunté viéndola mucho más desinhibida - te sabe mejor?
- Sabe distinto... pero es mucho más grande. Ay profe hace clases particulares? Me gust... - sin previo aviso la tomé de ambos lados de la cabeza y se le metí nuevamente en la boquita. Rápidamente siguió chupando mientras la dirigía por lo que la dejé solita que siguiera.
- Qué tan profundo llegas? - sin mediar palabra solo se hundió hasta llegar hasta dejar un cuarto de la base de mi verga sin entrar en su boca - Hasta aquí? - le pregunté tomándole la cabeza y manteniendo esa profundidad.
- Mssshhggg - dijo en vergonés (dialecto con el que me refiero al que una persona intenta decir algo con una verga en la boca). Me encantó (1), no se inmutó tanto al agarrarle la cabeza e incluso habérsela hundido un poco más, (2) la vibración que hace al hablar con mi pene en su boca, produce un escalofrío delicioso y (3) empezó a tragar saliva y se sentir rico y húmedo cómo lo hacía.
- Eres buena. Ojalá en química fuera tan buena como lo eres chupando. Serías puntaje nacional - noté que sonreía orgullosa - con algo de práctica - agregué - En fin, hay que irse. Tu pololo debe estar esperándote en la fiesta y yo debo irme a casa - Ya estaba dispuesto a irme y no llevar esto más lejos. Menos en el colegio
- Profe y si me voy con usted mejor? - dijo coqueta - Puede enseñarme otras cosas. TODA la noche. Lo que usted quiera - con esa frase se me puso dura de una y aunque ya me estaba preparando para irme, lo agarró con una mano mientras lo subías en un movimiento de arriba a abajo lento y siguió - o tiene polola usted también?
Me tenía. No sé qué cara puse, pero era obvio que lo descubrió y lejos de apaciguarla, la puso más caliente aún.
- Profe hoy día va a llegar con las bolas vacías a casa. Déjemelo todo a mí - dijo mientras seguía haciéndome una paja lenta y comenzaba a besarme el pene. A lamerlo hasta abajo por el lado. Ya lo tenía bien duro cuando recién lo metió a su boca y comenzó a chupar con fuerza como si quisiera exprimirme el contenido de los cocos solo con succión.
Me tuvo así no más de 5 minutos y solo me rendí. Acabé en esa boquita sonriente con su resultado: Más leche de la que podía cabes en su boca. Creo que tragó bastante, el resto solo lo dejó fluir, por la comisura de su boca, su cuello, sus tetas, el piso, la blusa de colegio. Me levanté subiendo mis pantalones, solo tomé mis cosas mientras ella aún se lamía los dedos y me miraba como una villana que cumplió su propósito. Y en gran parte así fue






PD: Disclaimer. Para este relato tomar las edades de todos los involucrados como 18 o más. Nombres y algunos datos modificados para no invulucrar personas reales.
PD2: Cualquier comentario/aporte se agradece. Es mi primer post así que disculpe si el formato, redacción se puede mejorar. La verdad solo escribí con porque estaba inspirado

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