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Cornudo encuentra condón usado en la bolsa de su novia

Desde que entré a mis 20 siempre he querido ser un cornudo
Mi ex novia fue la primera en humillarme y es un recuerdo que nunca olvidaré. Después de cortar conmigo se fue con otro hombre y las cosas se pusieron raras.

Yo soy chaparro y, como verán, con un pene normal pero delgado. Ese hombre era, valga la redundancia, un verdadero hombre. Era alto y bien mamado y, por lo que veo en sus fotos de Instagram, en las que se ponía shorts cortos porque enseñaba sus piernas (es físico culturista) tenía un pene mucho más grande que el mío (no había que prestar mucha atención o hacer zoom a las fotos para darse cuenta). Y, por si fuera poco, y a pesar de que se veía mucho mayor que yo, tenía 19 años (yo ya tenía 22)

Aquello me hizo llenarme de excitacion, esa impotencia y esa humillación me encantaban. Durante cerca de 6 meses no deje de masturbandome pensando en esos dos teniendo sexo. No podía dejar de imaginar como un hombre de verdad la hacía una mujer, le daba placer, la hacía gemir y le daba los órgasmos que yo nunca logre. No solo eso, ese hombre tenía el dinero suficiente para llevarla a lugares a los que yo nunca pude ni podría llevarla (ella misma me lo dijo, cuando me dijo que le encantaban los hombres que pagaban todo)
Ella difícilmente tenía sexo conmigo. Usualmente yo le daba sexo oral y, cuando ella terminaba, se quedaba dormida; terminaba masturbandome solo, a un lado de su cuerpo, si tenía suerte, me dejaba frotarme en su gran culo, mientras ella dormía con la concha empapada de mi saliva y no de mi semen. Sexualmente hablando yo era patético. Me costaba mucho soportar una ereccion y, cuando teníamos sexo, nunca terminaba. Solo llegué a terminar las veces en que me la imaginaba teniendo sexo con otro.
Fueron días difíciles. Una parte de mí estaba devastada porque ella me había abandonado y otra tenía el pene erecto, listo para sacar un poco de semen después de pensar en esos dos frontando sus cuerpos.
Hubieron dos hechos que me hicieron sentir aún más patético.
El primero, que ella se había hecho un implante (el cual me hizo tocar), con el cual podía tener relaciones sexuales sin protección.
El segundo que estaba embarazada.


Ella me demostró cuánto había cambiado sexualmente hablando.
Ese hombre le fue infiel múltiples veces, ella lo sabía. Un día decidió dejarlo y poco menos de una semana después fue corriendo a buscarme.
Ella me propuso volver a tener sexo y fuimos corriendo al hotel al que solíamos ir.

Quiero que en este momento se imaginen la siguiente situación.
Ella era una linda morena que, si me preguntan, se parecía mucho a la actriz porno Gina Valentina (ví muchos vídeos de Gina en esa época para masturbarme), solo que un poco más llenita y con el cuerpo más grueso, las caderas más anchas y los pechos y el culo más grande (ahora que lo pienso era una total fantasía). Por otro lado, estaba más escultural. Resulta que este hombre la había puesto a hacer ejercicio y, créanme, ese ejercicio se notaba mucho en su cuerpo.


Yo salgo del baño del hotel y la encuentro totalmente desnuda, acostada en la cama, con las piernas abiertas de par en par, dejándome ver su vagina lista para ser penetrada (ya estaba muy mojada). Sus pezones erectos y su piel lisa me pusieron loco. Nunca la había visto así. A mí nunca me había abierto así las piernas y yo jamás había visto ese cuerpo moreno tan escultural con tantas ganas de ser penetrada. Me acerque a mi mochila para sacar un condón y, cuando estuve por ponermelo, me dijo una simple palabra "No", y procedió a usar sus manos para abrir mucho más sus piernas, dejándome ver cómo la luz de la lámpara hacía brillar esa vagina, de la que caía una gota de su fluido de mujer. A mí nunca me dejaba metersela sin condón. Después de ese me dijo "solo por hoy te voy a dejar terminar adentro". Yo nunca termine dentro de ella. Supe que ella lo había dejado terminar dentro unos meses antes, cuando una noche me llamo diciéndome que él, ese hombre de verdad, la había embarazado.
Sentí como se me ponía duro el pene. Desde que ví el conejito de mi mujer así de caliente me puse celoso. Pensar que otro se había divertido un buen rato dentro de ella me hacía sentir tan humillado e impotente. Saber que otro había disfrutado de su cuerpo me ponía muy caliente e imaginarla a ella con Un Hombre de Verdad haciéndola mujer casi provocaba que terminara con solo verla (un hombre de verdad que apenas tenía 19 años y una verga mucho más grande y gruesa que la mia). Pero, sobre todo, los imaginaba teniendo sexo de forma salvaje: a mi mujer tocando ese cuerpo escultural, deseándolo como nunca me había deseado a mí; desabrochando sus pantalones, lista para chuparle esa enorme verga. Y luego, pasar su lengüita disfrutando de casa centímetro de ese pene ya bien erecto. Luego, imaginar a ese hombre preparando a mi mujer para ser penetrada. El gran pene de ese Hombre de Verdad entrando y saliendo de su vagina, un enorme pene desnudo, sin condon, disfrutando la vagina de mi mujer, doblegandola, mientras mi mujer tenía contracciones del placer que sentia. Luego, gracias al implante, este Hombre de verdad, terminaba dentro de ella, dejándola empapada de su sudor y, sobre todo, de su semen.

Quería reclamarla como mía y ese era el momento. El momento de demostrarle que no era el niño que había dejado y ya era un verdadero hombre.
Pero pasó algo.
Cómo les dije, mi fetiche siempre fue ser un cornudo, ser humillado. Así que hice algo que no debí hacer.
Ante esas piernas esculturales y ese conejito listo para ser penetrado sin condón solo pude hacer algo. Me arrodille ante ella y... Le hice sexo oral.
En cuánto vio como bajaba hasta su vagina me preguntó "que estás haciendo". Pero era tarde. Yo ya tenía la cabeza entre sus piernas y lamía como nunca antes su vagina, mientras imaginaba a ese Gran Hombre con su verga dentro de esa vagina, mi vagina... la vagina de ese Hombre de Verdad. Solo para después bombear mucho semen dentro de su mujer. Y eso hacía: tenía una enorme ereccion mientras imaginaba que la vagina de mi mujer estaba empapada de semen. Empecé a frotarme. Tome mi mano y comencé a tocar mi pequeño pene mientras lamía el semen de otro hombre de una vagina que no podía reclamar. Pero, por lo menos, ella moría de placer. No dejaba de escuchar como gemía a causa de mis lamidas en su vagina hasta que, finalmente, termino.
Yo estaba por terminar de masturbarme y correrme en la alfombra del hotel, pero ella no me dejó. Me subí el pantalón y me senté a su lado.
"No te da asco?" Me dijo y entonces, tas tanto tiempo, fui honesto con ella.
Le conté todo, que realmente sentía una gran excitación derivado de la humillación y que, mi fetiche, siempre fue que una mujer me humillara por tener un pene pequeño.
Mientras hablaba ella quedaba atónita hasta que, cerca del termino de la conversación, ví como ponía sus manos sobre mi pantalón.
Me sonrió. "Entonces, tú también quieres ver cómo te hacen un cornudo" me dijo que a ella igual le excitaba mucho y que, si quería, podíamos hacer mi fetiche realidad.
Lo que siguió fue la mejor noche de mi vida.
Me saco el pequeño pene y comenzó a masturbarlo usando solo 2 dedos, mientras me platicaba como ese Hombre de verdad tenía sexo con ella. Fue cuando empezó a mostrarme videos. El primer video era de ella sosteniendo una regla mientras sonreía a la cámara, totalmente desnuda. El hombre que salía en el vídeo le decía que se arrodillara y ella lo hacía. Ella le sacaba la verga del pantalón, una verga que, aunque estaba claramente dormida, ya era del tamaño de la mia en su máxima ereccion. Ella comenzaba a lamerla lentamente (está de más decir que nunca me la chupo con esa intensidad, porque yo no tenía el pene tan grande y tan grueso). Entonces tomo la regla y la puso a lado de esa enorme verga. 19 centímetros. Ví como el brazo de mi mujer salía de camara y, cuando regresaba, tenía una lata de coca cola y la ponía junto al grueso pene de ese hombre. El grosor de la coca cola era igual que el del pene del camarógrafo. Y ella, ya como una maestra, se metía cada centímetro en la boca.
Mientras veía el vídeo ella descendía lentamente hasta mi pequeño pene y comenzaba a lamerlo, apenas unos toques de su lengua con mi glande,
Entonces empecé a adelantar el vídeo. Ví de todo, desde la penetración hasta el bombeo de semen en su cara
Realmente yo no podía. Ella apenas tocaba mi pene y yo le suplicaba que lo lamiera, que me hiciera nuevamente un hombre. Tomaba su rostro para acercarlo a mi pene, pero ella solo sonreía mientras mi glande tocaba sus labios.
No soporté y comencé a penetrarla con todas mis fuerzas.
Note que ella se sentía muy diferente, y que abría mucho más las piernas que cuando tenía sexo conmigo. A los pocos segundos empezó a gemir y me pidió que la penetrara con todas mis fuerzas. Tuve un orgasmo pocos segundos después, dentro.
No contaré lo que ocurrió después de eso. Diré que ella se decepcionó y que termine dándole más sexo oral, hasta que ella terminó un par de veces más.
Después de eso, ella volvió con él.

Aquí es donde viene la historia que realmente quería contarles.
Paso el tiempo y yo cambié mucho, física y mentalmente. Me metí con otras personas y faje con muchas otras. Me volví bastante seguro de mi mismo y, hace unos meses, me enamore.
Es una mujer hermosa, tanto que los hombres no la dejan en paz. Delgada y de largo cabello negro, pero por muy delgada que sea, cuando está desnuda su cuerpo se transforma y es imposible quitarmela de encima.
El sexo con ella es increíble. Hasta que empezaron a pasar otras cosas.
Un día, después de quitarle el pantalón, me di cuenta de que olía diferente, a verga. No le di mucha importancia.
La segunda ocurrió hace poco, cuando despues de empezar a penetrarla ví como un líquido blanco recorría mi pene, con una viscosidad parecida a la del semen.
Luego encontré el condón.
Ella y yo nunca usamos condón, así que se imaginarán mi sorpresa cuando encontré un condón claramente usado en su bolsa.
Me lo robe y es lo que pueden ver.
Mi fantasía de ser un cornudo me llevo a ponermelo y, bueno, creo que es obvia la diferencia que él nuevo hombre que se la coje y yo tenemos. Para ejemplicarlo, compré un condón, que es el que pueden ver en las imágenes
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2 comentarios - Cornudo encuentra condón usado en la bolsa de su novia

Redfenix_
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