Mi tía es muy coqueta y directa, pero siempre guardando la compostura. Le gusta vestir a la moda, con ropa pequeña o apretada y a veces un tanto juvenil. Tiene un cuerpo muy cuidado ya que le encanta el gimnasio y el sauna. Tiene una boca carnosa, una cintura delgada, piernas largas contorneadas, unas tetas de buen tamaño y unas nalgas redondas y formadas que me calientan desde hace mucho.
Fue en verano que como cada año llegaba a su casa. Eran las 12:00 del mediodía y al tocar la puerta salió a recibirme mi prima mayor, me saludo y entramos a la casa. En la sala me comento que mi otra prima se había ido a vivir con su papá después de una fuerte discusión con su mamá y que mi tía estaba un poco triste por ello y que trate de no preguntarle mucho del tema. También me dijo que mi primo estaba yendo a estudiar porque necesitaba adelantar unas materias y que salía de casa a las 6:00 am y volvía a las 7:00 pm, luego me dijo que ella justo estaba de salida y que se iría de viaje de estudios con unos compañeros por una semana y que mi tía ya llegaría a casa en unos minutos ya que ese día salía de vacaciones por un mes.
Mi prima se fue y yo subí al cuarto de mi primo, dejé mi maleta en la cama y lo primero que hice fue encender su consola para jugar. El calor era insoportable y con lo cansado que estaba por el viaje decidí tomar un baño. Como tenia el volumen de la música alto no escuché que un celular sonaba en la sala, baje corriendo a contestar y era el celular de mi tía, se había olvidado y era mi prima quien había estado llamándola.
Al llegar tenia 5 llamadas perdidas y un whatsapp que decía: "Mamá, Alex ya llegó. Lo dejé solo en la casa, apúrate que ya me voy de viaje, Un beso, chau." No le tomé mucha importancia y subí a mi cuarto nuevamente y empecé a sacarme la ropa. Me quede en bóxer y m dirigía al baño cuando de repente se escuchó el timbre. No sabía que hacer y ante tanta insistencia baje sin coger una toalla, crucé el patio y sin abrir la puerta dije:
– Quien es?– Alex, hijito eres tú. Soy yo, tu tía Jenny.– Hola tía – mientras buscaba algo con que taparme.– Abre la puerta por favor, me olvidé las llaves y mi celular.
En la desesperación abrí la puerta en bóxer y mi tía entró muy rápido con ganas de saludarme y abrazarme, pero se sorprendió al verme en esa facha.
– Hijito que haces así, bebé?– Nada tía, disculpa pero es que justo iba a darme una ducha.– Hay lo siento querido! Es mi culpa por olvidarme la llave. Ya no te preocupes ven y dale un abrazo a tu tía.
Se acercó a mí y no le importó que esté casi desnudo me apretó con tal fuerza que sus pechos se clavaban en mí y mi pene apretado contra su vientre poco a poco se iba poniendo duro. Mi tía se percato de eso y me soltó, bajo la mirada y vio mi bulto, se hizo la desentendida y m tomo de la mano y me llevó a la sala.
Dejó su cartera en un mueble y nos sentamos en el sofá a conversar un poco sobre mi viaje, mis estudios, mi familia y sobre ella. Mientras ocurría esto yo me excitaba al tener a mi tía al frente viéndome casi desnudo, mi pene estaba totalmente duro y era imposible esconder mi bulto. Mi tía de vez en cuando miraba mi pene y cuando se percataba que la veía volteaba la mirada. Así estuvimos un par de horas.
De pronto mi tía dijo:
– Hay hijo disculpa por tenerte así, debes estar cansado y con ganas de bañarte y ponerte ropa.– No tía que va. La estoy pasando bien contigo, además que hace mucho calor.– Ven a mi cuarto para que te bañes en mi ducha. La llave de la ducha del baño está averiada desde la mañana y no funciona.
Subimos a su cuarto y me senté en la cama. Ella se sacó los zapatos, se amarró el cabello y encendió la radio.
– Te veo tenso bebé. Te parece si te hago unos masajes?– Unos masajes tía? Aquí, ahora?– Si, es que quiero bañarme y siento frio, quiero entrar en calor y de paso relajarte del viaje.
Mi tía siempre fue muy cariñosa conmigo desde pequeño y no me pareció malicioso su ofrecimiento y acepte. No voy a negar que la idea me encantó desde el comienzo y me excito mucho más el momento.
– Échate en la cama – me dijo.– Así esta bien tía?– No, ponte boca abajo.
– Hoy vendrá un amigo a visitarme – me decía mientras subía en mi espalda y empezaba a darme los masajes.– A que bueno que te diviertas tía. Y a donde irán? – Con voz temblorosa porque me excitaba mucho sentir sus manos.– No saldremos, nos quedaremos acá en casa a tomar un vino y escuchar música. Tú nos acompañaras ya que tus primas no están para que salgan y tu primo tiene que dormir temprano porque mañana tiene clases.
Yo no entendía mucho lo que me decía, estaba concentrado en sus caricias y sus nalgas sobre mi espalda. De vez en cuando veía a su espejo y observaba como mi tía apretaba los dientes y ponía cara de satisfacción mientras me daba los masajes. Yo tenia el pene muy duro y estaba caliente a más no poder.
– Date la vuelta hijito, ahora adelante que ya entré en calor. – me dijo levantándose un poco.– No tía, así esta bien. – le dije, pues no quería que notase lo excitado que estaba y viera el bulto en mi bóxer.– Ven, hazlo. No tengas vergüenza, te conozco desde bebe, no hay nada que no te haya visto antes – me bromeaba.– Esta bien tía. – le respondí temeroso.
Giré y el bulto en mi bóxer era enorme. Claramente se marcaba mi pene y lo parado que estaba. Mi tía trató de no darle importancia pero su mirada no se apartaba del todo de mi pene. Puso sus manos sobre mis hombros y sin dudar un momento se sentó sobre mí.
Yo estaba sorprendido y a la vez excitado. Gracias a que mi tía traía puesta unos legins apretados sentía claramente como mi pene encajaba entre sus redondas nalgas. Poco a poco empezó a darme masajes en el cuelo y el pecho y movía el culo suavemente de adelante hacía atrás recorriendo con sus nalgas todo el largo de mi pene. Yo estaba mojado y mis líquidos pasaron mi bóxer y mancharon a mi tía. Ella seguía hablándome y moviéndose como si no pasara nada raro en esa habitación.
No podía resistir más, mi mente estaba a full y solo pensaba en metérsela una y otra vez. Y como si se tratase de un instinto animal con una mano cogí a mi tía de la cintura y con la otra le apreté el trasero.
– Hijito que pasa? Estas bien? – me dijo mientras terminaba de darme los masajes.– Si tía lo siento, es que… es que… creo que escuche mi celular, dame permiso para ir a contestar. – Trate de barajar el momento pero creo que no me creyó.– Anda, de repente son tus padres preguntando si llegaste bien. – Me dijo mientras bajaba de mi.– Si tía ya regreso para bañarme.– Esta bien bebé, voy a ducharme rápido, para que luego lo hagas tú. – Y se dirigió a su baño.
Después de 20 minutos mi tía me llamó a su cuarto. Entré y la encontré en toalla.
– Entra, ya puedes bañarte. – Me dijo mientras se secaba el cabello.– Si tía ya voy.
Entre a su baño y dejé la puerta entreabierta a propósito, estaba muy excitado y quería que mi tía me viera completamente desnudo. Al entrar a la ducha encontré el calzoncito que recién se había quitado: era chiquito, de color blanco y con encajes. Me puso muy caliente y me corrí una paja con él. No me percate si mi tía me vio o no pero salí muy satisfecho de allí.
Al abrir la puerta del baño y entrar a su cuarto, la encontré de espaldas subiéndose un shortcito y vi que traía un calzoncito parecido al que dejó en el baño pero con algunos brillos de colores en los encajes. El contraste entre sus redondas y bronceadas nalgas y ese calzoncito blanco que se perdía entre ellas me excitó tanto que el pene se me empezó a parar otra vez.
Mi tía volteó y me dijo:
– Ya más fresco hijito?– Si tía ya estoy mucho mejor. – Lo decía más por el pajaso que me corrí con su calzoncito.– Que bueno hijito pero, y eso? Me dijo apuntando hacía abajo.– Es que… es que… de casualidad te vi cambiándote y no sé. – No tenía como explicar el bulto que traía en la toalla.– Si me percate cuando te di los masajes también. Pero no te preocupes es algo natural, solo intenta ocultarlo mejor. – Y sonrió.
Fui a mi cuarto y me eche a descansar, pero solo tenía en mi mente el culo de mi tía y la sonrisa picarona que me hizo. Después de una hora mi tía entro a mi cuarto y me encontró echado y solo con la toalla. Ella estaba maquillada y peinada, con una sandalias de cuero, el shortcito que le vi subiéndose y una blusa escotada.
– Aún no te alistas hijito? Mi amigo llegará en una hora. – Me dijo mientras se acercaba.– Tía pero no sabía…– Hay disculpa por entrar así, es que la costumbre. – Me interrumpió.– No tía, no te preocupes,,, es tu casa. – Respondí mientras trataba de cubrirme mejor con la toalla.– Y porque no te cambias aún?– Es que tengo un fuerte dolor en la ingle, creo que por viajar con pantalón jean se me irritó. – le dije avergonzado– No te preocupes hijito, voy a traer una crema para eso.
Yo estaba asustado, sin decidir si estaba bien o mal lo que había dicho. Mientras analizaba lo ocurrido mi tía regresó.
– Esta es! Sácate la toalla para poder echártela. – Mientras se sentaba en la cama.– Pero tía… no tengo nada abajo. – Le dije mientras iba moviendo lentamente la toalla.– No te preocupes hijito, solo destaparé esta parte. – Movió la toalla hasta q solo cubría mi pene y dejaba una parte de mis bolas descubierta.– Esta bien tía, ahí es. – Mientras cerraba los ojos y solo me dejaba llevar por el placer.– Esta irritado toda esta parte, la sobare con cuidado. – Mientras echaba la crema sentía como su mano rozaba con mis bolas y poco a poco las tocaba más.– Si tía, ahí es, con cuidado. – De pronto mi pene se puso duro y el bulto apareció en la toalla.
Del placer que sentía apreté la toalla con fuerza y la jale un poco dejando al descubierto mi pene erecto, estaba con las venas marcadas, la cabeza brillante y mojada a punto de explotar. Mi tía se sorprendió, no quitó los ojos de mi pene y tampoco dejó de sobar mi pierna. En eso sonó la puerta y mi tía salió muy rápido y solo me dijo: "Vístete que ya llegó tu primito." FIN del primer capitulo, parte 2 en la red social del autor original todos los creditos reservador: https://x.com/leonelly777/status/2086916664256278908
Fue en verano que como cada año llegaba a su casa. Eran las 12:00 del mediodía y al tocar la puerta salió a recibirme mi prima mayor, me saludo y entramos a la casa. En la sala me comento que mi otra prima se había ido a vivir con su papá después de una fuerte discusión con su mamá y que mi tía estaba un poco triste por ello y que trate de no preguntarle mucho del tema. También me dijo que mi primo estaba yendo a estudiar porque necesitaba adelantar unas materias y que salía de casa a las 6:00 am y volvía a las 7:00 pm, luego me dijo que ella justo estaba de salida y que se iría de viaje de estudios con unos compañeros por una semana y que mi tía ya llegaría a casa en unos minutos ya que ese día salía de vacaciones por un mes.
Mi prima se fue y yo subí al cuarto de mi primo, dejé mi maleta en la cama y lo primero que hice fue encender su consola para jugar. El calor era insoportable y con lo cansado que estaba por el viaje decidí tomar un baño. Como tenia el volumen de la música alto no escuché que un celular sonaba en la sala, baje corriendo a contestar y era el celular de mi tía, se había olvidado y era mi prima quien había estado llamándola.
Al llegar tenia 5 llamadas perdidas y un whatsapp que decía: "Mamá, Alex ya llegó. Lo dejé solo en la casa, apúrate que ya me voy de viaje, Un beso, chau." No le tomé mucha importancia y subí a mi cuarto nuevamente y empecé a sacarme la ropa. Me quede en bóxer y m dirigía al baño cuando de repente se escuchó el timbre. No sabía que hacer y ante tanta insistencia baje sin coger una toalla, crucé el patio y sin abrir la puerta dije:
– Quien es?– Alex, hijito eres tú. Soy yo, tu tía Jenny.– Hola tía – mientras buscaba algo con que taparme.– Abre la puerta por favor, me olvidé las llaves y mi celular.
En la desesperación abrí la puerta en bóxer y mi tía entró muy rápido con ganas de saludarme y abrazarme, pero se sorprendió al verme en esa facha.
– Hijito que haces así, bebé?– Nada tía, disculpa pero es que justo iba a darme una ducha.– Hay lo siento querido! Es mi culpa por olvidarme la llave. Ya no te preocupes ven y dale un abrazo a tu tía.
Se acercó a mí y no le importó que esté casi desnudo me apretó con tal fuerza que sus pechos se clavaban en mí y mi pene apretado contra su vientre poco a poco se iba poniendo duro. Mi tía se percato de eso y me soltó, bajo la mirada y vio mi bulto, se hizo la desentendida y m tomo de la mano y me llevó a la sala.
Dejó su cartera en un mueble y nos sentamos en el sofá a conversar un poco sobre mi viaje, mis estudios, mi familia y sobre ella. Mientras ocurría esto yo me excitaba al tener a mi tía al frente viéndome casi desnudo, mi pene estaba totalmente duro y era imposible esconder mi bulto. Mi tía de vez en cuando miraba mi pene y cuando se percataba que la veía volteaba la mirada. Así estuvimos un par de horas.
De pronto mi tía dijo:
– Hay hijo disculpa por tenerte así, debes estar cansado y con ganas de bañarte y ponerte ropa.– No tía que va. La estoy pasando bien contigo, además que hace mucho calor.– Ven a mi cuarto para que te bañes en mi ducha. La llave de la ducha del baño está averiada desde la mañana y no funciona.
Subimos a su cuarto y me senté en la cama. Ella se sacó los zapatos, se amarró el cabello y encendió la radio.
– Te veo tenso bebé. Te parece si te hago unos masajes?– Unos masajes tía? Aquí, ahora?– Si, es que quiero bañarme y siento frio, quiero entrar en calor y de paso relajarte del viaje.
Mi tía siempre fue muy cariñosa conmigo desde pequeño y no me pareció malicioso su ofrecimiento y acepte. No voy a negar que la idea me encantó desde el comienzo y me excito mucho más el momento.
– Échate en la cama – me dijo.– Así esta bien tía?– No, ponte boca abajo.
– Hoy vendrá un amigo a visitarme – me decía mientras subía en mi espalda y empezaba a darme los masajes.– A que bueno que te diviertas tía. Y a donde irán? – Con voz temblorosa porque me excitaba mucho sentir sus manos.– No saldremos, nos quedaremos acá en casa a tomar un vino y escuchar música. Tú nos acompañaras ya que tus primas no están para que salgan y tu primo tiene que dormir temprano porque mañana tiene clases.
Yo no entendía mucho lo que me decía, estaba concentrado en sus caricias y sus nalgas sobre mi espalda. De vez en cuando veía a su espejo y observaba como mi tía apretaba los dientes y ponía cara de satisfacción mientras me daba los masajes. Yo tenia el pene muy duro y estaba caliente a más no poder.
– Date la vuelta hijito, ahora adelante que ya entré en calor. – me dijo levantándose un poco.– No tía, así esta bien. – le dije, pues no quería que notase lo excitado que estaba y viera el bulto en mi bóxer.– Ven, hazlo. No tengas vergüenza, te conozco desde bebe, no hay nada que no te haya visto antes – me bromeaba.– Esta bien tía. – le respondí temeroso.
Giré y el bulto en mi bóxer era enorme. Claramente se marcaba mi pene y lo parado que estaba. Mi tía trató de no darle importancia pero su mirada no se apartaba del todo de mi pene. Puso sus manos sobre mis hombros y sin dudar un momento se sentó sobre mí.
Yo estaba sorprendido y a la vez excitado. Gracias a que mi tía traía puesta unos legins apretados sentía claramente como mi pene encajaba entre sus redondas nalgas. Poco a poco empezó a darme masajes en el cuelo y el pecho y movía el culo suavemente de adelante hacía atrás recorriendo con sus nalgas todo el largo de mi pene. Yo estaba mojado y mis líquidos pasaron mi bóxer y mancharon a mi tía. Ella seguía hablándome y moviéndose como si no pasara nada raro en esa habitación.
No podía resistir más, mi mente estaba a full y solo pensaba en metérsela una y otra vez. Y como si se tratase de un instinto animal con una mano cogí a mi tía de la cintura y con la otra le apreté el trasero.
– Hijito que pasa? Estas bien? – me dijo mientras terminaba de darme los masajes.– Si tía lo siento, es que… es que… creo que escuche mi celular, dame permiso para ir a contestar. – Trate de barajar el momento pero creo que no me creyó.– Anda, de repente son tus padres preguntando si llegaste bien. – Me dijo mientras bajaba de mi.– Si tía ya regreso para bañarme.– Esta bien bebé, voy a ducharme rápido, para que luego lo hagas tú. – Y se dirigió a su baño.
Después de 20 minutos mi tía me llamó a su cuarto. Entré y la encontré en toalla.
– Entra, ya puedes bañarte. – Me dijo mientras se secaba el cabello.– Si tía ya voy.
Entre a su baño y dejé la puerta entreabierta a propósito, estaba muy excitado y quería que mi tía me viera completamente desnudo. Al entrar a la ducha encontré el calzoncito que recién se había quitado: era chiquito, de color blanco y con encajes. Me puso muy caliente y me corrí una paja con él. No me percate si mi tía me vio o no pero salí muy satisfecho de allí.
Al abrir la puerta del baño y entrar a su cuarto, la encontré de espaldas subiéndose un shortcito y vi que traía un calzoncito parecido al que dejó en el baño pero con algunos brillos de colores en los encajes. El contraste entre sus redondas y bronceadas nalgas y ese calzoncito blanco que se perdía entre ellas me excitó tanto que el pene se me empezó a parar otra vez.
Mi tía volteó y me dijo:
– Ya más fresco hijito?– Si tía ya estoy mucho mejor. – Lo decía más por el pajaso que me corrí con su calzoncito.– Que bueno hijito pero, y eso? Me dijo apuntando hacía abajo.– Es que… es que… de casualidad te vi cambiándote y no sé. – No tenía como explicar el bulto que traía en la toalla.– Si me percate cuando te di los masajes también. Pero no te preocupes es algo natural, solo intenta ocultarlo mejor. – Y sonrió.
Fui a mi cuarto y me eche a descansar, pero solo tenía en mi mente el culo de mi tía y la sonrisa picarona que me hizo. Después de una hora mi tía entro a mi cuarto y me encontró echado y solo con la toalla. Ella estaba maquillada y peinada, con una sandalias de cuero, el shortcito que le vi subiéndose y una blusa escotada.
– Aún no te alistas hijito? Mi amigo llegará en una hora. – Me dijo mientras se acercaba.– Tía pero no sabía…– Hay disculpa por entrar así, es que la costumbre. – Me interrumpió.– No tía, no te preocupes,,, es tu casa. – Respondí mientras trataba de cubrirme mejor con la toalla.– Y porque no te cambias aún?– Es que tengo un fuerte dolor en la ingle, creo que por viajar con pantalón jean se me irritó. – le dije avergonzado– No te preocupes hijito, voy a traer una crema para eso.
Yo estaba asustado, sin decidir si estaba bien o mal lo que había dicho. Mientras analizaba lo ocurrido mi tía regresó.
– Esta es! Sácate la toalla para poder echártela. – Mientras se sentaba en la cama.– Pero tía… no tengo nada abajo. – Le dije mientras iba moviendo lentamente la toalla.– No te preocupes hijito, solo destaparé esta parte. – Movió la toalla hasta q solo cubría mi pene y dejaba una parte de mis bolas descubierta.– Esta bien tía, ahí es. – Mientras cerraba los ojos y solo me dejaba llevar por el placer.– Esta irritado toda esta parte, la sobare con cuidado. – Mientras echaba la crema sentía como su mano rozaba con mis bolas y poco a poco las tocaba más.– Si tía, ahí es, con cuidado. – De pronto mi pene se puso duro y el bulto apareció en la toalla.
Del placer que sentía apreté la toalla con fuerza y la jale un poco dejando al descubierto mi pene erecto, estaba con las venas marcadas, la cabeza brillante y mojada a punto de explotar. Mi tía se sorprendió, no quitó los ojos de mi pene y tampoco dejó de sobar mi pierna. En eso sonó la puerta y mi tía salió muy rápido y solo me dijo: "Vístete que ya llegó tu primito." FIN del primer capitulo, parte 2 en la red social del autor original todos los creditos reservador: https://x.com/leonelly777/status/2086916664256278908
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