Esta es una historia turbia y amarga para mí...
Comenzó en el 2018 con una llamada de un colega. Me decía que tenía un amigo que quería aprender a tocar guitarra y que si yo podría enseñarle, que me pagarían muy bien. Yo acepté, un poco de dinero extra no cae mal...
Así conocí a Günter y a su mujer; ella a mitad de sus 40 y él llegando a los 60... así me parecieron... y hasta el sol de hoy no sé sus edades reales.... en ese momento yo estaba a inicios de mis 30... estaba lechoncito
Cuando fui a su casa por primera vez, yo pensé que estaba entrando a una secta, o como mínimo a la casa de un par ermitaños en medio de la ciudad... eran muy amables, pero muy raros. Lo primero que me sorprendió es que ambos me estaban esperando detrás de la puerta cuando llegué, es decir, ni siquiera toqué el timbre, llegué a la puerta y abrieron de una vez, y estaban los dos... con cara de amables, pero algo escondían...

Ella, una mujer muy hermosa, de piel suave, blanca, de pelo negro, ojos azules, caderona, piernona, culona, buenas tetas bien paradas y se le veían duritas... un camión
era muy difícil determinar su edad porque se comportaba como una abuela, o sea, muy lenta, muy calmada, muy pacificadora... todo lo hacía de forma muy meticulosa... pero físicamente se veía muy joven, su cuerpo tenía otra edad... tal vez era joven y por vivir con un señor mucho mayor que ella se comportaba así... nunca lo supe...
Él, un tipo alto, flaco, como don quijote, hasta con una barba parecida... ya muy canoso... tenían negocio propio, nunca supe qué vendían... pero era de lo único que vivían
A simple vista tenían una vida de lujo y super arreglada, sin hijos... a simple vista se veía que no tenían amistades, salían muy poco... ni siquiera conocían a los vecinos... por eso me parecían ermitaños... también entendí porque me estaban esperando con ansias cuando fui la primera vez: no estaban acostumbrados a recibir visitas
Ese primer día fue algo incómodo porque durante toda la clase, ella estuvo con nosotros, pensé que ella también quería aprender, pero no fue así, ella simplemente quería ver todo lo que pasaba... además anotaba todo lo que yo decía... me sentí como vigilado por la policía...
Para mi sorpresa, cuando le dije que cobraba 50 € por la hora, me dio 150 €!!! le expliqué que no era necesario, que 50 estaba bien, pero ambos casi a la vez, me dijeron que ya han ido otros profesores, y hasta ahora nadie había sido tan amable como yo y después de pocas semanas ya no volvían...
este par ya me estaba dando muy mala espina...

Los visitaba 1 vez por semana y él no progresaba como esperaba, y ya habían pasado un par de meses, tal vez por eso los demás profesores no volvían... pero yo le tenía paciencia... además pagaban bien... y mientras Günter practicaba y ella no estaba con nosotros, ella hacía tortas, café, té... yo comía con un poco de desconfianza... siempre le decía a mi mujer que si no volvía a X hora que hiciera algo... mi mujer en su sano juicio me decía que no volviera, que por lo que contaba, ellos parecían muy raros...
Pasaba el tiempo y entrábamos más en confianza, mientras Günter hacía sus ejercicios de rutina, yo aprovechaba para hablar con María... ella se quejaba de él, pero de una forma muy tierna... y él siempre la elogiaba...
Günter era muy amable, pero algo no cuadraba, es difícil de explicar,
* era como amargado pero sin ser grosero
* un tipo duro, pero amistoso
* callado y la vez elocuente
* estresado, pero a la vez bajo control
tal vez era depresión, o simplemente Günter escondía algo... ojalá que no fuese nada raro en el sótano...
Con el tiempo ella empezó a quejarse un poco más y más seguido de él... siempre decía que se la pasaba ocupado, que no tenía tiempo para nada, solo para el negocio y que lo único que lo apartaba de eso, era la guitarra, pero nunca tenía tiempo para ella... y que solo salían de viaje por cuestiones de trabajo, pero nunca de vacaciones
En medio de esas quejas y reproches, empecé a ver a María con otros ojos, es que tenía un ojete bien rico, y al hablar, como lo hacía de forma muy lenta, se veía como elegante, sus labios hipnotizaban
Vi la necesidad carnal en sus palabras, sobretodo en sus ojos cuando me decía que él no tenía tiempo para ella, la forma en que levantaba sus cejas cuando lo decía, delataba a una mujer con deseo de sexo duro, no de amor ni romanticismo, creo que eso no le faltaba, pero sí una buena cogida...
y mi cabeza empezó a dar vueltas... cómo le hago el favor a esa sra??? siempre están juntos, y este Günter esconde algo que me hace tener dudas... sería difícil... pero empecé por lo básico, en los pocos momentos cuando me quedaba con ella, la piropeaba, simplemente notar que tenía ropa nueva, que tenía peinado nuevo... a veces me atrevía a decir estas cosas delante de Günter... ella lo miraba de immediato con algo de susto, como esperando su reacción, pero él no decía nada...
Con cada semana lograba acercarme más a ella.. dejaba a Günter practicando solo en el despacho y me iba a hablar con ella, al parecer no les molestaba... ella empezaba a mostrar sonrisas genuinas cuando me veía llegar, y cuando regresábamos al despacho, ella y yo seguíamos hablando... a ella le gustaba mucho hablar de sus libros, el jardín, etc... yo simplemente preguntaba y preguntaba, y ella hacía el resto, hablar y hablar hasta por los codos, pero se veía feliz, escuchada... me dio la impresión de que empezó a ponerse más bonita, ya saben un poco más de maquillaje, el peinado, los vestidos..
Algo que olvidé acotar, es que ella era la que organizaba las clases y hora, es decir, ella era la que se comunicaba conmigo, él no... era como su secretaría, ella organizaba todo en su vida...
un día ella me deja un mensaje de voz:
- hola! Günter llegará 30min tarde, pero dijo que si quieres puedes venir antes, se compró una guitarra nueva y si quieres, puedes probarla primero
No lo pensé y llegué puntual como siempre. Ella tenía un vestido veranial ligeramente sobre la rodilla, de esos que si la mujer es culona se levanta la parte de atrás! Traté de mantener la calma...
Ella abrio la puerta con su lentitud, o mejor dicho: elegancia... me hizo pasar y me llevó al despacho... ella se disculpó y se retiró hacia la cocina para preparar la merienda... medio miré la guitarra y me fui detrás de ella para no perder tiempo...
- Wow, sra María, ud hoy está muy hermosa! bueno, como siempre, pero hoy está distinta!
- ay no!! me haces sonrojar jajaja
de verdad se puso roja y me cambió rápidamente el tema... no la presioné... Günter no se demoró y nos encontró en la cocina... noté un ambiente bastante tenso entre ambos, pero la clase fue normal y no pasó más nada...
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un día llegué puntual como siempre, jueves por la tarde... toqué el timbre pero nadie salía, era muy raro, ellos siempre esperaban puntual detrás de la puerta, esta vez no... me vi tentado en llamar a María pero decidí esperar...
de repente escucho pasos como de carrera que se acercan a la puerta y ... BOOM!!!! María abre la puerta de golpe, muy agitada y con una sonrisa de oreja a oreja
- HOLA!!!
- Hola, sra María, cómo está?
- bien! bien! estoy un poquito estresada, pero bien, pasa, pasa!
- segura que todo está bien? si están apretados de tiempo puedo volver otro día
- NO, NO... todo bien!! pasa... espera en el despacho, ya vengo...
y se fue corriendo otra vez al segundo piso... yo me puse incómodo, algo no estaba bien... ella se veía muy rara... por cierto, llevaba el mismo vestido de la otra vez

esperé en el despacho, mirando las guitarras que el sr Günter tenía...
al rato ella baja otra vez a prisa...
- ufff!! por fin... ya estoy aquí contigo... ju!!! [con un suspiro y agarrando aire]
- jaja, ok, cómo está sra María, todo bien?
- sí, pero tengo que decirte algo, espero que no te molestes... por... por no avisarte antes
- claro, dígame
- es que... eehmmm... mi marido está de viaje... y pues... ehmmm pensé que... tal vez podríamos probar algo distinto... no sé... me da mucha pena!!!
- jajaja claro, sra María, dígame... ya estoy aquí, no puede pasar nada
me levanté y me dirigí hacia ella sonriendo de forma un poco malévola, mirándola de arriba abajo, sin pudor, ni respeto...
- dígame, sra María, qué es lo que tiene planeado para hoy? que quiere que hagamos? qué tengo que hacer?
- bueeeeeeno... pero me da mucha vergüenza!!!! vamos a ver si me atrevo!!! uy que nervios!!!!
...
.... es que me gustaría hacer una sesión de fotos!!!
lo dijo muy rápido, como para que no la entendiera... ambos nos echamos a reír y me invitó a subir al segundo piso... noté que se había tardado en abrir porque estaba preparando una habitación: solo había un mueble de cuero, con una alfombra carísima en el suelo...
- tengo que confesarte que no soy fotógrafo.. así qué.... tendremos que hacer muchas fotos jajaja
- ooohhh no!!! no te preocupes!!! las fotos son solo para mí, ni siquiera me atrevería mostrárselas a Günter!! así que por favor, que quede entre nosotros 😉
Justo antes de comenzar la sesión me pidió dejar el celular fuera de la habitación... una sra muy precavida...


se veía muy emocionada... yo también... a ratos le mostraba las fotos para ver si le gustaban, pero no le importaban mucho... solo quería seguir modelando...
le dije que podía mostrar un poquito más y no se opuso...

en un momento, apunté la cámara hacia ella, pero mis ojos no estaban mirando a la cámara, sino a sus ojos... ella se dio cuenta y me sonrió...
con mi mirada me comí sus hombros y escote... ella respiró profundo y acomodó su postura, sacando pecho, buscando una posición erguida, dominante, segura...
yo bajé lentamente la cámara mientras no dejaba de mirarla... ella parpadeaba muy rápido pero evitando contacto visual... dejé la cámara en una cómoda y me acerqué a ella... no reaccionaba, estaba mirando hacia otro lugar, muy nerviosa...
ella estaba sentada en el mueble, me paré a su lado y comencé a acariciar su cabello... ella me miró en seguida con una sonrisa apaciguante... y así comencé a acariciar su rostro.. ella seguía sonriendo felizmente
no lo pensé, la agarré de las manos y la puse de pie, ella no opuso resistencia y la besé de immediato... ella correspondió al beso con pasión.
En pocos segundos ya estaba manoseando su culo y espalda... ella me abrazaba con fuerza y pegaba su cuerpo contra el mío... el beso se volvió frenético y empecé a desabrochar su vestido... ella en vez de frenarse o contenerse, dirigió sus manos hacia mi pantalón, lo desabrochó y agarró mi verga de una vez... en cuanto la agarró, empezó a mover todo su cuerpo, las piernas le flaqueaban, como si se fuese a agachar y a levantarse otra vez... me apretaba y jalaba la verga
besaba con la boca muy abierta mientras yo terminaba de desabrochar el vestido y lo bajaba de sus hombros... cuando llegó a su cadera, ella tuvo que ayudar para terminarlo de bajar por semejante culo

nos desvestimos por completo y la acosté en el mueble... ella no me soltaba la cara, quería seguir el beso... ella movía sus caderas y todo su cuerpo con desespero... yo como podía apretaba sus muslos y tetas... las tenía bien duritas como me las imaginaba, blanquitas, con pezones rosaditos

cada vez que trataban de levantarme, ella me abrazaba con las piernas y me agarraba por las caderas, no quería que me separara de ella... comencé a mover mis caderas, frotando mi pene como podía contra su concha, obviamente aún no podía penetrarla... ella se desesperaba...
después de largos besos, sentí que me "arañó" con algo en la espalda.. no sabía lo que era... yo dejé de besarla para tratar de mirar... lo que noté fue su cara y labios rojos, ella sonreía... la cosa con la que me arañaba la fue subiendo por la espalda... yo estaba a la espectativa... la llevó hasta el hombro y en ese momento ella cerró los ojos con una sonrisa feliz...
era un condón en su empaque, era el sonido del plástico rosando contra mi piel..., no sé de dónde ni cómo lo sacó... lo habrá escondido antes dentro del mueble... lo agarré y ella soltó sus piernas y me dejó incorporarme... me lo puse pero antes quería mamarle la concha...
- [susurrando] ya estoy lista, ven así... te quiero adentro ya!
mientras ella sonreía me ensalivé la verga y empecé a metérselo lentamente... ella abrió la boca y torciendo los ojos, pensé que estaba teniendo ya un orgasmo

primero fui despacio y con cada centímetro adentro, esa mujer enloquecía hasta que fui al fondo...
PLAFF
- oohhhhh
PLAFF
- hmmmmm
empecé a embestirla más rápido y con más fuerza
- sí!!! así!!! PLAAFFFF ohhhh!! eso eso!! así!!! PLAFF PLAFF PLAFF
toda su piel blanca estaba roja... saqué el pene y veía como su vagina palpitaba, ella veía mi verga con deseo
- la quieres adentro?
- UJUM!!!
- dilo, quiero escucharte
- la quiero adentro!!
- qué quieres?
- quiero tu verga adentro!
- PLAFFF OHH
- así???
- sí!!! PLAFFF OHH
- más duro??
- sí!! más duro!! PLAFFF OHH, sí!!! así!!!
PLAFFF PLAFFF PLAFFF PLAFFF PLAFFF HM HM
comenzo poner el cuerpo tenso a la vez que ella me prensaba con piernas y brazos para no separar los cuerpos y en medio de esa embestidas salvajes, ella aguantó la respiración y un par de segundos después acabamos a la vez...
seguimos prensados y besándonos... después de largos minutos comenzamos a reirnos... ella tenía buen semblante, se veía muy jovial...

le fui sincero y le dije que quería que se repitiera pronto... ella, con una sonrisa me dijo que su marido llegaba el sábado, así que podía volver al día siguiente... y así hice...
al siguiente día volví, pero esta vez no hubo fotos, no hubo arreglos... fuimos directo al sofá y esta vez sí le di una mamada como dios manda... después ella me confesó que en realidad no le gustaba el sexo oral, que lo sentía incómodo, pero que estaba dispuesta a seguir probando y que podría llegar a acostumbrarse
lamentablemente no fueron muchas sesiones... la mayoría del tiempo Günter estaba en casa, pero las pocas veces que salía, ella me tenía informado, eran mensajes en clave
- hola, era para avisarte que Günter está de viaje y no puede atender a la clase... gracias
eran los mejores mensajes que podía recibir en toda la semana
a pesar de las garchadas salvajes, no teníamos mucho tiempo como para hablar, ni entablar cariño, era algo muy carnal, muy superficial, coger y ya... pero era bueno para ambos, sobretodo un alivio para ella... pero como ya dije, lamentablemente era muy poco, en total fueron como 4 garchadas, no más
con la confiaza ya más establecida ambos se quejaban de la situación económica, que la empresa ya no estaba dando tanto dinero, que tenían muchas deudas, varios créditos y se estaban viendo cortos de dinero... yo les dije que si tenían mucho estrés podríamos suspender las clases hasta que estuviesen más tranquilos, pero ella se opuso rotúndamente, claro... su excusa fue que las clases de guitarra eran lo único que lo mantenían a él con los pies en la tierra... él se vio un poco incómodo con esas palabras
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luego llegó el covid y el lockdown y por fuerza mayor no se pudo seguir con las clases... fueron meses sin vernos... yo le escribía de vez en cuando para saber cómo estaban, y ella contestaba de forma muy diplomática, nadie sospecharía algo
- estamos bien. Nos hacen falta mucho las clases de guitarra, esperamos que pronto nos volvamos a ver
un día por allá en octubre-noviembre del 2020 cuando el lockdown era un poco más relajado, ella me dejó una nota de voz llorando:
- HOLA! PERDÓN QUE TE LLAME, PERO ES URGENTE, NECESITO AYUDA!! TE NECESITO!! VEN!!!
yo sentí un frío por todo el cuerpo... le devolví la llamada pero no contestó... llamé a Günter y tampoco contestó... tuve una corazonada y le dije a mi mujer que tenía que salir... ella dijo que mejor no saliera, que el lockdown seguía en pie y que solo se podía salir para casos de emergencia...
debí hacerle caso...
yo no sabía en el problema que me estaba metiendo...
cuando llegué a la calle, vi que estaba acordonada por la policía... yo me bajé y como buen pendejo les dije que conocía a alguien allí que estaba pidiendo ayuda... en seguida el policía me dijo que no podía hablar con nadie, ni en persona ni por teléfono y que debía ir de immediato a la central de policía...
allí me interrogaron sobre mi vínculo con Günter, si tenía negocios pendientes, si conocía a alguno de sus clientes, o si conocía de alguna deuda, o plan de Günter.. contesté tranquilo y sin problemas lo que sabía... luego me dejaron solo como por 10min y regresaron con más preguntas...
esta vez querían saber sobre mi vínculo con ella... yo me re cagué... notaron mis nervios y me acribillaron a preguntas como buscando contradicciones hasta que me rompí y tuve que confesar que tenía un romance fugaz con ella... en ese momento ellos se relajaron y me volvieron a dejar solo
luego llegó una 3era ronda de preguntas, donde repasaron todo desde el principio... pero preguntaban una y otra vez si yo sabía "algo" de Günter, "algo que todos debían saber"... yo decía la verdad, que no tenía idea, no conocía su vida privada
yo no sabía qué había pasado, pero ya sospechaba una desgracia...
al final del interrogatorio me informaron de que Günter se había ahorcado en el sótano de la casa...
me cayó como un baldado de agua fría... me pasaron por la mente las veces que me garché a su mujer y lo amable que él fue... me sentí hasta culpable, en ese momento aún no se sabía por qué lo había hecho... la policía tampoco me dijo lo que sospechaban...
ahí entendí lo que él escondía: seguro lo llevaba planeando desde hace mucho tiempo... a lo mejor la guitarra lo sacaba de esos pensamientos por un rato y en el lockdown no pudo distraerse... a lo mejor nos descubrió y eso lo llevó a tomar esa decisión...
no me dejaron ver a la sra María hasta que el caso se resolvió, tampoco podíamos llamarnos, los telf estaban intervenidos...
al parecer Günter tenía muchos créditos por pagar y estaban casi en banca rota, lo iban a perder todo... pero él fue muy astuto, un año antes empezó a pagar un seguro de vida y no le dijo nada a su esposa, solo a su abogado. Este seguro aniquilaba los créditos en caso de muerte, pero no estaba claro si cubría un suicidio... su abogado encontró el vacío legal, y así fue como María quedó libre de los créditos... fue una cosa loca, hasta el abogado tuvo problemas porque lo acusaban de saber las intenciones de Günter y no dijo nada...
por fortuna él se fue de este mundo sin conocer las aventuras de su mujer... y yo tampoco tuve nada que ver en su decisión...
tuve una restricción de no hablar de lo ocurrido durante 5 años, así que oficialmente no podía contarle nada a mi mujer, solo le dije cómo lo encontraron en el sótano y no podía contar nada más... ella colaboró y nunca más me preguntó por ellos... eso me aliviaba un montón, porque cualquier comentario o nerviosismo en falso, ella podría empezar a preguntar de más y yo quedaría frito...
María vendió la casa y el negocio... se compró un apartamento pequeño para ella sola y empezó a ejercer como profesora de primaria
la pude volver a ver al año siguiente... había envejecido mucho en pocos meses

Ese primer día que la visité lloró mucho... no me atreví a tocarla más allá de lo necesario...
Pasaron los meses y ella me pidió que le enseñara a tocar guitarra... dudé en aceptar, pero no podía decir que no... ella ya había empezado por su cuenta con las notas que había tomado en el pasado... parecía tener más talento que su marido...
solo nos veíamos 1 vez al mes... las primeras veces era incómodo, todavía estaba el recuerdo de Günter, pero tras un par de clases, ya estábamos en la cama otra vez

fue una experiencia bastante creepy...
Comenzó en el 2018 con una llamada de un colega. Me decía que tenía un amigo que quería aprender a tocar guitarra y que si yo podría enseñarle, que me pagarían muy bien. Yo acepté, un poco de dinero extra no cae mal...
Así conocí a Günter y a su mujer; ella a mitad de sus 40 y él llegando a los 60... así me parecieron... y hasta el sol de hoy no sé sus edades reales.... en ese momento yo estaba a inicios de mis 30... estaba lechoncito
Cuando fui a su casa por primera vez, yo pensé que estaba entrando a una secta, o como mínimo a la casa de un par ermitaños en medio de la ciudad... eran muy amables, pero muy raros. Lo primero que me sorprendió es que ambos me estaban esperando detrás de la puerta cuando llegué, es decir, ni siquiera toqué el timbre, llegué a la puerta y abrieron de una vez, y estaban los dos... con cara de amables, pero algo escondían...

Ella, una mujer muy hermosa, de piel suave, blanca, de pelo negro, ojos azules, caderona, piernona, culona, buenas tetas bien paradas y se le veían duritas... un camión
era muy difícil determinar su edad porque se comportaba como una abuela, o sea, muy lenta, muy calmada, muy pacificadora... todo lo hacía de forma muy meticulosa... pero físicamente se veía muy joven, su cuerpo tenía otra edad... tal vez era joven y por vivir con un señor mucho mayor que ella se comportaba así... nunca lo supe...
Él, un tipo alto, flaco, como don quijote, hasta con una barba parecida... ya muy canoso... tenían negocio propio, nunca supe qué vendían... pero era de lo único que vivían
A simple vista tenían una vida de lujo y super arreglada, sin hijos... a simple vista se veía que no tenían amistades, salían muy poco... ni siquiera conocían a los vecinos... por eso me parecían ermitaños... también entendí porque me estaban esperando con ansias cuando fui la primera vez: no estaban acostumbrados a recibir visitas
Ese primer día fue algo incómodo porque durante toda la clase, ella estuvo con nosotros, pensé que ella también quería aprender, pero no fue así, ella simplemente quería ver todo lo que pasaba... además anotaba todo lo que yo decía... me sentí como vigilado por la policía...
Para mi sorpresa, cuando le dije que cobraba 50 € por la hora, me dio 150 €!!! le expliqué que no era necesario, que 50 estaba bien, pero ambos casi a la vez, me dijeron que ya han ido otros profesores, y hasta ahora nadie había sido tan amable como yo y después de pocas semanas ya no volvían...
este par ya me estaba dando muy mala espina...

Los visitaba 1 vez por semana y él no progresaba como esperaba, y ya habían pasado un par de meses, tal vez por eso los demás profesores no volvían... pero yo le tenía paciencia... además pagaban bien... y mientras Günter practicaba y ella no estaba con nosotros, ella hacía tortas, café, té... yo comía con un poco de desconfianza... siempre le decía a mi mujer que si no volvía a X hora que hiciera algo... mi mujer en su sano juicio me decía que no volviera, que por lo que contaba, ellos parecían muy raros...
Pasaba el tiempo y entrábamos más en confianza, mientras Günter hacía sus ejercicios de rutina, yo aprovechaba para hablar con María... ella se quejaba de él, pero de una forma muy tierna... y él siempre la elogiaba...
Günter era muy amable, pero algo no cuadraba, es difícil de explicar,
* era como amargado pero sin ser grosero
* un tipo duro, pero amistoso
* callado y la vez elocuente
* estresado, pero a la vez bajo control
tal vez era depresión, o simplemente Günter escondía algo... ojalá que no fuese nada raro en el sótano...
Con el tiempo ella empezó a quejarse un poco más y más seguido de él... siempre decía que se la pasaba ocupado, que no tenía tiempo para nada, solo para el negocio y que lo único que lo apartaba de eso, era la guitarra, pero nunca tenía tiempo para ella... y que solo salían de viaje por cuestiones de trabajo, pero nunca de vacaciones
En medio de esas quejas y reproches, empecé a ver a María con otros ojos, es que tenía un ojete bien rico, y al hablar, como lo hacía de forma muy lenta, se veía como elegante, sus labios hipnotizaban
Vi la necesidad carnal en sus palabras, sobretodo en sus ojos cuando me decía que él no tenía tiempo para ella, la forma en que levantaba sus cejas cuando lo decía, delataba a una mujer con deseo de sexo duro, no de amor ni romanticismo, creo que eso no le faltaba, pero sí una buena cogida...
y mi cabeza empezó a dar vueltas... cómo le hago el favor a esa sra??? siempre están juntos, y este Günter esconde algo que me hace tener dudas... sería difícil... pero empecé por lo básico, en los pocos momentos cuando me quedaba con ella, la piropeaba, simplemente notar que tenía ropa nueva, que tenía peinado nuevo... a veces me atrevía a decir estas cosas delante de Günter... ella lo miraba de immediato con algo de susto, como esperando su reacción, pero él no decía nada...
Con cada semana lograba acercarme más a ella.. dejaba a Günter practicando solo en el despacho y me iba a hablar con ella, al parecer no les molestaba... ella empezaba a mostrar sonrisas genuinas cuando me veía llegar, y cuando regresábamos al despacho, ella y yo seguíamos hablando... a ella le gustaba mucho hablar de sus libros, el jardín, etc... yo simplemente preguntaba y preguntaba, y ella hacía el resto, hablar y hablar hasta por los codos, pero se veía feliz, escuchada... me dio la impresión de que empezó a ponerse más bonita, ya saben un poco más de maquillaje, el peinado, los vestidos..
Algo que olvidé acotar, es que ella era la que organizaba las clases y hora, es decir, ella era la que se comunicaba conmigo, él no... era como su secretaría, ella organizaba todo en su vida...
un día ella me deja un mensaje de voz:
- hola! Günter llegará 30min tarde, pero dijo que si quieres puedes venir antes, se compró una guitarra nueva y si quieres, puedes probarla primero
No lo pensé y llegué puntual como siempre. Ella tenía un vestido veranial ligeramente sobre la rodilla, de esos que si la mujer es culona se levanta la parte de atrás! Traté de mantener la calma...
Ella abrio la puerta con su lentitud, o mejor dicho: elegancia... me hizo pasar y me llevó al despacho... ella se disculpó y se retiró hacia la cocina para preparar la merienda... medio miré la guitarra y me fui detrás de ella para no perder tiempo...
- Wow, sra María, ud hoy está muy hermosa! bueno, como siempre, pero hoy está distinta!
- ay no!! me haces sonrojar jajaja
de verdad se puso roja y me cambió rápidamente el tema... no la presioné... Günter no se demoró y nos encontró en la cocina... noté un ambiente bastante tenso entre ambos, pero la clase fue normal y no pasó más nada...
-----------------------------------------------------
un día llegué puntual como siempre, jueves por la tarde... toqué el timbre pero nadie salía, era muy raro, ellos siempre esperaban puntual detrás de la puerta, esta vez no... me vi tentado en llamar a María pero decidí esperar...
de repente escucho pasos como de carrera que se acercan a la puerta y ... BOOM!!!! María abre la puerta de golpe, muy agitada y con una sonrisa de oreja a oreja
- HOLA!!!
- Hola, sra María, cómo está?
- bien! bien! estoy un poquito estresada, pero bien, pasa, pasa!
- segura que todo está bien? si están apretados de tiempo puedo volver otro día
- NO, NO... todo bien!! pasa... espera en el despacho, ya vengo...
y se fue corriendo otra vez al segundo piso... yo me puse incómodo, algo no estaba bien... ella se veía muy rara... por cierto, llevaba el mismo vestido de la otra vez

esperé en el despacho, mirando las guitarras que el sr Günter tenía...
al rato ella baja otra vez a prisa...
- ufff!! por fin... ya estoy aquí contigo... ju!!! [con un suspiro y agarrando aire]
- jaja, ok, cómo está sra María, todo bien?
- sí, pero tengo que decirte algo, espero que no te molestes... por... por no avisarte antes
- claro, dígame
- es que... eehmmm... mi marido está de viaje... y pues... ehmmm pensé que... tal vez podríamos probar algo distinto... no sé... me da mucha pena!!!
- jajaja claro, sra María, dígame... ya estoy aquí, no puede pasar nada
me levanté y me dirigí hacia ella sonriendo de forma un poco malévola, mirándola de arriba abajo, sin pudor, ni respeto...
- dígame, sra María, qué es lo que tiene planeado para hoy? que quiere que hagamos? qué tengo que hacer?
- bueeeeeeno... pero me da mucha vergüenza!!!! vamos a ver si me atrevo!!! uy que nervios!!!!
...
.... es que me gustaría hacer una sesión de fotos!!!
lo dijo muy rápido, como para que no la entendiera... ambos nos echamos a reír y me invitó a subir al segundo piso... noté que se había tardado en abrir porque estaba preparando una habitación: solo había un mueble de cuero, con una alfombra carísima en el suelo...
- tengo que confesarte que no soy fotógrafo.. así qué.... tendremos que hacer muchas fotos jajaja
- ooohhh no!!! no te preocupes!!! las fotos son solo para mí, ni siquiera me atrevería mostrárselas a Günter!! así que por favor, que quede entre nosotros 😉
Justo antes de comenzar la sesión me pidió dejar el celular fuera de la habitación... una sra muy precavida...


se veía muy emocionada... yo también... a ratos le mostraba las fotos para ver si le gustaban, pero no le importaban mucho... solo quería seguir modelando...
le dije que podía mostrar un poquito más y no se opuso...

en un momento, apunté la cámara hacia ella, pero mis ojos no estaban mirando a la cámara, sino a sus ojos... ella se dio cuenta y me sonrió...
con mi mirada me comí sus hombros y escote... ella respiró profundo y acomodó su postura, sacando pecho, buscando una posición erguida, dominante, segura...
yo bajé lentamente la cámara mientras no dejaba de mirarla... ella parpadeaba muy rápido pero evitando contacto visual... dejé la cámara en una cómoda y me acerqué a ella... no reaccionaba, estaba mirando hacia otro lugar, muy nerviosa...
ella estaba sentada en el mueble, me paré a su lado y comencé a acariciar su cabello... ella me miró en seguida con una sonrisa apaciguante... y así comencé a acariciar su rostro.. ella seguía sonriendo felizmente
no lo pensé, la agarré de las manos y la puse de pie, ella no opuso resistencia y la besé de immediato... ella correspondió al beso con pasión.
En pocos segundos ya estaba manoseando su culo y espalda... ella me abrazaba con fuerza y pegaba su cuerpo contra el mío... el beso se volvió frenético y empecé a desabrochar su vestido... ella en vez de frenarse o contenerse, dirigió sus manos hacia mi pantalón, lo desabrochó y agarró mi verga de una vez... en cuanto la agarró, empezó a mover todo su cuerpo, las piernas le flaqueaban, como si se fuese a agachar y a levantarse otra vez... me apretaba y jalaba la verga
besaba con la boca muy abierta mientras yo terminaba de desabrochar el vestido y lo bajaba de sus hombros... cuando llegó a su cadera, ella tuvo que ayudar para terminarlo de bajar por semejante culo

nos desvestimos por completo y la acosté en el mueble... ella no me soltaba la cara, quería seguir el beso... ella movía sus caderas y todo su cuerpo con desespero... yo como podía apretaba sus muslos y tetas... las tenía bien duritas como me las imaginaba, blanquitas, con pezones rosaditos

cada vez que trataban de levantarme, ella me abrazaba con las piernas y me agarraba por las caderas, no quería que me separara de ella... comencé a mover mis caderas, frotando mi pene como podía contra su concha, obviamente aún no podía penetrarla... ella se desesperaba...
después de largos besos, sentí que me "arañó" con algo en la espalda.. no sabía lo que era... yo dejé de besarla para tratar de mirar... lo que noté fue su cara y labios rojos, ella sonreía... la cosa con la que me arañaba la fue subiendo por la espalda... yo estaba a la espectativa... la llevó hasta el hombro y en ese momento ella cerró los ojos con una sonrisa feliz...
era un condón en su empaque, era el sonido del plástico rosando contra mi piel..., no sé de dónde ni cómo lo sacó... lo habrá escondido antes dentro del mueble... lo agarré y ella soltó sus piernas y me dejó incorporarme... me lo puse pero antes quería mamarle la concha...
- [susurrando] ya estoy lista, ven así... te quiero adentro ya!
mientras ella sonreía me ensalivé la verga y empecé a metérselo lentamente... ella abrió la boca y torciendo los ojos, pensé que estaba teniendo ya un orgasmo

primero fui despacio y con cada centímetro adentro, esa mujer enloquecía hasta que fui al fondo...
PLAFF
- oohhhhh
PLAFF
- hmmmmm
empecé a embestirla más rápido y con más fuerza
- sí!!! así!!! PLAAFFFF ohhhh!! eso eso!! así!!! PLAFF PLAFF PLAFF
toda su piel blanca estaba roja... saqué el pene y veía como su vagina palpitaba, ella veía mi verga con deseo
- la quieres adentro?
- UJUM!!!
- dilo, quiero escucharte
- la quiero adentro!!
- qué quieres?
- quiero tu verga adentro!
- PLAFFF OHH
- así???
- sí!!! PLAFFF OHH
- más duro??
- sí!! más duro!! PLAFFF OHH, sí!!! así!!!
PLAFFF PLAFFF PLAFFF PLAFFF PLAFFF HM HM
comenzo poner el cuerpo tenso a la vez que ella me prensaba con piernas y brazos para no separar los cuerpos y en medio de esa embestidas salvajes, ella aguantó la respiración y un par de segundos después acabamos a la vez...
seguimos prensados y besándonos... después de largos minutos comenzamos a reirnos... ella tenía buen semblante, se veía muy jovial...

le fui sincero y le dije que quería que se repitiera pronto... ella, con una sonrisa me dijo que su marido llegaba el sábado, así que podía volver al día siguiente... y así hice...
al siguiente día volví, pero esta vez no hubo fotos, no hubo arreglos... fuimos directo al sofá y esta vez sí le di una mamada como dios manda... después ella me confesó que en realidad no le gustaba el sexo oral, que lo sentía incómodo, pero que estaba dispuesta a seguir probando y que podría llegar a acostumbrarse
lamentablemente no fueron muchas sesiones... la mayoría del tiempo Günter estaba en casa, pero las pocas veces que salía, ella me tenía informado, eran mensajes en clave
- hola, era para avisarte que Günter está de viaje y no puede atender a la clase... gracias
eran los mejores mensajes que podía recibir en toda la semana
a pesar de las garchadas salvajes, no teníamos mucho tiempo como para hablar, ni entablar cariño, era algo muy carnal, muy superficial, coger y ya... pero era bueno para ambos, sobretodo un alivio para ella... pero como ya dije, lamentablemente era muy poco, en total fueron como 4 garchadas, no más
con la confiaza ya más establecida ambos se quejaban de la situación económica, que la empresa ya no estaba dando tanto dinero, que tenían muchas deudas, varios créditos y se estaban viendo cortos de dinero... yo les dije que si tenían mucho estrés podríamos suspender las clases hasta que estuviesen más tranquilos, pero ella se opuso rotúndamente, claro... su excusa fue que las clases de guitarra eran lo único que lo mantenían a él con los pies en la tierra... él se vio un poco incómodo con esas palabras
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luego llegó el covid y el lockdown y por fuerza mayor no se pudo seguir con las clases... fueron meses sin vernos... yo le escribía de vez en cuando para saber cómo estaban, y ella contestaba de forma muy diplomática, nadie sospecharía algo
- estamos bien. Nos hacen falta mucho las clases de guitarra, esperamos que pronto nos volvamos a ver
un día por allá en octubre-noviembre del 2020 cuando el lockdown era un poco más relajado, ella me dejó una nota de voz llorando:
- HOLA! PERDÓN QUE TE LLAME, PERO ES URGENTE, NECESITO AYUDA!! TE NECESITO!! VEN!!!
yo sentí un frío por todo el cuerpo... le devolví la llamada pero no contestó... llamé a Günter y tampoco contestó... tuve una corazonada y le dije a mi mujer que tenía que salir... ella dijo que mejor no saliera, que el lockdown seguía en pie y que solo se podía salir para casos de emergencia...
debí hacerle caso...
yo no sabía en el problema que me estaba metiendo...
cuando llegué a la calle, vi que estaba acordonada por la policía... yo me bajé y como buen pendejo les dije que conocía a alguien allí que estaba pidiendo ayuda... en seguida el policía me dijo que no podía hablar con nadie, ni en persona ni por teléfono y que debía ir de immediato a la central de policía...
allí me interrogaron sobre mi vínculo con Günter, si tenía negocios pendientes, si conocía a alguno de sus clientes, o si conocía de alguna deuda, o plan de Günter.. contesté tranquilo y sin problemas lo que sabía... luego me dejaron solo como por 10min y regresaron con más preguntas...
esta vez querían saber sobre mi vínculo con ella... yo me re cagué... notaron mis nervios y me acribillaron a preguntas como buscando contradicciones hasta que me rompí y tuve que confesar que tenía un romance fugaz con ella... en ese momento ellos se relajaron y me volvieron a dejar solo
luego llegó una 3era ronda de preguntas, donde repasaron todo desde el principio... pero preguntaban una y otra vez si yo sabía "algo" de Günter, "algo que todos debían saber"... yo decía la verdad, que no tenía idea, no conocía su vida privada
yo no sabía qué había pasado, pero ya sospechaba una desgracia...
al final del interrogatorio me informaron de que Günter se había ahorcado en el sótano de la casa...
me cayó como un baldado de agua fría... me pasaron por la mente las veces que me garché a su mujer y lo amable que él fue... me sentí hasta culpable, en ese momento aún no se sabía por qué lo había hecho... la policía tampoco me dijo lo que sospechaban...
ahí entendí lo que él escondía: seguro lo llevaba planeando desde hace mucho tiempo... a lo mejor la guitarra lo sacaba de esos pensamientos por un rato y en el lockdown no pudo distraerse... a lo mejor nos descubrió y eso lo llevó a tomar esa decisión...
no me dejaron ver a la sra María hasta que el caso se resolvió, tampoco podíamos llamarnos, los telf estaban intervenidos...
al parecer Günter tenía muchos créditos por pagar y estaban casi en banca rota, lo iban a perder todo... pero él fue muy astuto, un año antes empezó a pagar un seguro de vida y no le dijo nada a su esposa, solo a su abogado. Este seguro aniquilaba los créditos en caso de muerte, pero no estaba claro si cubría un suicidio... su abogado encontró el vacío legal, y así fue como María quedó libre de los créditos... fue una cosa loca, hasta el abogado tuvo problemas porque lo acusaban de saber las intenciones de Günter y no dijo nada...
por fortuna él se fue de este mundo sin conocer las aventuras de su mujer... y yo tampoco tuve nada que ver en su decisión...
tuve una restricción de no hablar de lo ocurrido durante 5 años, así que oficialmente no podía contarle nada a mi mujer, solo le dije cómo lo encontraron en el sótano y no podía contar nada más... ella colaboró y nunca más me preguntó por ellos... eso me aliviaba un montón, porque cualquier comentario o nerviosismo en falso, ella podría empezar a preguntar de más y yo quedaría frito...
María vendió la casa y el negocio... se compró un apartamento pequeño para ella sola y empezó a ejercer como profesora de primaria
la pude volver a ver al año siguiente... había envejecido mucho en pocos meses

Ese primer día que la visité lloró mucho... no me atreví a tocarla más allá de lo necesario...
Pasaron los meses y ella me pidió que le enseñara a tocar guitarra... dudé en aceptar, pero no podía decir que no... ella ya había empezado por su cuenta con las notas que había tomado en el pasado... parecía tener más talento que su marido...
solo nos veíamos 1 vez al mes... las primeras veces era incómodo, todavía estaba el recuerdo de Günter, pero tras un par de clases, ya estábamos en la cama otra vez

fue una experiencia bastante creepy...
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