Nunca pensé que me pasaría 4
No comí. Honestamente se me quitó el hambre al ver lo que mi madre hizo, y más aún, viendo la actitud que tomo desde ese momento. Aprovechaba cualquier pretexto para acercarse a Fernando y abrazarlo, e incluso se reía de cualquier tontería que el dijera. Ni de mis chistes se reía así y eso me revolvía el estómago. Sin embargo, el recuerdo de la bofetada aún resonaba en mi mente y eso me impedía decir algo.
El día transcurrió normal, trate de no prestar atención a lo que hacían. Más porque me daba miedo de decir algo y que mi madre me reprendiera otra vez. Se que quizás para ustedes sea algo increíble o hasta infantil tener esta actitud, pero vivir una situación como la mía, hace que tomes medidas algo extremas.
Todo cambio una mañana que me desperté y fui a la sala a prepararme para ver otro partido del mundial y mire que Fernando estaba sentado en el sillón y mi mamá también estaba ahí..... sentada en sus piernas con una gran sonrisa. Para colmo me saludó como si no fuera nada raro lo que hacía en ese momento
- Hola cariño, ¿ya te despertaste? Que madrugador saliste hoy eh?
Si ma, le dije sin poder apartar la mirada. Quiero ver todos los partidos de hoy, y tú qué haces despierta tan temprano?
- jajaja jajaja ¿cuál temprano amor? Yo dije. Si ya estaba despierta hace rato, solo que Fer quiso hacerme compañía un rato en lo que te despertabas para hacer el desayuno.
Ah vale, le digo
Si hermano, que bueno que te despertaste más temprano hoy, sino hubiéramos tenido que desayunar a la hora de la cena.
Ambos se pusieron a reír como si hubiera sido el chiste del siglo. Pero entre risa y risa, note que mi madre se acomodaba más en en el centro de mi amigo y una mirada de complacidad se escapaba entre ambos.
Amor, dijo mi madre dirigiéndose hacia mí. ¿Me haces un favor? Tráeme mis zapatos por favor, se me olvidó ponemelos por las prisas
Entonces me dirigí a su habitación y le llevé unos zapatos que usa para andar por casa. Justo cuando los tome y yo se dirigían de regreso a la sala, escuché un grito de la boca de mi madre seguido de una risa bastante sonora.
¿Qué pasó? Pregunte apurado
Nada, dijo mi madre, esque Fer anda de bromista y me pico las costillas,. Justo en ese momento, mi madre le dió un ligero empujón con la mano abierta que resbaló hasta la parte baja del abdomen de mi amigo.
Aquí están tus zapatos la , le dije, más por miedo de que continúen con algo más que por querer que se los pusiera
Mi madre se puso los zapatos y se dispuso a hacer el desayuno. Estaba feliz, incluso tarareo una canción, la de completamente enamorados de Chayanne. No tendria nada de raro, seguramente muchas madres cantan esas canciones, pero con todo lo que había sucedido, empezaba a odiar a ese tipo y su música.
Durante la tarde, mi madre salió un momento a hacer unas compras. Entonces mi amigo y yo nos quedamos viendo el fútbol. Cuando de repente le dije
Bro, no crees que ya te estás pasando con mi madre?.
¿Porque lo dice hermano? Me cae bien pero no creo que este incómodandola, me dijo
Pero y lo de la mañana?
Ah eso, no hermano, lo que pasa es que tú sabes que tu madre es muy bromista y le di una palmadita en la espalda, como la que le di aquella ves a Vanessa, para que nos dejara hacer la tarea, ¿recuerdas?
¿Y como no recordarlo? Si Vanessa es mi enamorada desde hace mucho pero no me nota, o quizás me nota pero no le interesa. Una chica simpática y como bastantes tetas, que siempre está sonriendo y parece que se le van a salir de la blusa. Aquella vez tuvimos clase libre y se unió a nuestro equipo solo para hacer plástica en lo que sonaba el timbre para la siguiente hora. En un momento, de la plática, ella empezó a hacernos bullying sobre que habíamos perdido un partido de fútbol con otro grupo. Fernando carga a Vanessa para después dejarla de nuevo en el piso y darle una nalgada que sonó en todo el salón y ella simplemente se rió, y se fue a su lugar. Claro, Fernando nunca aceptó lo de la nalgada y solo dice que le dió una palmada en la espalda. Lo que me hace pensar que paso con mamá.
Una hora después, mi madre llegó de las compras, con productos de la despensa, dejo las bolsas en la mesa y me pidió ayuda para acomodar las cosas. Estaba en eso cuando al tomar una bolsa, se vio un paquete que decía lubelife, lubricante anal con letras grandes.
Me quedé de piedra, y casi sin respiración, justo cuando mi madre apartó la bolsa de la mesa con prisa evidente, y me preguntó.
si ya iba a comenzar el partido?...... parte 5?
No comí. Honestamente se me quitó el hambre al ver lo que mi madre hizo, y más aún, viendo la actitud que tomo desde ese momento. Aprovechaba cualquier pretexto para acercarse a Fernando y abrazarlo, e incluso se reía de cualquier tontería que el dijera. Ni de mis chistes se reía así y eso me revolvía el estómago. Sin embargo, el recuerdo de la bofetada aún resonaba en mi mente y eso me impedía decir algo.
El día transcurrió normal, trate de no prestar atención a lo que hacían. Más porque me daba miedo de decir algo y que mi madre me reprendiera otra vez. Se que quizás para ustedes sea algo increíble o hasta infantil tener esta actitud, pero vivir una situación como la mía, hace que tomes medidas algo extremas.
Todo cambio una mañana que me desperté y fui a la sala a prepararme para ver otro partido del mundial y mire que Fernando estaba sentado en el sillón y mi mamá también estaba ahí..... sentada en sus piernas con una gran sonrisa. Para colmo me saludó como si no fuera nada raro lo que hacía en ese momento
- Hola cariño, ¿ya te despertaste? Que madrugador saliste hoy eh?
Si ma, le dije sin poder apartar la mirada. Quiero ver todos los partidos de hoy, y tú qué haces despierta tan temprano?
- jajaja jajaja ¿cuál temprano amor? Yo dije. Si ya estaba despierta hace rato, solo que Fer quiso hacerme compañía un rato en lo que te despertabas para hacer el desayuno.
Ah vale, le digo
Si hermano, que bueno que te despertaste más temprano hoy, sino hubiéramos tenido que desayunar a la hora de la cena.
Ambos se pusieron a reír como si hubiera sido el chiste del siglo. Pero entre risa y risa, note que mi madre se acomodaba más en en el centro de mi amigo y una mirada de complacidad se escapaba entre ambos.
Amor, dijo mi madre dirigiéndose hacia mí. ¿Me haces un favor? Tráeme mis zapatos por favor, se me olvidó ponemelos por las prisas
Entonces me dirigí a su habitación y le llevé unos zapatos que usa para andar por casa. Justo cuando los tome y yo se dirigían de regreso a la sala, escuché un grito de la boca de mi madre seguido de una risa bastante sonora.
¿Qué pasó? Pregunte apurado
Nada, dijo mi madre, esque Fer anda de bromista y me pico las costillas,. Justo en ese momento, mi madre le dió un ligero empujón con la mano abierta que resbaló hasta la parte baja del abdomen de mi amigo.
Aquí están tus zapatos la , le dije, más por miedo de que continúen con algo más que por querer que se los pusiera
Mi madre se puso los zapatos y se dispuso a hacer el desayuno. Estaba feliz, incluso tarareo una canción, la de completamente enamorados de Chayanne. No tendria nada de raro, seguramente muchas madres cantan esas canciones, pero con todo lo que había sucedido, empezaba a odiar a ese tipo y su música.
Durante la tarde, mi madre salió un momento a hacer unas compras. Entonces mi amigo y yo nos quedamos viendo el fútbol. Cuando de repente le dije
Bro, no crees que ya te estás pasando con mi madre?.
¿Porque lo dice hermano? Me cae bien pero no creo que este incómodandola, me dijo
Pero y lo de la mañana?
Ah eso, no hermano, lo que pasa es que tú sabes que tu madre es muy bromista y le di una palmadita en la espalda, como la que le di aquella ves a Vanessa, para que nos dejara hacer la tarea, ¿recuerdas?
¿Y como no recordarlo? Si Vanessa es mi enamorada desde hace mucho pero no me nota, o quizás me nota pero no le interesa. Una chica simpática y como bastantes tetas, que siempre está sonriendo y parece que se le van a salir de la blusa. Aquella vez tuvimos clase libre y se unió a nuestro equipo solo para hacer plástica en lo que sonaba el timbre para la siguiente hora. En un momento, de la plática, ella empezó a hacernos bullying sobre que habíamos perdido un partido de fútbol con otro grupo. Fernando carga a Vanessa para después dejarla de nuevo en el piso y darle una nalgada que sonó en todo el salón y ella simplemente se rió, y se fue a su lugar. Claro, Fernando nunca aceptó lo de la nalgada y solo dice que le dió una palmada en la espalda. Lo que me hace pensar que paso con mamá.
Una hora después, mi madre llegó de las compras, con productos de la despensa, dejo las bolsas en la mesa y me pidió ayuda para acomodar las cosas. Estaba en eso cuando al tomar una bolsa, se vio un paquete que decía lubelife, lubricante anal con letras grandes.
Me quedé de piedra, y casi sin respiración, justo cuando mi madre apartó la bolsa de la mesa con prisa evidente, y me preguntó.
si ya iba a comenzar el partido?...... parte 5?
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