Hola soy Nico. Quiero terminar de contarles mi historia con la Tana o al menos esa tarde. La primera parte la pueden encontrar en este link:
https://www.poringa.net/posts/relatos/6399923/Tana-madura-me-cobra-un-favor.html
Mientras me estaba duchando escuche la puerta y 2 segundos después me vi acompañado bajo el agua. No hablamos una palabra, solo algunas caricias y miradas pícaras. Ella lavo mi espalda y yo la de ella. Obviamente hubieron algunas caricias picantes, ella con mucha delicadeza masajeaba mi espalda y desde atrás lavo mi verga que estaba empezando a reaccionar. Me dio una nalgada y se retiró a cambiarse.
Al salir de la ducha, la veo en la cocina. Vestía ropa interior de encaje, nada extraordinario pero a la vez sexy. El aroma era delicioso y mi hambre era bestial. Me aproximo silenciosamente por detrás y le acarició las nalgas a la vez que le muerdo suavemente el cuello. Seguido de eso le apoyó el bulto que estaba a medias y la tomó por las tetas. Ella dio un par de suspiros y por lo bajo me dice:
- No empieces por el postre tesoro.
Comimos y reímos hablando de todo un poco. Me contó algunas cosas de su vida, que era del sur y su familia se había mudado a Francia. A ella no le gustan los franceses, estamos muy de acuerdo en ello. En lo que estoy aquí solo he conocido 1 francés amable, el resto, unos soberbios pedantes. La comida la acompañamos con vino y al terminar nos pasamos de la mesa a un sillón para empezar de nuevo con el lemoncello, según ella es digestivo. Ya al tercero el alcohol nos estaba haciendo efecto. Eso hizo que la charla se tornara picante. Yo le decía que estaba muy sexy y que es más ardiente de lo que parece. Me decía que extrañaba el sexo lo cual me dio pie a preguntar sobre ese tema. Le pregunte que cosas le gustaban en el sexo. Decía que no tiene mucha experiencia, que su ex era muy tradicional ergo penetraba, acababa y a dormir. Lo que amaba es el sexo oral y lo que yo le había hecho era la primera vez y que le gusto mucho, a lo que agregue:
- Me fascina hacer el 69, podría estar 1 hr en ello.
- MMMmmm!!! nunca hice eso, me gustaría probarlo. ¿Es cuándo lo hacemos a la vez?
- Siiii es genial!!! ¿Qué otras cosas te gustaría probar?
- Nunca he estado en control, me gusta ser sumisa pero por una vez quisiera ser yo la que guíe y decida las poses.
- Yo puedo darte eso. Le digo a la vez que le empiezo a acariciar un muslo.
- Espera Nico, es un poco tarde y tienes que irte.
- Tranquila, el bar cierra cerca de la medianoche, tenemos unos minutos aún para que experimentes alguito.
Me subo sobre su falda y tomo su rostro con las dos manos. Comienzo a besarla a la vez que le frotaba el bulto por todo el cuerpo. Ella empezó a respirar más agitada y los besos pasaron de delicados a muy húmedos. Como había llegado directamente desde el gimnasio no tenía ropa limpia así que no tenía remera y nada debajo. Ella me acariciaba la espalda y en una pausa me dice:
- Eres muy caliente, siempre estas así?
- Si, es algo normal en mi y sufro mucho el calor.
Mientras hablábamos ella, muy pícara, me bajó el pantalón. Dejando libre mi verga que estaba durísima de nuevo. Sin perder tiempo, la ubico entre sus tetas y empiezo suavemente a frotarla. Ella se sorprendió pero enseguida hizo un gesto de placer. Con voz imperativa le digo:
- Junta las tetas corazón!!!
Antes de hacerlo con delicadeza se quitó el corpiño y lo dejó a un lado. Tomó sus pechos desde abajo y los apretó con fuerza. Y con mirada perversa me dice:
- ¿Así te gusta?
- Ufff Albita, que delicia. Tus tetas son un tesoro nacional.
- Me encanta que me hables así. Nunca había hecho esto, no sé porque pero me calienta mucho.
Luego de unos minutos, me detengo y con sutileza la tomó detrás de la nuca y llevo su rostro hacia mi verga. rápidamente entendió la maniobra y me agarró por la cola y comenzó a mamar mi verga. Nada de besitos y delicadezas, comenzó a mamar duro y con mucha calentura con gemidos incluidos. Lo estaba disfrutando como loco pero la pose era un poco incómoda, en realidad no me quedaban muchas piernas que digamos. Así que la detuve, bajó del sillón y la invitó a ponerse de pie. Ella se dejaba hacer, con la punta de los dedos a modo de gancho tiro hacia abajo su calzón. Al retirarlo pude ver un hilo de flujo, lo cual me calentó ver que ella estaba así de caliente. Ahora tenía en primer plano su concha, es hermosa, con algo de vello pero no tanto y sus labios formaban lo que parecía una boca vista de perfil. Un impulso me llevó a meterme todo el papo en la boca y con la lengua jugaba con sus labios y buscaba el clítoris. Ella daba pequeños golpes de corriente y gemía suavemente. Estuve así unos minutos para luego terminar de golpe, me incorporé rápidamente para darle un beso bien húmedo a la vez que calzaba mi verga para frotarla con su papo. Entre besos y toqueteo le digo:
- Ven que te enseño una pose que te va a gustar.
La tomo de la mano y la llevo a su habitación. Al llegar al borde de la cama me giro y me siento en la cama para luego recostarme bien en el medio. Le hago seña con las manos para que se acueste conmigo y le digo:
- Ven encima mío!!!
Muy sensualmente y a modo de felino al acecho en cuatro patas se deslizó hasta estar arriba mío. Desde esa posición parecía más alta de lo normal. Llega a la altura de mi rostro y me besa apasionadamente y posa su concha sobre mi verga y empezaba a frotarse. Con delicadeza, la coloco de costado y me giro para quedar con mi cara en su concha. La agarró por la cola y me giro guiándola para que se monte en mi rostro. Sin perder tiempo comienzo a comerle el papo como un animal. Ella se alzó poniendo sus manos en mi panza dando pequeños espasmos con la pelvis. Su concha era un río, sus gemidos y contracciones demostraban lo mucho que lo estaba disfrutando y eso me calentaba mucho. Mi verga estaba a mil de nuevo, tan dura que daba pequeños latidos como pidiendo que le den atención. Alba parece haber entendido el mensaje muy claramente ya que se lanzó a devorarla. Podía sentir lamidas y chupadas directamente en la cabeza, para luego mandarla hasta la garganta. En un momento noto que está por tener un orgasmo y para hacerlo más intenso con un dedo comienzo a frotar su clítoris como si quisiera fuera la ruedita del mouse. Dejó de mamar solo para empezar a gemir más fuerte y a decir que iba a acabar. Las contracciones fueron intensas y un poco de flujo saltó a mi rostro. Tuvo pequeños temblores en todo el cuerpo por un par de minutos para luego bajar y continuar con la mamada. Yo continué con lo mío sin piedad y a mi favor su sensibilidad estaba a mil a causa del primer orgasmo. No tardo ni 5 minutos en tener otro, menos intenso que el primero. Estaba enfocada en hacerme llegar e iba bastante bien. En un momento el ritmo de su mamada se tornó constante, no rápido pero si lo hacía hasta el fondo agarrándome desde los muslos. Ya no pude resistirlo más y le digo:
- Albita, no aguanto más…Voy a llegar.
- Por favor no lo contengas. Dámela!!!
Y empecé a eyacular aún más que la primera vez. Ella decidió darse una ducha con mi leche, tenía las tetas totalmente enlechadas. Estaba sentada sobre mi rostro, yo continuaba con su papo en mi boca mientras ella hacía un sutil vaivén con mi verga en la mano. Estuvimos así un par de minutos más hasta que caímos relajados en la cama. Entonces le pregunto:
- ¿Qué te pareció el 69 Albita?
- Mamma mía!!! Increíble, nunca había hecho algo tan intenso.
- Es lo más, puedes tacharlo de la lista.
- No sabía que había una lista.
- Hay que hacer una y cumplirla.
- Tu no me has dicho que es lo que te gustaría probar.
- Nunca hice un anal, todas mis compañeras o tenían miedo o vergüenza.
- Es entendible, pero podemos intentarlo.
Se hizo un silencio de unos segundos. A mi me sorprendió que se diera así de simple. Y al parecer a ella le sorprendió mi sorpresa. Un mensaje de WhatsApp rompe el silencio y por el reloj veo que dice “¿Comiste ya?”. En ese momento me levanto, veo que son las 22.30hs y le digo a Alba:
- Tengo que irme, puedo pasar rápido por el baño.
- Si obvio ve rápido.
Me doy una pasada por el agua rápidamente para quitarme el sudor y todo lo demás, me visto nuevamente y salgo del baño. Alba me esperaba en la sala, me toma del rostro y me dice:
- Escríbeme y hacemos la lista.
- Si obvio, nos estamos viendo.
Nos besamos y miramos unos segundos, hubo una sonrisa de complicidad que entre líneas quería decir….continuará.
https://www.poringa.net/posts/relatos/6399923/Tana-madura-me-cobra-un-favor.html
Mientras me estaba duchando escuche la puerta y 2 segundos después me vi acompañado bajo el agua. No hablamos una palabra, solo algunas caricias y miradas pícaras. Ella lavo mi espalda y yo la de ella. Obviamente hubieron algunas caricias picantes, ella con mucha delicadeza masajeaba mi espalda y desde atrás lavo mi verga que estaba empezando a reaccionar. Me dio una nalgada y se retiró a cambiarse.
Al salir de la ducha, la veo en la cocina. Vestía ropa interior de encaje, nada extraordinario pero a la vez sexy. El aroma era delicioso y mi hambre era bestial. Me aproximo silenciosamente por detrás y le acarició las nalgas a la vez que le muerdo suavemente el cuello. Seguido de eso le apoyó el bulto que estaba a medias y la tomó por las tetas. Ella dio un par de suspiros y por lo bajo me dice:
- No empieces por el postre tesoro.
Comimos y reímos hablando de todo un poco. Me contó algunas cosas de su vida, que era del sur y su familia se había mudado a Francia. A ella no le gustan los franceses, estamos muy de acuerdo en ello. En lo que estoy aquí solo he conocido 1 francés amable, el resto, unos soberbios pedantes. La comida la acompañamos con vino y al terminar nos pasamos de la mesa a un sillón para empezar de nuevo con el lemoncello, según ella es digestivo. Ya al tercero el alcohol nos estaba haciendo efecto. Eso hizo que la charla se tornara picante. Yo le decía que estaba muy sexy y que es más ardiente de lo que parece. Me decía que extrañaba el sexo lo cual me dio pie a preguntar sobre ese tema. Le pregunte que cosas le gustaban en el sexo. Decía que no tiene mucha experiencia, que su ex era muy tradicional ergo penetraba, acababa y a dormir. Lo que amaba es el sexo oral y lo que yo le había hecho era la primera vez y que le gusto mucho, a lo que agregue:
- Me fascina hacer el 69, podría estar 1 hr en ello.
- MMMmmm!!! nunca hice eso, me gustaría probarlo. ¿Es cuándo lo hacemos a la vez?
- Siiii es genial!!! ¿Qué otras cosas te gustaría probar?
- Nunca he estado en control, me gusta ser sumisa pero por una vez quisiera ser yo la que guíe y decida las poses.
- Yo puedo darte eso. Le digo a la vez que le empiezo a acariciar un muslo.
- Espera Nico, es un poco tarde y tienes que irte.
- Tranquila, el bar cierra cerca de la medianoche, tenemos unos minutos aún para que experimentes alguito.
Me subo sobre su falda y tomo su rostro con las dos manos. Comienzo a besarla a la vez que le frotaba el bulto por todo el cuerpo. Ella empezó a respirar más agitada y los besos pasaron de delicados a muy húmedos. Como había llegado directamente desde el gimnasio no tenía ropa limpia así que no tenía remera y nada debajo. Ella me acariciaba la espalda y en una pausa me dice:
- Eres muy caliente, siempre estas así?
- Si, es algo normal en mi y sufro mucho el calor.
Mientras hablábamos ella, muy pícara, me bajó el pantalón. Dejando libre mi verga que estaba durísima de nuevo. Sin perder tiempo, la ubico entre sus tetas y empiezo suavemente a frotarla. Ella se sorprendió pero enseguida hizo un gesto de placer. Con voz imperativa le digo:
- Junta las tetas corazón!!!
Antes de hacerlo con delicadeza se quitó el corpiño y lo dejó a un lado. Tomó sus pechos desde abajo y los apretó con fuerza. Y con mirada perversa me dice:
- ¿Así te gusta?
- Ufff Albita, que delicia. Tus tetas son un tesoro nacional.
- Me encanta que me hables así. Nunca había hecho esto, no sé porque pero me calienta mucho.
Luego de unos minutos, me detengo y con sutileza la tomó detrás de la nuca y llevo su rostro hacia mi verga. rápidamente entendió la maniobra y me agarró por la cola y comenzó a mamar mi verga. Nada de besitos y delicadezas, comenzó a mamar duro y con mucha calentura con gemidos incluidos. Lo estaba disfrutando como loco pero la pose era un poco incómoda, en realidad no me quedaban muchas piernas que digamos. Así que la detuve, bajó del sillón y la invitó a ponerse de pie. Ella se dejaba hacer, con la punta de los dedos a modo de gancho tiro hacia abajo su calzón. Al retirarlo pude ver un hilo de flujo, lo cual me calentó ver que ella estaba así de caliente. Ahora tenía en primer plano su concha, es hermosa, con algo de vello pero no tanto y sus labios formaban lo que parecía una boca vista de perfil. Un impulso me llevó a meterme todo el papo en la boca y con la lengua jugaba con sus labios y buscaba el clítoris. Ella daba pequeños golpes de corriente y gemía suavemente. Estuve así unos minutos para luego terminar de golpe, me incorporé rápidamente para darle un beso bien húmedo a la vez que calzaba mi verga para frotarla con su papo. Entre besos y toqueteo le digo:
- Ven que te enseño una pose que te va a gustar.
La tomo de la mano y la llevo a su habitación. Al llegar al borde de la cama me giro y me siento en la cama para luego recostarme bien en el medio. Le hago seña con las manos para que se acueste conmigo y le digo:
- Ven encima mío!!!
Muy sensualmente y a modo de felino al acecho en cuatro patas se deslizó hasta estar arriba mío. Desde esa posición parecía más alta de lo normal. Llega a la altura de mi rostro y me besa apasionadamente y posa su concha sobre mi verga y empezaba a frotarse. Con delicadeza, la coloco de costado y me giro para quedar con mi cara en su concha. La agarró por la cola y me giro guiándola para que se monte en mi rostro. Sin perder tiempo comienzo a comerle el papo como un animal. Ella se alzó poniendo sus manos en mi panza dando pequeños espasmos con la pelvis. Su concha era un río, sus gemidos y contracciones demostraban lo mucho que lo estaba disfrutando y eso me calentaba mucho. Mi verga estaba a mil de nuevo, tan dura que daba pequeños latidos como pidiendo que le den atención. Alba parece haber entendido el mensaje muy claramente ya que se lanzó a devorarla. Podía sentir lamidas y chupadas directamente en la cabeza, para luego mandarla hasta la garganta. En un momento noto que está por tener un orgasmo y para hacerlo más intenso con un dedo comienzo a frotar su clítoris como si quisiera fuera la ruedita del mouse. Dejó de mamar solo para empezar a gemir más fuerte y a decir que iba a acabar. Las contracciones fueron intensas y un poco de flujo saltó a mi rostro. Tuvo pequeños temblores en todo el cuerpo por un par de minutos para luego bajar y continuar con la mamada. Yo continué con lo mío sin piedad y a mi favor su sensibilidad estaba a mil a causa del primer orgasmo. No tardo ni 5 minutos en tener otro, menos intenso que el primero. Estaba enfocada en hacerme llegar e iba bastante bien. En un momento el ritmo de su mamada se tornó constante, no rápido pero si lo hacía hasta el fondo agarrándome desde los muslos. Ya no pude resistirlo más y le digo:
- Albita, no aguanto más…Voy a llegar.
- Por favor no lo contengas. Dámela!!!
Y empecé a eyacular aún más que la primera vez. Ella decidió darse una ducha con mi leche, tenía las tetas totalmente enlechadas. Estaba sentada sobre mi rostro, yo continuaba con su papo en mi boca mientras ella hacía un sutil vaivén con mi verga en la mano. Estuvimos así un par de minutos más hasta que caímos relajados en la cama. Entonces le pregunto:
- ¿Qué te pareció el 69 Albita?
- Mamma mía!!! Increíble, nunca había hecho algo tan intenso.
- Es lo más, puedes tacharlo de la lista.
- No sabía que había una lista.
- Hay que hacer una y cumplirla.
- Tu no me has dicho que es lo que te gustaría probar.
- Nunca hice un anal, todas mis compañeras o tenían miedo o vergüenza.
- Es entendible, pero podemos intentarlo.
Se hizo un silencio de unos segundos. A mi me sorprendió que se diera así de simple. Y al parecer a ella le sorprendió mi sorpresa. Un mensaje de WhatsApp rompe el silencio y por el reloj veo que dice “¿Comiste ya?”. En ese momento me levanto, veo que son las 22.30hs y le digo a Alba:
- Tengo que irme, puedo pasar rápido por el baño.
- Si obvio ve rápido.
Me doy una pasada por el agua rápidamente para quitarme el sudor y todo lo demás, me visto nuevamente y salgo del baño. Alba me esperaba en la sala, me toma del rostro y me dice:
- Escríbeme y hacemos la lista.
- Si obvio, nos estamos viendo.
Nos besamos y miramos unos segundos, hubo una sonrisa de complicidad que entre líneas quería decir….continuará.
0 comentarios - Tana madura me cobra un favor (final).