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Mi mamá habla de mi pija (9)

Ahora me toca a mí, mami
 
Mi mamá habla de mi pija (9)


Mi mamá me chupó la pija de una manera tremenda y lo mejor fue que se tragó toda mi leche.
 
Solo cuando terminó, me miró sonriente y me soltó:
-            ¿Te gustó, mi amor?
-            Si, mami, fue lo mejor que me pasó en la vida
-            A mí, también me gustó mucho complacerte
En ese momento no dudé y le dije
-            Ahora me toca a mí, mami
-            Te toca a vos, ¿qué?
-            Chuparte
-            Noooo, vos estás loco
No se si fue la calentura que tenía ella o la cara de súplica que puse yo, lo cierto es que su mirada se ablandó y me dijo
-            Sos tremendo, Brian
-            Te lo mereces, ma
-            Vení – me dijo
Lo que siguió no me lo esperaba.
En una diminuta tanga como estaba, se terminó de sacar el jean y sentó de costado encima de mis piernas. La sensación de las nalgas de mi madre apoyada sobre mis muslos desnudos fue hermosa. Creo que no se me paró la pija porque había acabado recién.
Ella me dio un beso cortito en la mejilla. Sentía su amor y deseo en cada beso que siguió. Uno corto, otro un poco mas largo en la mejilla, otro en la comisura de los labios y luego otro en la oreja, en la frente…
-            No está bien esto que estamos haciendo, Brian
-            Lo sé, mami, pero me gusta mucho
-            A mí, también, no te lo voy a negar
-            Entonces ¿por qué parar?
-            No te parece poco motivo que sea tu madre
Mientras me decía todo esto no dejaba de besarme en toda la cara, evitando siempre mis labios.
-            Quiero chuparte toda – me salió decirle
-            ¿Toda?
-            Si, toda.
Ahora mis manos recorrían su espalda mientras mi boca buscaba la suya. Mi desesperación era total. Ella lo notaba y si bien no cedía ante mi boca no se separaba bruscamente, sino que jugaba besándome en la mejilla.
En un momento, le empecé a besar y lamer el cuello.
-            Aghhhh – suspiró ella
-            Mmmmm – noté que cedía
Seguí besando y bajando. Ella se dejaba hacer y ahora me ofrecía el camino directo hacia sus tetas. Lo recorrí lentamente, o todo lo lentamente que mi calentura me lo permitía.
Cuando llegué a su pecho derecho lo besé y no dudé en meterme su pezón en la boca. Ella gimió y me agarró del pelo para que siga. Obedecí y chupé como un desesperado, mientras mi mano bajaba jugando con el hilo de su tanga.
Ella se dejaba hacer y soltaba comentarios culposos:
-            Agghhhh Brian, deberíamos parar
-            Mmmmm, déjame seguir, aunque sea un poco
-            No está bien que un hijo le haga esto a una madre…aghhhmmmmm
-            Mmmmm, déjame seguir
-            Pero…
-            Vos disfrutá – le dije mientras cambiaba de pezón en mi boca
-            Aghhhmmmmm
Parecía que se relajaba y me dejaba. Quise aprovecharlo y comencé a jugar con mis dedos por encima de la fina tela de su tanguita. Estaba realmente empapada. Eso me hizo pensar que era el momento y no podía dejar de estimularla.
-            Aghhhgggg que mojada que estás
-            Mmmmm, viste?
-            Estas tan caliente como yo – le dije
-            Si, mi amor
Le corrí la tela para un costado y un dedo mío se coló en su interior
-            Agghhhhhhh Brian, nooooommmmmmm
Decía no con la boca, pero sí con el resto de su cuerpo que temblaba de excitación. Ahora su diminuta prenda interior estaba totalmente corrida y eran dos mis dedos dentro de su concha.
-            Aghhhh Brian, me está gustando mucho
-            Si, mami
-            Aghhh no me digas mami en este momento…
Volvía la culpa, pero no dejaba de gemir y de agitarse. Supe lo que tenía que hacer. Jugármela entera.
Mi dedo comenzó a moverse frotando su concha y masturbándola con precisión quirúrgica sobre su clítoris que estaba inflamado.
-            Aghhh me vas a hacer acabar Brian, con tus dedos
-            ¡No! Le solté
Me levanté bruscamente. Ella me miró desconcertada. La agarré de la mano y la llevé a la mesa de la cocina. Le bajé la bombacha y la senté arriba de la mesa.
Me miró a los ojos, bajó su mirada a mi pija totalmente parada y luego me dijo.
-            No Brian, no vamos a coger.
-            No, te quiero chupar la concha, mami
-            Aghhhmmmm
Se sentó sola en el borde de la mesa y solo dijo
-            Bueno, dale
Me arrodillé en el suelo frío de la cocina y le separé las piernas con mis dos manos. Ella colaboró mientras se acarició la concha por encima con sus dedos. Sintió su humedad y llevo los dedos a su nariz para olerlos.
-            Dejame que me lave – dijo
-            No, quiero chuparte así
-            Es que…
No la dejé seguir y me sumergí en su concha empapada. La lengua se metió de lleno en su húmeda caverna y comencé a chuparla con desesperación, pero con criterio.
Seguí y seguí. Mi lengua recorría sus labios mayores, se internaba en los menores, recorría su clítoris y volvía a sus labios.
-            Aghhh mi amor que bien que lo haces
-            ¿Te gusta mami?
Esta vez no me dijo nada de que le dije “mami”. Al contrario, me respondió con un potente
-            Si, hijo
-            Tenes una concha hermosa
-            Y vos, mi amor, sabes hacer gozar a una mujer y encima…
-            ¿Que, má?
-            Encima, tenés una pija hermosa
Mi pija dio un respingo de agradecimiento a las palabras de mi madre. Me dije a mi mismo si no era momento de cogérmela, pero tenía tanto miedo de que todo se vaya a la mierda que me concentré en su clítoris y el orgasmo de ella no tardó en llegar
-            Aghhhh voy a acabar, Brian
-            Si, mami, mmmmmm
Yo no dejaba de estimular su clítoris con mis labios y lengua. Sabía que no debía cambiar nada de lo que estaba haciendo, solo seguir estimulando esa zona. Y lo hice, punta de la lengua jugando en su inflamado clítoris. Sentí la vibración de su cuerpo.
-            Aghhhhh aghhhhhh aghhhh aghhhh
Mi madre vibraba con mi lengua. Su cuerpo temblaba de placer. Estaba haciéndola acabar con mi boca y eso me volvía loco de placer. Al parecer a ella también porque empezó a gritar mientras me agarraba la cabeza.
-            Aghhh si mi amor haceme acabar así
-            Amo chuparte la concha
-            Si, mi amor, tenes una boca hermosa, sos hermoso, me chupas como nadie
-            Me gusta hacerte acabar, mami
-            Si, si hace acabar a mamá así…
Mi madre estaba totalmente desnuda sobre la mesa, con las piernas abiertas y extenuada de placer. Y lo mejor de todo, ese placer se lo había dado yo.
 
Continuará…
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1 comentarios - Mi mamá habla de mi pija (9)

PITOOON_
Cogertela ya y despues a la puta de su amiga