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Comparto mi novia con mi primo por primera vez!!

Aquí les comparto la primera vez que convencí a mi novia de ser compartida y elegí a mi primo ya que llevaba mucho tiempo mirándola y diciéndome lo buena que esta ella y lo afortunado que era de tenerla.
Llevábamos 6 meses sin coger. Seis putos meses en los que Liliana casi ni me dejaba tocarla. Decía que no tenía ganas, que le dolía… pero la verdad es que su coñito morenito es tan estrecho y pequeño que mi verga nunca la llenaba. Esa noche estaba vestida como una zorra barata: mini falda blanca cortísima y un top plateado escotado que apenas le cubría las tetitas.
Comparto mi novia con mi primo por primera vez!!


Estábamos en la sala con mi primo Leo. Yo mismo empecé a humillarme delante de él:
—Leo, mirá… esta putita lleva seis meses sin dejarme cogérsela. Su coño es tan estrecho que ni siente mi verga. ¿Querés romperla vos?
Liliana se puso roja de vergüenza y me miró suplicando:
—Amor… por favor, no digas eso… me muero de pena…
Leo se rio con desprecio, se bajó el pantalón y sacó esa verga monstruosa de 22 cm. Liliana se quedó hipnotizada.
—Joder… eso sí es una verga de verdad —murmuró.
Yo me senté en el sillón frente a la cama, me bajé los pantalones y empecé a masturbarme despacio, como el cornudo que soy, mientras Leo la agarraba del cabello largo y negro.
—Mirá cómo se pajea tu novio —se burló Leo—. Seis meses sin poder cogerte y ahora se toca viendo cómo te voy a destrozar. Qué patético.
Leo la tiró en la cama, le abrió las piernas y le metió más de la mitad de un solo golpe brutal. Liliana gritó como loca:
—¡Ayyyy Leo! ¡Me estás partiendo! ¡Es demasiado gruesa! ¡Me duele!
Pero Leo no tuvo piedad. Empezó a cogérsela como un animal salvaje desde el primer segundo: metidas duras, rápidas y profundas. El cuerpo chiquito de Liliana se sacudía entero. Ella agarraba las sábanas con fuerza, gritando y llorando:
—¡Leo! ¡Más duro! ¡Rómpeme! ¡La verga de mi novio es un hilito comparada con esto! ¡No siento nada con él! ¡Hace seis meses que no me sirve!
Leo se reía mientras la taladraba sin parar, mirándome de reojo:
—¿Estás escuchando, cornudito? Tu novia dice que tenés un hilito. Seis meses guardándole ese coñito apretado para mí. Y vos ahí, pajeándote como un perdedor mientras yo le doy lo que se merece. ¡Ja! Mirá cómo chorrea para mí.
Yo me masturbaba más rápido, humillado y excitado al mismo tiempo, sin poder parar.
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Leo la levantó como si fuera una muñeca de trapo (1,48 y 45 kilos) y la penetró de pie. La bajaba con fuerza bruta y esa verga gigante le golpeaba el vientre, marcándosele claramente la panza cada vez que entraba hasta el fondo. Liliana gritaba y lloraba de dolor y placer:
—¡Aaaahhh! ¡Me llega al estómago! ¡Me estás destrozando por dentro! ¡Duele tanto… pero es mil veces mejor que la verga chiquita de mi novio! ¡Nunca me había sentido tan puta!
Leo la sacudía en el aire y se burlaba sin parar:
—Decile a este cornudo lo que sientes, zorra.
Liliana, entre gritos y lágrimas, me miró directamente mientras yo me pajeaba:
—Amor… tu verga es patética… es demasiado pequeña… no me llena nada… la de Leo me abre toda, me llega al fondo y me hace sentir como una verdadera puta barata… perdóname pero después de esto tu verga ya no me sirve para nada…
Leo la puso en cuatro, le jaló el cabello con fuerza y se la metió hasta el fondo con embestidas brutales. Liliana gritaba como una perra en celo:
—¡Sí Leo! ¡Cógeme más fuerte! ¡Rómpeme este coño que mi novio nunca supo usar! ¡Quiero que me cojas siempre!
Yo seguía masturbándome como un desesperado, sentado ahí, viendo cómo mi primo le destruía el coño a mi novia.
Cuando Leo estaba por acabar, la clavó hasta el fondo, gruñó como bestia y le soltó chorros y chorros de semen espeso, muchísimo más de lo que yo jamás podría. Le llenó tanto ese coñito estrecho que salía a borbotones, chorreando por sus muslos morenos y ensuciando la mini falda.
Liliana tuvo el orgasmo más brutal de su vida: se puso rígida, gritó con la voz rota, ojos en blanco, todo el cuerpo convulsionando mientras yo me corría en mi mano como un cornudo.
Cuando Leo se sacó, Liliana se derrumbó en la cama, temblando, con las piernas abiertas, el coño hinchado y destruido, semen blanco saliendo sin parar. Ni siquiera podía cerrar las piernas.
Todavía jadeando, con lágrimas en los ojos y la voz débil, me miró y susurró:
—Amor… quiero que Leo me coja cuando quiera… tu verga ya no me sirve. Sos un cornudo y me encanta.
primera vez

4 comentarios - Comparto mi novia con mi primo por primera vez!!

PendePajeroZs
Que novia re puta tenes
Kennymennn
Es super puta y tengo más relatos de ella
Juxn10000
Cómo quisiera darle por el culo
Abrirselo con mi dura gruesa y caliente verga y llenarlo de leche caliente y espesa todos sus hoyos ricos y sabrosos
Milkshooter
Que rica para rellenarle el culo y dejarla escurriendo de mocos debe gritar como zorrita
Ruben979
Soy de cochabamba me la compartes para violarla
Kennymennn
Claro bro, háblame al privado