(Continuación del Post anterior https://www.poringa.net/posts/relatos/6249561/Un-nuevo-comienzo.html)
Me desperté y ella no estaba en la cama. Un poco cansado camino hacia afuera y veo que estaba en el escritorio, desnuda sentada en la silla del escritorio, con uno de sus pies apoyado en el asiento y otro en el piso, mientras escribía en el teclado y miraba el monitor. Al percatarse que estaba ahí, mira hacia a mi y baja la vista a mi verga que estaba dura, ya que me había despertado muy exitado.
- Me llamaron del trabajo, por eso me levanté a ver que pasaba.
- Bueno creo que ya me podes liberar
- Jajaja, me había olvidado de las esposas. Vení
Fuimos al cuarto, se reclinó quedando en 4 mientras buscaba en el cajón de la mesa de luz las llaves. Al darse vuelta, deja las llaves y me mira tomando mi pija:
- Mejor voy a aprovechar que esta dura
Me empuja a la cama y me apoya la concha en la cara mientras siento que me escupe y pajea mi verga.
- Chupala y más te vale aguantarte y no acabar.
Emepecé a lamer si clítoris que a peasr de la presión de su peso mi lengua se podía apoyar bien en él. Ella me pajeaba muy suave, despacio, detenidamente y sentía como masajeaba mis huevos y escupía para dejar bien mojada y se deslizara su mano.
Comenzó a frotarse sobre mi barbilla acelerando el ritmo y usando mi lengua fuera para pasar por toda su concha y a la vez sentía como se mojaba cada vez más, lo cual la llevaba a apretar más fuerte mi verga.
Se detiene en seco y de espaldas a mi cara se sienta en mi pija y se la mete y continua apoyada en sus rodillas dando sentones. Esto ya me estaba enloqueciendo y estaba aguantando no acabar cuando siento que además de acariciar empiezo a apretar mis huevos y me dice:
- Primero me acabo yo, así que más vale que te aguantes.
Empecé a aguantar pero con la fuerza que apretó mis huevos no pude pensar en acabarme. Ella siguido dando sentones más rápidos, geimiendo, sin soltar mis bolas mientras que con su otra mano veía desde su espalda como se tocaba sus pechos.
En un momento siento un gemido de placer y ella para. Mis ganas de eyacular se habían ido, ella salió de mi verga y me vió.
- Aguantaste un montón
- Ponete en 4
- Acá no mandas vos
Aproveché que estaba dandome la cola y me puse sobre ella, tome de su pelo y apoyé mi verga en su concha para meterla.
- Que ni se te ocurra acabar adentro
Seguido de eso empecé a cogerla en esa posición. Sacando y metiendo mi verga muy rápido. Ella gemía y se quejaba alto, pidiendome más velocidad y apoyada solo con su cara sobre el colchón.
Sentía su concha mojarse más y más, sus pedidos de más intensidad se repetían, entonces es cuando la suelto del pelo y me retiro hacia atrás.
- Date vuelta, digo
Y en el momento en que ella me quedó viendo, mi verga acabo sola sobre su abdomen plano, llenandolo de leche.
- ¿Tanta leche guardada tenías? Pensé que te la había sacado toda.
- Mi idea era sorprenderte.
Dicho esto, empieza a esparcir el semen sobre todo su cuerpo y yo me tumbo al lado. Mientras lo hacía daba pequeños gemidos, hasta que se para, toma las llaves, me saca las esposas y me mira para decirme:
- Para la próxima puede ser más divertido que vos ganas el sparring, sino voy a tener que ser cada vez más severa con vos.
Me desperté y ella no estaba en la cama. Un poco cansado camino hacia afuera y veo que estaba en el escritorio, desnuda sentada en la silla del escritorio, con uno de sus pies apoyado en el asiento y otro en el piso, mientras escribía en el teclado y miraba el monitor. Al percatarse que estaba ahí, mira hacia a mi y baja la vista a mi verga que estaba dura, ya que me había despertado muy exitado.
- Me llamaron del trabajo, por eso me levanté a ver que pasaba.
- Bueno creo que ya me podes liberar
- Jajaja, me había olvidado de las esposas. Vení
Fuimos al cuarto, se reclinó quedando en 4 mientras buscaba en el cajón de la mesa de luz las llaves. Al darse vuelta, deja las llaves y me mira tomando mi pija:
- Mejor voy a aprovechar que esta dura
Me empuja a la cama y me apoya la concha en la cara mientras siento que me escupe y pajea mi verga.
- Chupala y más te vale aguantarte y no acabar.
Emepecé a lamer si clítoris que a peasr de la presión de su peso mi lengua se podía apoyar bien en él. Ella me pajeaba muy suave, despacio, detenidamente y sentía como masajeaba mis huevos y escupía para dejar bien mojada y se deslizara su mano.
Comenzó a frotarse sobre mi barbilla acelerando el ritmo y usando mi lengua fuera para pasar por toda su concha y a la vez sentía como se mojaba cada vez más, lo cual la llevaba a apretar más fuerte mi verga.
Se detiene en seco y de espaldas a mi cara se sienta en mi pija y se la mete y continua apoyada en sus rodillas dando sentones. Esto ya me estaba enloqueciendo y estaba aguantando no acabar cuando siento que además de acariciar empiezo a apretar mis huevos y me dice:
- Primero me acabo yo, así que más vale que te aguantes.
Empecé a aguantar pero con la fuerza que apretó mis huevos no pude pensar en acabarme. Ella siguido dando sentones más rápidos, geimiendo, sin soltar mis bolas mientras que con su otra mano veía desde su espalda como se tocaba sus pechos.
En un momento siento un gemido de placer y ella para. Mis ganas de eyacular se habían ido, ella salió de mi verga y me vió.
- Aguantaste un montón
- Ponete en 4
- Acá no mandas vos
Aproveché que estaba dandome la cola y me puse sobre ella, tome de su pelo y apoyé mi verga en su concha para meterla.
- Que ni se te ocurra acabar adentro
Seguido de eso empecé a cogerla en esa posición. Sacando y metiendo mi verga muy rápido. Ella gemía y se quejaba alto, pidiendome más velocidad y apoyada solo con su cara sobre el colchón.
Sentía su concha mojarse más y más, sus pedidos de más intensidad se repetían, entonces es cuando la suelto del pelo y me retiro hacia atrás.
- Date vuelta, digo
Y en el momento en que ella me quedó viendo, mi verga acabo sola sobre su abdomen plano, llenandolo de leche.
- ¿Tanta leche guardada tenías? Pensé que te la había sacado toda.
- Mi idea era sorprenderte.
Dicho esto, empieza a esparcir el semen sobre todo su cuerpo y yo me tumbo al lado. Mientras lo hacía daba pequeños gemidos, hasta que se para, toma las llaves, me saca las esposas y me mira para decirme:
- Para la próxima puede ser más divertido que vos ganas el sparring, sino voy a tener que ser cada vez más severa con vos.
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