You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Todo empezó como un juego (20)

Ahora estábamos los tres completamente desnudos en nuestra cama matrimonial. Las miraba a Sol y a mi hermana y no podía creer que estuvieran desnudas en mi cama, pero lo que me resultaba mas increíble era que mi hermana me había chupado la pija luego de entregarse a que yo le chupara la concha.
Lo de mi hermana chupándole la concha a mi mujer terminó de colmar todas mis expectativas. Sol se levantó de un salto y dijo
-            Voy a buscar algo para tomar
-            Dale – dije yo
De repente, como si fuera un adolescente que está por dar su primer beso, me entraron unos nervios totales. Estaba en la cama con mi hermana desnuda a mi lado. Miraba el techo y mi corazón bombeaba con fuerza. Sentía que empezaba a entrar en un estado de desesperación y pánico. Por suerte, mi hermana, que me conocía muy bien me preguntó:
-            ¿Te pasa algo, Gon?
-            No te voy a mentir – le dije. Solo con esas cinco palabras comencé a relajarme un poco.
-            ¿Qué pasa?
-            Estoy nervioso – le confesé
-            Gonza, es normal que estes nervioso, lo que hicimos recién, aunque estuvo fantástico, escapa de cualquier lógica.
-            Gracias por entenderme – le dije ahora mirándola con ternura
-            Tratá de calmarte, yo también estaba un poco tensa, pero Sol es una genia que me hizo relajar como nadie sabe hacerlo
-            Sí, no es casual, que cuando ella se levantó de la cama, empecé a sentirme así.
-            Bueno, tranquilo – me dijo ella apoyándose en un codo y besándome en la mejilla
Fue un beso un poco mas largo de lo habitual y luego otro mas corto. Luego otro más, pero esta vez mas cerca de la boca.
Yo me dejaba hacer y los besos fueron llegando a mi boca. Primero cortos, luego mas largos, luego con los labios mas relajados y por último con nuestras lenguas jugando como desesperados.
Mi hermana realmente besaba muy bien. Se sentía hermosa su boca, suave, apenas carnosa, pero muy lubricada por su saliva. Era juguetona como siempre, pero esta vez eran juegos calientes que me llevaban a la desesperación. Sin dejar de besarme se separó un poco y me soltó:
-            Quiero seguir
-            Yo también – le dije
Ella se subió encima de mí mientras yo veía la sombra de Sol en la puerta. La miré y me hizo señas con la mano como que siguiera con lo mío.
Volví a mirar a mi hermana a los ojos, la noté mas hermosa que nunca. No pude evitar la tentación de mirar sus pechos, pequeños pero hermosos, coronados con un pezón oscuro y tieso. Me sonrió con amor, con amor filial, con amor de hermanos, un amor hermoso. Ahora lo comprobaba.
Pero lo que era amor, rápidamente pasó a ser deseo y Lucía se me tiró a besar con una desesperación que nunca le había visto. Mi pija se paró como si estuviese activada por un mecanismo de resortes.
Ahora mi hermana estaba encima de mí, con sus dos piernas a ambos lados de mi cuerpo y completamente desnuda. Es decir, que mi pija estaba a centímetros de su concha. Un pequeño descenso por parte de ella haría inevitable el contacto.
Para colmo de males, mi erección era tal que mi pija no descansaba apoyada en mi abdomen, sino que estaba enhiesta. Por suerte, mi hermana parecía estar tan caliente como yo y me lo hizo saber.
-            Quiero hacer todo con vos – me dijo
-            Yo también – volví a repetir como un autómata
-            Quiero sentirte adentro – me dijo y se dejó caer un poco
-            Siiiii
-            Ummmm, ya estas listo de vuelta! – dijo sorprendida cuando sintió la dureza de mi pija separando sus labios vaginales
-            Si, estoy muy caliente – me confesé
-            Yo también estoy muy caliente – me dijo y volvió a besarme
Ahora Lucía comenzó a moverse adelante y atrás sobre mi pija. Era evidente que le gustaba mucho sentirme tanto como yo a ella. Aunque no la estaba penetrando era tan placentera la sensación que no quería que nada cambie.
-            Ayyy me gusta mucho esto – me decía ella
-            A mí también
-            Sentir tu pija así, aghhhhh, estoy re caliente
-            Siiii, seguí así
-            Mmmmm que placer sentir tu pija – me dijo y volvió a besarme profundamente
Ahora puso su boca en mi oído:
-            ¿Sabes que me gusta mucho esto? Sabes que me encanta sentir tu pija en mi concha
Lucía se movía y me hablaba
-            Ayyyy que hermosa pija que tenes, Gonza…
-            Lu, a mí me encanta sentir tu concha en mi pija también.
Creo que si no hubiese sido porque había acabado hacía pocos minutos, no duraba ni un instante más. Por suerte el orgasmo se vislumbraba lejos y eso me animó a seguir el juego de palabras.
-            Vos también tenes una concha hermosa, toda depilada que me encanta
-            ¿Sí? ¿Te gusta mi concha?
-            Mucho
Ahora mi hermana había bajado más y se adelantó un poco. Cuando fue para atrás la punta de mi pija quedó en la entrada de su concha y se movió buscando que entre la cabeza al menos.
Era tal la lubricación que mi glande, entró con facilidad en la puerta de su aceitada concha.
-            Mmmmmm – gruñó ella
-            Aghhhhh
-            Ayyyy está entrando! – dijo ella
-            Siiiii
-            ¿Me vas a coger? – me preguntó de manera retórica
-            Claro que sí, te voy a coger
-            O yo te voy a coger a vos – me dijo ella y era verdad
Lucía se movió de una manera tan decidida que me sorprendió. Fue bajando lentamente y mi pija entró como un cuchillo caliente en una barra de manteca. Fue una de las mejores sensaciones de mi vida. Aún hoy lo recuerdo con claridad. Mi pija entrando en esa concha totalmente lubricada.
En ese momento, éramos solo nosotros dos en todo el mundo. El universo se esfumaba dejándonos a nosotros solos. Yo era todo de ella y ella era toda mía.
Nos besamos con pasión, amor, locura, desenfreno y ternura al mismo tiempo. Su lengua era suave, caliente y juguetona. La mía respondía de igual manera. Parecíamos hechos el uno para el otro.
Nuestros cuerpos se pegaban. Sus tetas a mi pecho. Su pelvis contra la mía buscando que la penetración sea bien profunda.
En un momento, luego de besarme, mi hermana me agarró del pelo y me miró a los ojos.
-            Dejame mirarte
-            ¿Para qué? – quise saber
-            Quiero verte bien la cara cuando me estas cogiendo
-            A mí me gusta mirarte cuando me coges – le dije
Entonces ella me respondió con una frase que retumbó en mi cabeza y hoy sigue sonando cada vez que la veo
-            Mirame bien y cada vez que me veas de ahora en mas te vas a acordar de mí cogiéndote.
-            Aghhhh siiii, me encanta mirarte cuando me coges
-            ¿Sí? ¿Te gusta que te coja? ¿Te gusta cogerte a tu hermana?
Ahora la cosa estaba tomando un camino muy perverso. Las preguntas iban creciendo en morbo y lo que mi hermana no sabía era que yo no tenía límites cuando se trataba fantasías y morbo.
-            Me encanta cogerme a mi hermana
-            ¿Sí?
-            Si, soy muy perverso y degenerado
-            Seguro que siempre te calenté – me decía ella
-            Siempre me calentaste, te miraba el culo y soñaba con cogerte – le decía yo totalmente excitado
-            Siiii? ¿Y te pajeabas imaginándote como estamos ahora?
-            Claro…siempre soñé con cogerte en la cama de mamá y papá – le solté
Si bien nunca fue una fantasía concreta, yo estaba tan caliente que empezaban a aparecer esas imágenes en mi cabeza.
-            Ayyy siiii, y ellos que no están y nosotros cogiendo en su cama – mi hermana parecía subirse a mi fantasía
-            Ughhh como te cogería en la cama de ellos, siiiii
-            Coger donde cogen nuestros papis – decía ella totalmente sacada.
-            Siiii que lindo es cogerte, hermanita – le solté
-            Siiii, dale, cogeme, hermano mayor
-            Siii? ¿Te gusta que te coja tu hermano mayor?
-            Si, soy muy degenerada, me gusta que me coja mi hermano
Ella se seguía moviendo y yo me iba acercando al orgasmo. Ella también y me lo hacía saber.
-            Ayyy que lindo que me coges, hermanito
-            ¿Te gusta cómo te coge tu hemano? Sos muy puta? – se me escapó esto último y temí que lo tomara mal, pero no fue así
-            Siiiii, soy tan puta y tan viciosa que voy a acabar con la pija de mi hermano adentro
-            Aghhhh Lu, que hermosa que sos
-            Seguí cogiéndome así que voy a acabar, seguí, dale
-            Ayyy nooo, voy a acabar yo también – le confesé
-            No me la saques ahora, por favor, seguí cogiéndome
-            Es que estoy a punto
-            Yo también – le advertí
-            No pares ahora, aghhh ahhhhh siiii aghhhhh – mi hermana estaba acabando
-            Ayyyyy voy a acabar, Lu – le dije
-            Seeee acabame adentro, no me importa, quiero sentirte
-            Aghhhhhh aaghhhhhhh
-            Mmmmmm - su boca me calló de un beso profundo
Me besó mientras gemía y acababa. Solo cuando se calmó apenas un poco, me dijo al oído:
-            Que hermoso que es coger con vos, no me importa que seas mi hermano. O no sé, quizás eso lo hace mas lindo.
Si me quedaba algo de leche, creo que terminé de largarla con ese comentario. Le respondí:
-            A mí no me importa que seas mi hermana, o si, pero lo que tengo claro es que amo cogerte y quiero cogerte toda
-            ¿Toda? – me preguntó
-            Toda, por todas partes, en todas partes – le dije
-            Queres cogerme el culo? – me dijo
-            Claro que sí, me muero por hacerte la cola
-            Y yo me muero de ganas de que me cojas por el culo…
Yo seguía acabando dentro de su concha y ella ahora me besaba y me preguntaba:
-            Sigo sintiendo tu pija que se mueve ¿seguís acabando?
-            Si me seguís diciendo esas cosas, creo que nunca voy a dejar de acabar
-            Mmmmm, que hermanito tan chanchito que tengo
-            ¿Viste? – fue Sol la que apareció detrás de ella con unos vasos en la mano.
-            ¡Sol! Nos olvidamos de vos – dijo mi hermana
-            Ya me di cuenta, los dejé porque sentí que necesitaban estar solos, aunque debo confesarles que un poquito los miré
-            ¿Y te gustó? – le preguntó mi hermana
-            Mucho, hasta me dio un poquito de celos esa especie de simbiosis.
-            Algo de eso hay, no te voy a mentir – dijo mi hermana y me besó en la boca
Mi hermana la miró a Sol que estaba con una remera mía y sonriente con ese pelo anaranjado y esas pecas hermosas.
-            ¿Ahora me podés ayudar a limpiar esto? – dijo Lucía y se levantó lentamente mientras chorreaba mi semen en toda mi pija aun bastante parada
-            ¡Claro que sí! – dijo Sol.
Yo pensé que Sol se iba a dedicar a mi pija, pero no, fue directo a su concha y la lamió lentamente.
-            Ayyyy veo que mi cuñadita es muy limpia – decía entre risas mi hermana
-            Mmmmm – yo la besé a mi hermana en la boca
-            Mmmmm – Sol le chupaba ahora la concha con amor
-            No, esperá Sol – le ordenó mi hermana
-            ¿Qué pasa?
-            Vos todavía no acabaste, limpiémosle la pija a tu hermano y después quiero chuparte la concha de nuevo, pero esta vez, más tiempo.
Mi hermana estaba totalmente desconocida. Y eso me encantaba.
 
Continuará…
Pueden dejarme sus comentarios reybaco2005@gmail.com
O en telegram @reybaco2005
 

2 comentarios - Todo empezó como un juego (20)