Rondando las 3 o 4 de la madrugada, la habitación estaba completamente oscura solo entraba algún claro de luz de afuera por los agujeros de la persiana. Escuché que Ana me habló bajito y me movió apenas para que me despierte, abrí los ojos y estaba parada al costado de la cama, solo se lograba ver su figura, nada más.
Ana: Shh que no se despierte Luz, anda al living que tenemos que hablar.
Se fue de la habitación mientras yo lentamente trataba de despegar de mí a su hija, tratando de no despertarla. Vi la luz del baño encendida así que seguí de largo y fui a dónde me había pedido, espere sentado en el sillón pensando que era lo que quería hablar, tal vez quería frenar todo esto, poner algún límite, arrepentirse de todo lo que hizo desde el principio o putearme completo por ser un hijo de puta como ella en realidad.
Abrió apenas la puerta del baño y habló bajo.
Ana: Estás ahí ?
Yo: Si, en el sillón.
Ana: Solo ?
Yo: Si, Luz duerme.
Abrió completa la puerta del baño e intuí que venía hacia mí, desde el sillón no se ve la puerta del baño.
Al llegar donde estaba yo, la vi y me di cuenta que no quería hablar, lo que quería era garchar. En su mano tenía la tanga que había usado Luz hacia un rato revoleando la cola de diablita que tenía el disfraz, la vincha con cuernos y la pollera roja, si a Luz le quedaba corta imaginen como le quedaba a ella que tiene el culo más grande.
Ana: Sabes queee.. Me quedé con ganas de usar este disfraz. No me queda el de angelito, pero este yo creo que va más conmigo, que decís ?
Yo: Depende.
Ana: De que ?
Yo: Ya viste lo que hizo tu hija con ese disfraz puesto. ¿Crees poder superarla ?
Ana: Es un reto ?
Yo: Más bien una apuesta
Ana: Que apostamos ?
Yo: Lo que quieras.
Ana: Sí superó a Luz, quiero que me sigan invitando de vez en cuando al menos a pasar una noche con ustedes.
Yo: Y si perdes ?
Ana: Hago lo que quieras.
Yo: Lo que sea ?
Ana: Lo que vos quieras, no me importa. Estoy segura que no voy a perder.
Yo: Tenemos un trato entonces.
Se subió encima mío y empezó a besarme, con sus codos juntaba las tetas y me las acercaba a la cara, mientras yo la agarraba del culo. La verga empezaba a latir fuerte, se había despertado y ella la sintió, rozaba su tanga contra mí boxer y se movía suavemente. Empezamos a tener calor, jadeamos y las pocas palabras que decíamos lo hacíamos en voz baja, ella quería tener tiempo a solas conmigo y no quería compartirme con su hija, se había quedado con ganas de que la coja a ella también y me parecía justo.
Ana: Me encantó que antes me hicieras chuparte la pija, como vos querías.
Yo: Y si sos una puta obvio que te encanta.
Ana: Háblame así, sucio que me mojo toda.
Yo: Ah si ?
Ana: Háblame sucio, trátame mal, quiero ser tu puta.
Yo: Serví para algo y deja de hablar, tírame la goma puta.
Salto de encima mío para arrodillarse y ponerse a chupar pija desaforadamente, tragaba, escupía, pajeaba con las manos y de a ratos con sus tetas, terrible como se sentía mí verga ahí.
Ana: Te gusta ?
Yo: Lo estás haciendo bien, tenés que enseñarle un poco más a Luz.
Ana: Ya va a aprender con más práctica, chupar una pija así no es fácil y menos tragarla entera..
Se la metió hasta el fondo de la garganta y un poco más, cuando la sacaba de su boca le daba arcadas y trataba de toser bajito.
Yo: Que rico peteas.
Ana: ¿Te gusta así ? Que me coja sola la boca ?
Yo: Si, seguí así. Todavía estoy pensando donde quiero tirar la leche.
Ana: Creo que en un rato, vas a estar seguro de dónde hacerlo. Déjame a mí, tengo una sorpresita más.
Yo: Deja de hablar y chupa puta.
Siguió chupándome la verga como loca mientras yo disfrutaba recostado en el sillón, la agarre de los pelos con una mano y tire su cabeza hacia atrás, le di un cachetazo “abrí grande la boca” la escupí de lejos un poco entro y un poco fue a su cara, la volví a cachetear y de nuevo le escupí el rostro esparciendo mí saliva por toda la cara con mí mano. Y sin aviso de nuevo a chuparla.
Ana: Me quiero sentar en tu verga, no doy más.
Yo: Suplica
Ana: Por favor me dejas sentarme en tu verga ?
Yo: Luz me lo pide mejor.
Ana: Déjame sentarme en tu verga, quiero cogerme y que me hagas tu puta, por favor.
Yo: Ahora está mejor.
Se subió encima y no hizo falta mojarse la concha no mí verga, estaba completamente empapada. Suspiro de alivio y empezó a cabalgar, empezó con un ritmo fuerte directamente y cada vez iba aumentando lo más que podía.
Ana: ¿Te gusta como te garcho yerno ?
Yo: Lo haces bien, me encantaría darte unas buenas nalgadas. (Mientras miraba su culo se movía y la pollerita me hacía volar de la calentura).
Ana: Pegame.
Yo: No, tu hija se va a despertar.
Ana: Tan fuerte me vas a pegar?
Yo: Si, para que te duela, así se tratan a las putas y que te quede el culo rojo.
Ana: Ay dios entonces dale pégame, por favor.
Yo: Te dije que no, Luz se va a despertar.
Ana: No me importa con la otra sorpresita que tengo, seguro no te vas a aguantar.
Se levantó y me hizo levantar a mí también del sillón para ponerse en 4.
Ana: Mírame el orto pendejo.
Al agacharme un poquito vi algo rojo brillante entre las nalgas, un plug anal.
Ana: Te gusta ? Lo estaba preparando para vos..
Yo: Que putita que sos, preferiste abrirte sola para que no te duela con mí verga.
Ana: No mí amor, me lo puse en seco para que no tardes tanto en meterme la verga y me duela igual. ¿conoces esta tanguita ?
Yo: Te voy a reventar el orto, no me importa la tanga.
Ana: Mírala bien.
Yo: Es la ..
Ana: Ajam, es la tanga que le regale a Luz la primera vez que le hiciste la cola. ¿Te gusta como me queda ?
Yo: Esto es una locura, como podes ser tan puta ?
Ana: Tenía que ganarle a mí hija, porque no me sacas el plug y me metes la verga ?
Despacio agarre la gema roja y lo fui sacando, agachó la cabeza casi metiéndola entre sus pechos, mordiéndose los labios para no gritar. “Booop” fue el ruido que hizo su ano al sacarle el plug.
Ana: Te dije que lo metí en seco.
Yo: Y mí verga te va a entrar igual.
Ana: No no, Mojala un poquito.
Yo: Cállate puta.
Corrí la tanga y apoye la verga, empezó a entrar despacio pero al estar seco me apretaba la verga riquísimo, le di solo un poco así para que sienta bien como le rompía el orto realmente, la saqué y junte los jugos de su concha para ponerlos en la verga. Ahora sí estaba mejor lubricado y disfrutamos más.
Ana: ¿Te gusta romperle el orto a tu suegra ?
Yo: Si, sos bien puta
Ana: ¿Te gusta que tenga la tanga de mí hija ? Te calienta ?
Yo: Si, te fuiste a la mierda con eso. Que trola que sos.
Ana: Muy trola papi, ¿no me vas a castigar por portarme tan mal ?
Estaba tan caliente que solo quería romperle el culo, castigarla y que Luz se despierte, ya no me importaba. Le agarre los pelos bruscamente, apoye su cabeza contra el apoyabrazos del sillón y me pare un poco para darle bien desde arriba hacia abajo, penetrando más profundo, y con la mano libre le apretaba las nalgas. La nalguee duró varias veces, los cachetazos sonaban fuerte y retumbaban en la casa al igual que las duras embestidas, sus gemidos ya no eran ahogados para que su hija no se despierte, eso ya no importaba, mientras tanto las palabras crudas que decía no dejaban a la imaginación que era lo que pasaba.
“Rompeme el orto” “Lléname el orto de leche” “Pégame hijo de puta” “Castigarme, soy una suegra muy puta” eran algunas frases que sonaban en el living. Hasta que algo hizo que nos estuviéramos y quedamos en silencio, el sonido de una puerta abriéndose y un grito, el de Luz.
Luz: QUE MIERDA ESTAN HACIENDO ??
Ana: Shh que no se despierte Luz, anda al living que tenemos que hablar.
Se fue de la habitación mientras yo lentamente trataba de despegar de mí a su hija, tratando de no despertarla. Vi la luz del baño encendida así que seguí de largo y fui a dónde me había pedido, espere sentado en el sillón pensando que era lo que quería hablar, tal vez quería frenar todo esto, poner algún límite, arrepentirse de todo lo que hizo desde el principio o putearme completo por ser un hijo de puta como ella en realidad.
Abrió apenas la puerta del baño y habló bajo.
Ana: Estás ahí ?
Yo: Si, en el sillón.
Ana: Solo ?
Yo: Si, Luz duerme.
Abrió completa la puerta del baño e intuí que venía hacia mí, desde el sillón no se ve la puerta del baño.
Al llegar donde estaba yo, la vi y me di cuenta que no quería hablar, lo que quería era garchar. En su mano tenía la tanga que había usado Luz hacia un rato revoleando la cola de diablita que tenía el disfraz, la vincha con cuernos y la pollera roja, si a Luz le quedaba corta imaginen como le quedaba a ella que tiene el culo más grande.
Ana: Sabes queee.. Me quedé con ganas de usar este disfraz. No me queda el de angelito, pero este yo creo que va más conmigo, que decís ?
Yo: Depende.
Ana: De que ?
Yo: Ya viste lo que hizo tu hija con ese disfraz puesto. ¿Crees poder superarla ?
Ana: Es un reto ?
Yo: Más bien una apuesta
Ana: Que apostamos ?
Yo: Lo que quieras.
Ana: Sí superó a Luz, quiero que me sigan invitando de vez en cuando al menos a pasar una noche con ustedes.
Yo: Y si perdes ?
Ana: Hago lo que quieras.
Yo: Lo que sea ?
Ana: Lo que vos quieras, no me importa. Estoy segura que no voy a perder.
Yo: Tenemos un trato entonces.
Se subió encima mío y empezó a besarme, con sus codos juntaba las tetas y me las acercaba a la cara, mientras yo la agarraba del culo. La verga empezaba a latir fuerte, se había despertado y ella la sintió, rozaba su tanga contra mí boxer y se movía suavemente. Empezamos a tener calor, jadeamos y las pocas palabras que decíamos lo hacíamos en voz baja, ella quería tener tiempo a solas conmigo y no quería compartirme con su hija, se había quedado con ganas de que la coja a ella también y me parecía justo.
Ana: Me encantó que antes me hicieras chuparte la pija, como vos querías.
Yo: Y si sos una puta obvio que te encanta.
Ana: Háblame así, sucio que me mojo toda.
Yo: Ah si ?
Ana: Háblame sucio, trátame mal, quiero ser tu puta.
Yo: Serví para algo y deja de hablar, tírame la goma puta.
Salto de encima mío para arrodillarse y ponerse a chupar pija desaforadamente, tragaba, escupía, pajeaba con las manos y de a ratos con sus tetas, terrible como se sentía mí verga ahí.
Ana: Te gusta ?
Yo: Lo estás haciendo bien, tenés que enseñarle un poco más a Luz.
Ana: Ya va a aprender con más práctica, chupar una pija así no es fácil y menos tragarla entera..
Se la metió hasta el fondo de la garganta y un poco más, cuando la sacaba de su boca le daba arcadas y trataba de toser bajito.
Yo: Que rico peteas.
Ana: ¿Te gusta así ? Que me coja sola la boca ?
Yo: Si, seguí así. Todavía estoy pensando donde quiero tirar la leche.
Ana: Creo que en un rato, vas a estar seguro de dónde hacerlo. Déjame a mí, tengo una sorpresita más.
Yo: Deja de hablar y chupa puta.
Siguió chupándome la verga como loca mientras yo disfrutaba recostado en el sillón, la agarre de los pelos con una mano y tire su cabeza hacia atrás, le di un cachetazo “abrí grande la boca” la escupí de lejos un poco entro y un poco fue a su cara, la volví a cachetear y de nuevo le escupí el rostro esparciendo mí saliva por toda la cara con mí mano. Y sin aviso de nuevo a chuparla.
Ana: Me quiero sentar en tu verga, no doy más.
Yo: Suplica
Ana: Por favor me dejas sentarme en tu verga ?
Yo: Luz me lo pide mejor.
Ana: Déjame sentarme en tu verga, quiero cogerme y que me hagas tu puta, por favor.
Yo: Ahora está mejor.
Se subió encima y no hizo falta mojarse la concha no mí verga, estaba completamente empapada. Suspiro de alivio y empezó a cabalgar, empezó con un ritmo fuerte directamente y cada vez iba aumentando lo más que podía.
Ana: ¿Te gusta como te garcho yerno ?
Yo: Lo haces bien, me encantaría darte unas buenas nalgadas. (Mientras miraba su culo se movía y la pollerita me hacía volar de la calentura).
Ana: Pegame.
Yo: No, tu hija se va a despertar.
Ana: Tan fuerte me vas a pegar?
Yo: Si, para que te duela, así se tratan a las putas y que te quede el culo rojo.
Ana: Ay dios entonces dale pégame, por favor.
Yo: Te dije que no, Luz se va a despertar.
Ana: No me importa con la otra sorpresita que tengo, seguro no te vas a aguantar.
Se levantó y me hizo levantar a mí también del sillón para ponerse en 4.
Ana: Mírame el orto pendejo.
Al agacharme un poquito vi algo rojo brillante entre las nalgas, un plug anal.
Ana: Te gusta ? Lo estaba preparando para vos..
Yo: Que putita que sos, preferiste abrirte sola para que no te duela con mí verga.
Ana: No mí amor, me lo puse en seco para que no tardes tanto en meterme la verga y me duela igual. ¿conoces esta tanguita ?
Yo: Te voy a reventar el orto, no me importa la tanga.
Ana: Mírala bien.
Yo: Es la ..
Ana: Ajam, es la tanga que le regale a Luz la primera vez que le hiciste la cola. ¿Te gusta como me queda ?
Yo: Esto es una locura, como podes ser tan puta ?
Ana: Tenía que ganarle a mí hija, porque no me sacas el plug y me metes la verga ?
Despacio agarre la gema roja y lo fui sacando, agachó la cabeza casi metiéndola entre sus pechos, mordiéndose los labios para no gritar. “Booop” fue el ruido que hizo su ano al sacarle el plug.
Ana: Te dije que lo metí en seco.
Yo: Y mí verga te va a entrar igual.
Ana: No no, Mojala un poquito.
Yo: Cállate puta.
Corrí la tanga y apoye la verga, empezó a entrar despacio pero al estar seco me apretaba la verga riquísimo, le di solo un poco así para que sienta bien como le rompía el orto realmente, la saqué y junte los jugos de su concha para ponerlos en la verga. Ahora sí estaba mejor lubricado y disfrutamos más.
Ana: ¿Te gusta romperle el orto a tu suegra ?
Yo: Si, sos bien puta
Ana: ¿Te gusta que tenga la tanga de mí hija ? Te calienta ?
Yo: Si, te fuiste a la mierda con eso. Que trola que sos.
Ana: Muy trola papi, ¿no me vas a castigar por portarme tan mal ?
Estaba tan caliente que solo quería romperle el culo, castigarla y que Luz se despierte, ya no me importaba. Le agarre los pelos bruscamente, apoye su cabeza contra el apoyabrazos del sillón y me pare un poco para darle bien desde arriba hacia abajo, penetrando más profundo, y con la mano libre le apretaba las nalgas. La nalguee duró varias veces, los cachetazos sonaban fuerte y retumbaban en la casa al igual que las duras embestidas, sus gemidos ya no eran ahogados para que su hija no se despierte, eso ya no importaba, mientras tanto las palabras crudas que decía no dejaban a la imaginación que era lo que pasaba.
“Rompeme el orto” “Lléname el orto de leche” “Pégame hijo de puta” “Castigarme, soy una suegra muy puta” eran algunas frases que sonaban en el living. Hasta que algo hizo que nos estuviéramos y quedamos en silencio, el sonido de una puerta abriéndose y un grito, el de Luz.
Luz: QUE MIERDA ESTAN HACIENDO ??
1 comentarios - Ana, Luz y Yo 10