Mi experiencia con chicos. Actualizado
Me presento, soy Alex, un chico español de 18 años. Aunque no me siento chico hoy día, y desearía haber nacido chica, o haber tomado hormonas antes de desarrollarme como chico.
Bueno, tras esa breve introducción, les cuento. Siempre fui un niño curioso, llegando a hacer cosas que sorprenderían a mi propia mamá si las hubiera descubierto.
Cosas que se quedaron grabadas en mi memoria y aún no olvidé.
Vivíamos en un pueblo, ya saben, el típico lugar donde todos se conocen.
Centrándonos en casa: éramos pobres, no teníamos recursos o dinero, como quieran llamarle, lo que hacía que heredara pantalones de mi hermana mayor.
En ese entonces, y hoy día, pero sobre todo en ese entonces, mi cuerpo estaba más cerca de ser chica que de ser un chico, lo que permitía que pudiese usar pantalones de chándal de niña-chica. También usaba sus bragas en algunas ocasiones, aunque eso no era por heredarlas o por pobreza.
Volviendo a mi curiosidad, recuerdo que solía quedarme viendo cómo mi mamá se duchaba o mi papá; supongo que todo niño o niña lo ha hecho. No sé cómo interpretaba lo que veía, la verdad. Recuerdo también que mi mamá me vestía tras bañarme a veces, y que yo también en alguna ocasión ayudé a ella a vestirse. Recuerdo también una vez que en ese proceso vi algo nuevo: vi cómo sacaba tipo un hilo pegado a un algodón y se lo introducía.
Centrándonos en otros detalles, también solían quedarse mi primo y mi prima en casa cuando sus papás no estaban, o al revés. Mi prima obvio dormía con mi hermana y yo con mi primo.
Supongo que mi primo fue el primer chico en notar algo en mí... y lo aprovechó. Él no sabe que yo lo sé, pero una de esas noches de habitación compartida, él me tocó por encima la ropa e hizo cosas... Yo no supe cómo interpretarlo, tampoco dije nada nunca sobre ello. Lo que tengo claro es que si no me sodomizó esa noche fue porque no lo vio claro.
Quizá yo lo tenté sin saberlo, quizá en algún descuido vio que estaba usando braguitas... De igual modo, pensándolo hoy, agradezco que me tocase a mí; quizá si no hubiese sido a mí, hubiese sido a mi hermana...
Lo cierto es... que si me hubiese follado o sodomizado en ese momento, no sería la primera vez que una persona vencía mi ano y llegaba a mi recto... Aún recuerdo la primera vez que mi madre, en el sofá, me hizo poner encima de sus muslos, con el culo en pompa, e introdujo algo...
También ocurrió otras ocasiones posteriores a que mi primo me tocase, presionase esa zona...
Lo que ocurría es que, aunque no dijese nada, el resto de ocasiones que mi mamá introducía algo, no podía evitar pensar en los tocamientos de mi primo...
Yo no veía lo que mi mamá introducía, pero hoy sé que es obvio que eran supositorios por cómo yo lo sentía.
Los tocamientos de mi primo fueron algo puntual, pero era obvio que él ya tenía una visión sobre mí, quería más, pero no tuvo una buena oportunidad después de aquélla noche... seguro que aún se arrepiente de no haberme sodomizado...
Por parte de mi hermana, creo que ella ya sabía que yo era diferente... y que usaba sus braguitas, y si no lo sabía, cuenta se debió dar cuando mi madre notó que ella usaba muchas veces varias bragas al día... No dijo nada, pero era evidente que mi hermana sabía que era yo quien las usaba...
Dejando de lado mi casa y familia. Paso a centrarme en mi vida fuera de casa.
Cuando estaba en tercero de primaria , aunque aún era niño, mi mamá me dio más libertad. Lo recuerdo. Ya podía salir en bici por todo el pueblo, ir a casa de amigos, practicar alguna actidad extraescolar...etc
Solía quedar en las tardes para jugar con mis amigos, eran de mi curso, a excepción de un chico que iba a 6to, primo de un amigo. Ese chico no era mi amigo, pero entre tardes y tardes al final sí.
Éste fue el segundo chico que vio algo en mí.
Una tarde me preguntó si yo ya me pajeaba, a lo que respondí que no sabía qué era eso, y pues esa tarde fue la primera vez que vi un pene y también fue la primera vez que agarré un pene, y lo masturbé, realmente él se masturbó con mi mano...
Solo fue el comienzo...
Cuando llegué a casa tampoco dije nada sobre ello. Al día siguiente nos vimos en el patio del colegio, todo seguía igual, nadie sabía nada. Recuerdo que ese día en la salida del colegio mis amigos y yo quedamos en jugar a la pelota esa tarde, y pues el chico también se apuntó, y sin buscarlo, ese anochecer, antes de ir a casa, le volví a masturbar.
Ya no se volvió a dar la situación hasta que no dieron las vacaciones de verano.
En verano, todos se marchaban a sus casas de la playa... excepto ese chico.
Cuando quedábamos, casi a diario lo terminaba pajeando.
Lo hacíamos en lugares discretos, aunque no siempre era así, a veces lo hacíamos en su casa, otras en la mía, otras en una zona de tierra oculta, pero que desde alguna terraza podía ser visible, otras en los pinos y en alguna ocasión también en el vestuario de la piscina pública de el pueblo de al lado, a ella nos llevaban padres.
No todo quedó en pajas, también acabé chupando su polla. Era larga, curvada hacia arriba, pero fina.
Le mamaba le pajeaba, y poco a poco aunque en ese momento no me diese cuenta, él iba dominando más
No tardó en verme sin capas de ropa que ocultasen mi feminidad. Aún lo recuerdo. Estábamos en zona de pinos. Quedé completamente desnudo a excepción de las braguitas de flores que llevaba.
Fue la segunda vez que alguien me tocaba, pero esta vez estaba despierto. Mi corazon estaba acelerado, mi piel se erizaba cuando me tocaba.
De rodillas, mamé su polla, notando su sabor, sintiendo arcadas y falta de aire, y mis ojos llorosos, además de emitir sonidos, sonidos que se hacían eco.
En el último momento la sacó, me hizo poner en pie nuevamente, y tras colocarme de espaldas. Con su polla comenzo a rozar mi culo a través de las bragas, y se corrió en ellas, dejando ese característico olor a semen en ellas...
Recuerdo que marcharse a casa, si lo pienso hoy debía ser un proceso incómodo, olor a semen, ropa descolocada, arrugada, sudor, miradas indiscretas. El riesgo de que alguien note algo era alto. Pero como niño, no di importancia
El verano ya estaba acabando, y ya no volvimos a hacer nada, él comenzó el instituto, y encontró novia.
Por mi parte, en clase , empezaba a resaltar mi feminidad, no porque hubiese aumentado, que quizá también... Pero más bien los demás ya se estaban desarrollando, y se fijaban en cosas que antes no...
El siguiente chico era del colegio.
Pedro, aunque nunca me fijé en él. Un día que los dos estábamos en el parque, anocheció e hicimos amistad, poco a poco.
Pedro estaba en último curso, repetidor, y pronto comenzamos a estar mucho tiempo juntos, en el colegio y fuera de él.
Pedro era un chico que a veces daba un poco de miedo, porque era impredecible.
Una noche, fuimos a un lugar escondido que había cerca del parque, y con su teléfono me enseñó algo nuevo para mí... porno.
Dejó su polla al aire. Era curvada hacia arriba, peluda, estandar, pero gruesa.
Comenzó a masturbarse, y al poco se quedó observando al ver que yo no hacía lo mismo.
Sin palabras, quedamos frente a frente, él metió su mano en mi pantalón, agarró mi pene, lo sacó, y empezó a crecer en su mano. Se acercó más a mi, y abrazó su polla y la mía con la misma mano, y comenzó a pajear, pero yo me quejaba porque me dolía, y tuvo que parar...
Él se corrió y nos fuimos cada uno por su lado.
Al día siguiente fue como si nada hubiese pasado, pasamos el recreo juntos. Recuerdo que nos veíamos los fines de semana,él ponía porno , se masturbaba, y nos íbamos.
El porno fue su guía... guía por la que acabé chupando otra polla más, la segunda que chupaba, la de Pedro. Tenía un sabor como a carne. No era solo sabor a precum u orina, recuerdo que esa vez me manchó la camiseta con su semen.
Pedro fue otro chico que descubrió algo en mí, y lo aprovechó.
A veces era impredecible, del tipo que sin saberlo ni hablarlo, indistintamente del momento, me podía apartar a algún lugar y que le mamase la polla.
A veces también me podía agarrar del cuello, ponerme contra una pared y que le chupase la polla. No siempre era necesario el porno para que se la chupase ni tampoco un buen sitio. Una ocasión, en el recreo me condujo al aseo,donde hay alumnos, maestras, etc.
Ahí le chupe la polla una vez. Hoy lo pienso, y no sé ni cómo nadie lo descubrió...
Una de las tardes, comenzamos a ver porno anal, y aunque no ocurrió nada. Con los días , y habiendo visto mucho anal. Me agarró por el pantalón , bajó mi pantalón, dejando las bragas al aire. Procedió a dejarme de espaldas a él, y me puso contra la pared, me asestó una nalgada, que resonó y tal y como en el porno, escupió en mi ano, y trató de meterla. Entró su glande, pero dolió mucho, me aparté, y di un pequeño grito. Me subí el pantalón, y continué chupando su polla.
Ya no volvimos a quedar más , nos vimos el último mes de colegio, pero no se dió más.
Ese verano fue el primero que dejé de salir de casa. Lo pasé viendo porno con un teléfono que me regalaron por las notas que había obtenido.
Tras un vídeo que me impactó, di el paso a introducir objetos en mi ano. Era un vídeo de una chica con gran cantidad de rotuladores en su ano...
No sé si fue la intriga, la curiosidad, o un deseo irrefrenable.
Saqué mis rotuladores, e imité el vídeo. Solo que yo solo introduje 2.
Pronto continuaré el relato
Me presento, soy Alex, un chico español de 18 años. Aunque no me siento chico hoy día, y desearía haber nacido chica, o haber tomado hormonas antes de desarrollarme como chico.
Bueno, tras esa breve introducción, les cuento. Siempre fui un niño curioso, llegando a hacer cosas que sorprenderían a mi propia mamá si las hubiera descubierto.
Cosas que se quedaron grabadas en mi memoria y aún no olvidé.
Vivíamos en un pueblo, ya saben, el típico lugar donde todos se conocen.
Centrándonos en casa: éramos pobres, no teníamos recursos o dinero, como quieran llamarle, lo que hacía que heredara pantalones de mi hermana mayor.
En ese entonces, y hoy día, pero sobre todo en ese entonces, mi cuerpo estaba más cerca de ser chica que de ser un chico, lo que permitía que pudiese usar pantalones de chándal de niña-chica. También usaba sus bragas en algunas ocasiones, aunque eso no era por heredarlas o por pobreza.
Volviendo a mi curiosidad, recuerdo que solía quedarme viendo cómo mi mamá se duchaba o mi papá; supongo que todo niño o niña lo ha hecho. No sé cómo interpretaba lo que veía, la verdad. Recuerdo también que mi mamá me vestía tras bañarme a veces, y que yo también en alguna ocasión ayudé a ella a vestirse. Recuerdo también una vez que en ese proceso vi algo nuevo: vi cómo sacaba tipo un hilo pegado a un algodón y se lo introducía.
Centrándonos en otros detalles, también solían quedarse mi primo y mi prima en casa cuando sus papás no estaban, o al revés. Mi prima obvio dormía con mi hermana y yo con mi primo.
Supongo que mi primo fue el primer chico en notar algo en mí... y lo aprovechó. Él no sabe que yo lo sé, pero una de esas noches de habitación compartida, él me tocó por encima la ropa e hizo cosas... Yo no supe cómo interpretarlo, tampoco dije nada nunca sobre ello. Lo que tengo claro es que si no me sodomizó esa noche fue porque no lo vio claro.
Quizá yo lo tenté sin saberlo, quizá en algún descuido vio que estaba usando braguitas... De igual modo, pensándolo hoy, agradezco que me tocase a mí; quizá si no hubiese sido a mí, hubiese sido a mi hermana...
Lo cierto es... que si me hubiese follado o sodomizado en ese momento, no sería la primera vez que una persona vencía mi ano y llegaba a mi recto... Aún recuerdo la primera vez que mi madre, en el sofá, me hizo poner encima de sus muslos, con el culo en pompa, e introdujo algo...
También ocurrió otras ocasiones posteriores a que mi primo me tocase, presionase esa zona...
Lo que ocurría es que, aunque no dijese nada, el resto de ocasiones que mi mamá introducía algo, no podía evitar pensar en los tocamientos de mi primo...
Yo no veía lo que mi mamá introducía, pero hoy sé que es obvio que eran supositorios por cómo yo lo sentía.
Los tocamientos de mi primo fueron algo puntual, pero era obvio que él ya tenía una visión sobre mí, quería más, pero no tuvo una buena oportunidad después de aquélla noche... seguro que aún se arrepiente de no haberme sodomizado...
Por parte de mi hermana, creo que ella ya sabía que yo era diferente... y que usaba sus braguitas, y si no lo sabía, cuenta se debió dar cuando mi madre notó que ella usaba muchas veces varias bragas al día... No dijo nada, pero era evidente que mi hermana sabía que era yo quien las usaba...
Dejando de lado mi casa y familia. Paso a centrarme en mi vida fuera de casa.
Cuando estaba en tercero de primaria , aunque aún era niño, mi mamá me dio más libertad. Lo recuerdo. Ya podía salir en bici por todo el pueblo, ir a casa de amigos, practicar alguna actidad extraescolar...etc
Solía quedar en las tardes para jugar con mis amigos, eran de mi curso, a excepción de un chico que iba a 6to, primo de un amigo. Ese chico no era mi amigo, pero entre tardes y tardes al final sí.
Éste fue el segundo chico que vio algo en mí.
Una tarde me preguntó si yo ya me pajeaba, a lo que respondí que no sabía qué era eso, y pues esa tarde fue la primera vez que vi un pene y también fue la primera vez que agarré un pene, y lo masturbé, realmente él se masturbó con mi mano...
Solo fue el comienzo...
Cuando llegué a casa tampoco dije nada sobre ello. Al día siguiente nos vimos en el patio del colegio, todo seguía igual, nadie sabía nada. Recuerdo que ese día en la salida del colegio mis amigos y yo quedamos en jugar a la pelota esa tarde, y pues el chico también se apuntó, y sin buscarlo, ese anochecer, antes de ir a casa, le volví a masturbar.
Ya no se volvió a dar la situación hasta que no dieron las vacaciones de verano.
En verano, todos se marchaban a sus casas de la playa... excepto ese chico.
Cuando quedábamos, casi a diario lo terminaba pajeando.
Lo hacíamos en lugares discretos, aunque no siempre era así, a veces lo hacíamos en su casa, otras en la mía, otras en una zona de tierra oculta, pero que desde alguna terraza podía ser visible, otras en los pinos y en alguna ocasión también en el vestuario de la piscina pública de el pueblo de al lado, a ella nos llevaban padres.
No todo quedó en pajas, también acabé chupando su polla. Era larga, curvada hacia arriba, pero fina.
Le mamaba le pajeaba, y poco a poco aunque en ese momento no me diese cuenta, él iba dominando más
No tardó en verme sin capas de ropa que ocultasen mi feminidad. Aún lo recuerdo. Estábamos en zona de pinos. Quedé completamente desnudo a excepción de las braguitas de flores que llevaba.
Fue la segunda vez que alguien me tocaba, pero esta vez estaba despierto. Mi corazon estaba acelerado, mi piel se erizaba cuando me tocaba.
De rodillas, mamé su polla, notando su sabor, sintiendo arcadas y falta de aire, y mis ojos llorosos, además de emitir sonidos, sonidos que se hacían eco.
En el último momento la sacó, me hizo poner en pie nuevamente, y tras colocarme de espaldas. Con su polla comenzo a rozar mi culo a través de las bragas, y se corrió en ellas, dejando ese característico olor a semen en ellas...
Recuerdo que marcharse a casa, si lo pienso hoy debía ser un proceso incómodo, olor a semen, ropa descolocada, arrugada, sudor, miradas indiscretas. El riesgo de que alguien note algo era alto. Pero como niño, no di importancia
El verano ya estaba acabando, y ya no volvimos a hacer nada, él comenzó el instituto, y encontró novia.
Por mi parte, en clase , empezaba a resaltar mi feminidad, no porque hubiese aumentado, que quizá también... Pero más bien los demás ya se estaban desarrollando, y se fijaban en cosas que antes no...
El siguiente chico era del colegio.
Pedro, aunque nunca me fijé en él. Un día que los dos estábamos en el parque, anocheció e hicimos amistad, poco a poco.
Pedro estaba en último curso, repetidor, y pronto comenzamos a estar mucho tiempo juntos, en el colegio y fuera de él.
Pedro era un chico que a veces daba un poco de miedo, porque era impredecible.
Una noche, fuimos a un lugar escondido que había cerca del parque, y con su teléfono me enseñó algo nuevo para mí... porno.
Dejó su polla al aire. Era curvada hacia arriba, peluda, estandar, pero gruesa.
Comenzó a masturbarse, y al poco se quedó observando al ver que yo no hacía lo mismo.
Sin palabras, quedamos frente a frente, él metió su mano en mi pantalón, agarró mi pene, lo sacó, y empezó a crecer en su mano. Se acercó más a mi, y abrazó su polla y la mía con la misma mano, y comenzó a pajear, pero yo me quejaba porque me dolía, y tuvo que parar...
Él se corrió y nos fuimos cada uno por su lado.
Al día siguiente fue como si nada hubiese pasado, pasamos el recreo juntos. Recuerdo que nos veíamos los fines de semana,él ponía porno , se masturbaba, y nos íbamos.
El porno fue su guía... guía por la que acabé chupando otra polla más, la segunda que chupaba, la de Pedro. Tenía un sabor como a carne. No era solo sabor a precum u orina, recuerdo que esa vez me manchó la camiseta con su semen.
Pedro fue otro chico que descubrió algo en mí, y lo aprovechó.
A veces era impredecible, del tipo que sin saberlo ni hablarlo, indistintamente del momento, me podía apartar a algún lugar y que le mamase la polla.
A veces también me podía agarrar del cuello, ponerme contra una pared y que le chupase la polla. No siempre era necesario el porno para que se la chupase ni tampoco un buen sitio. Una ocasión, en el recreo me condujo al aseo,donde hay alumnos, maestras, etc.
Ahí le chupe la polla una vez. Hoy lo pienso, y no sé ni cómo nadie lo descubrió...
Una de las tardes, comenzamos a ver porno anal, y aunque no ocurrió nada. Con los días , y habiendo visto mucho anal. Me agarró por el pantalón , bajó mi pantalón, dejando las bragas al aire. Procedió a dejarme de espaldas a él, y me puso contra la pared, me asestó una nalgada, que resonó y tal y como en el porno, escupió en mi ano, y trató de meterla. Entró su glande, pero dolió mucho, me aparté, y di un pequeño grito. Me subí el pantalón, y continué chupando su polla.
Ya no volvimos a quedar más , nos vimos el último mes de colegio, pero no se dió más.
Ese verano fue el primero que dejé de salir de casa. Lo pasé viendo porno con un teléfono que me regalaron por las notas que había obtenido.
Tras un vídeo que me impactó, di el paso a introducir objetos en mi ano. Era un vídeo de una chica con gran cantidad de rotuladores en su ano...
No sé si fue la intriga, la curiosidad, o un deseo irrefrenable.
Saqué mis rotuladores, e imité el vídeo. Solo que yo solo introduje 2.
Pronto continuaré el relato
0 comentarios - Mi experiencia con chicos