Con mi amigo salimos de joda como todos absolutamente todos los fines hace un año, 4 horas en el boliche, tirando likes en las historias de Instagram y chamuyando a cada mina que nos cruzamos para absolutamente nada, no pescamos ni un resfriado, era hasta gracioso ya, nos volvimos los dos frustrados, no sabíamos si eramos feos, no sabíamos chamuyar o simplemente no nos querían ni nuestras madres. Eran exactamente 67 Findes los que habíamos pasado, un año y medio sin dar nisiquiera un beso.
Teníamos una sequía de mujeres estrepitosa, nunca habíamos visto algo así, ninguno de los dos habíamos tenido suerte, lo intentamos todo salimos cada finde a bailar, nos instalamos Tinder, grinder, fuimos al gimnasio, absolutamente todo lo que se usa para chamuyar, pero nada, estábamos más secos que bolsillo de pobre a fin de mes.
En medio de la desesperación tratamos de buscar la solución, ¿Que podíamos hacer?
Ches: no sé amigo la verdad, quiero por lo menos un garche fijo, deja vos la novia, eso la veo imposible.
Catriel: Jajajajaja, está más difícil amigo, dios mío estoy a nada de hacerme puto.
Ches: Si te haces puto, yo te cojo.
Catriel: Jajajaja soña, si me hago puto me busco uno lindo.
Mientras nos reíamos y boludeabamos entró la hermana de Chess a su pieza, a buscar una campera que se iba con su novio.
Ches: ¿Mica cómo conseguiste tu novio?
Mica: Me chamuyo en la facultad, pero vos no vas a conseguir nunca una novia así porque sos cuadrado para estudiar así que ni te esfuerces, voy a salir nos vemos después. Cuidense y no rompan nada.
Ches: Chau
Catriel: Chau
Catriel: Jajajaja tiene razón, estudiar no es lo tuyo.
Ches: Tampoco vas a conseguir pareja así, estudias ingeniería mecánica, no hay una concha a 50km a la redonda en esa facultad.
Catriel: Tenés razón.
Desistimos de nuestra profunda charla post after y nos pusimos a comer unos bizcochitos mientras jugábamos al FIFA, que dicho sea de paso, lo saqué a pasear a Chess como siempre. La verdad no tan mal el finde, salimos, bailamos, nos pusimos enpedo y terminamos jugando unos fifas mientras comíamos harinas, aunque hubiese estado más divertido estar cogiendo no nos podíamos quejar.
Entre semana mientras yo estaba estudiando y el trabajando me llega un mensaje suyo, mira amigo vos decís que esto funcione? Miro el celular, y me mandó una foto de un anuncio sacado de internet, sobre unas pastillas mágicas que tienen el poder de transformarte en mujer, explícitamente no dijo nada, pero implícitamente dió a entender todo, fue un mensaje oculto disfrazado en medio de lo que parecía ser una simple conversación.
Mensaje de Catriel: Jajajaja y eso????? Naaaa amigo, deben ser cualquiera
Mensaje de Chess: No sé, querés que veamos que onda? Ya las compré.
Mensaje de Catriel: Seguro te re cagaron
A la semana me manda una foto.
Mensaje de Ches: Mira que llegó.
Mensaje de Catriel: Jajajaja y eso?????? Compraste droga negro?
Mensaje de Ches: Son las pastillas, vamos a probarlas?
Mensaje de Catriel: mmmm no sé.
Está vez vino el a mi casa, ya que yo era un foráneo en la gran ciudad, si bien no tenía un departamento muy grande, era bastante cómodo, Chess vino, porque acá estábamos solos, trajo consigo la bolsa "mágica" la puso arriba de la mesa y empezamos a verla, la verdad si me daba curiosidad, ver qué onda, pero también me daba un poco de miedo, ¿Enserio funcionaba?
Chess: Bueno tengo una idea, vamos a probarlas, supuestamente el efecto es temporal.
Catriel: Mmmmm no sé, y si pasa algo malo?
Chess: Y ya fue amigo, total a la facultad podés ir a cursar igual y no es como si nadie en tu casa se va a dar cuenta que ahora sos mujer.
Catriel: ª ¿La tengo que tomar yo?
Chess: Amigo yo no puedo, ¿Cómo voy a trabajar? O peor ¿Cómo vuelva a mi casa siendo mujer? No puedo desaparecer por unos días.
Chess: A aparte ¿No te da curiosidad probar?
Me quedé pensando, la verdad si me daba mucha curiosidad, pero también tenía miedo, así que no lo hice pero Chess me conocía, trajo un ron para que tomemos, en medio de los tragos sabía que yo no me cagaba con nada y la verdad que le salió bien, porque la terminé tomando, al principio no sentí nada pero al rato, empecé a sentir como mi cuerpo se hinchaba, mi pecho me ardía y mi culo se volvía más redondito, mientras que mis piernas y espalda se encogían un poco, tenía las uñas y pelo más largo, y la cara un poco más fina, los labios más gruesos y las pestañas mas largas, pero mi pene seguía igual, al más rato, ya había hecho más efecto, tanto que hasta se me había achicado mi amigo, parecía que tenía un micropene, pero para ese momento los dos estábamos dormidos. Al otro día cuando nos levantamos, reventados con resaca, pero no pasaba nada porque era domingo, yo ya me había transformado totalmente en mujer.

Me mire al espejo mientras me agarraba ahora mis nuevas tetas. "Oh por dios" grité. Chess se levanta atrás de eso, más quebrado que yo.
Chess: ¿Qué paso? Ohh, Dios santo, jajajajaja funcionó. No buenooooo y esas tetas, que lindo culo tenés amigo (mientras me lo agarraba)
Catriel: Saca la mano degenerado, no puedo creer que esto haya funcionado, cuánto se supone que dura.
Chess: No sé, dice entre 3-4 días dura el efecto.
Catriel: Osea que voy a estar así hasta el viernes, genial, ¿Cómo se supone que vaya a cursar?
Chess: Fácil no vas a ir Catalina.
Catriel: ¿Catalina?
Ches: así te voy a llamar cuando seas mujer, Cata.
Catalina: Bueno supongo que es un buen nombre.
Ches se me empezó a insinuar, era obvio lo que quería, pero antes íbamos a poner reglas, yo no era ningún puto, no iba a chupar su verga, ni se iba a correr en mi y porsupuesto que no iba a cogerme por el culo. Después de eso yo estaba dispuesta a cualquier cosa, no tardamos mucho más. Se le notaba lo duro que estaba, desde que me vió viéndome en el espejo.

No me dejó hablar mucho más, enseguida me agarró y me tiró a la cama, abriéndome la piernas y empezando a chuparme la vagina.
Catriel: Sisi como digas Cata.
Mientras me lamía los labios y empezaba a meterme la lengua adentro de la concha, fue todo muy rápido, me quedé paralizada al principio, sentí un cosquilleo, su lengua fría, sus labios gruesos me daban una sensación rara pero placentera, no tarde mucho en hacer algún ruido, hasta que me la empezó a chupar entera y ahí si empecé a gemir, muy fuerte, era raro, pero excitante, la cara me faltaba mientras suspiraba de placer y le pedía que continuará, hasta que sentí en primera persona un orgasmo femenino, algo muy distinto al masculino, realmente no habia punto de comparación, ni con 500 pajas sentí el placer que acaba de sentir con una chupada de cajeta.

Yo seguía suspirando, pero él estaba más duro que nunca, me puso de lado, me levantó un poco la pierna y empezó a cogerme, no me dejo ni recuperarme. Pase de gemir y jadear a volver a gemir pero está vez porque me estaba dando pija, él se aprovecho y empezó a controlar la situación, bien pegado a mi, mientras me agarraba las tetas y me besaba el cuello, me susurró al oído.
Catriel: Hoy Chess vas a ser mía.
Después de eso empezó a darme más fuerte mientras me suspiraba en la oreja y yo gemia, sin muchas fuerzas mientras tenía sus brazos rodeandome siendo sometida por él.
Cogimos por un rato pero Catriel explotó enseguida, veníamos en sequía parece, apenas duro 12 minutos que la sacó y empezó a correrse arriba de la cama, alcance a correrme justo, un poco me salpicó en la pierna, pero casi todo cayó en la cama, manchando mis sábanas, obviamente me enojé con él y las iba a tener que lavar y cambiar.
Después de eso nos levantamos y nos fuimos a tomar algo a la cocina mientras él primero puso a lavar las sábanas, nos pusimos en la cocina hablar, seguíamos los dos desnudos, mientras tomábamos una coca bien fresca recuperando fuerzas, no duró mucho ya que mientras hablábamos vi como se le iba poniendo dura de nuevo, listo para el segundo round.

Ahí nomás nos pusimos a coger, apoyada en la mesa mientras él me agarraba, con el culo flotando al aire y la espalda sobre la mesa me tenía a su Merced mientras me clavaba.
Era la posición ideal para que entre cada pulgada de su verga, que ya no estaba al máximo como antes pero seguía muy dura, chocando contra mi útero mientras yo gemia, la verdad que como hombre nunca la había hecho en la cocina y hacerlo como mujer estando yo arriba de la mesa recibiendo verga era sumamente excitando, tanto que otra vez casi me vengo, llegué al climax pero está vez y de nuevo se vino antes él, aunque yo quedé sumamente satisfecha.

Así nos pasamos los otros días, vino a mi casa y cogimos mucho, todos los tiros que pudimos, la verdad me empecé hacer un poco adicta a su pija, pero sobre todo al placer de mujer, el sexo como mujer era increíble, y sobre todo cuando él era el que tomaba la delantera, como cuando se sentó en el sillón probando poses nuevas y yo empecé a cabalgar, pero a él no le gustaba que yo sea la que se mueva, así que me inmoviliza con sus manos y empieza a moverse él, dándome fuertes estocadas con su pija mientras yo estaba sentada arriba, hundiendomela toda bien hasta el fondo, perforando me la concha mientras yo gemia como su putita.
Cuando llegó el viernes y yo volví a la normalidad la verdad que estaba exhausto, traté de descansar pero no me pude recomponer, me calenté enseguida, fueron 3 días y medio de mucho sexo, mi cuerpo ya habia empezado acostumbrarse a coger, me clave una paja pero no me sacó la calentura.
Ese finde no nos juntamos, recién nos vimos el otro finde, yo llegue a ese fin de semana recontra inquieto, muy caliente, con abstinencia sexual, tenía muchas ganas de repetir la experiencia, mi mente se estaba quebrando poco a poco, las pastillas las tenía él.
Cuando nos volvimos a ver le tire la idea, pero él se hizo de rogar, yo sabía que estaba muerto de ganas, pero obviamente quería algo a cambio, así que no me quedo de otra que aceptar, en el fondo sabía que se la iba a tener que mamar.
Me dió las pastillas, y nos fuimos por ahí a pasear hasta que se cumpla el tiempo de transformación, pero está vez se converti en mujer bastante rápido, antes de la noche ya me había transformado, así que después de cenar me tocaba verga como mujer, la verdad que trate de no mostrar mi calentura para que no se aproveche pero no sé si lo logre.

Él me había dado las pastillas sólo si está vez se la chupaba.
Catriel: Tranquilo Cata, sos una mujer, no es puto.
Cata: Sisi como digas. Es lo más trolo del mundo.
Mientras se la empecé a mamar, la verdad que la idea no le gustaba me sentía sucio, mal pero mi cuerpo no, el sabor no era feo, yo ya conocía su verga, la había tenido adentro, pero que la conozca lo boca me pareció mucho, hice la que pude para chuparla, la verdad que no sabía bien como hacerlo y pare varias veces a toser porque me ahogué, pero eso se ve que lo calentó, ver mis intentos por satisfacerlo.

Cuando se empezó a correr no me avisó, solo me agarró de la cabeza y me empezó a tirar toda la leche, yo sentí que la verga había empezado a palpitar en la boca, la saco y empezó a correrse mientras me lo tiraba en la cara y en la boca, me entró bastante en la boca, fue medio asqueroso no me dió tiempo a cerrarla, pero no sé porque tuve el impulso de tragar, trague bastante, era espeso, intenso y medio amargo, la verdad que no me gustó, pero tampoco me pareció asqueroso, pero ese simple gesto lo puso muy caliente, no espero no un ratito, apenas pude terminar de limpiarme la cara que ya se me volvió a tirar arriba.

Está vez cogimos de misionero, mirándonos a los ojos mientras los dos gemiamos, obviamente yo mucho más fuerte que él, después de todo era yo la que recibía la pija adentro mío, pero los dos estábamos ahí, siendo uno, sincronizando respiración y latidos, uniendonos en sudor y cerrando todo con un beso, fue un impulso, medio gay la verdad besar a tu mejor amigo, pero me salió de adentro, no sé que me pasó, pero ese fue el quiebre a partir de ahí mi vida como hombre había terminado.
Después de otra semana sumamente intensa dónde cogimos por todos lados, ya no había reglas, se la había chupado, la había tragado, y me movía como quería, básicamente era su sumisa, cogíamos como él quería, me llevo al cine con una falda, en el parque de noche y hasta me cogió en el balcón del edificio a plena luz del día.

Cada vez se había hecho más recurrente esto de tomar las pastillas y yo me había vuelto adicta al sexo como mujer y sobre todo a su pija. Era una devosion, me encantaba chuparla, su sabor era especial y más cuando estaba media sudada, era olor a hombre, me hizo chuparle los huevos, y yo obvio accedí, no me negué a ninguno de sus pedidos, me ponía caliente ser la sumisa de la relación, que me mande y yo cumplirle sus fantasias, ahí estaba obedeciendo pasándole la lengua desde los huevos hasta la punta, chupando como si fuera una paletita la pija de mi mejor amigo que después de esto se iba a volver el hombre de mi vida.
Obvio no podía faltar, uno de sus deseos era despegarme completamente de mi masculinidad y ese era el paso final, ya se la había mamado, me había tragado su leche, se había venido adentro y le chupe los huevos, lo último que me quedaba para convertirme en una mujer al 100% era entregar el culo, con eso iba a dejar atrás cualquier rastro del hombre que fuí.
Catriel: Quiero que me des el orto.

No fue un pedido, pareció más una orden, él había tomado el lugar de dominante, pero yo no me quejé, accedí, me puse en 4 patas con el culo lo más abierto posible, mientras me agarraba de la sabana y juntaba fuerzas, él me pegó con la pija arriba de mi ano, mostrando su superioridad y me la metió, despacio pero hasta el fondo, entró toda, hasta los huevos mientras yo al principio me quejaba, esa vez no lo disfrute, fue doloroso, obseno, pero ahí estaba obedeciendo mientras él me rompía el culo literal, y yo gemia pero de dolor, mientras me volvía una putita hecha y derecha.
Ese fue el quiebre definitivo, después de eso no hubo marcha atrás, lo que Catriel no me dijo es que si abusaba de las pastillas me iba a volver una mujer para siempre, así paso, después de coger esperé volver a la normalidad (no lo quería) y no volví, me levanté como mujer y con el culo adolorido, aunque estaba feliz no me iba a durar mucho ya que me iban a romper el culo de nuevo, pero bueno ese era mi destino, y lo acepte gustosa, a partir de ahora iba a ser la putita de Catriel y su nueva novia, lo que había empezado como una medida de desesperación se volvió la mejor decisión de mi vida y mi rutina de ahora en adelante. Fin
Teníamos una sequía de mujeres estrepitosa, nunca habíamos visto algo así, ninguno de los dos habíamos tenido suerte, lo intentamos todo salimos cada finde a bailar, nos instalamos Tinder, grinder, fuimos al gimnasio, absolutamente todo lo que se usa para chamuyar, pero nada, estábamos más secos que bolsillo de pobre a fin de mes.
En medio de la desesperación tratamos de buscar la solución, ¿Que podíamos hacer?
Ches: no sé amigo la verdad, quiero por lo menos un garche fijo, deja vos la novia, eso la veo imposible.
Catriel: Jajajajaja, está más difícil amigo, dios mío estoy a nada de hacerme puto.
Ches: Si te haces puto, yo te cojo.
Catriel: Jajajaja soña, si me hago puto me busco uno lindo.
Mientras nos reíamos y boludeabamos entró la hermana de Chess a su pieza, a buscar una campera que se iba con su novio.
Ches: ¿Mica cómo conseguiste tu novio?
Mica: Me chamuyo en la facultad, pero vos no vas a conseguir nunca una novia así porque sos cuadrado para estudiar así que ni te esfuerces, voy a salir nos vemos después. Cuidense y no rompan nada.
Ches: Chau
Catriel: Chau
Catriel: Jajajaja tiene razón, estudiar no es lo tuyo.
Ches: Tampoco vas a conseguir pareja así, estudias ingeniería mecánica, no hay una concha a 50km a la redonda en esa facultad.
Catriel: Tenés razón.
Desistimos de nuestra profunda charla post after y nos pusimos a comer unos bizcochitos mientras jugábamos al FIFA, que dicho sea de paso, lo saqué a pasear a Chess como siempre. La verdad no tan mal el finde, salimos, bailamos, nos pusimos enpedo y terminamos jugando unos fifas mientras comíamos harinas, aunque hubiese estado más divertido estar cogiendo no nos podíamos quejar.
Entre semana mientras yo estaba estudiando y el trabajando me llega un mensaje suyo, mira amigo vos decís que esto funcione? Miro el celular, y me mandó una foto de un anuncio sacado de internet, sobre unas pastillas mágicas que tienen el poder de transformarte en mujer, explícitamente no dijo nada, pero implícitamente dió a entender todo, fue un mensaje oculto disfrazado en medio de lo que parecía ser una simple conversación.
Mensaje de Catriel: Jajajaja y eso????? Naaaa amigo, deben ser cualquiera
Mensaje de Chess: No sé, querés que veamos que onda? Ya las compré.
Mensaje de Catriel: Seguro te re cagaron
A la semana me manda una foto.
Mensaje de Ches: Mira que llegó.
Mensaje de Catriel: Jajajaja y eso?????? Compraste droga negro?
Mensaje de Ches: Son las pastillas, vamos a probarlas?
Mensaje de Catriel: mmmm no sé.
Está vez vino el a mi casa, ya que yo era un foráneo en la gran ciudad, si bien no tenía un departamento muy grande, era bastante cómodo, Chess vino, porque acá estábamos solos, trajo consigo la bolsa "mágica" la puso arriba de la mesa y empezamos a verla, la verdad si me daba curiosidad, ver qué onda, pero también me daba un poco de miedo, ¿Enserio funcionaba?
Chess: Bueno tengo una idea, vamos a probarlas, supuestamente el efecto es temporal.
Catriel: Mmmmm no sé, y si pasa algo malo?
Chess: Y ya fue amigo, total a la facultad podés ir a cursar igual y no es como si nadie en tu casa se va a dar cuenta que ahora sos mujer.
Catriel: ª ¿La tengo que tomar yo?
Chess: Amigo yo no puedo, ¿Cómo voy a trabajar? O peor ¿Cómo vuelva a mi casa siendo mujer? No puedo desaparecer por unos días.
Chess: A aparte ¿No te da curiosidad probar?
Me quedé pensando, la verdad si me daba mucha curiosidad, pero también tenía miedo, así que no lo hice pero Chess me conocía, trajo un ron para que tomemos, en medio de los tragos sabía que yo no me cagaba con nada y la verdad que le salió bien, porque la terminé tomando, al principio no sentí nada pero al rato, empecé a sentir como mi cuerpo se hinchaba, mi pecho me ardía y mi culo se volvía más redondito, mientras que mis piernas y espalda se encogían un poco, tenía las uñas y pelo más largo, y la cara un poco más fina, los labios más gruesos y las pestañas mas largas, pero mi pene seguía igual, al más rato, ya había hecho más efecto, tanto que hasta se me había achicado mi amigo, parecía que tenía un micropene, pero para ese momento los dos estábamos dormidos. Al otro día cuando nos levantamos, reventados con resaca, pero no pasaba nada porque era domingo, yo ya me había transformado totalmente en mujer.

Me mire al espejo mientras me agarraba ahora mis nuevas tetas. "Oh por dios" grité. Chess se levanta atrás de eso, más quebrado que yo.
Chess: ¿Qué paso? Ohh, Dios santo, jajajajaja funcionó. No buenooooo y esas tetas, que lindo culo tenés amigo (mientras me lo agarraba)
Catriel: Saca la mano degenerado, no puedo creer que esto haya funcionado, cuánto se supone que dura.
Chess: No sé, dice entre 3-4 días dura el efecto.
Catriel: Osea que voy a estar así hasta el viernes, genial, ¿Cómo se supone que vaya a cursar?
Chess: Fácil no vas a ir Catalina.
Catriel: ¿Catalina?
Ches: así te voy a llamar cuando seas mujer, Cata.
Catalina: Bueno supongo que es un buen nombre.
Ches se me empezó a insinuar, era obvio lo que quería, pero antes íbamos a poner reglas, yo no era ningún puto, no iba a chupar su verga, ni se iba a correr en mi y porsupuesto que no iba a cogerme por el culo. Después de eso yo estaba dispuesta a cualquier cosa, no tardamos mucho más. Se le notaba lo duro que estaba, desde que me vió viéndome en el espejo.

No me dejó hablar mucho más, enseguida me agarró y me tiró a la cama, abriéndome la piernas y empezando a chuparme la vagina.
Catriel: Sisi como digas Cata.
Mientras me lamía los labios y empezaba a meterme la lengua adentro de la concha, fue todo muy rápido, me quedé paralizada al principio, sentí un cosquilleo, su lengua fría, sus labios gruesos me daban una sensación rara pero placentera, no tarde mucho en hacer algún ruido, hasta que me la empezó a chupar entera y ahí si empecé a gemir, muy fuerte, era raro, pero excitante, la cara me faltaba mientras suspiraba de placer y le pedía que continuará, hasta que sentí en primera persona un orgasmo femenino, algo muy distinto al masculino, realmente no habia punto de comparación, ni con 500 pajas sentí el placer que acaba de sentir con una chupada de cajeta.

Yo seguía suspirando, pero él estaba más duro que nunca, me puso de lado, me levantó un poco la pierna y empezó a cogerme, no me dejo ni recuperarme. Pase de gemir y jadear a volver a gemir pero está vez porque me estaba dando pija, él se aprovecho y empezó a controlar la situación, bien pegado a mi, mientras me agarraba las tetas y me besaba el cuello, me susurró al oído.
Catriel: Hoy Chess vas a ser mía.
Después de eso empezó a darme más fuerte mientras me suspiraba en la oreja y yo gemia, sin muchas fuerzas mientras tenía sus brazos rodeandome siendo sometida por él.
Cogimos por un rato pero Catriel explotó enseguida, veníamos en sequía parece, apenas duro 12 minutos que la sacó y empezó a correrse arriba de la cama, alcance a correrme justo, un poco me salpicó en la pierna, pero casi todo cayó en la cama, manchando mis sábanas, obviamente me enojé con él y las iba a tener que lavar y cambiar.
Después de eso nos levantamos y nos fuimos a tomar algo a la cocina mientras él primero puso a lavar las sábanas, nos pusimos en la cocina hablar, seguíamos los dos desnudos, mientras tomábamos una coca bien fresca recuperando fuerzas, no duró mucho ya que mientras hablábamos vi como se le iba poniendo dura de nuevo, listo para el segundo round.

Ahí nomás nos pusimos a coger, apoyada en la mesa mientras él me agarraba, con el culo flotando al aire y la espalda sobre la mesa me tenía a su Merced mientras me clavaba.
Era la posición ideal para que entre cada pulgada de su verga, que ya no estaba al máximo como antes pero seguía muy dura, chocando contra mi útero mientras yo gemia, la verdad que como hombre nunca la había hecho en la cocina y hacerlo como mujer estando yo arriba de la mesa recibiendo verga era sumamente excitando, tanto que otra vez casi me vengo, llegué al climax pero está vez y de nuevo se vino antes él, aunque yo quedé sumamente satisfecha.

Así nos pasamos los otros días, vino a mi casa y cogimos mucho, todos los tiros que pudimos, la verdad me empecé hacer un poco adicta a su pija, pero sobre todo al placer de mujer, el sexo como mujer era increíble, y sobre todo cuando él era el que tomaba la delantera, como cuando se sentó en el sillón probando poses nuevas y yo empecé a cabalgar, pero a él no le gustaba que yo sea la que se mueva, así que me inmoviliza con sus manos y empieza a moverse él, dándome fuertes estocadas con su pija mientras yo estaba sentada arriba, hundiendomela toda bien hasta el fondo, perforando me la concha mientras yo gemia como su putita.
Cuando llegó el viernes y yo volví a la normalidad la verdad que estaba exhausto, traté de descansar pero no me pude recomponer, me calenté enseguida, fueron 3 días y medio de mucho sexo, mi cuerpo ya habia empezado acostumbrarse a coger, me clave una paja pero no me sacó la calentura.
Ese finde no nos juntamos, recién nos vimos el otro finde, yo llegue a ese fin de semana recontra inquieto, muy caliente, con abstinencia sexual, tenía muchas ganas de repetir la experiencia, mi mente se estaba quebrando poco a poco, las pastillas las tenía él.
Cuando nos volvimos a ver le tire la idea, pero él se hizo de rogar, yo sabía que estaba muerto de ganas, pero obviamente quería algo a cambio, así que no me quedo de otra que aceptar, en el fondo sabía que se la iba a tener que mamar.
Me dió las pastillas, y nos fuimos por ahí a pasear hasta que se cumpla el tiempo de transformación, pero está vez se converti en mujer bastante rápido, antes de la noche ya me había transformado, así que después de cenar me tocaba verga como mujer, la verdad que trate de no mostrar mi calentura para que no se aproveche pero no sé si lo logre.

Él me había dado las pastillas sólo si está vez se la chupaba.
Catriel: Tranquilo Cata, sos una mujer, no es puto.
Cata: Sisi como digas. Es lo más trolo del mundo.
Mientras se la empecé a mamar, la verdad que la idea no le gustaba me sentía sucio, mal pero mi cuerpo no, el sabor no era feo, yo ya conocía su verga, la había tenido adentro, pero que la conozca lo boca me pareció mucho, hice la que pude para chuparla, la verdad que no sabía bien como hacerlo y pare varias veces a toser porque me ahogué, pero eso se ve que lo calentó, ver mis intentos por satisfacerlo.

Cuando se empezó a correr no me avisó, solo me agarró de la cabeza y me empezó a tirar toda la leche, yo sentí que la verga había empezado a palpitar en la boca, la saco y empezó a correrse mientras me lo tiraba en la cara y en la boca, me entró bastante en la boca, fue medio asqueroso no me dió tiempo a cerrarla, pero no sé porque tuve el impulso de tragar, trague bastante, era espeso, intenso y medio amargo, la verdad que no me gustó, pero tampoco me pareció asqueroso, pero ese simple gesto lo puso muy caliente, no espero no un ratito, apenas pude terminar de limpiarme la cara que ya se me volvió a tirar arriba.

Está vez cogimos de misionero, mirándonos a los ojos mientras los dos gemiamos, obviamente yo mucho más fuerte que él, después de todo era yo la que recibía la pija adentro mío, pero los dos estábamos ahí, siendo uno, sincronizando respiración y latidos, uniendonos en sudor y cerrando todo con un beso, fue un impulso, medio gay la verdad besar a tu mejor amigo, pero me salió de adentro, no sé que me pasó, pero ese fue el quiebre a partir de ahí mi vida como hombre había terminado.
Después de otra semana sumamente intensa dónde cogimos por todos lados, ya no había reglas, se la había chupado, la había tragado, y me movía como quería, básicamente era su sumisa, cogíamos como él quería, me llevo al cine con una falda, en el parque de noche y hasta me cogió en el balcón del edificio a plena luz del día.

Cada vez se había hecho más recurrente esto de tomar las pastillas y yo me había vuelto adicta al sexo como mujer y sobre todo a su pija. Era una devosion, me encantaba chuparla, su sabor era especial y más cuando estaba media sudada, era olor a hombre, me hizo chuparle los huevos, y yo obvio accedí, no me negué a ninguno de sus pedidos, me ponía caliente ser la sumisa de la relación, que me mande y yo cumplirle sus fantasias, ahí estaba obedeciendo pasándole la lengua desde los huevos hasta la punta, chupando como si fuera una paletita la pija de mi mejor amigo que después de esto se iba a volver el hombre de mi vida.
Obvio no podía faltar, uno de sus deseos era despegarme completamente de mi masculinidad y ese era el paso final, ya se la había mamado, me había tragado su leche, se había venido adentro y le chupe los huevos, lo último que me quedaba para convertirme en una mujer al 100% era entregar el culo, con eso iba a dejar atrás cualquier rastro del hombre que fuí.
Catriel: Quiero que me des el orto.

No fue un pedido, pareció más una orden, él había tomado el lugar de dominante, pero yo no me quejé, accedí, me puse en 4 patas con el culo lo más abierto posible, mientras me agarraba de la sabana y juntaba fuerzas, él me pegó con la pija arriba de mi ano, mostrando su superioridad y me la metió, despacio pero hasta el fondo, entró toda, hasta los huevos mientras yo al principio me quejaba, esa vez no lo disfrute, fue doloroso, obseno, pero ahí estaba obedeciendo mientras él me rompía el culo literal, y yo gemia pero de dolor, mientras me volvía una putita hecha y derecha.
Ese fue el quiebre definitivo, después de eso no hubo marcha atrás, lo que Catriel no me dijo es que si abusaba de las pastillas me iba a volver una mujer para siempre, así paso, después de coger esperé volver a la normalidad (no lo quería) y no volví, me levanté como mujer y con el culo adolorido, aunque estaba feliz no me iba a durar mucho ya que me iban a romper el culo de nuevo, pero bueno ese era mi destino, y lo acepte gustosa, a partir de ahora iba a ser la putita de Catriel y su nueva novia, lo que había empezado como una medida de desesperación se volvió la mejor decisión de mi vida y mi rutina de ahora en adelante. Fin
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