Un día fuimos a ver una película erótica, eran los años 80 o 90, mi novio en aquella época trabajaba de noche y arrastraba mucho sueño, en esa época las colas para ver las películas S eran inmensas, fuimos a ver El último tango en París en aquella época yo tenía 18 años recién cumplidos y mi cuerpo era de lujo con 60 cm de cintura y una talla de sujetador de 90 copa D, mi figura atraía a los hombres, y yo me sentía orgullosa de ello.
Ya en la cola oía algún piropo subido de tono, iba vestida con una minifalda de licra y una camiseta naranja con una abertura trasera en forma de V que llegaba a mi cintura, pero la gracia es que me la puse al revés, con la abertura por delante, yo veía como los ojos de los hombres se salían de sus orbitas, sobre todo de un joven, que al pasar por su lado me dijo te iba a comer todo lo negro, yo me iba excitando con tanto piropo, cuando entramos vimos casi en las últimas filas un par de sitios libres, primero pasó mi novio y a continuación yo, la gente se tenía que poner de pie para que pudiéramos pasar y algunos se ponían las botas dejando ir sus manos cuando iba a llegar a mi asiento, vi con sorpresa que el chico de al lado era el que me iba a comer todo lo negro,y justo cuando iba a pasar por delante de él hecho su entrepierna hacia delante y me pegó un restregón por todo el culo y noté algo mucho mas grande y duro de lo normal, se me escapó un Ohhh y el dijo te ha gustado? yo no dije nada, me senté junto a mi novio y nos dimos un morreo y algunas caricias.
Como dije anteriormente el arrastraba mucho sueño y a los diez minutos ya se había dormido, el chavalín que tenía al lado no paraba de mirarnos y cuando se dio cuenta que mi novio se había dormido me dijo al oído "Empieza el espectáculo" y bajándose la cremallera de la bragueta metió la mano, y al sacarla tuvo que desabrochar el botón de la cintura para que pudiese aparecer una verga descomunal, tendría 20 o 22 centímetros y 5 o 6 centímetros de gruesa y mirándome con descaro empezó a maneársela, tengo que decir que me quedé hipnotizada ante semejante verga, de pronto el me coje la mano he intenta que yo le coja la verga, di un tirón y me solté, el me dijo, no te gusta lo que ves? y el seguía moviendo su mano arriba y abajo, yo no podía apartar la vista de su polla, me volvió acoger la mano para llevarla a su verga, esta vez no me solté, es mas, la cubrí con mi mano y se la acariciaba, primero tímidamente después cuando vi que aumentaba se la meneaba con mas pasión, el viendo que el hielo se había roto me dijo, te apetece darme una mamaíta? serás guarro le dije, venga que lo estás deseando, y me cogía de la nuca he intentaba que yo bajase, de pronto el metió la mano por mi escote y se apoderó de uno de mis senos empezando a acariciarlo, primero suavemente y después con más intensidad, mi cuerpo se dejó llevar y doblando la cintura besé el cipote de aquella verga de su uretra salía un hilillo de líquido preseminal que sirvió para que el cipote brillara y se presentara en toda su magnitud, el empujaba mi cabeza y mi garganta empezó a fabricar saliva en cantidad, pero era una saliva que servía de lubricante, porque cada vez podía tragar un poco más, yo le escupía en la verga y después le restregaba la saliva para a continuación intentar meterla más profundamente, pero era demasiado gorda para mi joven garganta, me senté en la butaca abierta de piernas y el me dijo déjame que te coma la almejita, y abierta de piernas como estaba con dos dedos separó mi braguita y se lanzó a por mi vagina, dios mío que placer, como podía tener esa destreza en su lengua el movía la lengua con una maestría brutal, hizo que me corriese dos veces en diez minutos, de pronto me levanta y me pone delante de el y me dice ves bajando, yo le digo estás loco es muy gorda y no va a caber, el me dice no tengas prisa, lo intentas y subes, lo vuelves a intentar y vuelves a subir y poco a poco veras como lo consigues, a todas les pasa igual... con cuantas has follado? con las suficientes como para saber que a todas os cabe entera, en una de mis bajadas dije Ohhhh ya ha entrado el cipote, entonces el chico me dijo no te muevas deja que tu coño se acostumbre al tamaño, y el me acariciaba un pezón con una mano y con la otra el clitoris, a mi me estaban dando espasmos de placer cosa que él aprovechaba para empujar poco a poco he intentar meter esos 25 centímetros de verga hasta el fondo, cuando el cipote llegó a la entrada del útero faltaban cinco centímetros de verga por entrar, yo apretaba y el anillo del útero iba cediendo, retrocedía y vuelta a empujar, todavía no había llegado a entrar la mitad del cipote y yo ya estaba roja a punto de gritar el chaval le dijo a uno de sus amigos pégale un buen morreo pero cállale la boca, entre el amigo besándome y el chaval follándome mi coño estaba preparado para el asalto final, empezó, el cipote iba haciendo camino a empujar y yo notaba como el útero iba cediendo y el cipote iba abriendo camino, yo bajé la mano para ver cuanta verga quedaba fuera, aún quedaban tres centímetros, empecé a pajearme y mover mi cintura para atrás y para adelante cada vez estaba más clavada la verga, de pronto me llega otro orgasmo mas intenso y el chaval cogiéndome de las tetas empuja con todas las ganas hasta que el cuello uterino cedió y el cipote entró entero, pero nada mas cruzado el cuello uterino, este se cerró y a la presión, el cipote creció de tamaño, cosa que le impedía salir, el chaval tenía un feo panorama, menos mal que se le ocurrió meterme un dedo en el culo y automáticamente el cuello del utero liberó el cipote,
fue una tarde de cine apoteósica
Ya en la cola oía algún piropo subido de tono, iba vestida con una minifalda de licra y una camiseta naranja con una abertura trasera en forma de V que llegaba a mi cintura, pero la gracia es que me la puse al revés, con la abertura por delante, yo veía como los ojos de los hombres se salían de sus orbitas, sobre todo de un joven, que al pasar por su lado me dijo te iba a comer todo lo negro, yo me iba excitando con tanto piropo, cuando entramos vimos casi en las últimas filas un par de sitios libres, primero pasó mi novio y a continuación yo, la gente se tenía que poner de pie para que pudiéramos pasar y algunos se ponían las botas dejando ir sus manos cuando iba a llegar a mi asiento, vi con sorpresa que el chico de al lado era el que me iba a comer todo lo negro,y justo cuando iba a pasar por delante de él hecho su entrepierna hacia delante y me pegó un restregón por todo el culo y noté algo mucho mas grande y duro de lo normal, se me escapó un Ohhh y el dijo te ha gustado? yo no dije nada, me senté junto a mi novio y nos dimos un morreo y algunas caricias.
Como dije anteriormente el arrastraba mucho sueño y a los diez minutos ya se había dormido, el chavalín que tenía al lado no paraba de mirarnos y cuando se dio cuenta que mi novio se había dormido me dijo al oído "Empieza el espectáculo" y bajándose la cremallera de la bragueta metió la mano, y al sacarla tuvo que desabrochar el botón de la cintura para que pudiese aparecer una verga descomunal, tendría 20 o 22 centímetros y 5 o 6 centímetros de gruesa y mirándome con descaro empezó a maneársela, tengo que decir que me quedé hipnotizada ante semejante verga, de pronto el me coje la mano he intenta que yo le coja la verga, di un tirón y me solté, el me dijo, no te gusta lo que ves? y el seguía moviendo su mano arriba y abajo, yo no podía apartar la vista de su polla, me volvió acoger la mano para llevarla a su verga, esta vez no me solté, es mas, la cubrí con mi mano y se la acariciaba, primero tímidamente después cuando vi que aumentaba se la meneaba con mas pasión, el viendo que el hielo se había roto me dijo, te apetece darme una mamaíta? serás guarro le dije, venga que lo estás deseando, y me cogía de la nuca he intentaba que yo bajase, de pronto el metió la mano por mi escote y se apoderó de uno de mis senos empezando a acariciarlo, primero suavemente y después con más intensidad, mi cuerpo se dejó llevar y doblando la cintura besé el cipote de aquella verga de su uretra salía un hilillo de líquido preseminal que sirvió para que el cipote brillara y se presentara en toda su magnitud, el empujaba mi cabeza y mi garganta empezó a fabricar saliva en cantidad, pero era una saliva que servía de lubricante, porque cada vez podía tragar un poco más, yo le escupía en la verga y después le restregaba la saliva para a continuación intentar meterla más profundamente, pero era demasiado gorda para mi joven garganta, me senté en la butaca abierta de piernas y el me dijo déjame que te coma la almejita, y abierta de piernas como estaba con dos dedos separó mi braguita y se lanzó a por mi vagina, dios mío que placer, como podía tener esa destreza en su lengua el movía la lengua con una maestría brutal, hizo que me corriese dos veces en diez minutos, de pronto me levanta y me pone delante de el y me dice ves bajando, yo le digo estás loco es muy gorda y no va a caber, el me dice no tengas prisa, lo intentas y subes, lo vuelves a intentar y vuelves a subir y poco a poco veras como lo consigues, a todas les pasa igual... con cuantas has follado? con las suficientes como para saber que a todas os cabe entera, en una de mis bajadas dije Ohhhh ya ha entrado el cipote, entonces el chico me dijo no te muevas deja que tu coño se acostumbre al tamaño, y el me acariciaba un pezón con una mano y con la otra el clitoris, a mi me estaban dando espasmos de placer cosa que él aprovechaba para empujar poco a poco he intentar meter esos 25 centímetros de verga hasta el fondo, cuando el cipote llegó a la entrada del útero faltaban cinco centímetros de verga por entrar, yo apretaba y el anillo del útero iba cediendo, retrocedía y vuelta a empujar, todavía no había llegado a entrar la mitad del cipote y yo ya estaba roja a punto de gritar el chaval le dijo a uno de sus amigos pégale un buen morreo pero cállale la boca, entre el amigo besándome y el chaval follándome mi coño estaba preparado para el asalto final, empezó, el cipote iba haciendo camino a empujar y yo notaba como el útero iba cediendo y el cipote iba abriendo camino, yo bajé la mano para ver cuanta verga quedaba fuera, aún quedaban tres centímetros, empecé a pajearme y mover mi cintura para atrás y para adelante cada vez estaba más clavada la verga, de pronto me llega otro orgasmo mas intenso y el chaval cogiéndome de las tetas empuja con todas las ganas hasta que el cuello uterino cedió y el cipote entró entero, pero nada mas cruzado el cuello uterino, este se cerró y a la presión, el cipote creció de tamaño, cosa que le impedía salir, el chaval tenía un feo panorama, menos mal que se le ocurrió meterme un dedo en el culo y automáticamente el cuello del utero liberó el cipote,
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