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Sorpresa en la búsqueda de la felicidad

A lo largo de los años uno se va dando cuenta de lo que implica estar en pareja, no solo es llevar el pan a la casa como quien dice si no otras cosas como por ejemplo la atracción, la sensualidad y luego el sexo. Al menos así pienso yo. Con mi novia después de algunos años de convivir comenzó a ser solo sexo, faltaba la atracción, la sensualidad, el coqueteo y más. Por eso, cuando ya me estaba aburriendo comencé a buscar otras opciones. Fui a lo natural, pagué, pero no fue lo mismo, era lo mismo y con menos piel, química o como le quieran decir. Entonces lo segundo fue ir a un boliche, hacer lo que hacía de pendejo pero tampoco resultó, ya estoy viejo para estas cosas y me molestaba todo. 
Una tarde tomando un café con un amigo, me dice “tenés que volver con alguna ex o con alguna de las chicas del colegio”. Me dejó pensando y empecé a buscarlas primero por redes sociales, encontré varias y las comencé a seguir. En eso otro amigo me dice “seguila a esta”, me muestra su Instagram, no me acordaba de ella, pero la empecé a seguir. Esa noche me escribe, entonces me quedé en el living y empezamos a hablar. La charla se tornó muy caliente, se notaba que ella también estaba necesitando lo mismo. Algo de sorpresa, seducción y coqueteo. La charla siguió hasta la mañana del otro día, era sábado, quedamos en vernos esa misma noche. 
A eso de las cuatro de la tarde recibo un mensaje, seguimos charlando un rato y me envío una foto de las tetas. Yo ya estaba tan caliente que me tuve que masturbar un poco. Le mandé una foto de mi verga y ella respondió con un wow. Seguimos charlando y me manda un foto de su cola abierta y yo ya no podía más, acabé. Dejamos de escribir y comenzó a hacerse de noche. Nos encontramos en un bar y cuando la veo de cerca tampoco me acordaba de ella, pero estaba vestida fatal. Tenía un vestido corto pegado al cuerpo y las tetas sobresalían. Unas piernas largas en zapatos altos. Nos saludamos y fue bastante fácil salir del bar hacia el telo más cercano.
Fuimos en mi auto, ella se subió al asiento del acompañante, nos besamos y bajó a chupármela mientras manejaba, subía, me besaba y volvía a bajar. Uno de los mejores petes que recuerde en mi vida. En cada semáforo yo aprovechaba para tocar las enormes tetas. Cuando llegamos al telo, me pregunta “seguís sin saber quién soy ¿no?” a lo que respondí que no me acordaba, pero ella durante la charla se acordaba muy bien de mi y del colegio. No le dí importancia, estaba caliente. 
Llegamos a la habitación, toqueteo, besos. Ella vuelve a bajar, yo parado, ella agachada. Sube, me besa y se va al baño “ya vuelvo”. Me desnudé y me acosté. Ella vuelve pone las luces tenues y estaba en tanga, hermosa tanga y hermosa le quedaba. Se sienta arriba mío, nos volvemos a besar y vuelve a bajar “me encanta tu pija”. En la poca luz, veo que se saca la tanga, “te ganaste empezar por la cola” me dice. Yo estaba loco, caliente a mas no poder. Ella se puso boca abajo y yo atrás, bajo a pasar la lengua y a humedecer la zona, bajo lo más que puedo con la lengua buscando la concha y sorpresa… era una trans. Cuando me doy cuenta empiezo a tocar, veo que era enorme, estaba tan caliente que ni lo pensé, volví a la cola y luego de unos minutos de dedos y lengua empecé a cogerla. Acabé adentro de ella. 
Se va al baño sin decir nada. Vuelve y voy yo. Se me había bajado la calentura y salí a la habitación. La luz seguía tenue y me acosté. “¿Ahora te acordas de mí?” Luego de unos minutos de silencio respondo “¿Tu nombre era Agustín?” y ella responde “Si, ahora me llamo Mara como tu hermana”.

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