Hola desde España. Os cuento un relato, que viene a ser una fantasía mía

Tengo un hermano mayor, tiene 21 años. Me encanta jugar con el. El otro día (mis padres estaban en nuestra otra casa en el pueblo, como casi todos los fines de semana) entré a su cuarto. Él estaba enfrente del ordenador sentado en una silla,viendo su correo. Yo iba solo con mi pijama: una camiseta blanca ajustada y unas braguitas del mismo color; él, con una camiseta y un pantalón de deporte.
-Hola Dani.. ¿qué tal?
Me junté a él, y con la excusa de preguntarle como podía conseguir un email,y me senté encima suyo, entre sus dos piernas. Mientras le preguntaba.. yo sonreía, observando un cierto nerviosismo en él. Empecé a notar como le empezaba a crecer vertíginosamente el miembro.
Me hice la tonta. Seguí preguntando:
-¿Y para enviar un mensaje, como lo hago?
-Ehh.. mira (le temblaba la voz)
Su rabo había crecido ya considerablemente, y empecé a notar como presionaba sobre mí. Moví un poco el culito, y volví a notar como su polla me apretaba en su punto más álgido. Iba cachondísimo. Le miré a los ojos, me devolvió la mirada brevemente y me reí.
-Jaja! A ver sigue explicándome.
Era muy obvio.. y yo seguía haciéndome la inocente.
Seguía moviendo el culito, esta vez mas despacito. Noté por primera vez su rabo en mi coñito, y como resultado tuve un escalofrío. Me mantuve sentada encima de él unos 5 minutos.. hasta que noté que casi iba a explotar. Entonces, me levanté:
-Muchas gracias Dani.
Me incliné y le dí un beso en la mejilla, sonriendo. No pude evitar mirar lo que había conseguido, y miré su entrepierna. Se notaba un bulto enorme, una pirámide que salía de su pantalón. Él vio como me fijaba..
-Maria.. es que..
Decía él, sonrojado
-Jaja(le corte)
Volví a inclinarme, y esta vez le dije al oído
-Dani, está muy mal ponerse con tu hermanita..
Y me marché, no sin antes darle tiempo para que observara mi culito que le mostraba despistadamente, ese que había logrado que mi hermano estuviera a punto de explotar.

Me encanta jugar con mi hermano.

-- 2 dias después, domingo.

Seguíamos solos en casa.. y desde el "incidente" mi hermano y yo no cruzamos casi palabra, solo a veces por necesidad. Él estaba en su cuarto, con dos amigos suyos que acababan de subir.

Tenía un calor horroroso, así que decidí tomarme una ducha. Fue excelente, la disfruté mucho. Me sequé el cuerpo con la toalla y me puse unas braguitas y un sujetador, y salí al pasillo para ir a mi cuarto. Mi hermano y sus amigos me miraron hasta que entré en mi habitación. Notaba como me follaban con la mirada.

Seguí vistiendome, me puse una camiseta ajustada rosa que hacía tiempo que no me ponía, y una minifalda de algodón. Sentía como mi hermanos y sus amigos hablaban en la habitación de alado.

Estaba subiendome la falda, cuando derrepente entraron de forma violenta a mi cuarto. Mi hermano, se dirigió rapidamente a mí y me tapó la boca, para que no gritara. Se sentó encima de la cama y yo caí encima de él. Sus dos amigos me sujetaban las piernas y los brazos. Cuando dejé de moverme con tanta intensidad, mi hermano me dijo al oído:
-Te vamos a enseñar lo que pasa por ser una calientapollas como tú.
Esta vez no le temblaba la voz.
Contrario a lo que yo pensaba, esa palabra, calientapollas, me produjo un escalofrío. Me ponía super caliente de repente, ese término.
Sus dos amigos me sujetaban contra él. Otra vez tenía mi culito sobre su entrepierna. Empezo a golpearme su rabo contra mi culito,con cierta agresividad. Me dijo al oído:
-Mira perrita, te voy a quitar la mano por que sé que te gusta zorrita. OK?
Yo estaba confusa, asustada... pero a la vez, estaba cachondísima. Que mi hermano me tratara así, me gustaba.
Así que quitó la mano y no grité. Me dejé llevar.
-Así me gusta, hermanita. Ahora ya sabes lo que hacer.
Empecé a frotarme contra su polla, acariciando mi coñito sobre ella. Sus amigos me tocaban i besaban por donde querían, mientras se tocaban la polla debajo del pantalón. Mi hermano me bajó las braguitas, sin bajar la falda, y un amigo me metió un dedo.
-Mira la putita.. si está mojadita y todo.- dijo.
Era verdad. Se rieron, y un amigo me quitó la camiseta y me arrancó el sujetador. Los tres me tocaban mientras yo me restregaba sobre mi hermano. Derrepenté pararon y se pusieron los 3 depié.
-Ahora ponte de rodillas putita.
Cada vez estaba más caliente. Hice caso, y me arrodillé. Empezaron a sacarse los rabos. Primero los amigos de mi hermano, y luego, él. La más grande era la de mi hermano, y las de sus amigos tampoco estaban mal. Un amigo empezó a golpearme la carita con su polla.. y yo intenté quejarme.
-Oyee..que
Mi hermano me cogió d la cabeza, y me introdujo su pene por la boca.
-No te quejes perra- dijo.
Se rieron. Mi hermano empezo a metermela rapidamente.. me estaba follando la boquita, mientras los otros me golpeaban con sus pollas. Me turnaron entre los tres, y todos disfrutaron diciéndome cosas:
-Tragatela entera hermanita.
-Así me gusta, sigue así golfa
Mientras le comía los huevos a un amigo, mi hermano me levantó de las piernas y me puso a 4 patitas. Me quitó la minifalda y me empezó a golpear el culito con la mano. Yo me derretía. Me empezó a colocar su polla en mi coñito, para introducirla. Yo tenía las piernas cerradas, cuando me la metió de golpe. Me dolió, pero no pude gritar por que tenía la polla de su amigo en la boca. Entonces la saqué pero no podía casi ni hablar. Mi hermano me aplastó la cabeza contra el suelo mientras yo gemía.
-Mira como lo disfrutas, puta.
Yo seguía gimiendo, casi gritando. Cada vez iba más rapido. Entre sus dos amigos se turnaban mi boca, mientras me decían de todo.
-A ver si puedes con dos en la boca, perrita.
-Pues parece que si que puede.
Me cogieron entre los tres, y me pusieron en la cama. Mi hermano se puso bocarriba y yo me puse encima de él. Otro amigo se puso detrás mía, y empezó a abrirme el culito con la polla.
-Te vamos a reventar el culito, puta.
Mi hermano tenia su polla dentro de mi, mientras su amigo metía la suya en mi culito, casi sin cuidado. Cuando la logró meter, empezó a follarme violentamente, mientras golpeaba mi culo. Mi hermano, que estaba debajo mía, aplasto su pecho contra el mío y empezó a decirme al oído:
-Te duele eh zorrita. Te pasa por calientapollas.
Ahora él también empezó a follarme, aunque más despacio, el coñito.
-Te gusta eh hermanita, te gusta. Eres una putita, eh hermanita Dime que te gusta.
Yo le dije, como pude:
-Si..me encanta.
Ya no podía aguantar más, y entonces, me corrí. Estallé.
Me turnaron un buen rato, cada uno hizo conmigo lo que quiso.

-Vuélvete a poner de rodillas, putita-dijo mi hermano.
Esta vez sonreí, levemente.
-Ahora pídenos que te follemos la boca, perrita.
Yo, les dije:
-Quiero que me violeis la boquita.
Se rieron, y mi hermano dijo:
-Menuda calientapollas que eres, hermanita. Venga, come.
Fui chupándosela a los 3, sin orden alguno. Mi hermano dijo:
-Mírame todo el rato a los ojos perrita.
Y así hice, sonriendo. Los 3 se masturbaban, y yo empecé a comer los huevos a mi hermano, mientras le miraba a los ojos. Era extrañísimo, pero me gustaba sentirme así. Volvió a golpearme en la cara con la polla.. pero esta vez yo me reí.
Al instante, un amigo suyo dirigió mi cara hacia su rabo, y me dijo:
-Sonrie, puta.
Sonreí y él cerro sus ojos y se descargó en mi cara. La frente, las mejillas.. los labios, estaban invadidos por su lechita. El otro amigo casi ni dejó terminar al otro,cuando se corrió también en mi rostro.
-Estás guapísima así, zorrita.
Me golpeaban la cara con sus pollas.
Entonces mi hermano me puso la polla en mi boca, y dijo:
-Chupamela hermanita.
Se la comí como mejor sabía, jugando con mi lengua y su rabo. Al poco me cogió la cabeza y me violó la boquita, cada vez más fuerte, yo no podía casi ni respirar. Noté que iba a explotar.. y así sucedió. Se corrio dentro de mi boca, y un poco salió fuera.

-Buff guarrilla.. que bien me lo he pasado. Ahora tragátelo y limpianosla a los 3.

Hice caso, y no dejé ni una gota en sus penes. Uno me hizo una foto con el movil para guardársela, y hacerme chantaje. Para poder usarme cuando quieran.







Eso es todo, ¿les gustó? xxxooo