Hola queridos amigos de Poringa, me llamo Federico, tengo 30 años y les voy a contar mi primera e inesperada experiencia con otro hombre.
Trabajo en una empresa de logística cerca de la ciudad de Buenos Aires como empleado administrativo.
Antes de empezar con mi historia les comento que hace varios meses que me había peleado con mi novia y desde entonces no había vuelto a tener relaciones, por eso tenia una calentura enorme y con las pajas que me hacia solo la aplacaba momentáneamente.
Mi relato comienza un día que por una equivocación que cometí en mi trabajo me tuve que quedar hasta más tarde para arreglar mi error.
Como tenia que ir al depósito de la empresa, la mejor hora para trabajar allí sin que nadie moleste es luego que se van todos, ya que además de los empleados también estaban los albañiles que trabajaban en la ampliación del depósito.
Así que luego que todos se fueron me dirigí al deposito a trabajar tranquilo, como hacía calor y estaba solo me saqué la camisa. A diferencia de lo que pensaba, termine de hacer el inventario rápidamente con lo cual podía irme a mi casa. Pero no sé que me paso por la cabeza en ese momento pero la adrenalina de estar solo y la calentura de meses sin ponerla me llevaron a querer hacerme un paja en el deposito.
Entonces me saqué el pantalón y el bóxer y me senté en un banco largo que hay allí a hacerme una paja.
Algo que me gusta mientras me masturbo es introducirme uno o dos dedos en el ano para disfrutar más cuando acabo. Ahí estaba yo recostado en el banco con mi pija en la mano y con la otra mano metiéndome dos dedos en el culo cuando repentinamente escucho una voz masculina que me dice: “¿Perdón, te interrumpo?”
Me quedé helado, no sabia que hacer, cerré los ojos por un segundo y pensé que ese era mi final. Al abrirlos y buscar con la mirada, veo a uno de los albañiles parado cerca mío y mirándome. La escena era increíble, allí estaba yo recostado en el banco totalmente desnudo haciéndome una paja y con dos dedos en el culo mientras que a un metro mío estaba este hombre con el torso desnudo mirando con una cara de perversión total.
Yo no sabia que decirle estaba petrificado, entonces caminó hacia mi y volvió a decirme: “¿te interrumpo?” y mirando que tenia los dedos en el culo, agrego: “¿si queres te ayudo?”.
En ese momento di una respuesta que hasta unos momentos antes era impensable para mi, no se si por la calentura que tenía en ese momento o por la adrenalina de la situación, le respondí: “¿y como pensás ayudarme?”.
A continuación se acerco a mi y se sentó a mi lado en el banco mientras yo seguía acostado con ambas piernas abiertas dejando expuesto mi ano, comenzó a acariciármelo con sus manos enormes y luego se agacho y me lo empezó a chupar. La sensación fue indescriptible, el placer que sentía hizo que me olvide de todo y que me deje llevar por la situación. Pasé unos segundo disfrutando la terrible chupada de orto que me estaba pegando este hombre y luego comencé nuevamente a masturbarme, pero mi amante me agarró la mano y me dijo que no me apure que teníamos mucho tiempo así que no me pajees por ahora.
Yo estaba que explotaba, deliraba de placer y entonces le empecé a tocar la pija y para mi sorpresa parecía ser bastante grande. Al ver mi actitud, se sonrió morbosamente se paró a mi lado y se sacó el pantalón y el slip, dejando libre una pija que tendría casi 20 cm. de largo y bastante ancha.
Nunca antes había tenido en mi mano otra pija que no sea la mía y mucho menos chuparla, pero en ese momento no me importo nada, la agarré con las dos manos y la acaricie y lo masturbe suavemente. Me sentía una puta y disfrutaba como tal, así que sin pensarlo me lleve esa brillosa y jugosa pija a la boca. Al principio no me gusto el sabor que tenia pero tampoco me importo y me tragaba esa poronga como toda una profesional, jugaba con mi lengua, le succionaba la cabeza y también le chupaba los huevos. Así estuve como diez minutos, mientras el me agarraba de los pelos y me empujaba para que me la trague bien hasta el fondo.
Que lindo era sentir cada vena de esa pija con mi lengua e incluso hasta me gustó el sabor de liquido preseminal que salía y que me quedaba colgando en la boca, pero como no quería perder ni una gota de ese riquísimo néctar, con la mano me lo metía en la boca.
Mientras yo hacia eso, mi amante se ponía saliva en las manos y me la esparcía bien en mi ano y comenzó a meterme primero un dedo, luego dos y finalmente me metió tres enormes dedos. Yo sentía como me dilataba cada vez mas mi ano y si bien al principio me dolía, la excitación me hacia olvidar todo. Así fue que una vez que estaba bien dilatado, me saco la pija de la boca y me susurró al oído “ahora vas a sentir toda mi pija bien adentro, vas a ser mi putita”. Esas palabras me pusieron a full. Me abrió bien las piernas mientras yo seguía acostado en el banco boca arriba y me apoyo la cabeza de la pija en la entrada de mi ano y lentamente comenzó a hacer presión, al principio le costo meterla a pesar de estar lubricado con mucha saliva y sus jugos preseminales pero logró hacerla entrar. Yo sentía como si me partieran al medio, me dolía bastante, pero cada centímetro que tenía adentro también me calentaban cada vez más. Era increíble sentir cada una de esas venas atravesar mi ano y esa enorme cabeza abrirse paso en mis esfínteres. A todo esto yo tenia mi pija que estaba por explotar, quería tenerla toda adentro para liberar mis manos y hacerme una paja, pero necesitaba tener bien abiertos los cachetes del culo porque sino esa pija enorme no me iba a entrar.
Finalmente sentí sus huevos sobre mis nalgas lo que significaba que tenia toda la pija bien adentro y allí empezó a bombearme suavemente. La sensación era una mezcla de placer y dolor pero el placer finalmente se impuso y luego de unos minutos esa verga entraba y salía de mi orto con facilidad.
Ya era momento de retomar mi paja porque necesitaba urgentemente acabar, sino sentía que iba a explotar, pero nuevamente el me detuvo y me dijo “vos no te toque, ya vas a acabar en su momento”.
Yo estaba que me moría de la calentura, mi pija chorreaba por todos lados, entonces me saca la pija del culo y siento una sensación de aire fresco entrándome por el orto. El se acostó boca arriba en el banco y yo sabia que era mi momento de cabalgar y así lo hice, tome su pija, la chupe un poco y la ensalive bastante para que no me duela, pero no hacia falta ya que mi ano tenia una dilatación terrible y cuando la acomode para sentarme encima, se deslizo con facilidad en mi interior y si bien pude sentir cada centímetro dentro mió, ya no me dolió. Al sentir sus huevos nuevamente sabia que tenia toda esa poronga en mi interior y comencé un mete y saca al principio suave, pero luego me recosté un poco atrás y así podía sentir mejor la pija dentro de mis intestinos y le di rienda suelta a toda mi calentura y cabalgaba como si fuese la puta mas caliente del mundo mientras gemía de placer, la sensación era impresionante pero aun faltaba lo mejor. En pleno éxtasis de placer podía sentir que la pija se ponía aun mas dura en mi interior y que la cabeza se hinchaba, eso sumado a los gemidos me indicaba que estaba por acabar y yo quería sentir esa leche en mi interior así que aumente la velocidad y le dije “quiero que me acabes adentro, quiero sentirla bien adentro”.
Mientras decía eso, mi calentura casi me hacia desmayar de placer y cabalgaba sobre esa pija como una perra en celo. Escuche unos gemidos mas fuerte y me agarro de la cintura y me clavo hasta el fondo y en ese momento sentí lo espasmos de su pija y como unos chorros de semen caliente me llenaban el orto de semen. Fue justo ahí que no aguante más y mi pija comenzó a expulsar una cantidad enorme de semen y tuve el orgasmo mas fuerte de toda mi vida, nunca había salido tanto semen de mi pija ni había disfrutado tanto un orgasmo, mis piernas no aguantaron más y caí vencido sobre el pecho de mi hombre mientras me temblaba todo el cuerpo.
Pasaron unos cuantos minutos hasta que reaccione y contemple aquella escena que era una cantidad impresionante de semen sobre mi pecho, también había un montón de semen saliendo de mi orto del que me asuste cuando toque la dilatación que tenia una vez que me saco la pija de adentro. Trate de pararme pero no pude, mis piernas todavía me temblaban así que me recosté mientras con mis temblorosas manos tocaba la leche que había en mi ano aun muy abierto.
Allí me quede mirando la pija de mi hombre ya flácida por un largo rato mientras recuperaba el aliento, finalmente me pude poner de pie, nos vestimos y nos fuimos.
Mientras me dejaba aquel lugar pensaba que aquella había sido mi mejor experiencia sexual y la primera con un hombre aunque no seria la ultima.
La próxima le contaré como este albañil y otros dos más me hicieron llegar aun mas lejos en el terreno del placer sexual.
Espero que les haya gustado mi historia