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Sex Shop.

Una fantasía recurrente que por fin pude cumplir, ví varios videos donde la esposa es rellenada en las cabinas de dichas tiendas, pero en mi localidad son tiendas pequeñas, algunas disimuladas dentro de tiendas de productos varios, si bien habíamos entrado a varias en otras ocasiones, generalmente son atendidas por chicas monas o por vatos que agarran el trabajo por no encontrar algo mejor, está ves fua algo diferente, tras el mostrador estaba un tipo tatuado con cara de pocos amigos, eso sí, saludo cordialmente cuando entramos y se ofreció a aclarar cualquier duda con sus productos, al parecer era negocio propio o lleva tiempo en el ramo, pues se desenvolvía de forma natural y segura, mi vieja no llevaba ropa reveladora, un jean medio apretado en las nalgas y una blusa normal, casi sin escote, eso no impidió que yo le señalará cosas que estaban abajo para que la zorra mostrará las nalgas enfundadas en ese pantalón.


Minutos después, le dije que siguiera observando, que tenía que hacer una llamada y que no tardaba, antes de salir, le dije al "enca gado" que la señora tenía dudas sobre el tamaño del dildo que quería llevarse y sali, espere unos 10 minutos y entre de nuevo, ellos platicaba muy animados mientras la zorra sostenía en las manos un dildo nada escandaloso, de unos 18 de largo y no tan ancho, , el cabrón volteo sonriente al verme entrar y me dijo que mi señora había escogido algo discreto, que no se animaba a llevar uno más grande, creí ver una oportunidad y le dije que seguramente era por qué no lo conocía y le daba pena, pero que yo estaba seguro que ella aguantaría uno más grande, el dependiente tampoco era tonto o simplemente le dió morbo averiguar si esa mujer vestida tan común, podría comerse un dildo de los grandes, llegando a mostrar dos de cabeza doble, esos flexibles, la zorra comenzó a imaginar las posibilidades y se calentó, pues frotaba una pierna con otra de manera insistente, tomé la palabra de nuevo para decir que era una lastima que no se pudieran probar sin comprarlos y que el tamaño de mi verga en ese momento no servía para probar, un bulto nada despreciable se formó en el pantalón del tipo y llamo la atención de la zorra, quien de inmediato dijo que en verdad era una lastima no poder probar uno, el tipo sonrió y nos dijo que había una forma de probar si la señora aguantaba o no y que posiblemente podría obsequiarle uno, la zorra le dedicó una mirada de puta mientras se pasaba la lengua por los labios y bajaba los ojos para observar la verga del fulano, en ese momento sonó mi teléfono y me disculpé, no fue sorpresa encontrar la puerta cerrada, el sonido de la verga del fulano chocando con las nalgas desnudas de mi esposa llegó a mis oídos, la verga se me puso aún más dura cuando instantes después se abrió la puerta, mi esposa se limpiaba la boca y acomodaba un poco su ropa, salimos del local bajo la mirada atenta del tipo, regresen pronto! Ojalá estén satisfechos con nuestro servicio, llegando a casa, apenas cerré la puerta, mi mujer se bajó el pantalón, tenía un dildo de 25 centímetros clavado en el culo, el hijo de puta me dió verga solo por el culo mientras me clavaba esto en la panocha, se corrió dentro y me lo metió a lo bruto en el ano, para que su leche no se saliera, luego me cogió por la concha sin sacar el dildo del ano y dijo que ahora sí apretaba, no sé cómo le hizo para soltar más leche pues cuando se corrió en mi culo soltó bastante, luego me hizo tragar todo su esperma mientras me decía que era una puta ramera.

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