La yegua de mi tía acostumbraba a tomar sol en tetas con un tanguita de hilo dental y tacos altos, lo hacía en la terraza de su casa, sabía que yo podía mirarla cada tarde y lo hacía a propósito para calentarme, cada tarde me hacía una tremenda paja mirándola.

Después se ponía un blusón transparente y tomábamos café y fumábamos como si nada hubiera pasado, yo estaba con un slip que me marcaba el bulto enorme de mi verga.

Así pasaba cada tarde en su casa de verano, yo tenía 18 años y ella 32...

Cada tarde salía a la terraza y empezaba a pasarse crema bronceadora por las tetas enormes que tenía, se masajeaba los pezones y el culo, y yo me ponía duro mirándola...

Unos de esos días se me ocurrió una brillante idea...., pensé en recolectar la leche que salía de mi cuerpo cada tarde y recogerla en un recipiente para así luego introducirla en su crema bronceadora. Así fue que al cabo de una semana, llené su bote de crema y esperé, la muy puta empezó a frotarse, pero ese día noté que se calentaba mucho, empezó a pasarse la "cremita por su cara", quedó toda embadurnada por mi semen... en ese momento me llamó: Carlitos ven...! ahí fui yo con mi slip y empalmado.... ella lo notó inmediatamente. Me pidió que le diera un masaje con su "crema", se puso de espaldas y yo me quité el slip sin que ella lo notara, empecé el masaje con mi leche y le masajeaba la espalda dejando que mi verga rozara su cuerpo levemente, ella tenía sus gafas oscuras y fumaba.... se hacía la que no se daba cuenta pero gozaba como una yegua....

Posé mi pija entre sus nalgas y la dejé ahí mientras frotaba su espalda, ella se retorcía lentamente y movía su orto casi imperceptiblemente... al cabo de un buen rato ese movimiento me estaba volviendo loco, seguía masajeándola y mi verga apoyada en su culo vibraba lentamente, al cabo de unos minutos más acabé lentamente en su culo, intenté moverme lo menos posible derramando la leche en sus nalgas y su ojete, después se la distribuí por su culo, quedando toda embadurnada de leche...

Me puse el slip y me incorporé ella agradeció el masaje y me pidió que fuera hacer el café, al irme me quedé espiándola, la muy puta, empezó a juntar el semen de su culo y a chuparlo como loca, se lo comió todo mientras se tocaba los pezones....

Al rato vino su novio mientras tomábamos el café como si nada...fumamos un cigarrillo y el novio se fue porque tenía que trabajar, él estaba algo celoso de mí porque mi tía estaba siempre con ropa transparente ante mí...

Al irse discutieron y ella vino llorando.... dijo que no lo aguantaba más y que yo era el único que la comprendía, se sentó y lloraba... yo me levanté y de pie la abracé, su cabeza estaba cerca de mi abdomen, así estuvimos un rato, en un momento noto como con su mano baja un poco mi slip y con la punta de la lengua empieza a chuparme la cabeza de la verga, como si yo no me diera cuenta de eso, así estuvimos un rato, mi pija estaba durísima y ella hacía que lloraba pero me estaba haciendo una mamada alucinante, seguimos así hasta que acabé llenándole la boca de leche, ella estaba desesperada pero no se movía.... se tragó toda la leche y como si nada dijo que se iba a dar un baño... A mi tía siempre le gustó calentarme y volverme loco, sabía que me pajeaba siempre con ella y cada vez me ratoneaba más.

Me invitaba los veranos a su casa de campo, y con los años cada verano era una experiencia única...

Yo tenía mi habitación al lado de la de ella, y cada mañana hacía el café uno de nosotros...

A medida que iban pasando las mañanas de aquel año, cuando ella me llevaba el café yo la esperaba desnudo, primero tapado con las sábanas, y al cabo de los días pensé, iría mostrándome completamente en pelotas...

Ella me despertaba tocándome el abdomen, luego se sentaba al costado de la cama, mientras me incorporaba un poco y así tomábamos el café, fumábamos y charlábamos amablemente...

A medida que el calor iba apretando, las mañanas eran más ardientes, ella pasó de despertarme con un pantaloncito corto rosa y musculosa blanca apretada, a hacerlo en tanguita de hilo dental y en tetas, decía que hacía mucho calor, yo poco a poco fui enseñándole desde el bulto debajo de las sábanas, primero la punta de mi verga, y con el tiempo la recibía desnudo y completamente duro, le explicaba que al dormir me despertaba siempre así y que era normal... ella se hacía la disimulada y decía que era natural, pero yo notaba como al sentarse cruzaba las piernas y se frotaba entre ellas, la yegua se mojaba al mirarme así, me miraba descaradamente la verga mientras hablábamos, otra señal eran sus pezones que se ponían puntiagudos y gordos, recuerdo que llevaba una cadenita entre sus tetas grandes y yo cada mañana se la cogía tocándole los pechos y dándole un besito a la medalla...ella se reía de mis ocurrencias.

Siempre decía que si nos vieran desde afuera nuestro comportamiento llamaría la atención pero que si nosotros la pasábamos bien, eso era lo único que debía importarnos...

Poco a poco, vivíamos las mañanas enteras desnudos, mejor dicho yo desnudo pero ella usando ropita de yegua que me calentaba mucho...como las mañanas su novio trabajaba, las teníamos para nosotros, y podíamos divertirnos a nuestro antojo.

Por ejemplo al levantarme, ella a veces estaba fregando los platos en la cocina con un delantalito corto que apenas tapaba sus tetas, esa mañana llevaba tacones la muy yegua y un tanguita negro, resaltaba su espalda bronceada y morena, además ella acostumbraba a pasarse crema hidratante antes de empezar el día, por lo que su culo brillaba divinamente. Yo me acercaba por detrás mientras fregaba, y le cogía las manos ofreciéndome a ayudarla, mientras le acercaba mi pija al culo para que la sintiera, así fregábamos un rato, cada tanto ella abría un poco su culito y se movía como si nada, y yo apretaba un poquito, ella estaba acostumbrada a verme empalmado, a veces le tiraba agua en sus tetas o su cara , a veces en la espalda y se reía o hacía que protestaba, moviendo su culo arriba y abajo frotando mi pija....

Creo que su intención al igual que la mía era follar sin follar, quiero decir poder corrernos sin que le pudiera meter la verga en esa concha mojada que tenía....

A veces después de fregar, nos fumábamos un cigarrillo y ella se sentaba encima mío y apoyaba sus espaldas en mi pecho, así me contaba cositas de su vida, y de su novio, generalmente se quejaba....Una vez después de fregar, estando los dos chorreando de calentura, se sentó encima mío y por esas cosas del destino, al sentarse mi verga entró en su concha fácilmente....Ella hizo un pequeño movimiento y siguió comportándose normalmente, así estuvimos un rato, ella se movía imperceptiblemente y yo estaba como una estaca haciéndome el que no pasaba nada...

Recuerdo que su novio en eso llamó por teléfono, y ella cogió el inalámbrico que estaba a su lado como si nada y comenzó a charlar, le dijo:_ aquí estoy con mi sobrino fumándome un cigarrito, yo no aguantaba más, mientas ella hablaba comenzó a moverse mientras gesticulaba, hacía como que los movimientos venían por la conversación con su novio pero en realidad me estaba follando lentamente, le dijo que estaba aburridita y mientras me guiñaba el ojo... así siguió charlando y moviéndo su culo, al cabo de un rato no aguantaba más y empecé a sentir un calor enorme en mi vientre... noté como un chorro de leche caliente inundaba su concha, ella de quedó estática y siguió hablando con su novio diciéndole que lo extrañaba mucho...
Un día la muy putona me despertó y me dijo que tenía una duda...

Su macho quería hacer sexo anal y nunca llegaban a concretarlo porque a ella no le entraba la verga, me preguntó si yo lo había hecho alguna vez y cómo había resultado, le comenté que a mí me encantaba hacerlo y aunque era difícil era muy placentero.

Me pidió que la aconsejara para poder dilatar su culo mejor y poder darle la alegría a su novio. Se hacía la inocente pero en realidad me estaba calentando una vez más la muy puta....

Hacia la tarde le dije que lo había estado pensando y lo mejor era que recibiera a su macho con el culo bien dilatado, así el al llegar se la metía de una y hasta el fondo, que esto a los hombres nos encantaba pero que nunca podíamos realizar esa fantasía. Ella se entusiasmó con la idea y sentía curiosidad por saber cómo lo haríamos...

Lo primero le dije, sería lubricar su culo, para ello tengo que hacerte un masaje anal le expliqué, ella se hacía la indecisa pero accedió enseguida, fuimos al sofá y le dije que se colocara en cuatro patas como una perrita, ella rió y enseguida estaba con su orto cerquita de mi cara, le dije que esto era entre tía y sobrino y que era para ayudarla, me dijo que por supuesto y que hiciera todo lo que tenía que hacer...

Tomé aceite de bebé y le empapé el trasero.... con mi dedo corazón empecé a masajearle el aro del culo suavemente, ella se movía cada vez que recorría su ojete, poco a poco mi dedo iba entrando un poco más. Al cabo de 15 minutos, mis dos dedos estaban dentro de ella y así seguíamos, a veces ella gemía y se cortaba para no darme motivos que pensar a mí, se autocensuraba mordiendo el sofá...

Yo había comprado un aparatito de cristal que se usa para introducir en el culo, con forma de gota de agua y con una cola de yegua para extraerlo al final, así se lo expliqué, y la idea le hizo gracia, le dije que lo chupara un poco y lo llenara de saliva, luego poco a poco se lo metí en el orto, le dije que debía permanecer una media hora con ese artilugio dentro suyo y que si quería, mientras, podía hacer cosas en la casa, era excitante verla, con esa cola de caballo, en este caso de yegua, saliendo de su culo, sus tacos altos y desfilando para mí, yo que acostumbraba a estar desnudo, la miraba empalmadísimo.

Al cabo de media hora, le pedí que fuéramos al dormitorio de ella y completáramos el trabajo, así su novio estaría contentísimo, ella asintió de buen grado, fuimos a la cama, ella se tiró boca abajo, y le dije que este paso era importante, ya que si quería que su culo quedara dilatado y grande, debía trabajar con mi pija un rato, ella se dio cuenta que me la quería culear un rato, pero dijo que si era necesario para que su macho la pudiera clavar al llegar, lo haríamos...

Así embadurné mi verga con mantequilla, y de un movimiento saqué el artilugio de cristal y poco a poco fui introduciendo mi barra dentro de ella, entró bastante fácil, bombeé un rato lentamente y luego le dije que debíamos quedarnos clavados así un buen rato. Mientras le pedí que telefoneara a su novio... cogió el teléfono de la mesilla y marcó su número: _ Hola amor...quiero darte una sorpresa, vente a casa ya..., quiero que vengas empalmado y que vayas a mi cama, te estaré esperando con mi culo abierto para ti amor... no tardes.

_: Me dijo que llegaría en 10 minutos_ , así que nos quedamos clavados ese tiempo sin decirnos nada, sólo gimiendo un poquito cada tanto, yo estaba a punto de explotar, ella lo notó y me pidió que aguantara y que no llenara su agujero de leche... le prometí que así sería, pasaron los minutos y oímos abrir la puerta, su novio venía desesperado, le saqué la pija de su culo y me fui a mi habitación. Fue precioso ver desde la puerta como su macho llegó con la verga fuera del pantalón y de un golpe le llenó el culo de carne, ella gritaba de placer y él le decía que era su puta, le dió por el ano un rato mientras ella por el espejo me miraba mientras yo me pajeaba... cuándo el inundó de leche sus nalgas yo llené mis manos de la mía... Acabó y se fue nuevamente a su trabajo, ella quedó exhausta y me llamó para felicitarme y agradecerme...yo tenía mis manos llenas de leche al igual que ella su culo. Me pidío que le masajeara las nalgas porque había quedado dolorida, así el semen de ambos se mezcló en su culo, estuvimos así hasta que se hizo la dormida, al irme a mi habitación noté como recogía la leche de los dos y la lamía lentamente entre sus dedos....
Mí tía contrataba mucamas que estaban muy buenas para calentarme, eran jóvenes y las hacía vestir con ropita apretadita de yegua, ella misma les elegía la ropa. Elegía a potras parecidas a ella...

Ellas estaban acostumbradas a vernos desnudos, nos comportábamos con naturalidad, aunque más de una vez las miradas se cruzaban, o descubrías a alguna mirándote la verga...

Yo a veces tomaba sol por las mañanas mientras mi tía iba de compras, con lo cual dejaba órdenes a su mucama para que estuviera pendiente de mí y me atendiera como a mí me gustaba...

A una de ellas, recuerdo, una de esas mañanas le propuse un juego; como tenía cara de pícara y de putita, y además su físico era parecido a la yegua de mi tía, al llevarme un zumo a la piscina, le expliqué que me encantaría que se pusiera una tanguita de mi tía y sus tacos altos, por supuesto le ofrecí dinero... aceptó de mil amores...

Al cabo de unos minutos apareció en la cocina vestida como la putona de mi tía, yo la esperé empalmado y fumando... ella se vino hacia mí en cuatro patas directo a mi pija para mamármela... le pregunté que qué hacía? Que se equivocaba conmigo y que sólo quería que fuera al dormitorio y le lamiera la verga al novio de mi tía, que la noche anterior se había acostado totalmente borracho, se extrañó un poco al principio pero luego aceptó...

El novio dormía boca arriba en la oscuridad de la habitación, tenía la pija semidura... ella entró sigilosamente y sin tocarlo se introdujo el pedazo de carne en la boca, así se quedó un ratito hasta que creció completamente. Desde la puerta de la habitación el parecido con mi tía era excepcional...Antes le había explicado que mi tía la chupaba casi sin mover la boca, que dejara que la saliva inundara su verga, que apretara con su boca pero que no lo pajeara ni moviera la cabeza demasiado...que siguiera así estática y con la verga en la boca...

En eso llegó mi tía del supermercado, llevaba un vestidito rosa corto y apretado, al llegar se quitó las bragas porque decía que hacía mucho calor, le ayudé a acomodar la compra, y fumamos un cigarrillo juntos...

Charlábamos amablemente y en el medio de la charla le pregunté si era celosa con su novio...la pregunta le hizo gracia y dijo que absolutamente no...

Le pregunté que qué pasaría si descubría a una mujer mamándole la verga a su macho tal como lo hacía ella y respondió que eso era imposible pero que sólo imaginarlo la excitaba...Fue ahí que me animé a decirle que subiera conmigo a su habitación...

La sorpresa fue increíble al ver a la putita de su mucama en cuatro patas vestida igual que ella y con la pija de su novio en la boca, estuvo a punto de gritar pero tapé su boca, la cogí desde atrás y nos quedamos viendo...yo tapaba su boca y apretaba mi verga en su culo, ella lo notó rápidamente y se tranquilizó...

Al verme la mucama, le hice una señal para que lamiera con más ímpetu... así empezó a comerle los huevos poco a poco mientras lo pajeaba lentamente, mi tía poco a poco empezaba a mover su culo, frotándolo en mi pija, noté que se estaba calentando mucho...

La mucamita seguía haciendo su trabajo, mientras yo acercaba mi verga a la puerta de la conchita de mi tía, noté que la hija de puta estaba empapada...

Al cabo de unos minutos, lentamente fui introduciendo mi enorme pedazo de carne dentro de ella, ella hacía como si nada, observaba la escena y apenas abría sus piernas para que yo entrara, así nos quedamos clavados, yo tapándole la boca y con mi pija dentro y sin moverla, ambos observando como su macho gozaba pensando que era la puta de su novia que acostumbraba despertarlo así....

La yegua de la mucama chupaba esa verga desesperada y cada vez más rápido, mi tía imperceptiblemente me bombeaba en mi pija, los dos disimulábamos...

En unos minutos ya no dábamos más, su novio la tenía a punto de explotar, y yo aguantaba y me resistía a acabar, me quedaba clavado a ella, mientras ella me llenaba la mano de saliva... fue entonces cuando de la verga de su macho salió un chorro caliente de leche que llenó la boca de la mucama, yo a su vez no pude aguantar más y llené la concha de mi tía con mi semen, fue lentamente y contenido, ya que no quería que pensara que me la estaba follando...

La mucama se incorporó rápidamente y salió de la habitación, en eso el novio llamó a mi tía: _Puta! Ven y trágate la leche delante de mí, yegua...!

Estaba completamente despierto, no sabíamos que hacer en eso mi tía tuvo una genial idea, detuvo a la mucama y le dijo que le diera la leche que llevaba en la boca, la mucama abrió la boquita dejando que el semen se deslizara por sus labios, mi tía colocada debajo con la mandíbula abierta recibió el néctar blanco...además con su mano debajo de su concha recogió mi lechita y se la introdujo también, así se dirigió a la habitación y frente a su novio se tragó toda la comidita, él le agradeció la mamada y siguió durmiendo...

Ese día tomamos café juntos en la cocina, yo estaba desnudo como siempre y ella llevaba un vestido verde elástico que marcaba su culo y sus grandes tetas, no llevaba bragas y acompañaba el conjunto con unos tacones altísimos a juego...

Mi tía siempre me sorprendía, esa mañana me preguntó si yo había fantaseado con un hombre alguna vez, rotundamente dije que no y me dijo que antes de negarme debía probarlo. Me hizo gracia su ocurrencia y al cabo de unos instantes ella tenía un plan...



Después del café fumamos un rato, yo estaba duro, el café, la conversación y su cuerpo de puta barata me excitaban muchísimo. Todo transcurría normalmente, era un día más. Se puso a fregar los platos y se levantó un poco el vestido, dejando ver la mitad de su orto. Era una hija de puta y empezaba a calentarme demasiado...



Al acabar de fregar hizo una llamada telefónica, pasó un rato y tocaron la puerta, era Olga, una de sus amigas, tan o más puta que ella: rubia teñida algo narigona, con cara de yegua y con un orto increíble. Al rato de llegar, me llamaron al salón, las dos estaban en tetas y con tanguitas diminutos metidos en la colita...tacones altísimos y muy cachondas, tenían un plan y yo no sabía de qué se trataba...Desde el salón se veía el jardín con la piscina, me dijeron que me sentara en el sofá y observara, y que ya me dirían qué hacer. Ese día era jueves y cada jueves el jardinero, un señor de mediana edad algo gordito pasaba a cortar el césped. Ellas se dispusieron a tomar el sol y a esperar a Pepe...

Cuando el jardinero llegó no podía creer semejante espectáculo, las dos yeguas tiradas llenas de aceite tomando el sol, en tanga, con tacones y gafas de sol; al cabo de unos minutos Pepe estaba empalmadísimo, pero disimulaba porque era un buen empleado...Yo observaba con mi pija durísima, los huevos comenzaban a dolerme...

Pasado un tiempo mi tía estaba boca abajo y se hacía la dormida, Olga se levantó y fue hacia Pepe, con un cigarrillo en su boca le preguntó si tenía fuego, Pepe estaba nerviosísimo, no podía disimular el bulto que sobresalía de su mono de trabajo, al intentar darle fuego, se le cayó el mechero, Olga se agachó y con su mano se apoyó disimuladamente en su verga, mientras recogía el mechero, luego encendió su cigarrillo y volvió junto a mi tía, las dos disfrutaban como locas...

Poco a poco fueron calentando a Pepe con técnicas de putitas: le pidieron que les pasara bronceador, era excitante ver las manos rústicas del jardinero acariciando esos hermosos ojetes bronceados y brillantes, reían juntos y se la estaban pasando muy bien. Mí tía preguntó a Pepe si quería ir a la habitación con ellas a lo que el hombre casi emocionado apenas pudo soltar un: claro! Fue ahí cuando ellas le explicaron que irían a prepararse para esperarlo, y que mientras tomase una ducha en el lavabo del jardín y cuando acabara subiera desnudito...



Las putonas entraron riendo y me llevaron a la habitación:_ Carlitos! Ahora empieza la historia verdadera..., me dijo la yegua de mi Tía. Yo estaba excitado...

En la oscuridad de la habitación estaba todo dispuesto, ellas dos tiradas como potras en la cama y yo sentado en una silla, desde fuera al entrar no se podía distinguir absolutamente nada.

Pepe entró durísimo, su verga parecía que iba a estallar, Olga lo recibió de pie en la cama, él no veía nada. Lo invitó a acostarse, tomó sus manos mientras le metía la lengua en la boca, mientras mi tía vendó sus ojos primero, y luego cogió sus brazos y suavemente los ató al respaldo de la cama... Ahí entraba yo, el plan estaba funcionando...

Mi tía acercó mi cabeza a su verga y empujó para que yo la oliera, tenía sus huevos gordos cerca de mi nariz y aquel olor me excitó terriblemente, poco a poco me emborraché de placer y empecé a lamer sus bolas una a una. Olga sentada en su pecho, dejaba que a su vez el jardinero lamiera sus tetas...

Yo no podía creer lo que estaba pasando, a medida que comía sus huevos me calentaba más, sumado a que mi tía había empezado a lamer mi culo, todo este cuadro me estaba haciendo volar. Después de sus huevos, metí la cabeza de su pija en mi boca y se la llené de saliva, disfrutaba como un loco, quería tragarme ese hermoso pedazo de carne, mi culo a su vez tenía dentro ya dos deditos de mi querida tía empeñada en culearme con las manos y con la lengua...

A esa mamada alucinante se sumó Olga, las dos bocas lamiendo desesperadamente esa verga, yo a veces aprovechaba y le metía la lengua a la yegua putona, ella encantada, mientras Pepe le comía la conchita....



Mi tía me culeaba con una mano mientras me pajeaba suavemente con la otra, en un momento determinado, me hizo incorporar y me condujo a sentarme en la pija del jardinero, poco a poco fui sintiendo un dolor bestial pero que sin embargo me hacía morir de placer, a punto de gritar estuve, cuando ella me metió su lengua en la boca y me cogió del cuello ahorcándome suavemente...

Al cabo de unos minutos, yo estaba con un rabo enorme en mi culo, comencé a cabalgar como una putita, mi verga a su vez era devorada por Olga y mi Tía. Pepe moría de placer...Cada vez con más fuerza saltaba encima de su dura verga y ellas mamaban desesperadamente....El jardinero empezó a gritar que se iba a correr y la verdad que yo no aguantaba más, en esos instantes sentí como un chorro de leche caliente inundaba mi culo, fue la mejor experiencia de mi vida, ese chorro dio directamente en mi punto G provocando a su vez que mi pene explotara en las lenguas de mis queridas aliadas. Me quedé sentado encima del jardinero un rato hasta que su verga se desinflamara un poco, sigilosamente me quité y me aparté, mi tía abrió mis nalgas y con su lengua intentó tragar toda la leche posible. Después se encargaron de Pepe, era precioso ver como con sus lenguas embadurnadas de mi néctar limpiaron la verga hasta no dejar ni una gotita...

Un día tuve en mis manos el diario que mi tía escribía cada noche, en él reflejaba sus experiencias, reflexionaba y expresaba sus más íntimos deseos. Al final del diario un párrafo llamó poderosamente mi atención... Ella decía que sentía mucho morbo y curiosidad por experimentar alguna vez sentirse forzada al sexo, en sus palabras: "-desearía alguna vez ser violada y que me trataran como una puta, es una asignatura pendiente que me excita de sólo imaginarlo...".

Estuve meditando algunos días sobre ese párrafo e ideando un plan que nos diera placer a los dos...

Una de esas noches decidí ejecutar mi plan, le dije que saldría con unos amigos y volvería tarde, ella me contestó que no me preocupara y que me divirtiera...Dijo que tenía ganas de ver alguna película en la tele.

Salí y me quedé observando en el salón, se sirvió una copa de vino, encendió un cigarrillo y se sentó en el sofá, llevaba una camiseta rosa corta y apretada que marcaba sus enormes tetas y un tanguita negro de hilo dental que dejaba ver ese culo moreno y redondo...Me decidí a actuar.

Entré por la puerta de atrás y sigilosamente desconecté la luz del interruptor general, al cabo de unos segundos ella se acercó lenta y temerosamente a la caja para volver a conectarla, fue en ese momento cuando desde atrás me acerqué y le tapé la boca, estaba muy asustada y apenas opuso resistencia, agarré sus manos y las sujete fuertemente a sus espaldas, así la conduje al salón, la casa permanecía completamente a oscuras, la senté en una silla, vendé sus ojos y até sus manos entre sí con un pañuelo, además la amordacé para que no gritara...

Ya estaba a mi merced, la puse de pie y le susurré que caminara un poco por el salón, lo hacía con dificultad pero era gracioso verla y la imagen comenzaba a excitarme. Me desnudé completamente y le quité la mordaza haciéndole prometer que no gritaría. Después de acceder le dije que íbamos a jugar a un juego...le rompí la camiseta y sus tetas aparecieron turgentes entre los girones de tela... El juego consistía en que tendría que encontrar una verga dura en la oscuridad, ayudada sólo de su olfato, que no debía tocar la carne, y que si encontraba la pija yo sería muy bueno con ella.

Así empezó a buscar guiada de su olfato y de su instinto de yegua puta, yo me senté cómodamente en el sofá y me dispuse a divertirme, ella dio vueltas unos segundos y poco a poco su nariz acostumbrada a reconocer una buena pija comenzó a darle indicios, tropezó con una silla, luego con la mesa ratona, y al poco su nariz estaba casi pegada a mis huevos, olfateó como una gatita y dijo que ya la había encontrado...Eso me calentó terriblemente.

Como se lo había prometido, fui muy bueno con ella y le comí las tetas muy lentamente, una a una, devorando los pezones y llenándoselos de saliva, mientras acaricié su culo y vi que la muy perra estaba empapada, chorreaba como la putita que siempre había deseado ser...comencé a comerle el culo desesperadamente, ella mordía el sofá y ahogaba sus gritos de placer... seguí unos minutos trabajando con mi lengua en su orto hasta que decidí de una sola estocada meterle mi pija hasta el fondo, y que le doliera... Fue un grito inexplicable de desgarro y placer, como una gata en celo, no se lo esperaba y esa sorpresa le empapó aún más su coño. Le dejé unos segundos la verga adentro y luego empecé a bombearla como un loco, fueron 10 minutos ininterrumpidos en que la culeé como nunca nadie lo había hecho antes, a punto estuvo de desmayarse pero yo reaccionaba y le tiraba fuertemente de los pelos del coño y la reanimaba, así y dándole palmadas en las tetas y en la cara. Seguí dándole verga hasta llenarle el culo de leche caliente, abundante y espesa...luego acerqué la verga a su boca y le dije que me la limpiara, con sus labios abrillantó mi cabeza y mi tronco hasta no dejar ni una sola gota...La dejé tirada boca abajo en el sofá y me fui rápidamente...

Al cabo de 2 horas volví del encuentro con mis amigos y me recibió recién duchada y muy sonriente, llevaba un camisón corto de color blanco, fumamos un cigarrillo y nos fuimos a dormir. Al otro día leí en su diario:"_ Anoche tuve una experiencia que jamás olvidaré, me sentí una hembra de verdad, poseída por un macho como creo que la mayoría de las mujeres desean..."

Un día fui a visitar a mi tía con mi novia. Estábamos en los primeros meses de la relación y follábamos a cada rato. Mi tía nos dejó su habitación y ella se trasladó a la que solía utilizar yo. Para que «podamos tener intimidad» según sus palabras...

Cada mañana mientras dormíamos, ella entraba a sacar la ropa para su trabajo del armario, a veces la veía con los ojos entrecerrados cómo se quedaba observándonos, eso hizo que cada mañana yo intentara excitarla un poco más. La mañana siguiente descubrí la sábana así ella podía ver nuestros cuerpos desnudos en la penumbra de la habitación. Así cada día iría subiendo el voltaje de la escena. Un día le cogí la mano a mi novia y la puse sobre mis huevos, mi tía cada vez se quedaba un rato más, se iba calentando. Era muy puta y yo quería calentarla. Mi novia tenía un culo descomunal y le encantaba que se lo llenara con mi barra cada vez. Una mañana le introduje la pija en el orto y me hice el dormido, cuando mi tía entró se quedó alucinada mirando, y decidió vestirse en la misma habitación, jugaba a que no sabía que la estaba mirando, pero ambos ya sabíamos el juego. Se quitó la toalla que llevaba después de la ducha que se había dado, y poco a poco se fue vistiendo, primero el tanga de hilo dental, luego las medias negras y por encima un vestidito corto de varios colores y los zapatos de yegua puta que siempre utilizaba. Todo lo hacía mientras veía mi enorme verga en el culo de mi amada.

Cuando fue a la cocina a desayunar me levanté y fui a acompañarla un rato disimulando y haciéndome el recién despierto. Ella me vio aún con la verga dura pero disimuló, me preguntó qué tal la estaba pasando, me ofreció un café y fumamos juntos, yo desnudo como siempre, era normal. Me dijo que le encantaba mi novia, y que le parecía bastante puta y que era ideal para mí. También dijo que tenía un muy buen culo, «casi como el mío» dijo riendo...

Una de esas mañana mi novia salió a hacer ejercicio por la mañana sin despertarme, era muy deportista y aprovechó el día tan bueno que hacía. Cuando mi tía entró en la habitación y me vio solo, no aguantó la excitación y quitándose la toalla se recostó en mi cama, de espaldas a mí, con todo su orto casi rozándome la pierna, yo al ver toda la situación me di cuenta que ella quería pasar por mi novia, aprovechando la oscuridad de la habitación.

Poco a poco me fui moviendo hasta tener cerca su agujero, le fui metiendo la cabeza de la pija y noté que la muy puta se había lubricado y dilatado su orto para que yo no notara la diferencia. Así lentamente le metí el tronco hasta los huevos. La culeé un largo rato, ella se hacía la dormida. Bombeé por más de 20 minutos, a diferentes ritmos, a veces casi imperceptiblemente y a veces con fuerza, ella movía su culo y aguantaba el dolor y el placer. Cuando mi chorro de leche inundó su canal fue precioso, con su culo apretaba mi verga y me ordeñaba, la leche salía con mucha presión. Me hice el dormido y ella se levantó sigilosamente tapando su agujero para conservar mi semen.

Al cabo de un rato me levanté y la muy puta estaba desayunando un plátano cubierto de un dulce manjar blanco...

Un nuevo día en la casa de mi tía, me despierta con el café en la cama, charlamos y fumamos desnudos un largo rato, como siempre. Me pide que la acompañe a comprarse zapatos, le encantaba usar zapatos de aguja de yegua puta y tenía una gran colección.

Nos vestimos para salir y noto que se pone un vestidito corto verde ajustado pero sin tanga, ella nota que me doy cuenta y ya sé por dónde va…

Entramos en una tienda y llama a un vendedor joven y apuesto, se sienta y le dice que le traiga varios tipos de zapatos de tacón, el muchacho servicial vuelve al cabo de unos minutos con 6 cajas para que mi tía elija, yo estoy sentado en frente de ella. Ella abre las piernas y se descalza dejando que el muchacho agachado le vaya poniendo los zapatos uno a uno, cuando comienza enseguida ve la concha depiladita de mi tía… así va probando uno a uno, y a medida que lo hace su verga va creciendo (y la mía..) dentro del jean apretado que lleva. Al fin mi tía decide comprar 3 pares y le pide al empleado que se los lleve a casa esa tarde. Salimos sin decir palabra, pero ambos sabemos que algo está por suceder.

Cuando llegamos a casa sonriendo me dice que esta tarde íbamos a jugar un ratito… yo ya empezaba a estar excitado, así nos pusimos a organizar su plan.

Cuando llegó el muchacho estaba todo listo, en el salón lo esperábamos mi tía, Olga su amiga (ver "Mi tía siempre me sorprende….) y yo. Las dos yeguas estaban con tangas y en tetas, habían estado tomando sol y estaban aceitaditas, todos estábamos fumando. Yo estaba desnudo como siempre. El empleado no podía creer lo que estaba viendo. Ella le dijo que querían probarse los zapatos delante de él para que les diera su opinión, así fueron desfilando las dos yeguas con esos tacones altísimos mientras movían sus culos aceitados, yo empezaba a empalmarme viendo como el muchacho se excitaba. Lo invitaron a ponerse cómodo y él poco a poco se fue desnudando, su verga era descomunal…

Mi tía le dijo que si quería comerse a las dos, primero tenía que comer verga de su sobrino, los dos nos sorprendimos, ella le explico que quería que mantuviera mi pija en su boca pero que no hiciera ningún movimiento, sólo quería que su baba fuera empapando mi trozo de carne lentamente. Primero lo dudó pero luego se sentó a mi lado e introdujo su boca apenas tocando mi verga y así permaneció mirando a las potras caminar. Yo estaba durísimo, la saliva iba cayendo lentamente hasta mis huevos, y me iban lubricando el palo…

Así estuvimos un largo rato, mi pija estaba toda babeada, empapada, sumado a mis líquidos que iban saliendo del glande lentamente. Mi tía le pidió que se pusiera en cuatro patas y así Olguita podía comerle el culo, a Olga le encantaba comer ortos de macho le encnataba ese olor fuerte de carne, transpiración y caquita, introducía la lengua afilada que tenía y lo iba culeando lentamente. El muchacho cada vez chorreaba más saliva y se metía mi verga hasta los huevos. Poco a poco mi tía se acercó a su verga e introdujo su boca casi sin tocar la carne, intentando hacer lo mismo que él hacía con mi pene. Así quedamos unidos los cuatro un buen rato, los palos estaban durísimos y él tenía su culo muy dilatado. Después de unos minutos, mi tía me ordenó que lo clavara por el ano, Olga retiró su lengua y yo le metí la pija de una estocada, a él le encantó, estuve culéandolo un buen rato mientras las dos putonas fumaban y se calentaban mirándonos. El iba a explotar, su verga estaba morada, yo le daba y le daba… Pasando unos momentos, mi tía le pidió que se sentara en el sofá y que ellas se lo cogerían un rato, así alternando se iban sentando en su pija primero olga y lego mi tía, introducían su pene en el culo y lo sacaban, sólo una vez cada una… Así hasta 10 veces, el muchacho no podía más, cuando estaba por acabar, ella me agarró de los pelos y me obligó a sentarme en su verga, él explotó en leche dentro de mi culo, fue hermoso sentir el chorro de leche caliente dentro mío. Yo quedé empalmado pero no me importaba, despedimos al muchacho que estaba alucinado y nos quedamos en el salón tomando café y fumando, al ver mi tía que mi pene no se relajaba, se sentó disimulada encima de mí con leves movimientos hizo que mi verga estuviera dentro suya, a la vez charlábamos con olga como si nada, reíamos y fumábamos, así seguimos, cada tanto ella al reírse me bombeaba en la verga, yo no aguantaba más y poco a poco la lechita caliente fue saliendo de mi pija, Olga disimulaba pero estaba excitada como una yegua puta mientras veía que me estaba corriendo, cuando acabé me fui al baño, al volver, ví como Olga en cuatro patas bebía la leche caliente que caía de la concha depilada de mi Tía…
Un día recibí una llamada de ella en la que me invitaba a su casa, hacía poco que se había mudado y me insistió en que fuera a visitarla y que por supuesto podía llevar la compañía que quisiera ya que ponía a disposición mía una suite para disfrutar de esos días, la idea me excitó y a partir de ese momento me puse a idear mis "Vacaciones". Llamé a Ale por teléfono, una amiga "trans" muy femenina pero con una pija espectacular, yo hacía mucho tiempo que quería culearme a Ale pero nunca se había dado la oportunidad. Ale aceptó de mil amores a acompañarme, le dije que se tenía que hacer pasar por mi novia, por supuesto.

Preparamos todo, y salimos rumbo al morbo y el placer.

Llegamos a la mañana, mi tía nos recibió muy alegre, estaba encantada con Ale, me felicitó por "tener una novia bien hembra" según sus palabras, yo sonreía al comprobar que la primera parte del plan había funcionado.

Nos acomodamos en la suite y bajamos para almorzar, mi tía lucía exuberante, llevaba un vestidito blanco apretado y corto, sin ropa interior y calzaba unos tacones de yegua puta. Ale bajó descalza con un vestidito corto negro y también –según mi consejo- sin nada debajo. Cuando se vieron se abrazaron y rieron por los colores que llevaban, era precioso ver a las dos putitas abrazadas y yo empezaba a sentirme realmente excitado. Bajé con un bóxer argumentando que tenía mucho calor y nos dispusimos a almorzar.

Noté que se gustaban y la idea de follarme a las dos me obsesionaba.

Comimos tranquilamente, y después del postre fumamos y tomamos café. Ale se sentó encima mío y mientras charlábamos amasaba mi verga con su culo moreno. Yo levanté un poco su vestido y acariciaba sus nalgas duras, la hija de puta de mi tía se daba cuenta de todo pero disimulaba como la puta que siempre había sido. Luego de un rato se puso a ordenar la cocina y se agachaba dejándonos ver su concha húmeda y depilada. Ale estaba muy caliente y me susurró que quería darle duro a mi querida tía, yo sonreía mientras le acariciaba los huevos…

La anftriona nos recomendó que nos acostáramos un rato para después estar un rato en la piscina, accedimos y subimos a la suite. Nos desnudamos y nos acostamos, los dos nos habíamos quedado muy calientes con todo lo que nos esperaba, pero decidimos no hacer nada aún, sólo queríamos excitarnos más hasta que llegara el momento de explotar de lujuria, así que acordamos con Ale mamarnos la verga un rato pero sin llegar a corrernos, así que hicimos un 69 precioso un rato, permanecimos con la verga del otro en la boca, humectándola, casi sin movernos, saboreando esos jugos ardientes hasta quedarnos dormidos.

Bajamos a la piscina, Ale bajó con un tanga diminuto negro y en topless y yo bajé desnudo como solía hacerlo siempre, mi tía nos esperaba en una reposera totalmente desnuda y boca abajo. Su culo brillaba con la crema bronceadora, Ale no podía creer semejante espectáculo…su pene casi no cabía en el tanga, para disimular decidió darse un chapuzón. Al salir le pidió a mi Tía que le pasara crema por la espalda, yo me senté a disfutar del espectáculo mientras fumaba plácidamente, disimulando abrí un periódico y oculté mi rostro y mi rabo…

Ellas entendieron que de esa manera podrían hacer cositas sin que yo me diera cuenta.

Mi tía masajeaba la espalda de Ale suavemente, poco a poco fue bajando hasta su culo y cada vez lo hacía con más fuerza. Bajó su tanga –para no mancharlo, según sus palabras- y con el dedo corazón empezó a trabajar en el agujero de Ale, mientras ésta fumaba y disimulaba. Poco a poco el ano de mi "novia" estaba dilatado y preparado para una buena embestida. Al notar mi tía que ese culo estaba desesperado le recomendó a Ale que se diera un chapuzón que -quizás "tu novio" quiera acompañarte…-

Así lo hizo, se metió en la piscina y apoyó los brazos en el borde mirando hacia mi tía, permanecía de pie, yo entré disimulando y me acerqué a ella, mientras charlábamos los tres de bueyes perdidos... Al cabo de un rato Ale bajo su tanga dejando ese orto al descubierto, yo introduje mi nabo hinchado en su culo, y poco a poco fui empujando hasta que llegué a estar todo adentro, mi tía disimulaba fumando y charlando como si nada estuviera pasando, la realidad era que me estaba culeando a Ale enfrente de ella, era una situación tremendamente morbosa. La voz de Ale se quebraba a veces, cuando yo la bombeaba lentamente, y mi Tía sonreía y seguía dándole charla, quería oír a la putita de mi "novia" mientras le metía la barra de carne hasta el fondo. Así seguí dándole duro hasta llenarle de leche el culito, en el mismo momento que me estaba corriendo mi tía se acercó y cogiéndome de la nuca me pidió susurrando si no les preparaba un batido de plátano. Yo apenas pude responder entre gemidos que sí, que lo haría de mil amores.

Al ir hacia la cocina, ví como mi tía invitaba a salir a Ale del agua, y poniéndola en cuatro patas bebía la leche que yo había derramado en su ano. No podía creer que fuera tan puta.

Después de semejante espectáculo pensaba que ya nada podía superarlo, pero me estaba equivocando. Les llevé los batidos y nuevamente me fui hacia la cocina ya que sentía curiosidad por lo que harían mis dos putitas, efectivamente la tarde aún no había terminado. Mi tía había descubierto la enorme verga de Ale y no iba a deja pasar ese trozo sin disfrutarlo, así que mientras bebían el batido de leche y plátano, le comentó a Ale que estaba bueno pero que a ella le gustaba con más leche. Ale sin dudar le dijo que podía ayudarla y que si quería le podía traer más leche de la cocina, mi tía le dijo que no hacía falta que fuera tan lejos, que podían conseguir lechita fresca sin casi moverse. Se acercó poco a poco a su vientre, y empezó a lamerle los huevos desesperadamente, estaba completamente depilada y los huevos brillaban al mojarse con la baba de la puta de mi Tía, mientras saboreaba sus bolas, con su mano pajeaba ese enorme trozo lentamente. En poco tiempo Ale estaba a punto de explotar, en ese momento dejó de pajearla y solamente siguió lamiendo sus bolas, mientras acercaba el vaso a la punta de la pija, así poco a poco la leche caliente fue saliendo a borbotones y cayendo dentro del recipiente… al acabar me llamaron y me invitaron a tomarme el batido, yo lo hice sin rechistar.
Hace poco estuve visitando a mi Tía, ya es una yegua madura de 52 años, pero sigue teniendo las carnes fibrosas, el culo bien duro de tanto coger, y las tetas hermosas. Fuí a pasar una temporada de verano con ella.

Se alegró de verme, me recibió con una toalla blanca porque acababa de tomar un baño, tomamos café y fumamos.

Le conté que estaba escribiendo en Todorelatos.com sobre aquellos veranos que pasamos juntos, y que la serie estaba teniendo mucho éxito, se emocionó al saberlo y quiso que se los mostrara.

Me preguntó si no me importaba que estuviera cómoda en su casa, seguía manteniendo la costumbre de andar desnuda como una putita, se puso tacones de aguja (imagino que sólo para calentarme…) y fuimos al patio cerca de la piscina, yo llevé el portátil para poder leerle mis relatos.

Yo también me puse cómodo y me di un buen chapuzón desnudo, ella me miraba sentada al borde de la piscina, se le habían puesto los pezones muy gordos y duros. Me senté en la reposera y la invité a que se sentara encima de mí así leíamos un rato…

Fue precioso, nos divertimos y excitamos mucho con cada relato, cada detalle que le llamaba la atención me pellizcaba, o me daba palmadas en la nalga…yo disimuladamente le acariciaba el costado de sus tetas…ella se dejaba hacer como la puta que siempre había sido.

Estuvimos un par de horas leyendo, recordando y fumando, yo estaba muy caliente, al palo y me dolían mucho los huevos… A ella le había encantado mi forma tan sincera de narrar aquellas vivencias… Se sorprendía de las verdades que iba descubriendo en cada relato, y lo pícaro que había sido con ella… noté cómo me iba empapando las piernas y el vientre, estaba chorreando como una yegua. No quise hacer nada en ese momento, la quería poner lo más caliente que pudiera, y que ella tuviera que tomar la iniciativa.

Nos dimos una ducha y nos fuimos a dormir la siesta, le pregunté si podía hacerlo con ella y accedió de mil amores…

Ya en la cama estaba de espaldas a mí mostrándome ese enorme culo redondo y moreno…yo sólo me dediqué a apoyarle la cabeza de mi verga en su agujero, la dejaba un rato entre sus nalgas, me ponía muy loco esa situación, ella vibraba imperceptiblemente, su concha estaba empapada, por supuesto no dormimos nada, estuvimos calentándonos todo el rato. Mi pija echaba un líquido espeso y transparente. La "desperté" con un café y lo tomamos en la cama, en penumbras, excitados y mojados. Me preguntó de golpe si creía que podíamos corrernos sin apenas tocarnos y sin follar, ahí me di cuenta que seguía siendo la misma puta de siempre. Le dije que podíamos intentarlo, y si tenía alguna idea de cómo poder conseguirlo. Me dijo que sí…

Se acercó a mi oído y empezó a susurrar:- soy tu tía la más puta… mmmhh, me tienes como una perra alzada… no… no me toques, estoy empapada , mi concha y mi culo están abiertos y quieren tu verga pero no me la vas a meter…eres un hijo de puta y me gustaría lamer tus huevos ahora mismo, devorarlos con mi lengua, cubrirlos de baba caliente, jugar con tu pija entre mis tetas, siempre te gustaron, mira mis pezones que duros están, mira como me escupo las tetas, ¿te gusta mi saliva cayendo en mis pezones? Eres un cabrón y me has cogido muchas veces cuando eras un adolescente, ahora eres un macho de verdad y me encantaría que me culearas con esa pija que tienes de hombre hecho y derecho…mmmhhh!

Yo no aguantaba más mi palo estaba empapado, y seguía echando líquido, ella sólo me susurraba al oído y a veces con la lengua me lamía el lóbulo de la oreja. Ella seguía: -Siempre me pajeo pensando en aquellos días de verano…, muchas veces me hago coger por cualquiera en la calle pensando en tí, a veces voy por la calle y veo un coche detenido en un semáforo, le hago señas al conductor para que me deje entrar y sin mediar palabras le empiezo a hacer una mamada brutal, sin pausa , el sigue conduciendo y yo sigo con su verga en mi boca hasta sacarle toda la leche, luego me bajo con su semen en la boca, ni lo miro, sigo caminando jugando con la leche caliente en mi boquita pensando que es tu néctar…mmmhhh, me lo trago todo…soy tu puta mmmhh..

Al contar esto noto que estoy a punto de estallar, ella también lo nota y sigue disparando….

Quiero que pienses que con cada macho que he estado siempre he imaginado que eras tú, el que me violabas, me he hecho violar por culpa tuya hijo de puta….mmmh, alguna vez salí tarde vestida sólo con un vestidito corto rosa, sin tanga, con zapatos de aguja, a caminar por la noche en el parque sabiendo que abundan muchos guarros por ahí, me agarraban entre varios y me violaban desesperadamente, yo fingía gritando y resistiéndome pero me encantaba sentir las pijas por todos lados, la leche derramada en mi cara…ahhhh.

Ya no aguanto más y noto que mi leche va subiendo desde los huevos hasta la punta de la pija, ella lo nota. Nunca, me había pasado algo así, es maravilloso, cuando está a punto de salir el semen caliente, ella se recuesta debajo de mi verga sin tocarla, y abre la boca, recibe lentamente el líquido, gota a gota, despacio pero en gran cantidad, gime porque ella también se está corriendo, sonríe… está emocionada de haberlo logrado…Se incorpora con la leche caliente en su boca y nos besamos largo rato, somos como una pareja enamorada, poco a poco vamos alimentándonos de mi esperma abundante hasta quedarnos saciados…