Habiendo pasado nuestra experiencia con nuestros amigos, me quedé con sensaciones encontradas. Por un lado había descubierto que mi rol natural no era el de dominar y que Adri era mucho más putita de lo que yo podía manejar, pero por otro lado me quedé con la calentura de no haber cogido tan bien a Luana y haber acabado rápido, con ganas de venganza por cómo Adri disfrutó de dos pijas de otros. Me adentré más en el porno, se me hizo una rutina y me masturbaba más de 2 veces al día. Este ritmo lógicamente hacía que cada vez busque cosas nuevas para calentarme y con ello vino la mezcla de la fantasía y la realidad. Cada tanto nos visitaban Anahí y Jose(fina) que era la hermana menor de Adri y su gran amiga respectivamente. Eran dos personas que no podían ser más distintas, Anahí era una pendeja de infarto, una versión más linda y sin cerebro de Adri que era muy apegada a su hermana, ella era más blanquita y cachetona, tenía una cola comparable a la de su hermana pero mucho más entranada ya que iba al gimnasio desde los 15 años y estaba haciendo el curso de entrenadora personal porque sus estudios iban mal, había planteado irse a salta para estar más cerca de su hermana y estudiar algo en la universidad de aquí, cosa muy rara porque vivía en Tucumán con sus papás y entiendo que hay tienen muchas carreras de gran calidad. Ella era, en resumen, una mili Pili de gym que era una bomba y aunque medio tonta mucho más simpática que su hermana. Por otro lado estaba jose, que era más grande que Adri, no recuerdo cuánto pero unos 3 o 4 años, ella ya pisaba los 30 casi y era una petisa con rulos que estudiaba filosofía y se drogaba mucho, yo la veía con una mala influencia para Adri porque siempre tenía porro encima y a veces contaba de cosas más pesadas, sin embargo con nosotros era recatada y ubicada en eso y además muy amable y protectora con Adri, era morocha, la típica salteña se podría decir, petisa de verdad, no se si llegaba a 1,50 y con poca cola y tetas. Ella siempre nos contaba de sus recurrentes aventuras sexuales explorando tanto chicos como chicas, de que le gustaban mucho las mujeres pero no podía evitar desear una verga dentro suyo e incluso a veces hacia el chiste de que lo único que le gustaba más que una chica linda haciéndole sexo oral era un hombre acabando mucho dentro de ella. No la juzgo, era feminista, de izquierda, un prototipo pero buena gente al fin.
Estas dos chicas se volvieron una inspiración para mis varias pajas diarias, ya que no quería volver a engañar a Adri como lo hice antes en Mendoza pero tampoco podía controlar las ganas de revancha. Como Anahí se quedaba algunas veces por varios Dios en casa ya que había dejado su carrera de bioquímica (creo que era esa) en Tucumán, traía su bolsito de ropa y se muy seguido se ponía a entrenar en casa, pocas veces tenía la suerte de verla ya que entraba cuando yo trabajaba, pero con el tiempo y la confianza empezó a lavar la ropa en casa, dejándola en el mismo cesto se ropa que compartimos todos y ahí encontré mi oportunidad: cada tanto robaba sus prendas y cuando no había alguien viéndome me metía en el baño para masturbame con ellas. Primero era cuidadoso de no ensuciarlas pero al cabo de unas semanas tuve un desliz y acabé en una de sus calzas de gimnasia que tenía todavía una bombachita morada que hasta hoy recuerdo con morbo. Me asusté porque no sabía que hacer con todo el semen que había dejado en su ropa, así que lo limpié un poco con papel higiénico y luego al salir, puse a lavar la ropa asegurándome de que no haya pruebas. Así, sin embargo, se volvió una rutina para mí esperar a que Anahí venga a visitarnos para acabar en sus prendas, a veces tenía suerte y podía disfrutar de alguna de sus varias tanguitas muy reveladoras y sexys para una pendeja de 18, otras veces no había forma de lograrlo y me tenía que conformar con ver esa cola tan linda pasear por el pasillo o verle las tetas que usualmente se marcaban a través de sus sostenes deportivos. Habia puesto en mi mente que algún día me cogeria a esta pendeja tan linda e inocente en apariencia, pero eso tendría que esperar para ver si se haría realidad o no.
Por otro lado, cada vez que Jose venía, lo bueno de ella era escuchar las anécdotas que traía de chicas con las que se había acostado, cuando contaba que un chico con él salía cada tanto le había llenado la cola de leche o cuando ese mismo chico la hacía tragar su semen y decir que era una trolita. El contraste entre su orgullo feminista y la pasión que tenía por la verga y semen de ese hombre era increíble. Ocasionalmente Jose nos picanteaba, como la vez que vino a comer y luego de terminar mientras nos lavábamos los dientes nos empezó a joder con que seguro Adri se estaba cepillando los restos de mis casi hijos, que seguro a ella le gustaba tragar y que estaba orgullosa porque era una chica linda y seguro cogia como reina. El morbo siempre me llamaba y le decía a Jose indirectas muy directas como que seguro ya cogieron y yo no sabía o que ella seguro estaba re caliente con nosotros. Era un ida y vuelta divertido pero difícil y en la intimidad siempre hablábamos de tener sexo con ella, pero era más una calentura del instante y Adri realmente no quería llegar a más con esa amiga, honestamente creo que porque no le gustaba físicamente más que porque no quería afectar su amistad. En cambio, yo todavía no me atrevía a decir nada de su hermana, al fin y al cabo era su hermanita y estábamos a unos meses de que cumpla 19 todavía, por más bomba sexual que sea no podía revelar las ganas que tenía de probarla. Sin embargo decidí hacer algo al respecto y cada vez que Anahí nos venía a visitar y dormía en la habitación/estudio al lado de la nuestra, por las noches iba a coger a Adri de la manera más ruidosa posible con la esperanza de que Anahí nos escuche y se caliente.
Asi llegó un día donde, ya de noche cerca de las dos de la mañana estaba cogiendo a Adri y hablándole sucio mientras Anahí estaba en la habitación de al lado, de repente escucho un ruido y noto que venía del baño, era Anahí que había decido tomar una ducha. En mi mente ideé un plan y decidí calcular el tiempo que le tomaría a ella y acabar cerca de ese momento para coincidir. Así, en vez de coger a Adri como siempre decidí tomar sus hermosos muslos morenos, ponerlos en la esquina de la cama y empezar a usar mi lengua, boca y dedos para hacerla sentir placer, Adri, como la putita que era siempre lo disfrutaba mucho y hasta me empezó a rasguñar la cabeza y parte de los hombros mientras hacía mi labor, ocasionalmente levantaba la mirada para verme comerla y tiraba la cabeza y los ojos hacia atrás, ella era siempre deliciosa, siempre fue el elixir de la perdición para mi y su sexo era la razón. Así luego de unos minutos logré mi cometido y acabó con una explosión ahogada con sus propias manos mientras yo que hasta podría decir que disfrutaba más de dar sexo oral que de recibirlo tenía una erección terriblemente firme y una calentura al 100. Adri se ofreció como siempre a terminar el trabajo y busqué una excusa diciendo que estaba cansado y que quería cambiarme, a lo que ella respondió que bueno y de la relajación que tenía se dio vuelta y durmió casi de inmediato. Ahí empezó mi plan, tomé una toalla, me la puse de tal manera que mi erección fuera obvia y esperé a que se cierre la ducha, apague las luces del pasillo y me dispuse a esperar, desnudo y descalzo, solo con una toalla puesta de manera estratégica a que Anahí saliera del baño, me moría por ver el cuerpo de la joven, no podía sacarme de la mente esa cola con la tanga morada en la que ya había acabado tantas veces. Así habiendo pasado ya unos prudentes minutos desde el fin de su baño salí hacia el pasillo e hice tiempo para encontrarnos en la puerta, debo decir que no fue perfecto ya que tuve que estar unos 2 o 3 minutos en la puerta de la habitación con Adri durmiendo ahí y yo tratando de mantener la erección con toques ocasionales a mi miembro, pero eventualmente la escuché salir y emprendí mi camino… Anahí abrió la puerta, envuelta en una toalla y con otra en el pelo y giró hacia el pasillo al tiempo que yo me dirigía por el mismo hacia el baño y nos encontramos en el final del mismo, con la leve luz que entraba por la ventana y el relejo de las luces de la cocina que estaban en el otro extremo de la casa. Al vernos fingí un susto y me hice un poco para atrás y ella con su susto genuino hizo lo propio, yo me moví brusco y dejé caer mi toalla que había atado de manera intencionalmente floja a mi cintura, revelando mi falo completamente erecto a la joven que me vio fijamente por unos 5 segundos antes de reaccionar y darse la vuelta, yo tomé mi toalla y le pedí disculpas, fingí vergüenza y sorpresa y le pregunté si estaba bien, a lo que ella respondió que sí y que no pasaba nada, se rio sin nervios, más con complicidad y alivio y me dijo que se iba a la habitación. Mi corazón saltaba, la tremenda pendeja hermana de mi novia había visto mi verga y en vez de asustase me miró fijo y luego terminó la interacción con una risa cómplice, había cumplido mi cometido . Le dije que me iba a bañar y nos dimos un saludo protocolar distante por el asunto de estar casi desnudos ambos y ella se fue a su habitación y yo al baño. Ya tenía mi victoria, estaba emocionado, pero no iba a ser el final, al entrar todavía estaba la ropa de Anahí en el piso del baño, mi curiosidad se disparó de inmediato y al revisarlo encontré lo que para mí ese día fue oro: una tanga de Anahí completamente empapada en fluidos de la joven. De inmediato la levanté del suelo e hice algo inusual para mi, empecé a oler y pruebe tan rico premio, era un dulce néctar comportable al de su hermana y mientras me pajeaba con mi premio pensaba
¿por qué tan húmeda? ¿Había sido consecuencia del día? ¿Había estado tocándose? ¿Era por escucharnos a mí y a su hermana gritar de placer? Estos pensamientos no hicieron más que escalar mi excitación y lograr que acabe dejando pequeñas gotitas de semen su ropa, habiendo sido cuidadoso de dejar la mayor parte fuera. Puse la ropa como estaba y me fui a bañar, satisfecho, salí del baño con mi toalla y me acosté desnudo con Adri por el resto dejar la noche.
Tengo que decir que esta experiencia fue un detonante, no podia contener más mi deseo de expandir más y más mis horizontes sexuales así que decidí buscar en la conocida página de escorts ofertas de mujeres y al día siguiente ya había quedado con dos chicas que ofrecían sus servicios en conjunto, como no había podido satisfacer a Luana y Adri juntas quería mi revancha. Acorde con las chicas que las vería 20 minutos después de mi horario de salida y a Adri le dije que tenía que hacer unas cosas por el dentro y llegaría un poco tarde, a Adri no le pareció nada raro ya que ella no hacía mucho y su vida no tenía ninguna estructura así que no preguntó más. Al terminar mi horario busco mi auto y llego al lugar indicado y me reciben dos chicas en una casa, eran mayores de lo que decían decir y no se veían tan bien pero decidí continuar con la situación en 5 minutos ya estabais los 3 desnudos en una vieja cama matrimonial, una de las chicas me puso un preservativo y ambas empezaron a hacerme sexo oral, recuerdo que no era tan bueno pero me convencí de que sí y sin pena ni gloria pasamos a que me monten de a una, se notaba que tenían experiencia en esto y mientras una de su subía encima mío la otra me tocaba para exitarme más, cosa que logró porque en menos de 5 minutos ya había acabado y me pidieron que me cambie, ni 15 minutos luego de entrar ya me estaba yendo, insatisfecho y decepcionado de no haber encontrado lo que buscaba pero con un objetivo claro en mente: nada importa más que tener todo el sexo que quiera, si Adri se ibas a coger a cualquiera y salirse con la suya, si yo la mantengo y la cuido yo iba a encontrar la forma de hacer lo mío también.
Asi pasaron las semanas, con situaciones cada vez más extremas y nuevas en mi vida.
hasta acá llegó esta vez, ya estoy por llegar a la parte más interesante de mi relación con Adri, les recuerdo que es una historia real de mis 10 años de relación con ella, todo es verídico y solo están cambiados nombres para proteger identidades pero todo es verdad o al menos como yo lo recuerdo. Se agradecen puntos y mensajes de cualquier tipo. Gracias!
Estas dos chicas se volvieron una inspiración para mis varias pajas diarias, ya que no quería volver a engañar a Adri como lo hice antes en Mendoza pero tampoco podía controlar las ganas de revancha. Como Anahí se quedaba algunas veces por varios Dios en casa ya que había dejado su carrera de bioquímica (creo que era esa) en Tucumán, traía su bolsito de ropa y se muy seguido se ponía a entrenar en casa, pocas veces tenía la suerte de verla ya que entraba cuando yo trabajaba, pero con el tiempo y la confianza empezó a lavar la ropa en casa, dejándola en el mismo cesto se ropa que compartimos todos y ahí encontré mi oportunidad: cada tanto robaba sus prendas y cuando no había alguien viéndome me metía en el baño para masturbame con ellas. Primero era cuidadoso de no ensuciarlas pero al cabo de unas semanas tuve un desliz y acabé en una de sus calzas de gimnasia que tenía todavía una bombachita morada que hasta hoy recuerdo con morbo. Me asusté porque no sabía que hacer con todo el semen que había dejado en su ropa, así que lo limpié un poco con papel higiénico y luego al salir, puse a lavar la ropa asegurándome de que no haya pruebas. Así, sin embargo, se volvió una rutina para mí esperar a que Anahí venga a visitarnos para acabar en sus prendas, a veces tenía suerte y podía disfrutar de alguna de sus varias tanguitas muy reveladoras y sexys para una pendeja de 18, otras veces no había forma de lograrlo y me tenía que conformar con ver esa cola tan linda pasear por el pasillo o verle las tetas que usualmente se marcaban a través de sus sostenes deportivos. Habia puesto en mi mente que algún día me cogeria a esta pendeja tan linda e inocente en apariencia, pero eso tendría que esperar para ver si se haría realidad o no.
Por otro lado, cada vez que Jose venía, lo bueno de ella era escuchar las anécdotas que traía de chicas con las que se había acostado, cuando contaba que un chico con él salía cada tanto le había llenado la cola de leche o cuando ese mismo chico la hacía tragar su semen y decir que era una trolita. El contraste entre su orgullo feminista y la pasión que tenía por la verga y semen de ese hombre era increíble. Ocasionalmente Jose nos picanteaba, como la vez que vino a comer y luego de terminar mientras nos lavábamos los dientes nos empezó a joder con que seguro Adri se estaba cepillando los restos de mis casi hijos, que seguro a ella le gustaba tragar y que estaba orgullosa porque era una chica linda y seguro cogia como reina. El morbo siempre me llamaba y le decía a Jose indirectas muy directas como que seguro ya cogieron y yo no sabía o que ella seguro estaba re caliente con nosotros. Era un ida y vuelta divertido pero difícil y en la intimidad siempre hablábamos de tener sexo con ella, pero era más una calentura del instante y Adri realmente no quería llegar a más con esa amiga, honestamente creo que porque no le gustaba físicamente más que porque no quería afectar su amistad. En cambio, yo todavía no me atrevía a decir nada de su hermana, al fin y al cabo era su hermanita y estábamos a unos meses de que cumpla 19 todavía, por más bomba sexual que sea no podía revelar las ganas que tenía de probarla. Sin embargo decidí hacer algo al respecto y cada vez que Anahí nos venía a visitar y dormía en la habitación/estudio al lado de la nuestra, por las noches iba a coger a Adri de la manera más ruidosa posible con la esperanza de que Anahí nos escuche y se caliente.
Asi llegó un día donde, ya de noche cerca de las dos de la mañana estaba cogiendo a Adri y hablándole sucio mientras Anahí estaba en la habitación de al lado, de repente escucho un ruido y noto que venía del baño, era Anahí que había decido tomar una ducha. En mi mente ideé un plan y decidí calcular el tiempo que le tomaría a ella y acabar cerca de ese momento para coincidir. Así, en vez de coger a Adri como siempre decidí tomar sus hermosos muslos morenos, ponerlos en la esquina de la cama y empezar a usar mi lengua, boca y dedos para hacerla sentir placer, Adri, como la putita que era siempre lo disfrutaba mucho y hasta me empezó a rasguñar la cabeza y parte de los hombros mientras hacía mi labor, ocasionalmente levantaba la mirada para verme comerla y tiraba la cabeza y los ojos hacia atrás, ella era siempre deliciosa, siempre fue el elixir de la perdición para mi y su sexo era la razón. Así luego de unos minutos logré mi cometido y acabó con una explosión ahogada con sus propias manos mientras yo que hasta podría decir que disfrutaba más de dar sexo oral que de recibirlo tenía una erección terriblemente firme y una calentura al 100. Adri se ofreció como siempre a terminar el trabajo y busqué una excusa diciendo que estaba cansado y que quería cambiarme, a lo que ella respondió que bueno y de la relajación que tenía se dio vuelta y durmió casi de inmediato. Ahí empezó mi plan, tomé una toalla, me la puse de tal manera que mi erección fuera obvia y esperé a que se cierre la ducha, apague las luces del pasillo y me dispuse a esperar, desnudo y descalzo, solo con una toalla puesta de manera estratégica a que Anahí saliera del baño, me moría por ver el cuerpo de la joven, no podía sacarme de la mente esa cola con la tanga morada en la que ya había acabado tantas veces. Así habiendo pasado ya unos prudentes minutos desde el fin de su baño salí hacia el pasillo e hice tiempo para encontrarnos en la puerta, debo decir que no fue perfecto ya que tuve que estar unos 2 o 3 minutos en la puerta de la habitación con Adri durmiendo ahí y yo tratando de mantener la erección con toques ocasionales a mi miembro, pero eventualmente la escuché salir y emprendí mi camino… Anahí abrió la puerta, envuelta en una toalla y con otra en el pelo y giró hacia el pasillo al tiempo que yo me dirigía por el mismo hacia el baño y nos encontramos en el final del mismo, con la leve luz que entraba por la ventana y el relejo de las luces de la cocina que estaban en el otro extremo de la casa. Al vernos fingí un susto y me hice un poco para atrás y ella con su susto genuino hizo lo propio, yo me moví brusco y dejé caer mi toalla que había atado de manera intencionalmente floja a mi cintura, revelando mi falo completamente erecto a la joven que me vio fijamente por unos 5 segundos antes de reaccionar y darse la vuelta, yo tomé mi toalla y le pedí disculpas, fingí vergüenza y sorpresa y le pregunté si estaba bien, a lo que ella respondió que sí y que no pasaba nada, se rio sin nervios, más con complicidad y alivio y me dijo que se iba a la habitación. Mi corazón saltaba, la tremenda pendeja hermana de mi novia había visto mi verga y en vez de asustase me miró fijo y luego terminó la interacción con una risa cómplice, había cumplido mi cometido . Le dije que me iba a bañar y nos dimos un saludo protocolar distante por el asunto de estar casi desnudos ambos y ella se fue a su habitación y yo al baño. Ya tenía mi victoria, estaba emocionado, pero no iba a ser el final, al entrar todavía estaba la ropa de Anahí en el piso del baño, mi curiosidad se disparó de inmediato y al revisarlo encontré lo que para mí ese día fue oro: una tanga de Anahí completamente empapada en fluidos de la joven. De inmediato la levanté del suelo e hice algo inusual para mi, empecé a oler y pruebe tan rico premio, era un dulce néctar comportable al de su hermana y mientras me pajeaba con mi premio pensaba
¿por qué tan húmeda? ¿Había sido consecuencia del día? ¿Había estado tocándose? ¿Era por escucharnos a mí y a su hermana gritar de placer? Estos pensamientos no hicieron más que escalar mi excitación y lograr que acabe dejando pequeñas gotitas de semen su ropa, habiendo sido cuidadoso de dejar la mayor parte fuera. Puse la ropa como estaba y me fui a bañar, satisfecho, salí del baño con mi toalla y me acosté desnudo con Adri por el resto dejar la noche.
Tengo que decir que esta experiencia fue un detonante, no podia contener más mi deseo de expandir más y más mis horizontes sexuales así que decidí buscar en la conocida página de escorts ofertas de mujeres y al día siguiente ya había quedado con dos chicas que ofrecían sus servicios en conjunto, como no había podido satisfacer a Luana y Adri juntas quería mi revancha. Acorde con las chicas que las vería 20 minutos después de mi horario de salida y a Adri le dije que tenía que hacer unas cosas por el dentro y llegaría un poco tarde, a Adri no le pareció nada raro ya que ella no hacía mucho y su vida no tenía ninguna estructura así que no preguntó más. Al terminar mi horario busco mi auto y llego al lugar indicado y me reciben dos chicas en una casa, eran mayores de lo que decían decir y no se veían tan bien pero decidí continuar con la situación en 5 minutos ya estabais los 3 desnudos en una vieja cama matrimonial, una de las chicas me puso un preservativo y ambas empezaron a hacerme sexo oral, recuerdo que no era tan bueno pero me convencí de que sí y sin pena ni gloria pasamos a que me monten de a una, se notaba que tenían experiencia en esto y mientras una de su subía encima mío la otra me tocaba para exitarme más, cosa que logró porque en menos de 5 minutos ya había acabado y me pidieron que me cambie, ni 15 minutos luego de entrar ya me estaba yendo, insatisfecho y decepcionado de no haber encontrado lo que buscaba pero con un objetivo claro en mente: nada importa más que tener todo el sexo que quiera, si Adri se ibas a coger a cualquiera y salirse con la suya, si yo la mantengo y la cuido yo iba a encontrar la forma de hacer lo mío también.
Asi pasaron las semanas, con situaciones cada vez más extremas y nuevas en mi vida.
hasta acá llegó esta vez, ya estoy por llegar a la parte más interesante de mi relación con Adri, les recuerdo que es una historia real de mis 10 años de relación con ella, todo es verídico y solo están cambiados nombres para proteger identidades pero todo es verdad o al menos como yo lo recuerdo. Se agradecen puntos y mensajes de cualquier tipo. Gracias!
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