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el compañero de mi esposa sabe que soy cornudo

el sábado. Los dos estábamos ansiosos y calientes, pero ninguno decía nada… Tipo 5 de la tarde llegó Mariano y comenzó el juego…
Después de saludarnos, fuimos a la cocina, donde supuestamente Mariano debería arreglar el mueble de la mesada… cuando le estaba dando algunas indicaciones, apareció mi esposa … Los ojos de Mariano se clavaron en las tetas de mi mujer.
. ¿Le ofreciste algo de tomar a este muchacho?
 fue hacia la heladera y se agachó para buscar una gaseosa mostrando su hermoso culo de una manera escandalosa…
– No se preocupen. Estoy bien así – Dijo Mariano, sin poder quitar la vista de ese culazo… y yo pude notar como se le abultaba el pantalón.


Mariano empezó con los arreglos. Yo estaba en el living a pocos metros. Y mi esposa entraba y salía de la cocina a cada rato. Se escuchaba que conversaba con Mariano y cada vez que podía, aprovechaba para mostrarse o rozarlo descaradamente… Fue entonces que llamé a mi mujer  al living y comencé con escenitas tontas de celos… cada vez pasaba más tiempo en la cocina, y cada vez se escuchaban más risitas… Yo volví con mi papel de marido celoso… Después de un par de horas, Mariano salió de la cocina ya sin la remera y todo sudado… Mi mujer al verlo, acotó:
– Que lomazo que tenés Marianito... No te hacia así de marcado.
– jajaja! Gracias. A Ud. También se la ve bárbara.
mi mujer  se levantó del sillón, vino hacia mí, y me dio un beso…
– No seas celosito papi.. Y se fue hacia los dormitorios… Unos minutos después apareció y muy amablemente y con carita de morbo, me pidió que le vaya a comprar unos cartuchos para la impresora… Yo nerviosamente dije que si…
No había vuelta atrás… había llegado el momento…me dio un hermoso beso y me dijo al oído:
 Vas a ver cómo vas a gozar…
Se dirigió de nuevo a la cocina… Antes de salir, pude ver a Mariano de pie sonriéndole a mi esposa 
 Apenas me asomé, ellos ya estaban en el sofá dele franelear. Mariano no paraba de meterle mano a mi mujer, quien ya le sobaba la verga por encima del pantalón… Frenaron un momento y Mariano preguntó:
– ¿Seguro que no va a haber quilombo mamita?
– No te hagas problema… estoy segura  y cuando me vea haciendo algo se le va a parar… Y ahí yo me encargo de todo bebé...
– jajajaja sos más puta de lo que yo me imaginaba…
ella  sacó del pantalón la pija de Mariano, que parecía más grande que nunca…
– Que hermosa pija bebé...! 


Me hubiese masturbado en ese mismo instante… pero el morbo y la curiosidad de ver como terminaba el plan de mi mujer, pudo más y salí por donde había entrado para seguir con el juego… Demoré unos minutos más para planear que iba a decir… ya en la puerta de casa, se podían escuchar los jadeos de Mariano. Tomé valor y entré.
Al verlos así,  intenté hacerme el enojado 


– Mi esposa se puso de pie y vino hacia mi diciendo:
. No te pongas así. No me pude resistir… Mirá lo que es esa pija...
Mariano se sobaba la verga y me miraba con una sonrisa burlona…
– No me podes hacer esto .
– ¿Hacer qué? ¿Cuantas veces fantaseamos con que yo me comía una pija así?
– si. pero eran solo fantasías.
 comenzó con sus mimos y su voz se iba haciendo cachonda:
– No te enojes papi. Mira esa pija. ¿No es hermosa? Además… te aviso que te hice cornudo hace rato… así que aceptalo...
me agarró la pija, que ya estaba durísima, y dijo:
– Mmmmm tu pijita no parece opinar lo mismo… uuuuhhh. Como la tenés papi... Parece que te gustó ver a tu mujercita comerse ese pijón... vení papi… sentate acá y mirá un ratito… te prometo que te va gustar.
Mi esposa me besaba, me masajeaba la verga y me iba llevando al sillón individual, en frente de ellos… me comió la boca de un beso y me dijo al oído:
– Ahora ya sos un cornudito consiente… – y se fue gateando como una puta profesional y se volvió a apoderar de la pija de Mariano…
Yo estaba mudo. No sabía cómo iba a seguir esto… Casi sin darme cuenta tenía una mano en mi bulto y lo frotaba por encima del pantalón… Mi esposa chupaba ese pijón y me miraba… Mariano tenía la cabeza hacia atrás, los ojos cerrados y gemía… Hasta que mi mujer  se levantó y se sentó al lado del muchacho y sin dejar de acariciar ese miembro, me miraba fijo y me dijo:
¿Me vas a dejar que me coma este pijón?
Se paró. Vino hasta mí y me besó. Abrió mi pantalón, sacó mi pija que era visiblemente mucho más chica que la de Mariano, y se la metió en la boca dándole unas hermosas chupadas que me hicieron largar varios gemidos…


– Dejó lo que estaba haciendo y se volvió al sofá junto al muchacho y le estampó un tremendo beso… Mariano metió su mano bajo la minifalda y al tocar la vagina de mi esposa, exclamó:
 ¡Estas empapada! 


mi esposa  volvió a besar a Mariano y este que tenía su mano en la concha , aprovechó para sacarle la diminuta tanga que tenía mi mujer. 


 Mariano levantó a mi esposa  y la sentó encima de él frotando toda su pija por la vulva de mi esposa, y paralelamente le chupaba y mordía las tetas…
– Asiiii bebé... Meteme esa verga de una vez...




mi mujer  estaba sacada. Y se notaba que Mariano hacia lo que quería con ella… yo me frotaba lentamente con la tanguita de mi mujer, haciendo lo posible por no acabar tan rápido…
Mariano agarró su pija y la apoyó en la entrada de la vagina de mi mujer, esta gemía como loca…


Cuando  sintió que la pija comenzaba a entrar, comenzó a moverse y a gritar de placer como nunca la había escuchado…


Mi esposa subía y bajaba de ese tremendo miembro y deliraba de placer… en pocos minutos ya había tenido al menos dos orgasmos espectaculares… De repente se detuvo. 
y le comió la boca de un beso… Yo estaba mudo y ya no ocultaba que me estaba haciendo un tremendo pajón…
marcela  vino hacia mí, sacó mi mano de la pija y se la metió en la boca…
 y en ese momento le llené la boca de semen a mi esposa, que se la tragó toda. 
Se levantó, me dio un beso  Le agarró la pija a Mariano se la metió en la boca y la chupó un ratito como para asegurarse que siga dura… Se volvió a parar y nos dijo que la esperemos que en unos minutos regresaba…
Mariano se tocaba la verga, y mientras me miraba sonriente me decía:
– ¿Viste lo que se come tu mujercita? La verdad que es un puton bárbaro. Yo siempre lo sospeché. Y cuando vio esto no se pudo resistir…
En ese momento entró mi esposa . Vestida solo con el portaligas de raso y las medias bucaneras… Miró a Mariano que se le caía la baba de verla así, y le dijo:
– Ahora si bebé. Estoy bien putita como te gusta a vos...
 vino hacia mí y dándome un tierno beso, me dijo:


– Ahora, me voy a nuestro cuarto para que Marianito me vuelva a coger. Tengo ganas de ser bien puta. Si querés venir a ver, 
Un rato después ya se escuchaban los gemidos y no pude resistir acercarme a mirar… Ya en la puerta veía como Mariano le comía la concha a mi mujer que aullaba como una perra en celo… y luego de unos minutos, se montó sobre ella y le metió ese enorme pedazo de carne de una sola vez…
En medio de esa lujuria, mi esposa me vio ahí parado y apartando a Mariano, que otra vez estaba por llegar, se dirigió hacia mí y dándome un rico beso, me dijo:
– Vení  Sentate ahí, así te pajeas
Y me llevó hasta la silla… volvió a la cama y besó a Mariano que estaba medio enojado por las interrupciones que le hacia mi esposa… poniendo la mejor cara de puta, le dijo:
– Dale bebé. Hoy no te voy a decir que NO... Mostrale al cornudito como le rompes la cola a tu puta.
A Mariano se le transformó la mirada y le estampó un beso... Luego giró a marce , la puso en cuatro, con la cara mirando hacia donde estaba yo… y fue besando su espalda hasta llegar a su culo…  me miraba con cara de puta lujuriosa y se pasaba la lengua por los labios y comenzaba a lanzar gemidos de placer por efecto de la lengua de Mariano en su ano… A esta altura yo me pajeaba como loco…
Mariano levantó su cara y reemplazó la lengua por los dedos… ella  gemía y movía el culo al ritmo de los dedos de su macho y en su cara se podía notar las tremendas oleadas de placer que esos masajes le producían… Mariano me miraba como me pajeaba, se reía morbosamente y me dijo:
– Ahora vas a ver como goza l tu esposa... 
Yo estaba al borde del orgasmo… y mi esposa comenzaba a gritar de placer y a pedirle a su macho que le meta la pija…


Mariano se acomodó y lentamente le fue metiendo la cabeza…
Y se quedó inmóvil un par de minutos, hasta que mi esposa dejó de gritar… Mariano empezó a pasar sus dedos por la concha de mi mujer, que poco a poco fue recuperando esa cara de lujuria del comienzo… A medida que  se iba acostumbrando a esa enorme pija en su culo, lentamente comenzó a mover la cola y Mariano de a poco se la iba enterrando cada vez más… Mi esposa ya gemía nuevamente y me miraba como me masturbaba, 


A esta altura Mariano ya tenía a mi mujer agarrada de las caderas y la bombeaba cada vez con más furia… y los alaridos de ambos no tardaron en llegar…


Y Mariano le llenó el culo de leche… y mi esposa explotaba en un nuevo orgasmo. Yo había llegado unos segundos antes, mientras mi mujer me hablaba…
Me fui de la habitación cuando vi que después de desplomarse por los recientes orgasmos, ambos se recostaron y se pusieron a descansar… Yo me fui a la habitación de al lado 
Durante la noche me levanté para ir al baño. Noté que la puerta de mi habitación estaba cerrada. Me acerqué un poco y escuché que mi mujer gemía y le pedía a su macho que se mueva más despacito que gozar de su pija adentro un buen rato… Me fui de ahí rumbo a la cocina, porque si me quedaba, probablemente hubiese querido entrar a ver para hacerme otra paja…
Después de tomar un café y estar un rato en la cocina, decidí ir a acostarme a la pieza  y esta vez me llamó la atención que las voces que venían de mi habitación, ya no eran de índole sexual si no de una charla amena… Volví a acercarme y logré escuchar a mi esposa  que le decía a Mariano que esperara un poco y que ella iba a preparar todo… Me pareció sentir que se levantaban y me volví rápidamente al cuarto 
Pensando en todo lo que había pasado, me fui quedando dormido nuevamente… Al despertar, Mariano ya no estaba en casa. mi esposa  estaba desayunando y me saludó con un profundo beso como era su costumbre. Durante ese día no tocamos el tema de lo que había pasado… Y pasamos un domingo como cualquier otro…

1 comentarios - el compañero de mi esposa sabe que soy cornudo

PITOOON_
Que puta tenes en casa, me dejas cogerla