Se llama Andrea, tiene 36 años, gordibuena, con grandes tetas y un culo rico que sabe mover al caminar, sabe lo que se carga la putita; cuando camina menea las caderas haciendo que sus ricas nalgas se muevan de un lado a otro provocando que quien las mire tenga la verga dura al instante, su esposo se llama Damian de su edad, ambos tienen una tienda de abarrotes que se turnan para atender.
Yo trabajaba como intendente en un hospital, tenia 21 años en ese entonces, no había mas que esa tienda cerca, siempre iba a comprar alli, compraba refrescos, botana o algo de comida ya que tambien vendían, trataba de ser respetuoso pero Andrea es muy coqueta, siempre viste sexy, usa camisas ajustadas o con escote, siempre usa mallas deportivas de esas que sin tan ajustadas que se le marca la ropa interior, era imposible para mi no verla con morbo.

Cada vez que estaba ella atendiendo le miraba las tetas o el culo, al principio lo hacía de manera disimulada hasta que mire que ella sonreía cuando la miraban asi entonces empecé a verla de forma mas descarada, cuando me daba las cosas que compraba se inclinaba de mas dejándome mirar sus tetas apretándose contra el mostrador, cuando se daba la vuelta dandome la espalda se ponía a bailar lento mientras tarareaba una canción, movia sus nalgas para el deleite de quienes estuviéramos, tenia que ponerme mi mochila en la entrepierna para disimular mi ereccion.
Cuando Damian atendía ella simplemente sonreía cuando salía, cabe aclarar que la tienda era parte de una casa asi que detras del mostrador estaba la sala de la casa, Mientras Damian atendía Andrea limpiaba la casa o simplemente miraba la televisión.
Una ocasión fui a comprar no recuerdo que, no había nadie en el mostrador asi que toque, unos segundos despues salio Damian sonriendo y amable como siempre, mientras platicaba con el como de costumbre al comprarle por la sala sale Andrea paseándose solamente con una toalla, su cuerpo aun se miraba mojado, su cabello igual, sus movimientos mas sexys de lo normal, no pude evitar quedármelo viendo deseando que la toalla se le cayera, ella sonrio y me saludo amable. Damian la miro y luego me miro a mi aun sonriendo mientras yo le contestaba el saludo, me apene un poco por la situación y pensé que Damian le diría algo a ella o a mi por mirarla mas tiempo del necesario pero no fue asi, no toco ni el tema, regrese al hospital con la verga dura bajo mi pantalón corriendo al baño para masturbarme pensando en ella.

Unos dias después se repitió lo mismo, llegue a la tienda nadie atendía, toque y salió Damian, sonrio y platico conmigo, de pronto por la sala salió caminando con naturalidad Andrea, solo llevaba puestas sus mallas, no llevaba puesta la blusa, su brasier parecía que le apretaba las tetas que querían escapar de allí, se miraba deliciosa, le mire directo las tetas, la salude primero, ella sonriendo me devolvió el saludo, Damian sonrio como pendejo sin saber que hacer, Andrea sin cubrirse le pregunto a Damian por la ropa limpia, el le contesto, luego Andrea se fue, yo me fui casi corriendo de vuelta al hospital para masturbarme de nuevo en el baño.

Ese fue el detonante de mi deseo a Andrea, ahora cada vez que iba a comprar y estaba damian ella salía, me saludaba desde la sala o ayudaba a encontrar algo de lo que iba a comprar, se agachaba de forma lasciva o incaba frente a mi, yo ya no era discreto en mis miradas o erecciones aunque Damian estuviera allí, le miraba el culo, las tetas dejaba que mi verga se marcará en mi pantalón.
Incluso si ella estaba en medio del pasillo o la entrada le arrimaba la verga contra sus nalgas, la tuviera dura o no, ella sonreía cuando lo hacía.
Una de las últimas veces que fui, Damian atendía y me puse a platicar con el, ya estaba esperando que Andrea saliera de puta como siempre y asi fue, salió a la sala de nuevo solo con la toalla puesta, su cuerpo y cabello mojados, Damian ni siquiera volteo a verla cuando ella me saludo, Andrea "se acomodo" la toalla, la abrió y por unos segundos me mostró su cuerpo desnudo, sus pezones eran negros, y a pesar de su exceso de peso se miraba deliciosa y mas con su cuerpo aun mojado por el baño, su vagina depilada y sus piernas grandes, se puso la toalla de nuevo y me guiño el ojo.

Días después me despidieron de mi empleo en el hospital por encontrarme lamiendo las tetas a una compañera embarazada pero esa es otra historia.
En fin fui a comprar por última vez a la tienda de Damian y Andrea, les platique que me despidieron pero no el porque, Damian me dio la mano y me dijo que tenia que salir a surtir, me quede en la tienda con Andrea, no podía dejar de mirar su escote.

Mi verga se endureció, ella lo noto y sonrio mirandola, se levantó y empezó a buscar producto en la parte baja de los estantes dejando su culo a mi vista, me acerque y le di un arrimon, ella solto un grito sorprendida, le dije que eso era lo que ambos deseábamos, ella se quedo callada, la jale adentro de su casa e hice que se pusiera de rodillas, me saque la verga que ya estaba dura por ella.

Andrea me dijo que no podía hacerlo que e era fiel a su esposo pero no se alejaba, se miraba tan deliciosa con mi verga cerca de la cara, le acerque mas la verga ella negaba con la cabeza hasta que mi grande rozo sus labios, ella no pudo evitarlo y metio mi pene en su boca hasta atragantarse, me la chupo delicioso, le di un par de bofetadas con mi verga hasta que me hizo terminar, le llene la cara de mi semen, ella me dijo que cuando regresaría a visitarla, yo solamente la bese y le dije que después.
Me fui y no eh regresado desde entonces.

Comenten o manden mensaje si quieren mas relatos.
Igual pueden decirme que quieren que les cuente, si quieren que continue la historia con mi madre o quieren que comience la historia con mi tia, tambien puedo contarles la historia de cómo me descubrieron y despidieron de mi trabajo en el hospital o algunas otras.
Yo trabajaba como intendente en un hospital, tenia 21 años en ese entonces, no había mas que esa tienda cerca, siempre iba a comprar alli, compraba refrescos, botana o algo de comida ya que tambien vendían, trataba de ser respetuoso pero Andrea es muy coqueta, siempre viste sexy, usa camisas ajustadas o con escote, siempre usa mallas deportivas de esas que sin tan ajustadas que se le marca la ropa interior, era imposible para mi no verla con morbo.

Cada vez que estaba ella atendiendo le miraba las tetas o el culo, al principio lo hacía de manera disimulada hasta que mire que ella sonreía cuando la miraban asi entonces empecé a verla de forma mas descarada, cuando me daba las cosas que compraba se inclinaba de mas dejándome mirar sus tetas apretándose contra el mostrador, cuando se daba la vuelta dandome la espalda se ponía a bailar lento mientras tarareaba una canción, movia sus nalgas para el deleite de quienes estuviéramos, tenia que ponerme mi mochila en la entrepierna para disimular mi ereccion.
Cuando Damian atendía ella simplemente sonreía cuando salía, cabe aclarar que la tienda era parte de una casa asi que detras del mostrador estaba la sala de la casa, Mientras Damian atendía Andrea limpiaba la casa o simplemente miraba la televisión.
Una ocasión fui a comprar no recuerdo que, no había nadie en el mostrador asi que toque, unos segundos despues salio Damian sonriendo y amable como siempre, mientras platicaba con el como de costumbre al comprarle por la sala sale Andrea paseándose solamente con una toalla, su cuerpo aun se miraba mojado, su cabello igual, sus movimientos mas sexys de lo normal, no pude evitar quedármelo viendo deseando que la toalla se le cayera, ella sonrio y me saludo amable. Damian la miro y luego me miro a mi aun sonriendo mientras yo le contestaba el saludo, me apene un poco por la situación y pensé que Damian le diría algo a ella o a mi por mirarla mas tiempo del necesario pero no fue asi, no toco ni el tema, regrese al hospital con la verga dura bajo mi pantalón corriendo al baño para masturbarme pensando en ella.

Unos dias después se repitió lo mismo, llegue a la tienda nadie atendía, toque y salió Damian, sonrio y platico conmigo, de pronto por la sala salió caminando con naturalidad Andrea, solo llevaba puestas sus mallas, no llevaba puesta la blusa, su brasier parecía que le apretaba las tetas que querían escapar de allí, se miraba deliciosa, le mire directo las tetas, la salude primero, ella sonriendo me devolvió el saludo, Damian sonrio como pendejo sin saber que hacer, Andrea sin cubrirse le pregunto a Damian por la ropa limpia, el le contesto, luego Andrea se fue, yo me fui casi corriendo de vuelta al hospital para masturbarme de nuevo en el baño.

Ese fue el detonante de mi deseo a Andrea, ahora cada vez que iba a comprar y estaba damian ella salía, me saludaba desde la sala o ayudaba a encontrar algo de lo que iba a comprar, se agachaba de forma lasciva o incaba frente a mi, yo ya no era discreto en mis miradas o erecciones aunque Damian estuviera allí, le miraba el culo, las tetas dejaba que mi verga se marcará en mi pantalón.
Incluso si ella estaba en medio del pasillo o la entrada le arrimaba la verga contra sus nalgas, la tuviera dura o no, ella sonreía cuando lo hacía.
Una de las últimas veces que fui, Damian atendía y me puse a platicar con el, ya estaba esperando que Andrea saliera de puta como siempre y asi fue, salió a la sala de nuevo solo con la toalla puesta, su cuerpo y cabello mojados, Damian ni siquiera volteo a verla cuando ella me saludo, Andrea "se acomodo" la toalla, la abrió y por unos segundos me mostró su cuerpo desnudo, sus pezones eran negros, y a pesar de su exceso de peso se miraba deliciosa y mas con su cuerpo aun mojado por el baño, su vagina depilada y sus piernas grandes, se puso la toalla de nuevo y me guiño el ojo.

Días después me despidieron de mi empleo en el hospital por encontrarme lamiendo las tetas a una compañera embarazada pero esa es otra historia.
En fin fui a comprar por última vez a la tienda de Damian y Andrea, les platique que me despidieron pero no el porque, Damian me dio la mano y me dijo que tenia que salir a surtir, me quede en la tienda con Andrea, no podía dejar de mirar su escote.

Mi verga se endureció, ella lo noto y sonrio mirandola, se levantó y empezó a buscar producto en la parte baja de los estantes dejando su culo a mi vista, me acerque y le di un arrimon, ella solto un grito sorprendida, le dije que eso era lo que ambos deseábamos, ella se quedo callada, la jale adentro de su casa e hice que se pusiera de rodillas, me saque la verga que ya estaba dura por ella.

Andrea me dijo que no podía hacerlo que e era fiel a su esposo pero no se alejaba, se miraba tan deliciosa con mi verga cerca de la cara, le acerque mas la verga ella negaba con la cabeza hasta que mi grande rozo sus labios, ella no pudo evitarlo y metio mi pene en su boca hasta atragantarse, me la chupo delicioso, le di un par de bofetadas con mi verga hasta que me hizo terminar, le llene la cara de mi semen, ella me dijo que cuando regresaría a visitarla, yo solamente la bese y le dije que después.
Me fui y no eh regresado desde entonces.

Comenten o manden mensaje si quieren mas relatos.
Igual pueden decirme que quieren que les cuente, si quieren que continue la historia con mi madre o quieren que comience la historia con mi tia, tambien puedo contarles la historia de cómo me descubrieron y despidieron de mi trabajo en el hospital o algunas otras.
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