Buenas gente.
Después de una pausa por distintas razones, decidí retomar la cuenta para continuar compartiendoles mis historias y experiencias.
Por el momento, dejaremos en pausa las historias de la putita de "Dani" y veremos si en un futuro continuamos con esa serie, pero les adelanto que tiene bastante material de dónde exprimirle. Vaya a leer los relatos anteriores para que sepan más ella.
El día de hoy, nos remontaremos a mi adolescencia/adultez, aproximadamente 18-19 años, justo cuando uno comienza con una calentura infernal que no se apaga en la soledad y sí o sí, se necesita la ayuda de una buena puta.
Poniendolos en contexto, para ese momento yo ya tenía un poco de experiencia en la parte sexual, la mayoría de mis encuentros fueron en casa, cuando tenía oportunidad de que estuviera sola y solo un par y en moteles después de haber juntado bastante dinero, en donde se aprovechaban las 4 horitas adquiriendo experiencia.
Para ese momento de la historia, yo tenía una novia, bajita, delgada, pechos pequeños y nalgas pequeñas pero bastante pasional. Esas mujeres que las puedes poner donde y como quieras. Maniobrable diría yo.
Ella dejaba que la manoseara y le hiciera de todo pero no habíamos concluido el acto y por unos meses solo me quedé con las ganas. Después de varias escapadas llegamos a un punto de no retorno, la invité a mi casa un día que sabía que no habría nadie con la intención de ir a "estudiar" y así acordamos la fecha. Pasarón un par de días y por fin llegó el momento, para ella, era la primera vez visitando mi casa pero, sabía bien a lo que iba.
Llegamos aproximadamente 3pm, nos fuimos directamente al cuarto y nos hicimos los tontos durante unos 30 minutos. Ninguino de los dos quería que fuera muy evidente la situación.
En ese momento, mi cuarto constaba de una TV, una cama individual y un par de muebles. Lo necesario para sobrevivir. Mientras hacíamos tiempo y aliviabamos los nervios, comencé con un par de bromas, jugueteo y terminé haciéndole cosquillas para comenzar la situación. La tomé de los brazos, la empuje contra la cama mientras le seguía haciendo cosquillas. La escena era evidente, ella sometida debajo de mí y yo encima con todo el control de su cuerpo. Comencé a tocarle los pechos, las nalgas y de ahí, pasamos a la acción. Procedí a desnudarla con un poco de prisa. Todo su cuerpo ya lo había podido tocar pero, era la primera vez que podía observarlo y no dudes en explorarlo por completo. Un par de besos más, las manos recorriendo todo su cuerpo y con toda el hambre acumulada que ella traía, sacó mi miembro para sentir toda su plenitud.
Yo estaba super caliente (como de costumbre), no podía detenerme y me terminé desvistiendo por completo para comenzar lo que tanto estábamos esperando.
Ambos sabíamos perfectamente que ninguno de los dos era virge y ella sabía perfectamente por platicas anteriores que yo era bastante rudo para coger (supongo que eso es justo lo que le gustaba de mí). Abrí sus piernas y pude notar que estaba demasiado húmeda. Eso era algo normal porque ya había tenido la oportunidad de meterle mano y sabía que se mojaba bastante.
Sin tiempo que perder, me paré rápidamente por un condón que había dejado con anticipación, cerca del clóset. Ella ya estaba lista y con su cara enrojecida de la calentura que estaba experimentando. Solo esperando a que le diera lo que tanto ella esperaba.
Una vez puesto, me acerque nuevamente y con cuidado procedí a penetrar su vagina, mientras observaba su cara de placer y un poco de dolor mientras se adaptaba a mi miembro. Comencé con los movimientos y ella solo gemía mientras su cara demostraba que lo estaba disfrutando tanto como yo.
Pasarón unos 7-10 mins mientras le daba en posición de misionero y ella estaba vuelta loca, los labios se su vagina se inflamaron un poco y su clitoris se veía mas abultado. Estaba a un Nivel de excitación inimaginable.
Decidí seguir un poco más fuerte y la embestidas sonaban por todo el cuarto. Sus gemidos ya eran bastantes sonoros y supongo que hasta los vecinos escucharon la faena.
Seguí dándole duro, habrán pasado unos 15 mins en total desde que comenzó la sesión y decidí subir sus piernas a mis hombros para llegar lo más profundo posible y que sintiera mejor mi tamaño.
Tendiendola con las piernas alzadas, llegó un momento donde yo ya estaba cansado y bajé la potencia de la cogida, pero seguía con la verga dura dentro. En un momento mi verga salió de su vagina y procedí a volver a acomodarla sin siquiera mirar abajo. Procedí con el vaivén lento, con la intención de recuperar el aliento y ella solo me miró con una cara de sorpresa y me dijo "despacio porque duele un poquito".
Yo sin comprender nada, seguí despacio, pensando en si la habría lastimado con la brutalidad con la que la estaba cogiendo o algo así. Yo estaba inmerso en mis propios pensamientos sin saber lo que pasaba hasta que comencé a sentir que estaba más apretado que antes. Bajé mi mirada y oh sorpresa!, mi verga estaba ensartada en su culo.
Con las piernas arriba podía ver perfectamente la forma de su vulva y sus labios vaginales y sobre todo, la imágen de mi verga ensartada en su culo.
En mi mente fue y sigue siendo un gran momento. Ella no se quejó ni hizo moviento para quitarse, solamente me pidió que fuera despacio.
Después de un par de minutos en los cuales su culo se adaptó al diámetro y largo de mi verga, comencé nuevamente con movimiento más salvajes, ya sin pensar en si ella estaba bien o no, simplemente me concentré en la sensación de su culo aparentando mi verga y lo que provocava eso en mi. Una sensación indescriptible que al día de hoy disfruto cuando me toca romper un buen culo.
Seguí sin detenerme hasta venirme por completo. La mitad de mi leche estaba en el condón, saque mi verga y seguí vaciandome en su estomago y algunos lechazos llegaron a sus pechos.
Terminé bien secó y satisfecho con la imagen de mi verga entrando y saliendo de su culo. La puse de lado y pude observar su culito abierto y restos de lo que evidentemente sucede en esos casos. Solo me dediqué a contemplar esa imágen y me acosté a descansar.
Hoy en día, cuando visito nuevamente ese recuerdo, me pongo a pensar que ella probablemente ya tenía experiencia con el sexo anal o talvez no y solo se dejó llevar por el momento, pero eso le da exactamente igual, lo más importante es que desde ese día, continúe reventando culos hastas la fecha.
Espero que les haya gustado el relato, experiencia. Recuerden que todo lo que escribo es 100% real.
Comenten si creen que esa putita ya había entregado el culo antes y si quieren seguir escuchando más de esto o retomamos las historias anteriores.

¡Un saludos amigos y buenas pajas!
Después de una pausa por distintas razones, decidí retomar la cuenta para continuar compartiendoles mis historias y experiencias.
Por el momento, dejaremos en pausa las historias de la putita de "Dani" y veremos si en un futuro continuamos con esa serie, pero les adelanto que tiene bastante material de dónde exprimirle. Vaya a leer los relatos anteriores para que sepan más ella.
El día de hoy, nos remontaremos a mi adolescencia/adultez, aproximadamente 18-19 años, justo cuando uno comienza con una calentura infernal que no se apaga en la soledad y sí o sí, se necesita la ayuda de una buena puta.
Poniendolos en contexto, para ese momento yo ya tenía un poco de experiencia en la parte sexual, la mayoría de mis encuentros fueron en casa, cuando tenía oportunidad de que estuviera sola y solo un par y en moteles después de haber juntado bastante dinero, en donde se aprovechaban las 4 horitas adquiriendo experiencia.
Para ese momento de la historia, yo tenía una novia, bajita, delgada, pechos pequeños y nalgas pequeñas pero bastante pasional. Esas mujeres que las puedes poner donde y como quieras. Maniobrable diría yo.
Ella dejaba que la manoseara y le hiciera de todo pero no habíamos concluido el acto y por unos meses solo me quedé con las ganas. Después de varias escapadas llegamos a un punto de no retorno, la invité a mi casa un día que sabía que no habría nadie con la intención de ir a "estudiar" y así acordamos la fecha. Pasarón un par de días y por fin llegó el momento, para ella, era la primera vez visitando mi casa pero, sabía bien a lo que iba.
Llegamos aproximadamente 3pm, nos fuimos directamente al cuarto y nos hicimos los tontos durante unos 30 minutos. Ninguino de los dos quería que fuera muy evidente la situación.
En ese momento, mi cuarto constaba de una TV, una cama individual y un par de muebles. Lo necesario para sobrevivir. Mientras hacíamos tiempo y aliviabamos los nervios, comencé con un par de bromas, jugueteo y terminé haciéndole cosquillas para comenzar la situación. La tomé de los brazos, la empuje contra la cama mientras le seguía haciendo cosquillas. La escena era evidente, ella sometida debajo de mí y yo encima con todo el control de su cuerpo. Comencé a tocarle los pechos, las nalgas y de ahí, pasamos a la acción. Procedí a desnudarla con un poco de prisa. Todo su cuerpo ya lo había podido tocar pero, era la primera vez que podía observarlo y no dudes en explorarlo por completo. Un par de besos más, las manos recorriendo todo su cuerpo y con toda el hambre acumulada que ella traía, sacó mi miembro para sentir toda su plenitud.
Yo estaba super caliente (como de costumbre), no podía detenerme y me terminé desvistiendo por completo para comenzar lo que tanto estábamos esperando.
Ambos sabíamos perfectamente que ninguno de los dos era virge y ella sabía perfectamente por platicas anteriores que yo era bastante rudo para coger (supongo que eso es justo lo que le gustaba de mí). Abrí sus piernas y pude notar que estaba demasiado húmeda. Eso era algo normal porque ya había tenido la oportunidad de meterle mano y sabía que se mojaba bastante.
Sin tiempo que perder, me paré rápidamente por un condón que había dejado con anticipación, cerca del clóset. Ella ya estaba lista y con su cara enrojecida de la calentura que estaba experimentando. Solo esperando a que le diera lo que tanto ella esperaba.
Una vez puesto, me acerque nuevamente y con cuidado procedí a penetrar su vagina, mientras observaba su cara de placer y un poco de dolor mientras se adaptaba a mi miembro. Comencé con los movimientos y ella solo gemía mientras su cara demostraba que lo estaba disfrutando tanto como yo.
Pasarón unos 7-10 mins mientras le daba en posición de misionero y ella estaba vuelta loca, los labios se su vagina se inflamaron un poco y su clitoris se veía mas abultado. Estaba a un Nivel de excitación inimaginable.
Decidí seguir un poco más fuerte y la embestidas sonaban por todo el cuarto. Sus gemidos ya eran bastantes sonoros y supongo que hasta los vecinos escucharon la faena.
Seguí dándole duro, habrán pasado unos 15 mins en total desde que comenzó la sesión y decidí subir sus piernas a mis hombros para llegar lo más profundo posible y que sintiera mejor mi tamaño.
Tendiendola con las piernas alzadas, llegó un momento donde yo ya estaba cansado y bajé la potencia de la cogida, pero seguía con la verga dura dentro. En un momento mi verga salió de su vagina y procedí a volver a acomodarla sin siquiera mirar abajo. Procedí con el vaivén lento, con la intención de recuperar el aliento y ella solo me miró con una cara de sorpresa y me dijo "despacio porque duele un poquito".
Yo sin comprender nada, seguí despacio, pensando en si la habría lastimado con la brutalidad con la que la estaba cogiendo o algo así. Yo estaba inmerso en mis propios pensamientos sin saber lo que pasaba hasta que comencé a sentir que estaba más apretado que antes. Bajé mi mirada y oh sorpresa!, mi verga estaba ensartada en su culo.
Con las piernas arriba podía ver perfectamente la forma de su vulva y sus labios vaginales y sobre todo, la imágen de mi verga ensartada en su culo.
En mi mente fue y sigue siendo un gran momento. Ella no se quejó ni hizo moviento para quitarse, solamente me pidió que fuera despacio.
Después de un par de minutos en los cuales su culo se adaptó al diámetro y largo de mi verga, comencé nuevamente con movimiento más salvajes, ya sin pensar en si ella estaba bien o no, simplemente me concentré en la sensación de su culo aparentando mi verga y lo que provocava eso en mi. Una sensación indescriptible que al día de hoy disfruto cuando me toca romper un buen culo.
Seguí sin detenerme hasta venirme por completo. La mitad de mi leche estaba en el condón, saque mi verga y seguí vaciandome en su estomago y algunos lechazos llegaron a sus pechos.
Terminé bien secó y satisfecho con la imagen de mi verga entrando y saliendo de su culo. La puse de lado y pude observar su culito abierto y restos de lo que evidentemente sucede en esos casos. Solo me dediqué a contemplar esa imágen y me acosté a descansar.
Hoy en día, cuando visito nuevamente ese recuerdo, me pongo a pensar que ella probablemente ya tenía experiencia con el sexo anal o talvez no y solo se dejó llevar por el momento, pero eso le da exactamente igual, lo más importante es que desde ese día, continúe reventando culos hastas la fecha.
Espero que les haya gustado el relato, experiencia. Recuerden que todo lo que escribo es 100% real.
Comenten si creen que esa putita ya había entregado el culo antes y si quieren seguir escuchando más de esto o retomamos las historias anteriores.

¡Un saludos amigos y buenas pajas!
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